La Policía Nacional recuperó dos campanas de alto valor histórico y religioso que habían sido hurtadas de la capilla del cementerio municipal de San José de Miranda, en un hecho que generó indignación entre los habitantes de esta población santandereana.
Según las autoridades, las estructuras eclesiásticas fueron encontradas luego de un operativo de búsqueda adelantado por uniformados de la estación de Policía, quienes desplegaron labores de vecindario y recorridos tanto en la zona urbana como rural del municipio.
Las investigaciones permitieron establecer que los delincuentes habían descendido las campanas del campanario y posteriormente las ocultaron en una zona boscosa cercana al cementerio, con el propósito de “enfriarlas” antes de comercializarlas ilegalmente. Los elementos recuperados están avaluados en cerca de dos millones de pesos.
La recuperación fue posible gracias a la información suministrada por la comunidad, que alertó a las autoridades sobre movimientos sospechosos en el sector. La Policía destacó el trabajo conjunto entre ciudadanos y uniformados para lograr ubicar las piezas religiosas antes de que fueran sacadas del municipio.
“El hurto de estas campanas no fue solo un delito contra la propiedad, fue una ofensa al corazón espiritual de San José de Miranda”, aseguró el intendente jefe Luis Hernández Gelves, comandante de la Estación de Policía del municipio, quien además agradeció el apoyo de la ciudadanía durante la operación.
📍En #Berlín trabajamos en equipo con la comunidad para cerrarle el paso al delito. 🤝👮♂️
— Departamento de Policía Santander (@PoliciaStander) May 18, 2026
Adelantamos campañas contra el hurto, invitando a la ciudadanía a denunciar conductas sospechosas. Recuerde: Su información es clave, llama a la zona de atención más cercano o a la #línea123 pic.twitter.com/38sxVY7kn5
El caso ha causado preocupación en la comunidad debido al valor simbólico y patrimonial de las campanas para los habitantes del municipio. En varias poblaciones de Santander, las iglesias y cementerios conservan piezas religiosas antiguas que hacen parte de la identidad cultural y espiritual de las comunidades, razón por la cual las autoridades reiteraron el llamado a denunciar cualquier hecho sospechoso que atente contra este patrimonio.