En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson explicó que, así como los pilotos siguen un checklist para evitar catástrofes, Dios también ha establecido un “listado de verificación” espiritual para quienes desean influir y liderar. Basado en 1 Timoteo 3, señaló que este llamado no es solo para pastores, sino para todos los creyentes, pues Jesús afirmó: “Ustedes son la luz del mundo… dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos”.
Uno de los requisitos principales es vivir con integridad, fidelidad y dominio propio. El pastor destacó que un líder debe ser “intachable” y “digno de mucho respeto,” lo que implica cumplir la palabra, ser fiel en sus relaciones y controlar sus impulsos. También subrayó que la santidad personal es fundamental, recordando que Jesús no condena, pero sí llama al cambio: “Yo tampoco te condeno… ve y no peques más.”
Finalmente, el mensaje concluyó que el liderazgo espiritual requiere madurez, humildad y una vida coherente tanto en público como en privado. La reputación, el manejo de las relaciones, la familia y la fe personal son parte de este checklist que prepara a una persona para servir. Como enseña la Escritura: “Primero sean puestos a prueba, y después, si no hay nada que reprocharles, entonces que sirvan”.
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