A pocos días del cambio de gobierno, el sector hospitalario advirtió que el sistema de salud enfrenta uno de sus momentos financieros más complejos. Durante el Congreso Nacional de Hospitales y Clínicas, el gremio presentó al nuevo Ejecutivo un decálogo con diez propuestas orientadas a recuperar la liquidez, garantizar el flujo de recursos y avanzar en una reforma que permita fortalecer la prestación de los servicios.
Entre las prioridades planteadas se encuentran la puesta en marcha de un plan de choque para inyectar recursos al sistema, definir el futuro de las EPS intervenidas, establecer herramientas de insolvencia para proteger a los prestadores, actualizar el cálculo de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) con información más oportuna y aumentar el giro directo a hospitales y clínicas hasta un mínimo del 90 %, con mecanismos transparentes de asignación.
El gremio también presentó un estudio realizado a 232 instituciones prestadoras de salud (IPS), que evidencia una cartera acumulada de 25,7 billones de pesos, de la cual cerca del 60 % corresponde a obligaciones vencidas. Según el informe, la mayor parte de esa deuda proviene de las EPS intervenidas y el caso más crítico es el de Nueva EPS, cuya cartera se acerca a los 7 billones de pesos, con más del 62 % en mora.
Frente a este panorama, el sector expresó su preocupación por una eventual liquidación de Nueva EPS sin un esquema que garantice el pago de las obligaciones. Advirtió que experiencias anteriores muestran que, cuando una EPS entra en liquidación, hospitales y clínicas recuperan apenas entre el 10 % y el 15 % de las deudas reconocidas, pese a que ya asumieron los costos de la atención, el pago de nómina, medicamentos, insumos y dispositivos médicos.
Por ello, el llamado al nuevo gobierno es a adoptar medidas inmediatas que permitan estabilizar las finanzas del sistema y evitar que la crisis de las aseguradoras termine trasladándose a los prestadores de servicios de salud.
Además de atender la coyuntura financiera, el gremio insistió en que la discusión sobre la reforma debe enfocarse en mejorar los resultados en salud de la población y construir consensos que garanticen la sostenibilidad del sistema.