¿Los bebés le quitan el calcio a la mamá? Así puede evitar debilidad en los huesos y dientes
La ciencia ha revelado que el panorama es más complejo de lo que parece, aunque es prevenible.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Durante el embarazo es muy normal que a las madres les digan una frase que, en muchos casos, genera temor: “el bebé le quita el calcio a la mamá”. Estas palabras suelen venir acompañadas de miedos relacionados con dientes frágiles o huesos debilitados. Sin embargo, la ciencia ha revelado que el panorama es más complejo de lo que parece, aunque es prevenible con una buena alimentación.
El cuerpo materno se adapta para cubrir las necesidades del bebé, pero esa adaptación funciona de manera adecuada solo si existe un aporte suficiente de nutrientes.
La realidad es que durante la gestación, especialmente en el último trimestre, suele presentarse una mayor demanda de calcio, debido a que el feto lo requiere para formar su estructura ósea. Ante esto, el organismo de la madre responde absorbiendo más calcio de los alimentos. Sin embargo, cuando la ingesta es insuficiente, es posible que la movilización de este mineral provenga de los huesos maternos.
Eso sí, este proceso no es automático ni inevitable, pero sí requiere una atención especial, particularmente en adolescentes, cuyo esqueleto aún se encuentra en proceso de consolidación.
Más que aumentar calorías sin control, el embarazo exige cubrir nutrientes específicos. Entre los más importantes están la proteína y el calcio, fundamentales para el crecimiento fetal y para los cambios que experimenta el cuerpo materno. El peso al nacer, por ejemplo, es un indicador que refleja cómo fue el ambiente intrauterino. Un bajo peso no es una condena, pero sí una señal de que la nutrición durante el embarazo importa y puede tener efectos a largo plazo.
La leche, el yogur y el queso suelen destacarse por combinar proteína con calcio de alta biodisponibilidad. Estudios científicos han evidenciado que un mayor consumo de lácteos se asocia con un mejor peso y longitud al nacer, además de un menor riesgo de bajo peso. Para incorporarlos de forma práctica y segura, se recomienda: