Por nuevo contrato, estamos cerca de quedar sin pasaportes, alerta la Contraloría
El contralor para la Gestión Pública, Luis Enrique Abadía, advirte que incumplimientos y deficiencias financieras podrían afectar la emisión del nuevo modelo de pasaportes a partir del 1 de abril.
La Contraloría General de la República prendió las alarmas ante la posibilidad de un inminente desabastecimiento de pasaportes en Colombia, a raíz de los retrasos en la implementación del nuevo contrato que reemplazará al actualmente ejecutado por la firma Thomas Greg & Sons. Según advirtió el contralor para la Gestión Pública, Luis Enrique Abadía, en entrevista con Mañanas Blu, existen riesgos financieros, operativos y de planeación que podrían impedir la entrada en vigencia del nuevo modelo a partir del próximo 1 de abril.
“Estamos muy cerca de ese escenario”,reconoció Abadía, al precisar que hay demoras y vacíos en el cumplimiento del cronograma establecido por la Cancillería y la Imprenta Nacional de Colombia.
La Contraloría ha emitido una advertencia para que se adopten medidas urgentes y se evite la afectación del servicio y un posible daño fiscal
agregó en entrevista con Néstor Morales.
Retrasos técnicos y ausencia de maquinaria
La Contraloría ha detectado que no se ha completado la importación ni la instalación de la maquinaria necesaria para la producción de los nuevos documentos. “Hasta la semana anterior, pese a los requerimientos formales, no hay evidencia de que se haya contratado al importador ni que la maquinaria esté en el país”, indicó Abadía.
Este retraso compromete el cumplimiento de los plazos de producción, que deberían garantizar la continuidad del servicio desde el primer día de abril. El organismo de control insiste en que cualquier demora podría tener consecuencias directas sobre la disponibilidad de pasaportes para los ciudadanos.
El diseño actual del pasaporte colombiano, con sus medidas de seguridad mejoradas y elementos de diseño que resaltan la riqueza natural del país, está vigente desde el 15 de julio de 2018. Este nuevo diseño reemplazó al pasaporte de lectura mecánica y se caracteriza por ser un pasaporte electrónico con chip y medidas de seguridad avanzadas
Foto: Blu Radio
Riesgos financieros y cambiarios
El funcionario también señaló inconsistencias en la planeación financiera del contrato, particularmente por la decisión de valorarlo en euros. “Cuando se fija en moneda extranjera, se traslada el riesgo cambiario al Estado colombiano”, explicó.
“Nos preocupa que las variaciones en la tasa del euro frente al peso generen costos adicionales que el presupuesto nacional no pueda absorber. Antes, los pasaportes se contrataban en pesos y ese riesgo no existía”, puntualizó el contralor delegado.Además, la Contraloría encontró que no están definidos con claridad los costos de personalización, transporte e impuestos asociados a la importación de las libretas, ni existen previsiones claras para financiar eventuales aumentos en la demanda. Otro cambio relevante es la transición de un modelo “por demanda” a uno de cantidad mínima anual, que fija en 1.200.000 unidades la producción obligatoria. Esto —según el organismo— podría crear desbalances financieros si la demanda real estuviera por debajo de esa cifra.
Sin prototipo del nuevo pasaporte
Pese a las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que Colombia tendrá “el cuarto mejor pasaporte del mundo”, la Contraloría no ha tenido acceso a un modelo físico del nuevo documento.
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“No hemos visto el pasaporte nuevo. Esa es una pregunta que debe responder la Cancillería. Nosotros seguimos haciendo seguimiento, pero a esta altura no tenemos información suficiente sobre su diseño ni sus especificaciones técnicas”, afirmó Abadía.El contralor también aclaró que los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta que expire su vigencia, por lo que no será necesario renovarlos de inmediato. “Podrán coexistir los dos modelos. Cambiar todos los pasaportes vigentes generaría un daño fiscal de inmensas proporciones”, explicó.
Seguimiento permanente a la Cancillería y la Imprenta Nacional
El organismo de control ha dispuesto un equipo de funcionarios para trabajar de forma presencial y continua en la Cancillería y en la Imprenta Nacional, con el propósito de monitorear la ejecución del nuevo contrato. “Son las entidades responsables de rendir cuentas ante la Contraloría. Estamos en tiempo completo haciendo seguimiento, porque los plazos son cortos y el riesgo es alto”, enfatizó Abadía.
El funcionario insistió en que la advertencia busca prevenir, no sancionar: “Estas son alertas técnicas, no políticas. Queremos que las cosas se hagan bien, sin riesgos para el patrimonio público ni para la ciudadanía”.
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El nuevo modelo de pasaportes surge tras la decisión del gobierno del presidente Gustavo Petro de no renovar el contrato con Thomas Greg & Sons, empresa que ha manejado la producción de estos documentos durante varias décadas. La disputa provocó una controversia legal y política que terminó resolviéndose con una licitación adjudicada a la Casa de la Moneda de Portugal, en asocio con la Imprenta Nacional de Colombia.
Mientras la Cancillería sostiene que el nuevo proceso permitirá “modernizar y mejorar los estándares de seguridad”, la Contraloría advierte que todavía no hay garantías suficientes de que el servicio podrá mantenerse sin interrupciones. A dos meses de la fecha prevista para el cambio, la incertidumbre sobre el abastecimiento de pasaportes sigue vigente.