CAR impone medida preventiva al Colegio en donde desapareció Valeria Afanador
De acuerdo con la determinación de la CAR, el establecimiento educativo habría incumplido los requisitos legales de distancia mínima respecto a la ronda hídrica del río Frío.
Colegio donde estudiaba Valeria Afanador se pronuncia tras hallazgo del cuerpo.
Foto: Colegio Campestre Los Laureles y redes sociales
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión de actividades en la zona del río Frío que colinda con el colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, lugar donde desapareció y posteriormente fue hallada sin vida la menor Valeria Afanador Cárdenas, de diez años.
De acuerdo con la determinación de la CAR, el establecimiento educativo habría incumplido los requisitos legales de distancia mínima respecto a la ronda hídrica del río Frío y, además, habría realizado modificaciones a su infraestructura sin contar con las autorizaciones ambientales correspondientes. Estas actuaciones motivaron la imposición de una medida preventiva que ordena detener las intervenciones en el área objeto de análisis, mientras se define de fondo la situación administrativa.
En el acto administrativo, la autoridad ambiental también impartió una orden directa al municipio de Cajicá. Según se dispuso, “el Municipio de Cajicá – Cundinamarca deberá remitir a esta Corporación, dentro del término de diez (10) días hábiles contados a partir de la comunicación del presente acto administrativo, las constancias de cumplimiento respectivas a través de la dependencia correspondiente, según lo expuesto en la parte considerativa de la presente actuación”.
La decisión fue valorada como un hito por la representación judicial de las víctimas. El abogado Julián Quintana, apoderado de la familia de Valeria Afanador, aseguró que la medida cautelar confirma irregularidades que, según su postura, el plantel educativo negó desde un inicio. “Esta medida cautelar lo que demuestra es que el colegio siempre ha dicho mentiras. Como se nota allí, lo que hacen es una suspensión, precisamente porque se establece que parte de la infraestructura del plantel educativo está dentro de la ronda del río, lo que quebranta y viola de manera flagrante la normatividad ambiental”, afirmó.
Resolución colegio Valeria Afanador
Resolución colegio Valeria Afanador
Quintana también cuestionó los argumentos del colegio sobre supuestos ajustes realizados con aval oficial tras la desaparición de la menor. “Además, también demuestra que no es verdad que ellos hayan hecho unos cambios o ajustes con el aval de las autoridades una vez se desaparece Valeria. Argumentando temas de seguridad, aquí lo que se dice es que están haciendo una intervención ilegal, ilegítima, a la ronda del río con esas modificaciones”, señaló el abogado, quien insistió en que las obras no contaban con soporte legal.
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Para la representación de las víctimas, la resolución de la CAR no solo tiene efectos administrativos, sino que refuerza la tesis central del proceso penal. En ese sentido, Quintana sostuvo que “lo que demuestra es que el colegio no tenía las garantías de seguridad para los niños. Es por ello que, cuando se revela que la instalación está dentro de la ronda del río, lo que se puede percibir es que era un riesgo para los menores que el colegio estuviera tan solo a unos metros del caudal”. A su juicio, la cercanía del plantel con el río Frío constituía un peligro conocido y previsible.
El abogado agregó que esta actuación administrativa respalda la solicitud elevada ante la Fiscalía General de la Nación para que se avance en la imputación de cargos. “Esperamos que la decisión de fondo de la CAR sea una sanción ejemplar. Y, sin duda, también apalanca y refuerza la teoría del caso que le hemos pedido a la Fiscalía en la imputación de cargos por homicidio en contra de la rectora y los profesores, porque aquí se revela, sin duda alguna, que preveían, que eran conscientes del riesgo y jamás tomaron alternativas o medidas para mitigarlo”, afirmó.