La elección se anunció durante la ceremonia realizada en el Teatro CAFAM de Bogotá, donde se reunieron 30 lideresas de distintas regiones del país para reconocer el impacto social de proyectos que transforman comunidades.
Chechy Murillo representó al departamento de Antioquia y fue destacada por su trabajo al frente de la Fundación Moda y Flores, una organización que impulsa procesos de inclusión, formación y emprendimiento con mujeres, personas con discapacidad, población afrodescendiente y comunidades en condición de vulnerabilidad.
Chechy nació con agenesia en su pierna izquierda, una condición que ha hecho parte de su historia de vida y que también inspiró el enfoque de inclusión de la Fundación Moda y Flores. Desde allí impulsa procesos de formación, emprendimiento y liderazgo para mujeres, personas con discapacidad y comunidades que buscan abrirse camino a través de sus talentos.
El proyecto nació hace más de 10 años a partir de su pasión por la moda y las manualidades, que con el tiempo se transformó en una iniciativa social que promueve el liderazgo femenino y la generación de oportunidades económicas.
Según explicó Chechy, uno de los principales retos al iniciar el proceso fue cambiar la percepción sobre el papel de la moda en los procesos sociales.
“Cuando empezamos todos esos procesos sociales era muy complejo, y más nosotros que estamos en el entorno de moda, era enseñarle a las personas y hacer como esa toma de conciencia que la moda no es solamente lo físico, que la moda también trascende y que es transversal a otros procesos”, señaló.
A través de la fundación se desarrollan procesos de formación en técnicas artesanales como crochet, macramé, bordado e intervención de prendas, al tiempo que se acompañan emprendimientos locales para fortalecer su crecimiento y comercialización.
“Nosotros ir a territorio y conocer a todas estas mujeres líderes que están en una máquina de coser, que tienen unas hojas en sus manos, ha sido un proceso muy significativo que nos permita seguirlas impulsando”, explicó.
El trabajo de la organización se estructura en la transformación personal, el fortalecimiento de emprendimientos y la formación artesanal, con el propósito de fortalecer el tejido social y productivo en las comunidades.
Según señaló, solo en el último año, la fundación logró capacitar a más de 2.400 mujeres en procesos de formación y emprendimiento, muchas de las cuales iniciaron o fortalecieron sus propios proyectos productivos.
Tras recibir el reconocimiento como Mujer CAFAM 2026, Murillo destacó el valor del trabajo colectivo que ha permitido consolidar el proyecto social.
“Todas las personas que han sido voluntarias, los patrocinadores, mi familia, mis amigas, que todos los días le apuestan a esto, porque es que hace 15 años la gente no le apostaba. Pero también ver como esta pasión y esta consistencia de seguir haciendo esos procesos ha sido muy bonito. De hecho, yo digo que antes las marcas y los diseñadores se escondían porque no le apostaban a un tema de discapacidad, y que gracias a Dios hemos logrado trabajar con diferentes marcas y diseñadores.”, expresó.
Además, envió un mensaje a las mujeres que buscan impulsar sus propios proyectos.
“Tenemos que trabajar con amor y pasión, segundo tenemos que identificar cuál es nuestro propósito de vida, cuando nosotros encontramos nuestro propósito de vida nos vamos a enfrentar a muchos retos y a muchos desafíos, pero lo vamos a lograr”, afirmó.
Añadió que la la educación es fundamental. “Uno es muy soñador y es muy emocional en todos estos procesos, nosotros tenemos que educarlos, tenemos que aprender muchísimas cosas para poder fortalecer los procesos administrativos de una fundación”.
Además, el jurado hizo entrega de dos menciones de honor. La primera fue para Ángela Fiorenza Aguirre Peresson, Mujer CAFAM La Guajira, empresaria y gestora social, creadora de la Fundación Lovenet.
Recibió el reconocimiento por impulsar programas de nutrición, acceso a agua segura y acompañamiento comunitario que benefician cada año a más de 500 niñas y niños del pueblo wayuu, articulando voluntariado, empresas y cooperación internacional para fortalecer a sus comunidades.
La segunda mención de honor del Premio Mujer CAFAM 2026 fue para Adriana Vanessa Tisoy Tandioy, Mujer CAFAM Putumayo, lideresa indígena inga.
Fundadora de Sumaglla Manoy, que impulsa el tejido tradicional, la lengua y los saberes propios, fortaleciendo la identidad cultural y la educación comunitaria. Su trabajo beneficia cada año a casi 3.000 niñas, niños, mujeres jóvenes y familias indígenas del Putumayo.
En el Premio Mujer CAFAM 2026 el jurado nacional también otorgó dos menciones especiales por su impacto social y cultural.
La primera fue para Naiyesca Naiyelín Rodríguez Esaa, finalista por el departamento de Vichada, quien recibió la distinción “Solidaridad Fronteriza”, por “convertir su experiencia de vida en un puente de esperanza y defensa de los derechos de su comunidad”.
La segunda mención fue para Doris Morera de Castro, Mujer CAFAM Tolima, reconocida con “Una Vida Dedicada al Arte” por ser una líder “cultural que ha preservado y proyectado las tradiciones, fortaleciendo la identidad artística de Colombia”.
Durante la ceremonia también se entregó un reconocimiento especial a Claudia Bahamón, presentadora y ambientalista, por su labor en la promoción de la sostenibilidad y la educación ambiental, que la ha consolidado como una voz influyente en la transformación de hábitos y en la defensa de los recursos naturales.