Mientras millones de estudiantes vuelven a las aulas en Colombia, en la próxima semana, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) no logra arrancar al mismo ritmo en buena parte del país.
A pocos días del inicio del calendario académico, al menos 17 Entidades Territoriales Certificadas (ETC) aún no han culminado los procesos contractuales necesarios para garantizar la entrega de alimentos en los colegios públicos.
De acuerdo con la información oficial, los retrasos afectan tanto al PAE convencional como a los esquemas diferenciales dirigidos a poblaciones étnicas. En el caso del PAE convencional, las demoras se concentran en Antioquia, Boyacá, Cesar, Facatativá, La Guajira, Magdalena, Maicao, Palmira, Pitalito y Yumbo, territorios donde miles de estudiantes comenzaron clases sin la certeza de recibir su alimento diario.
La situación es aún más crítica para las comunidades indígenas. Cerca de 199.880 estudiantes de pueblos indígenas se estarían viendo afectados en Antioquia, Boyacá, Cesar, La Guajira, Maicao y Pitalito, además de Buenaventura, Chocó, Quibdó, Santa Marta, Riohacha, Valledupar y Uribia. El retraso compromete no solo a niños y niñas indígenas, sino también a comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, en zonas históricamente golpeadas por la desigualdad.
“Hacemos un llamado muy respetuoso, pero muy vehemente, para que tomen las medidas del caso hoy mismo, de manera que el lunes estos niños y niñas cuenten con su derecho a la alimentación escolar”, señaló Sebastián Rivera Ariza, Director UApA.
A este panorama se suma un problema estructural, en donde, 32 entidades territoriales habrían desfinanciado el PAE en cerca de $342.000 millones, incumpliendo la obligación legal de aportar recursos de manera progresiva y suficiente. Desde el Ministerio de Educación se reiteró que el programa no es opcional y que su financiación debe garantizarse en términos reales.
“Este año fortaleceremos la inspección y vigilancia para que nadie desfinancie el PAE. El Gobierno del Cambio destinó 3 billones de pesos para 2026, con los que se espera atender a cerca de 6 millones de niños y niñas en todo el país”, añadió el director UApA.
Finalmente, la cartera y la Unidad de Alimentos para Aprender insistieron en que desde el nivel nacional se cumplieron todas las etapas previas: orientaciones técnicas, llamados oportunos, definición de valores de referencia y condiciones contractuales para que el programa iniciara desde el primer día de clases. Ahora, la responsabilidad recae en los territorios que aún no responden.