La crisis del sistema de salud en el Valle del Cauca continúa profundizándose y mantiene en alerta a las autoridades, al personal médico y a los usuarios, debido al colapso en la prestación de los servicios, especialmente en los centros hospitalarios de mayor complejidad del departamento.
Uno de los escenarios más críticos se vive en el Hospital Universitario del Valle, donde los servicios de urgencias para adultos y pediatría se encuentran en colapso total como consecuencia de la alta demanda de pacientes.
“Estamos en una situación de colapso. En este hospital atendemos alrededor de 250 personas diariamente con diferentes patologías y niveles de complejidad. Hacemos todos los esfuerzos posibles para atenderlos, pero tenemos pacientes hospitalizados incluso en las salas de espera, tratando de evitar que alguno se descompense. Además, hay una situación especial con la Nueva EPS, ya que no hay instituciones que los atiendan en la ciudad y todos esos pacientes, con cualquier tipo de enfermedad, están llegando aquí”, explicó John Sandoval, jefe de la Oficina de Urgencias del HUV.
Frente a este panorama, la secretaria de Salud del Valle del Cauca advirtió que instituciones como el Hospital Universitario del Valle enfrentan una cartera cercana al medio billón de pesos. Asimismo, señaló que esta problemática no es exclusiva de este centro asistencial, sino que se replica en distintos municipios del departamento, donde la deuda acumulada de las EPS con el sector salud asciende a cerca de seis billones de pesos.
“La deuda del Hospital Universitario del Valle es de medio billón de pesos, pero también debemos decir que hospitales de municipios pequeños como Alcalá o Ulloa no han podido pagar el trabajo de sus especialistas. En Roldanillo, Zarzal, Palmira, Buga, San Juan de Dios, Alcalá, Ulloa y Yumbo no han podido cumplir con el pago de salarios. Es una situación generalizada”, explicó la funcionaria.
A este complejo escenario se suma la advertencia de la Defensoría del Pueblo, que alertó que el Valle del Cauca se encuentra entre los departamentos más afectados por las fallas en la atención, la escasez de medicamentos y la grave crisis financiera que enfrentan hospitales y clínicas. La situación es especialmente crítica en las EPS Emssanar y SOS, que registran las mayores dificultades tanto en Cali como en el resto del departamento.