El incidente ocurrido el pasado 20 de febrero en el Aeropuerto Internacional El Dorado, donde un avión de LATAM Airlines que cubría la ruta Bogotá–San Andrés tuvo que abortar su despegue tras cruzarse en trayectoria con un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ha generado preocupación en el sector.
El Sindicato de Trabajadores Aéreos en Colombia (Sintratac) emitió un comunicado en el que advierte sobre problemas estructurales que, según la organización, representan riesgos para la seguridad operacional y la sostenibilidad del sistema aéreo nacional.
Daniel Gallo, presidente de Sintratac, aseguró que actualmente el país cuenta con 799 controladores aéreos a nivel nacional. Sin embargo, el sindicato estima que, para soportar la capacidad aérea actual y el crecimiento proyectado, se requerirían entre 1.000 y 1.200 profesionales.
“Cualquier desbalance entre la demanda operativa y la disponibilidad de controladores representa un riesgo para la seguridad, la eficiencia, la estabilidad y la operatividad del sistema”, se lee en el comunicado. El sindicato sostiene que el fortalecimiento de la planta de controladores es una condición indispensable para garantizar las operaciones, especialmente en aeropuertos con alta demanda.
El sindicato también alertó sobre la creciente concentración de operaciones en aeropuertos como Cartagena, Medellín (Rionegro) y Cali, que enfrentan limitaciones logísticas y operativas para absorber un mayor flujo de vuelos.
Según Gallo, la congestión no es un fenómeno nuevo, pero se ha intensificado con el aumento del tráfico aéreo y con la coexistencia de operaciones civiles y militares en El Dorado. “Tenemos un aeropuerto militar dentro de un aeropuerto civil, y cuando hay operaciones de orden público, eso congestiona aún más la operación”, explicó.
Entre las medidas que el sindicato considera necesarias están la implementación de radares terrestres para el control de superficie, el fortalecimiento de los sistemas de aeronavegación y, nuevamente, la contratación de más controladores.
Otro de los puntos de preocupación del sindicato es la posible modificación del sistema de asignación de slots, es decir, las franjas horarias para despegues y aterrizajes, por parte de la Aeronáutica Civil.
Gallo confirmó que ya hubo una reunión con la autoridad aeronáutica en la que se les informó que no existe aún un borrador formal, pero que el tema está en estudio. El sindicato insiste en que, más que cambiar el modelo, se debe reforzar el monitoreo y el control sobre el uso de los slots. “Nos preocupa a quién se le van a asignar los nuevos slots, cuál es la capacidad máxima real de aterrizajes y despegues y, sobre todo, qué pasará con las franjas prime”, indicó.
Advierten que una supervisión insuficiente puede incrementar la congestión, afectar la previsibilidad del sistema y generar impactos tanto para los usuarios como para los trabajadores.
En su comunicado, Sintratac también expresó inquietud frente a la expansión de modelos operativos basados en esquemas de tercerización. Según Gallo, ya existen aerolíneas emergentes que estarían reduciendo costos a través de la precarización laboral.
Para la organización, la seguridad y confiabilidad del sistema dependen de personal calificado, con experiencia y condiciones laborales estables. “Fragmentar responsabilidades y debilitar las condiciones de trabajo también impacta la calidad de las operaciones”, advierte el comunicado, a la vez que insiste en que la transferencia de conocimiento a personal no calificado es limitada.
El sindicato reiteró su disposición a participar en mesas técnicas con la Aeronáutica Civil para buscar soluciones que fortalezcan la capacidad operativa y la seguridad aérea en el país.