“Es una herida para toda la vida”: hermanos Cunio y los horrores de 738 días secuestrados por Hamás
Aunque ahora intentan recuperar su vida, aseguran que las cicatrices físicas no se comparan con las que llevan en su corazón y su mente.
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Ariel y David Cunio, son dos hermanos argentinos que estuvieron 738 días secuestrados por Hamás. Tres meses después de haber recuperado su libertad, contaron a Fuente Latina los horrores que vivieron tras el 7 de octubre de 2023.
“El 7 de octubre el Kibut se transformó en un incendio. Entraron a casas, están quemándolas y escuchas como se están quemando. Entran a mi casa y escuchas los pasos de que se acercan al cuarto seguro. Empiezan a forzar la puerta e intento agarrar la puerta, teníamos que salir porque nos íbamos a morir ahogados, entonces lo hicimos, y ahí me agarraron. Dos terroristas con un cuchillo, me lo pusieron en el cuello y me hicieron caminar. Llegó un camión y empezamos a viajar a Gaza, cuando entramos todos los civiles vinieron hacia nosotros para pegarnos”, narró David Cunio.
Ese fue el comienzo de un cautiverio que estuvo marcado por la violencia y tortura psicológica. David tenía 34 años y fue capturado junto a su esposa Sharon y sus hijas gemelas de 3 años Emma y Yuli.
Su hermano Ariel Cunio vivió una situación similar el 7 de octubre. “Había unos terroristas, uno me pegó y otro tenía una granada y me amenazó con que iba a explotar. Me dispararon y después de cinco minutos llegamos a la frontera y había un grupo de árabes que nos esculpía y pegaba”.
Ambos vivieron el secuestro separados, uno de ellos en los túneles de Hamas y otro en distintos apartamentos. Aunque ahora intentan recuperar su vida, aseguran que las cicatrices físicas no se comparan con las que llevan en su corazón y su mente. “Perdí el control de mi vida, pero trato de recuperarme y de volver el control a mi”, dijo David.
Según el relato de estos hermanos duraron hasta 70 días sin bañarse, escuchando una lengua que no es suya, e intentando sobrevivir. “Es muy difícil salir y recuperarse y va a tardar toda nuestra vida. Pienso en el futuro, en casarme y ser feliz porque pensar en el pasado no sirve”, mencionó Ariel.