Las lluvias registradas durante las últimas horas en Bucaramanga mantienen en alerta a las autoridades locales, que continúan realizando inspecciones y monitoreos en diferentes puntos críticos de la ciudad para prevenir emergencias y atender las afectaciones reportadas por la comunidad.
Uno de los casos más preocupantes es el del asentamiento humano Nueva Esperanza II, donde el desprendimiento de una parte de un talud de tierra provocó afectaciones en la movilidad y dejó incomunicados dos sectores de esta comunidad.
Ante la situación, la Alcaldía de Bucaramanga, a través de la Oficina de Gestión del Riesgo, realizó una visita de inspección para evaluar las condiciones del terreno y establecer acciones preventivas que permitan reducir el riesgo para las familias que habitan en la zona.
Desde la Administración Municipal informaron que la Secretaría de Infraestructura adelanta estudios técnicos para determinar las obras de mitigación que se requieren en el sector, con el propósito de proteger a cerca de 250 familias que viven en este punto de la ciudad.
De manera paralela, funcionarios de la Oficina de Gestión del Riesgo recomendaron la evacuación preventiva de algunas viviendas cercanas al área afectada, buscando evitar emergencias en caso de que continúen las lluvias y se presenten nuevos movimientos de tierra.
El coordinador de la Unidad Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres, Didier Augusto Rodríguez León, señaló que las autoridades mantienen recorridos permanentes en los sectores vulnerables de Bucaramanga para identificar riesgos y socializar medidas de prevención con las comunidades.
“Seguimos recorriendo los sectores vulnerables de la ciudad para socializar las medidas de prevención y articular acciones institucionales que permitan brindar acompañamiento oportuno a las comunidades afectadas”, indicó el funcionario.
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Rodríguez León también hizo un llamado a la ciudadanía para que permanezca atenta a las recomendaciones de los organismos de socorro y de gestión del riesgo, recordando que, pese al anuncio de la llegada del fenómeno de El Niño, las lluvias continúan presentándose en la capital santandereana.