El precandidato presidencial y exministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, presentó una propuesta económica que busca apoyar el proceso de transición en Venezuela mientras se reactiva la economía colombiana.
La iniciativa denominada “Plan Hermandad”, que el exministro habría enviado al Gobierno a través de una carta, plantea que Colombia exporte hasta 10.000 millones de dólares en productos nacionales, principalmente bienes de la canasta básica, para abastecer el mercado venezolano.
Según explicó Cárdenas, la propuesta tiene un doble objetivo: garantizar que los ciudadanos venezolanos cuenten con alimentos y productos esenciales durante un periodo de alta vulnerabilidad económica y, al mismo tiempo, dinamizar la producción nacional y proteger al sector exportador colombiano.
La misiva también habría sido planteada al empresariado del país. En ella, el precandidato propone que sea el Estado colombiano quien pague directamente a los productores nacionales, utilizando las reservas disponibles, lo que permitiría asegurar los ingresos de las empresas y evitar riesgos financieros derivados de la coyuntura venezolana.
Uno de los puntos centrales del “Plan Hermandad” es que Venezuela tendría un plazo de un año sin obligación de pago, con el fin de estabilizar su economía y avanzar en la transición institucional. Una vez superada esa etapa, el país vecino podría retribuir a Colombia mediante recursos financieros, gas u otros bienes estratégicos, bajo esquemas de cooperación bilateral.
Cárdenas aseguró que se trata de una propuesta basada en la solidaridad regional, pero también en una visión pragmática de crecimiento compartido.
“El Plan Hermandad busca solidaridad, estabilidad y crecimiento compartido. Se trata de ayudar a los ciudadanos venezolanos en un momento crítico, mientras fortalecemos la economía colombiana y reafirmamos nuestro liderazgo regional”, señaló.
Esta reacción llega tras la incertidumbre generada en Venezuela tras la operación militar de Estados Unidos en Caracas que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y, posteriormente, en la investidura de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada en ese país.