La Federación Colombiana de Transportadores de Carga y Logística (Colfecar) manifestó su inquietud frente al aumento de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador, al señalar que el cruce de medidas arancelarias termina afectando directamente a los ciudadanos y al comercio formal, sin ofrecer soluciones de fondo a los problemas de seguridad en la frontera.
La advertencia surge luego de que el gobierno ecuatoriano estableciera una tasa del 30 % a las importaciones colombianas y el anuncio de las medidas en respuesta del Gobierno de Colombia, entre ellas aranceles equivalentes a productos ecuatorianos y la suspensión del suministro de energía.
Para el gremio, este escenario pone en riesgo una relación comercial clave entre ambos países, que supera los 2.500 millones de dólares anuales y depende en gran medida del transporte terrestre, que moviliza cerca del 72 % del intercambio bilateral. En ese contexto, Colfecar advirtió que los nuevos aranceles podrían traducirse en mayores precios para los consumidores, menor competitividad para los exportadores, caída en los volúmenes de carga y pérdidas de empleo, especialmente en las zonas fronterizas.
El gremio también llamó la atención sobre las dificultades de seguridad que enfrenta el transporte de carga en la vía Panamericana y en el suroccidente del país, una situación que, según ellos, requiere acciones coordinadas entre ambos Estados.
“En Colombia hemos tenido que afrontar varios desafíos que han generado altos sobrecostos e incertidumbre para cumplir con las exportaciones terrestres a Ecuador, por un lado, 45 bloqueos en la vía panamericana durante el año 2025 y una ola de inseguridad, que situó al departamento del Cauca, como el número uno en inseguridad para el transporte de carga, por cuenta de delitos como: Artefactos explosivos sobre la vía, hurtos de vehículos y carga con secuestro del conductor a plena luz del día, incineración y vandalización de vehículos, combates en la vía donde los vehículos quedan atrapados en medio de los combates y casos de extrema gravedad en los cuales ha habido asesinatos a un conductor, una tripulante, y en medio de un retén ilegal a una familia entre ellos una menor de 2 años”, se lee en el comunicado.
Pese a este contexto, el gremio insistió en que utilizar herramientas comerciales para responder a problemas de seguridad es un error, ya que debilita la economía legal, afecta al consumidor final y puede abrir espacio a la informalidad, sin atacar las causas estructurales de la violencia.
Finalmente, Colfecar reiteró su llamado al diálogo bilateral, al uso de los mecanismos de la Comunidad Andina y a mantener separadas las agendas de seguridad, comercio y energía, con el fin de proteger la integración regional, la estabilidad económica y el bienestar de los ciudadanos de ambos países.