Las lluvias mantienen en alerta a 23 municipios de Santander por el riesgo de deslizamientos de tierra y caída de rocas, una situación que también preocupa por sus posibles efectos en las carreteras del departamento. Según el reporte de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, seis municipios están en alerta roja y 17 en naranja por movimientos en masa.
En alerta roja se encuentran Charalá, Guadalupe, Mogotes, Ocamonte, Páramo y Valle de San José. Entre tanto, los municipios de Albania, Betulia, Confines, Coromoro, Encino, Florián, Gámbita, Guapotá, Jesús María, Oiba, Simacota, Socorro, Suaita, El Carmen de Chucurí, Palmas del Socorro, Puente Nacional y San Vicente de Chucurí permanecen en alerta naranja.
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Una de las situaciones recientes se registró durante la noche del lunes 12 de octubre en la vía Bucaramanga–San Gil, en el sector de 15 Letras, entre Curití y Pescadero. Allí, varias rocas cayeron sobre la calzada y golpearon dos vehículos, entre ellos, una buseta de servicio público de Transsander, que sufrió daños materiales. Según los reportes conocidos, no hubo personas lesionadas.
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Este tipo de emergencias representa un riesgo para quienes transitan por las carreteras de Santander, especialmente en los tramos de montaña, donde las lluvias pueden provocar desprendimientos repentinos de tierra y piedras que terminan sobre la vía y dificultan el paso de los vehículos.
Además de los 23 municipios en alerta roja y naranja, otros 23 están en alerta amarilla por movimientos en masa, de acuerdo con la información publicada por la Gobernación de Santander. Esto mantiene bajo seguimiento distintos sectores del departamento ante la posibilidad de nuevas emergencias.
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Las autoridades recomiendan a los conductores reducir la velocidad, mantener la distancia entre vehículos y estar atentos a la presencia de piedras, tierra o agua sobre la calzada. También piden consultar el estado de las vías antes de viajar y acatar las indicaciones de los organismos de tránsito y gestión del riesgo.