El aumento en el impuesto al consumo de licores decretado por el Gobierno nacional generará un fuerte incremento en los precios de las bebidas alcohólicas en el Valle del Cauca. De acuerdo con estimaciones de autoridades departamentales y del sector licorero, una botella que, actualmente, se comercializa por poco más de 40.000 pesos podría superar los 70.000 pesos en las próximas semanas, un alza que impactaría directamente el bolsillo de los consumidores.
Desde la Gobernación del Valle del Cauca manifestaron su preocupación por las posibles consecuencias de esta medida, al advertir que el encarecimiento del licor legal podría incentivar el consumo de bebidas ilegales, así como el contrabando y la adulteración, lo que generaría importantes pérdidas económicas para el departamento.
“Es una situación realmente preocupante, tanto para las rentas del departamento, como para las licoreras oficiales. Las licoreras enfrentarán un escenario muy complejo. Desde las industrias licoreras oficiales del país estamos respaldando la gestión de los gobernadores, en especial, la de la doctora Dilian Francisca Toro, quien adelanta una lucha legítima y constitucional, consciente de los efectos que esta medida tendría sobre las rentas departamentales y las licoreras regionales”, afirmó José Moreno, gerente de la Industria de Licores del Valle.
A esta preocupación se suma la del gremio nocturno, cuyos representantes alertaron sobre el impacto que el aumento del impuesto podría tener en bares y discotecas.
No obstante, señalaron que harán esfuerzos por mantener los precios actuales el mayor tiempo posible, con el objetivo de evitar la pérdida de clientes y una disminución en la actividad comercial.
“Claramente nos vemos afectados, porque la clientela está acostumbrada a un precio estable. Sin embargo, desde el gremio nocturno hemos decidido hacer un esfuerzo por mantener los mismos precios en bares y discotecas, al menos mientras sea posible. Somos conscientes de que el incremento perjudica tanto a los clientes como al sector, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para sostenernos”, expresó Brayan Carabalí, líder del gremio nocturno.
Finalmente, desde el sector licorero advirtieron que, de mantenerse el actual esquema tributario, el impacto negativo no se reflejaría de manera inmediata en el recaudo, sino de forma progresiva, con una eventual reducción de los recursos que hoy se destinan a inversión social, salud y educación en los departamentos.