El superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, visitó el embalse Embalse Topocoro en Santander para verificar sus condiciones operativas, la generación de energía, el manejo de caudales y la oferta de precios asociada a la producción eléctrica de la central Central Hidroeléctrica Sogamoso.
Durante la inspección, realizada junto a su equipo técnico, la entidad revisó aspectos técnicos y administrativos de la hidroeléctrica operada por la empresa ISAGEN, en el marco de las labores de vigilancia sobre los principales embalses del país.
Según la Superintendencia, el embalse, que tiene una capacidad máxima de 4.800 millones de metros cúbicos, mantiene actualmente un volumen útil del 96,6 %, disponible para la generación de energía. No obstante, entre enero y febrero se registraron aportes hídricos del río Sogamoso muy por encima de lo esperado, alcanzando el 207,9 % y el 316,9 % respectivamente, situación que obligó a realizar vertimientos debido a dos semanas consecutivas con crecientes superiores al percentil 90.
Frente a estas condiciones, el superintendente aseguró que no existe riesgo para las comunidades ubicadas aguas abajo.
“Actualmente no existe nivel de riesgo aguas abajo, ya que para llegar a ese nivel se requerirían caudales de descarga de más de 2.500 metros cúbicos por segundo y hoy el embalse está por el orden de 430 m³ por segundo y en el turbinado, para generar energía, se descargan 583 m³ por segundo”, explicó Felipe Durán Carrón.
Durante la visita también se evaluó el comportamiento de la generación eléctrica de la central, que aporta cerca del 10 % de la demanda energética nacional, con especial impacto en el suministro para el nororiente del país y la región Caribe.
La inspección en Topocoro hace parte de una serie de recorridos que adelanta la Superintendencia por los principales embalses del país, luego de las lluvias atípicas registradas en los últimos meses. Antes ya se realizaron visitas a los complejos hidroeléctricos Embalse de Urrá en Córdoba, Hidroituango en Antioquia y Embalse de Calima en el Valle del Cauca.
Según el funcionario, estas inspecciones buscan supervisar el manejo operativo de los embalses, mitigar posibles riesgos y evitar que eventuales ineficiencias en la operación se trasladen a las tarifas que pagan los usuarios de energía en el país.