La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos abrió un nuevo capítulo en la crisis venezolana y desató interrogantes sobre el verdadero alcance de la estrategia de Washington. En entrevista con Recap Blu, el exembajador estadounidense en Venezuela Charles Shapiro lanzó una advertencia clave sobre lo que busca el mandatario estadounidense tras la captura contra Maduro y su esposa Cilia Flores.
Shapiro, quien fue embajador en Caracas entre 2002 y 2004, señaló que hablar de un “madurismo sin Maduro” carece de sentido si las principales figuras del régimen siguen en el poder. Recordó que nombres como Diosdado Cabello también aparecen en procesos judiciales en Estados Unidos, por lo que capturar únicamente a Maduro y a Cilia Flores sin avanzar contra otros actores centrales “no tiene lógica” desde una perspectiva política y judicial.
Sobre el operativo que terminó con la detención de Maduro, el exdiplomático consideró que se trató de una combinación entre una acción quirúrgica de Estados Unidos y colaboración interna. Citó versiones del Wall Street Journal que apuntan a filtraciones desde el círculo más cercano del líder chavista hacia la CIA, lo que habría permitido conocer con precisión sus movimientos. Aun así, aclaró que no tiene acceso directo a información de inteligencia y habló desde su experiencia como exfuncionario público.
Preocupación por utilizar la dictadura para mantener el control
El punto más delicado, según Shapiro, es lo que viene después. Criticó la idea de sostener una transición utilizando estructuras del actual régimen, al advertir que, en la práctica, para muchos venezolanos “todo sigue igual”. Como ejemplo, mencionó la detención reciente de periodistas en Caracas, lo que refuerza la percepción de que la represión continúa pese a la ausencia física de Maduro.
"Es muy preocupante utilizar la dictadura para mantener control en Venezuela", añadió Shapiro
En ese contexto, el exembajador destacó el liderazgo de María Corina Machado, a quien describió como la figura política más relevante de Venezuela en la actualidad. Resaltó su respaldo popular, su papel clave en la campaña junto a Edmundo González y su capacidad para unir a una oposición históricamente fragmentada. No obstante, expresó preocupación por las señales contradictorias de Trump, quien no ha definido con claridad si su objetivo es solo sacar a Maduro, impulsar una transición democrática, reactivar la industria petrolera o mantener control político en el país.
Shapiro concluyó con que una transición democrática real será compleja y requerirá diálogo con todos los sectores de la sociedad venezolana. Insistió en que el rol de la diplomacia será fundamental para construir una hoja de ruta consensuada, con apoyo internacional de actores como Estados Unidos, Colombia y otras instancias.