Como José Eduardo Chala fue identificado el conductor que en estado de embriaguez atropelló a 11 personas, incluyendo a los niños Estefanía y Martín, en el sur de Bogotá este fin de semana; ahora enfrenta un complejo proceso judicial y sanciones millonarias.
La general Susana Blanco, comandante de la Policía de Tránsito, confirmó que el conductor se encuentra en audiencia desde el día de ayer y esta debe continuar hoy.
Según la información entregada por la general Blanco, a Chala Franco se le impuso medida de aseguramiento, y está pendiente de ser trasladado al centro penitenciario que determine la autoridad. La comandante aprovechó el espacio para hacer un llamado a la conciencia y la responsabilidad de todos los conductores, recordando el reporte lamentable sobre el estado de salud de los menores.
Las millonarias sanciones por embriaguez grado dos
El conductor enfrenta dos procesos paralelos: la acción penal por "lesiones personales culposas" y la acción administrativa por el incumplimiento del Código Nacional de Tránsito.
En el ámbito de las infracciones de tránsito, la situación es grave. Dado que el taxista fue hallado en embriaguez grado dos, y asumiendo que es la primera vez que comete esta falta, la normatividad estipula sanciones severas. "Hablamos de una suspensión de la licencia por 5 años y obedece a la primera vez que la persona es hallada en esta situación", explicó la General Blanco.
Además de la suspensión del pase de conducción, el taxista deberá asumir una considerable carga económica, ya que se contempla una multa de 360 salarios mínimos diarios legales vigentes.
A esto se suma la inmovilización del vehículo. La General Blanco aclaró que las sanciones por conducir bajo el efecto del alcohol varían según el grado de alcoholemia, pudiendo la suspensión de la licencia ir por "un año, por 3 años, por 5 años y hasta por 10 años".
Historial de infracciones y comparendos vigentes
El conductor ya presentaba un historial de faltas al momento del grave accidente. A Chala Franco le aparecen registrados 10 comparendos que ya había cancelado, lo que lo mantenía "al día" en ese aspecto. Sin embargo, al momento del hecho, tenía tres comparendos vigentes.
Los comparendos pendientes incluían, además del hecho por embriaguez grado dos del día sábado: uno por "parquear en sitio prohibido" y otro por "circular en pico y placa". Es importante destacar que ninguno de los 10 comparendos pagados previamente tenía que ver con la conducta de manejar bajo el efecto del alcohol.
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Escuche aquí la entrevista: