Una creciente preocupación se vive entre los habitantes de los barrios La Floresta y Terrazas, en el oriente de Bucaramanga, ante el aumento de los robos en la zona. En la última semana se han reportado al menos tres hurtos, todos cometidos por delincuentes que se movilizan en motocicleta, según denuncias ciudadanas.
Uno de los casos más alarmantes ocurrió el pasado viernes sobre la carrera 49 con calle 64. En un video de seguridad quedó registrado el momento en el que dos hombres a bordo de una motocicleta blanca, tipo NKD, interceptan a una mujer que caminaba junto a su pequeña hija y le arrebatan su teléfono celular. El hecho ha causado indignación entre los vecinos por la violencia y la cercanía con una zona residencial.
En video quedó registrado otro robo que fue perpetrado en la última semana en el barrio La Floresta, donde también se presentó el hurto contra un jugador del Atlético Bucaramanga. Residentes piden mayor seguridad ante aumento de inseguridad #MañanasBlu pic.twitter.com/8oiM6fJYWZ
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) July 28, 2025
Días antes, otro robo tuvo lugar en la calle 65 con carrera 45, interrumpiendo la tranquilidad del sector. Y el más reciente sucedió este domingo, cuando el reconocido jugador del Atlético Bucaramanga, Fabry Castro, fue víctima de un intento de atraco en la carrera 45, a las afueras de una heladería. En un video que circula en redes sociales se observa cómo el futbolista es acorralado por varios hombres en tres motocicletas.
En medio del ataque, Castro corre hacia el establecimiento comercial, el cual también habría sido despojado de pertenencias.
Roban a un jugador del Atlético Bucaramanga en un establecimiento comercial ubicado en la carrera 45. Fabry Castro intentó refugiarse en el lugar, mientras era perseguido por cuatro hombres en motocicletas. #VocesySonidos pic.twitter.com/PeOOJ4VD7A
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) July 27, 2025
Ante estos hechos, los residentes hacen un llamado urgente a la Policía Metropolitana de Bucaramanga para que aumente el pie de fuerza en la zona y refuerce los controles, especialmente en horas de la noche. También exigen vigilancia en los alrededores de la cancha del barrio, la cual -según denuncias- se ha convertido en un punto recurrente para el consumo de sustancias alucinógenas, situación que incrementa la percepción de inseguridad.
Publicidad
“Nos sentimos abandonados, los delincuentes están actuando con total libertad y sin temor. No queremos que esto termine en una tragedia”, manifestó una residente del sector.
Las autoridades aún no se han pronunciado oficialmente sobre estos casos. Mientras tanto, los habitantes siguen en alerta y organizan reuniones comunitarias para coordinar medidas de autoprotección.