La preocupación ambiental en Barrancabermeja crece tras el hallazgo de un manatí macho adulto sin vida en la ciénaga San Silvestre, pocos días después de reportarse la muerte de un ejemplar neonato de esta misma especie.El nuevo caso corresponde a un manatí de aproximadamente dos años, con una longitud cercana a los 2,80 metros y un peso estimado de 250 kilogramos. El hallazgo se produjo en inmediaciones del Club Náutico, luego de una jornada de búsqueda adelantada por líderes ambientales y pescadores de la zona.Wilson Díaz, líder ambiental, relató que la alerta se activó luego de que habitantes observaran a la madre del animal en actitud inusual en la zona. Sin embargo, tras varios recorridos iniciales no lograron ubicarlo, hasta que horas después recibieron el aviso del hallazgo.“Nos dimos a la tarea de recorrer el sector y finalmente encontramos el manatí. Es bastante preocupante porque, al parecer, el animal venía afectado, posiblemente por la contaminación, y terminó atascado en una zona seca”, explicó Díaz.El líder también advirtió que pescadores habían visto al manatí días antes en estado crítico, lo que refuerza la hipótesis de que su muerte estaría relacionada con las condiciones del agua. “Hace más de 10 años no pasaba esto y ahora estamos viendo una situación muy grave. El agua está bastante afectada”, señaló.Frente a este panorama, el secretario de Ambiente de Barrancabermeja, Leonardo Granados, hizo un llamado urgente y anunció acciones legales contra la empresa Cenit, filial de Ecopetrol, por presuntos impactos ambientales derivados de la actividad petrolera en la zona.El funcionario aseguró que la contaminación con hidrocarburos sería una de las principales amenazas para la especie y reveló que en lo corrido de 2026 ya se han registrado tres muertes de manatíes en las ciénagas San Silvestre y El Llanito, mientras que en los últimos siete años la cifra asciende a 17 ejemplares.Granados recordó que en 2025 se presentó un derrame de aproximadamente 400 barriles de gasolina en la zona, lo que generó un grave daño ecológico.“Todavía hay presencia de hidrocarburos y eso está afectando la fauna. El manatí neonato murió precisamente en esa área contaminada”, afirmó.Según explicó, el reciente hallazgo correspondería al padre de la cría fallecida, lo que agrava el impacto sobre la especie, considerada en vía de extinción.Ante la situación, la administración municipal ya interpuso una acción de tutela y anunció una nueva demanda para exigir un plan integral de restauración ambiental.“No vamos a permitir negligencia. Esta contaminación está envenenando no solo la biodiversidad, sino también el agua del acueducto de la ciudad”, advirtió el secretario.Las autoridades ambientales y comunidades mantienen la alerta, mientras insisten en la necesidad de acciones urgentes para frenar el deterioro de este ecosistema estratégico y evitar la desaparición del manatí en la región.
La crítica situación ambiental que enfrenta el corregimiento El Llanito llevó a autoridades, empresas del sector energético y pescadores a reunirse para evaluar los riesgos derivados de la sequía y la contaminación que afectan los ecosistemas acuáticos de la zona.El encuentro se realizó en la mañana de este martes, 21 de enero, y contó con la participación de la Secretaría de Medio Ambiente y Transición Energética, Ecopetrol, Cenit, la Procuraduría Ambiental y representantes de los pescadores, quienes expusieron su preocupación por el deterioro progresivo de las ciénagas y sus impactos sobre la biodiversidad y la actividad productiva.Durante la reunión, las empresas socializaron las acciones ambientales que vienen adelantando; sin embargo, las autoridades insistieron en la necesidad de fortalecer la articulación interadministrativa para consolidar esfuerzos técnicos y financieros que permitan ejecutar proyectos estratégicos en el territorio.Entre las iniciativas priorizadas se encuentran la implementación de un equipo Watermaster para la deshidratación y descontaminación de los cuerpos de agua, lo cual mejoraría la conectividad hídrica; así como la biorremediación (solución biotecnológica que usa organismos vivos, como bacterias, hongos y plantas, para limpiar y restaurar ambientes contaminados) y restauración de la ciénaga de Miramar, un complejo hídrico cuyas aguas discurren por el caño del Rosario y desembocan en el caño San Silvestre.Uno de los puntos más sensibles abordados fue la situación del manatí antillano, especie en vía de extinción. Según informó Leonardo Granados Cárdenas, secretario de Ambiente y Transición Energética del puerto petrolero, “en los últimos siete años se han registrado al menos 15 muertes de estos animales, tres de ellas en los últimos dos meses, lo que ha generado una alerta ambiental y el llamado urgente a implementar acciones concretas para su conservación”.Las autoridades señalaron que ya se inició el proceso de articulación para asegurar los recursos necesarios que permitan ejecutar estos proyectos de manera inmediata. Asimismo, destacaron la voluntad de las empresas y de la administración municipal, quienes han dispuesto recursos para apoyar la biorremediación de la ciénaga de Miramar, el uso del Watermaster y la construcción de un dique de verano que garantice la conectividad hídrica y reduzca los riesgos asociados a la contaminación.La reunión se desarrolló en medio de reiteradas denuncias de la comunidad relacionadas con la sequía y las fuentes de contaminación que afectan las ciénagas, las cuales son clave para el desarrollo y sustento de los pobladores de esta zona de Santander.
La preocupación por la conservación del manatí antillano vuelve a encender las alarmas en el Magdalena Medio. Integrantes de la Asociación de Pescadores Artesanales de Santander (FEDEPESAN) reportaron el hallazgo de otro manatí muerto, un ejemplar hembra de más de 600 kilogramos y cerca de 4 metros de longitud, en el caño San Silvestre, en jurisdicción de Barrancabermeja.El animal sería la madre del manatí bebé que apareció muerto hace apenas 15 días en la misma zona, lo que agrava la situación de una especie que se encuentra en peligro de extinción.Según confirmó el secretario de Medio Ambiente y Transición Energética del distrito, Leonardo Granados Cárdenas, en el afluente se ha evidenciado contaminación por hidrocarburos en aguas fundamentales para la reproducción y supervivencia de esta especie.“En 2025 ya van cuatro manatíes muertos y este sería el número 15 en los últimos siete años. Estamos encontrando hidrocarburos, aguas residuales, sedimentación del hábitat y contaminación que afectan gravemente el plan de conservación que Barrancabermeja firmó con Estados Unidos. Estos factores están poniendo en serio riesgo al manatí antillano”, advirtió el funcionario Granados agregó que, aunque actualmente los niveles del agua son favorables, el IDEAM ha alertado sobre una próxima temporada de verano, lo que podría agravar aún más la crisis ambiental.“Hemos solicitado aportes económicos a las empresas petroleras para garantizar la limpieza de los cuerpos hídricos afectados por procesos de refinación. Existen investigaciones abiertas por estas contaminaciones. El llamado es urgente al Gobierno Nacional y al Ministerio de Ambiente, responsables directos de la inversión para los procesos de descontaminación y protección de esta especie, recordando que Barrancabermeja fue declarada distrito biodiverso”, sostuvo.En el río Magdalena y varios de sus afluentes se han registrado en las últimas semanas derrames de crudo que han provocado una grave afectación ambiental.Como consecuencia, las autoridades han impuesto seis medidas preventivas contra empresas petroleras señaladas como responsables de la contaminación.Esta situación no solo impacta a la fauna, sino también a propietarios de fincas ribereñas y al sector pesquero, que hoy enfrentan importantes pérdidas económicas y ambientales, mientras la supervivencia del manatí antillano pende de un hilo.
La ciénaga El Llanito, uno de los humedales más importantes de Barrancabermeja, volvió a encender las alarmas ambientales tras el hallazgo de un manatí antillano recién nacido sin vida. Con este caso, ya son 14 los ejemplares muertos en los últimos cinco años, una cifra que preocupa profundamente a autoridades, pescadores y organizaciones ambientales por tratarse de una especie en vía de extinción.El hallazgo se produjo en un sector que la comunidad había señalado como crítico por la degradación del agua. Minutos después, funcionarios de la Alcaldía y de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) llegaron al punto para iniciar la atención de la emergencia y recopilar las primeras muestras ambientales.El secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, Leonardo Granados, advirtió que los riesgos que rodean a la ciénaga son múltiples y están ampliamente documentados.“Lamentablemente tenemos que decirlo: es la víctima número 14. Hemos identificado riesgos de contaminación por hidrocarburos, aguas residuales, desecación y sedimentación de humedales. Esto es una alarma muy grave porque se trata de una especie en vía de extinción”, explicó.Granados señaló que, según análisis recientes, la ciénaga ha perdido 300 de sus 1.375 hectáreas, una reducción que evidencia un avanzado proceso de sedimentación y la transformación acelerada del ecosistema. “Esto demuestra el deterioro del cuerpo hídrico y por eso estamos impulsando un acuerdo empresarial para la conservación del medio ambiente y la biodiversidad”, añadió.La Alcaldía anunció que se realizarán estudios de calidad del agua, sedimentos y macrófitas en varios puntos del humedal, priorizando las zonas donde los pescadores han reportado mayor mortandad.Estos análisis buscan establecer si existen contaminantes o alteraciones que estén impactando la supervivencia de los manatíes, particularmente de las crías, que son más sensibles a cambios bruscos en el entorno.Para las comunidades locales, sin embargo, los anuncios deben venir acompañados de acciones de fondo. Líderes pescadores han insistido en la necesidad de recuperar el flujo natural del agua y tomar decisiones sobre el denominado “dique de verano”, una estructura cuya incidencia en la dinámica hídrica aún debe ser evaluada.Granados confirmó que se está planteando un estudio hidrobiológico e hidráulico para determinar el comportamiento del sistema hídrico de la ciénaga y establecer un corredor biológico que permita proteger a las especies nativas. “No hemos sido indiferentes. Estamos trabajando articuladamente con la Red de Varamientos y con los pescadores para mitigar el impacto”, afirmó.El municipio reiteró la invitación a las compañías que operan en la zona a sumarse a un acuerdo ambiental para reducir los impactos derivados de sus procesos productivos.“Las empresas que de alguna u otra forma han generado impacto ambiental deben unirse para resolver el problema de manera definitiva”, sostuvo el secretario.
La Secretaría de Ambiente y Tránsito energético de Barrancabermeja recuperó el predio Las Galias, zona estratégica de la ciénaga Palotal, en donde se realizaban trabajos ilegales, poniendo en peligro el hábitat de especies como el manatí, catalogado en Colombia como especie en vía de extinción.La operación contó con el apoyo de Control Urbano y la Policía Nacional, quienes confirmaron que los ocupantes del predio habían desacatado una orden de suspensión previa, continuando con actividades no autorizadas como rellenos, modificaciones del suelo y la creación de un parqueadero improvisado soportado con más de 675 toneladas de llantas enterradas, lo que constituye un grave daño a la ronda hídrica del ecosistema.“El daño ambiental es profundo: más de 10.000 llantas enterradas en un ecosistema vital para la biodiversidad local. Estamos hablando de la destrucción directa de una zona crítica para el manatí y otras especies”, explicó Leonardo Granados Cárdenas, secretario de Ambiente.Durante el operativo fueron capturadas seis personas que serán judicializadas por el delito de daño a los recursos naturales. Además, se decomisó la maquinaria amarilla utilizada para la intervención y las llantas fueron entregadas como evidencia a la Fiscalía General de la Nación.La ciénaga Palotal, ubicada en una zona de humedales de alto valor ecológico, es uno de los pocos refugios naturales del manatí antillano, una especie amenazada por la pérdida de hábitat, contaminación y actividades ilegales. Esta recuperación marca un paso crucial en los esfuerzos de la administración local por conservar estos ecosistemas estratégicos.Las autoridades continuarán con el fortalecimiento de acciones de vigilancia ambiental en el mismo sector de la ciénaga Palotal, donde se han recibido más denuncias de otros posibles daños ambientales.
Una particular solicitud se dio en el municipio de Manatí, ubicado en el departamento del Atlántico, donde su alcaldesa, Yaneris Acuña, aspira a cambiar la totalidad de policías de la población sospechando que los uniformados, al parecer, estarían entregando información de primera mano a criminales sobre quiénes los denuncian.“Algo en lo que coincidieron todos es la falta de confianza en la institución de la Policía Nacional. Fui muy clara con el Mayor y ahora le comenté al Teniente, tenemos un caso puntual en Manatí que me parece bastante relevante y una falta de respeto”, introdujo.“Agentes de la Policía Nacional les están manifestando a los sujetos que incurren en el delito, quienes son los miembros de la comunidad que están dando la información. De esa forma, jamás vamos a recuperar la confianza de la sociedad. Le exigimos a la Policía el cambio del 100% de los uniformados de la Estación de Manatí”, agregó.Lo dicho por la mandataria fue en medio de un consejo de seguridad con representantes, precisamente, de la Policía y la Gobernación del Atlántico, tal como el secretario de Interior, Jose Antonio de LuqueLa institución armada no se ha pronunciado sobre lo sucedido, sin embargo hay temor en el municipio, pues el último atentado registrado en la jurisdicción fue hace cuatro días donde José Luis Villa Tapias fue asesinado dentro de un estadero.
La Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) junto a la Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina (Acuario del Rodadero), liberaron a dos manatíes, un macho y una hembra de la especie Trichechus manatus manatus, que fueron rescatados en el mar por pescadores y recibieron más de un año de rehabilitación en el Centro de Rescate de Fauna Marina en Santa Marta.Luego de un proceso de concertación, la liberación se realizó en la desembocadura del río Perico Aguao, en el territorio indígena Kogui-Malayo-Arhuaco con la comunidad del pueblo Arhuaco de Kʉtʉnsama. Este punto corresponde a un hábitat marino donde tendrán gran disponibilidad de recurso alimenticio y de agua dulce.Los manatíes fueron bautizados con nombres alusivos a la zona donde fueron rescatados. Genemaka, cuyo nombre proviene de la playa donde fue rescatada en la ensenada de Taganga, al quedar atrapada en una red de pesca, llegó con varias lesiones en su cuerpo y con un peso de 188 kg. Por su parte, Sobrado de Tiburón, que lleva su nombre por ser sobreviviente de un ataque de tiburón, fue rescatado con un peso de 79 kg y presentaba las secuelas de las mordeduras y un estado de delgadez extremo. Después de un año de rehabilitación, hoy regresaron al mar con un peso de 243 kg y 220 kg, respectivamente.De acuerdo a información suministrada por Corpamag, durante su rehabilitación, los manatíes fueron alimentados con una dieta variada de plantas terrestres y acuáticas, como el buchón y pastos marinos. Además, convivieron con diferentes animales marinos, mostrando un enriquecimiento ambiental muy positivo para sus procesos y así lograr su liberación a su hábitat natural.Para poder monitorear su comportamiento y bienestar, se les pusieron dispositivos de telemetría satelital con unas boyas que cuentan con GPS y VHF. Gracias a la colaboración del Centro de Conservación de Manatíes del Caribe de Puerto Rico y la Fundación Omacha. Asimismo, esperamos que la comunidad local participe en el monitoreo de su adaptación al nuevo ambiente.El mamo Camilo Izquierdo, autoridad indígena de la comunidad Arhuaca Kʉtʉnsama, enfatizó la relevancia de este regreso como un acto de respeto a la Madre Tierra. Subrayó la necesidad de transmitir el conocimiento ancestral a las nuevas generaciones para mantener el equilibrio con la naturaleza. Además, afirmó además que “El mar, al igual que la montaña, es una fuente de vida y poder espiritual que debe ser respetada por todos, incluidos los 'hermanitos menores' de la sociedad occidental”.Con el fin de hacer seguimiento y reportar avistamiento de Genemaka y Sobrado de Tiburón, o de cualquier otro ejemplar en peligro, el Centro de Rescate de Fauna Marina ha habilitado la línea (+57) 3137826324, donde cualquier persona puede contactar y así aportar a la conservación ambiental.
Este martes varios municipios del Atlántico fueron bañados por un torrencial aguacero, sin embargo, autoridades reportan hasta el momento graves afectaciones en el municipio de Manatí, donde llovió con gran intensidad durante unas tres horas.Personal de la Defensa Civil se trasladó al lugar de la emergencia para ayudar en la atención de los damnificados, ya que se reportan inundaciones en al menos ocho barrios.Algunos afectados reportan que el agua dentro de sus casas superó los 20 centímetros de altura, causando daños en muebles y electrodomésticos.Ante la emergencia, la alcaldesa de Manatí, Yaneris Acuña, convocó a primera hora de este miércoles una reunión para organizar los trabajos de ayuda a la comunidad, pese a que aún no se tiene un censo completo de los damnificados.
La Red de Varamientos de Manatíes del Magdalena Medio, compuesta por la Corporación Autónoma de Santander, CAS; el Proyecto Vida Silvestre, PVS, la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar; la Fundación Omacha y el Cabildo Verde de Sabana de Torres, lograron trasladar con éxito a tres manatíes que estaban en peligro debido a la sequía extrema causada por el Fenómeno del Niño.La maniobra fue realizada por cerca de 40 personas de las instituciones que conforman la Red de Varamientos de Manatíes del Magdalena Medio, la cual es patrocinada por Wildlife Conservation Society (WCS) y Ecopetrol.Según la información suministrada por las autoridades ambientales, los manatíes, dos machos y una hembra, fueron trasladados de la cienagueta Choco Viejo a un brazo del río Lebrija, en el corregimiento de Barranca de Lebrija, municipio de Aguachica.James Murillo Osorio, director del Cabildo Verde de Sabana de Torres, señaló que “las condiciones críticas del hábitat natural de estos animales, caracterizado por baja profundidad y alta temperatura, han sido exacerbadas por la falta de lluvia en la zona”.Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, los manatíes, que en edad adulta pueden llegar a pesar hasta 500 kilos, es una especie que se encuentra en peligro de extinción y para su conservación es necesario involucrar a la población local con la cual interactúa constantemente.“El fuerte verano reduce considerablemente los niveles de las fuentes hídricas y los manatíes simplemente quedan encallados hasta morir”, indicó Aldemar Madera, presidente de la Asociación de Pescadores de El Llanito, en Barrancabermeja.El líder también pidió el apoyo de los pobladores para que informen oportunamente sobre estas emergencias, pues con el trabajo articulado se pueden rescatar estos animales.Vea también:
Tras la muerte de dos manatíes durante los meses de enero y febrero de 2024, la Corporación Autónoma de Santander, CAS, como autoridad ambiental, realizó una visita técnica para identificar la causa de la muerte de este y otros animales que han sido encontrados sin vida en la Ciénaga San Silvestre de Barrancabermeja.Según los estudios de los profesionales encargados de los análisis, encontraron entre otros factores que las bajas temperaturas, el clima y el más preocupante el vertimiento de aguas residuales domiciliarias e industriales fue la causa de la muerte de los dos manatíes.“Las muertes de esta especie se debe a un efecto multicausal: altas temperaturas, escasez de agua, poca flora en los cauces de caños y ciénagas, el rompimiento de la frontera ganadera, el vertimiento de aguas residuales, domésticas e industriales y la fluctuación del agua producto de actividades de la represa”, indicó Ludwing Gómez Almeida, secretario de Medio Ambiente de Barrancabermeja.En las muestras de agua, los profesionales también parásitos en peces que se debe, probablemente, a una contaminación cruzada, según explicó Wilder Martínez, veterinario de la secretaría de Medio Ambiente de Barrancabermeja.“Una contaminación cruzada que se presenta por dos factores: el primero corresponde a los parásitos liberados por peces de mayor tamaño como el bagre rayado y; el segundo, por aves silvestres o acuáticas”, señaló Martínez.La Alcaldía de Barrancabermeja convocó a una mesa técnica con la participación de diferentes entidades, entre ellas, la autoridad ambiental de Santander, CAS, con el fin de promover acciones para la conservación y protección de la fauna silvestre en ese ecosistema.Cabe anotar que líderes de la comunidad no solo han denunciado la muerte de dos manatíes, el último de ellos de dos meses de nacido, sino de otros animales que han sido encontrados por pescadores en la zona.Para el manejo de estos temas se ha convocado una Mesa Técnica con presencia de diferentes entidades y especialmente, la autoridad Ambiental para Santander - CAS. Este espacio tendrá como fin promover acciones que ayuden a conservar y proteger la vida silvestre de este ecosistema.
Cada vez es más compleja la situación en la Serranía del Perijá, especialmente en el sur del Cesar, donde el fuego que comenzó a una altura superior a los 1000 metros hace una semana, hoy se extiende a la parte baja, a escasos 50 metros sobre el nivel del mar, y amenaza a veredas como La Mula Alta y Baja, Lamas Verdes, Las Nubes y El Pancho, en jurisdicción de Curumaní.Wilson Pérez Ascanio, coordinador de Foro Ambiental del Cesar, indicó que es urgente intervenir la emergencia desde el aire, pues por tierra las labores de extinción del fuego son casi imposible por la falta de vías de acceso y problemas de orden público.Pérez asegura que hasta ahora solo los habitantes de la zona son los que han intentado apagar las llamas por sus propios medios para proteger sus predios, pero sus esfuerzos no dan abasto, pues no hay suficiente agua y el fuego ya abarca miles de hectáreas.Cuenta que, lejos de mitigar la emergencia, la comunidad se está exponiendo al fuego y hasta uno de ellos ya sufrió heridas mientras intentaba combatir el incendio."Ya se han quemado algunas viviendas, se quemaron potreros, cultivos, especies menores, bosques naturales, entonces realmente estamos viviendo una calamidad ambiental y social", expresó Pérez.Otro de los incendios que afecta a la Serranía del Perijá se presenta en la vereda El Cinco, municipio de Manaure Balcón del Cesar, a donde ha sido enviada una aeronave cisterna con capacidad para transportar 3.050 litros de agua y sumarse a las labores de control. Esta misma intervención es la que esperan ahora en Curumaní.No se descarta que detrás de estos incendios forestales estén las malas prácticas humanas, por eso desde la Corporación Autónoma Regional del Cesar también emiten recomendaciones para evitar más conflagraciones como estas."Hacemos un llamado a las comunidades a que eviten el uso del fuego en la preparación de labores agrícolas, pues no va a tener ningún fruto. Quienes poseen predios rurales deben construir las guardarrayas o los famosos cortafuego, ojalá de 4 metros de ancho a 2 metros de cada lado de los linderos. Y evitar dejar restos de vidrios, de botellas, porque con la acción del sol, pues se crea el efecto lupa y eso también ocasiona incendios", aconseja Jorge Armenta, ingeniero a cargo de la coordinación de gestión del riesgo en Corpocesar.A raíz de la situación, la senadora Alexandra Pineda radicó un derecho de petición pidiendo la inmediata atención de los incendios, tanto a la Gobernación del Cesar como a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Ante la emergencia que vive Colombia, la familia Santo Domingo, Valorem y sus empresas vinculadas expresan su solidaridad con las familias y comunidades que hoy enfrentan el dolor de sus pérdidas y profundas dificultades.Las contribuciones serán canalizadas a través de la Fundación Santo Domingo, que trabajará en coordinación con la oficina de la Primera Dama, las autoridades y las organizaciones que atienden la emergencia, para que las ayudas lleguen de manera oportuna y efectiva a las zonas y personas que más las requieren. Asimismo, se está avanzando en la habilitación de mecanismos de acopio de las ayudas y canales de donación, con el propósito de facilitar que más personas puedan sumarse a este esfuerzo de país.Hoy Colombia nos necesita unidos. Reafirmamos nuestro compromiso y confiamos en que el sector empresarial y fundacional acompañará a quienes atraviesan esta difícil situación. Toda ayuda cuenta y juntos podemos marcar la diferencia.
A un año del magnicidio y posterior fallecimiento de Miguel Uribe Turbay, el proceso judicial ha dejado siete condenas contra personas vinculadas a la ejecución y logística del atentado, mientras permanece pendiente el avance de la judicialización de los cabecillas de la Segunda Marquetalia señalados por la Fiscalía como presuntos determinadores del crimen.Víctor Mosquera, abogado representante de las víctimas y de la familia Turbay, hizo un llamado para que la investigación avance más allá de los responsables materiales. “Tengo el deber de decir que, un año después, el homenaje más importante que podemos hacerle no consiste solamente en recordarlo. Consiste en exigir verdad y justicia”, afirmó.El abogado reconoció los avances alcanzados por la Fiscalía y señaló que “la investigación ha permitido avanzar por la labor incansable de la Fiscalía y se ha judicializado a todos los autores materiales. Es un resultado que debe reconocerse. Pero no es suficiente”. Mosquera insistió en la necesidad de establecer quiénes estuvieron detrás de la planeación del atentado y cuál fue la cadena de responsabilidades. “Colombia necesita saber quiénes determinaron este crimen. Quiénes lo instigaron. Quiénes lo financiaron. Quiénes impartieron las órdenes. Quiénes tuvieron interés en silenciar a Miguel”, señaló.En este punto permanece uno de los principales asuntos pendientes dentro de la investigación. Un juez de control de garantías negó la solicitud de la Fiscalía para declarar como personas ausentes a siete cabecillas de la Segunda Marquetalia, entre ellos alias “Iván Márquez”, “John 40”, “Zarco Aldinever”, “Rusbel”, “Enrique Marulanda”, “Gonzalo” y “Yako”, investigados por su presunta responsabilidad como determinadores del magnicidio.El despacho concluyó que no estaban acreditados los requisitos materiales y formales para adoptar esa decisión. Entre los argumentos expuestos estuvo la existencia de errores en las labores de localización adelantadas por la Policía Judicial en el caso de Kendry Téllez, incluida la utilización de un correo electrónico y un número telefónico equivocados.Además, la juez señaló que la Fiscalía debía realizar labores de búsqueda individualizada frente a los demás investigados, pese a que registros de la Nueva EPS reportaban, para mayo de 2026, afiliaciones activas y datos de contacto vigentes en territorio nacional. Por esta razón, el despacho exhortó a la Fiscalía a corregir las falencias detectadas y realizar nuevas labores de ubicación. “En consecuencia, el despacho exhortó a la delegada fiscal para que subsane las falencias detectadas, realicen las instalaciones y verificaciones correspondientes mediante los canales de contacto correctos y adelanten nuevas labores de ubicación”, señala la decisión.La Fiscalía, por ahora, asegura que no ha presentado nuevamente la solicitud de declaratoria de persona ausente, debido a que continúan las actividades de policía judicial ordenadas por la juez.Mientras tanto, el proceso registra avances frente a quienes ya fueron judicializados. De las nueve personas procesadas, siete han obtenido condenas mediante preacuerdos. Entre ellas está Elder José Arteaga Hernández, alias “El Costeño” o “Chipi”, con un preacuerdo aprobado por 26 años y tres meses de prisión, aunque está pendiente la lectura de sentencia.También está William Fernando González Cruz, alias “El Hermano” o “El Viejo”, con un preacuerdo aprobado por 21 años y nueve meses de prisión, y Harold Daniel Barragán Ovalle, con un preacuerdo de 21 años y cuatro meses de prisión, cuya lectura de sentencia está prevista para el 14 de agosto.Asimismo, Simeón Pérez Marroquín, alias “El Viejo”, fue condenado a 22 años y cuatro meses de prisión; Katherine Andrea Martínez Martínez recibió una condena de 21 años y dos meses; y Carlos Eduardo Mora González fue condenado a 21 años de prisión. En el caso del menor de edad vinculado al atentado, se impuso una sanción de siete años de internamiento preventivo.Aún está pendiente el aval de la negociación alcanzada con Cristian Camilo González Ardila, señalado de ser el motociclista encargado de labores logísticas y de transporte del sicario. También está pendiente la definición de un eventual preacuerdo para Jhorman David Mora Silva, señalado de realizar una videollamada al menor de edad para convencerlo de ejecutar el ataque. De aprobarse esa negociación, podría enfrentar una pena superior a diez años de prisión.
Estos son los hechos que fueron noticia en Colombia en Mañanas Blu, con Néstor Morales, de este lunes, 10 de agosto de 2026:La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, habló sobre la situación en el departamento tras el terremoto y entregó un nuevo balance de víctimas y personas afectadas. También se refirió a las réplicas que se han presentado y a las labores de búsqueda que continúan en la región.El ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó la declaratoria de situación de desastre nacional por los efectos del terremoto y explicó las medidas adoptadas por el Gobierno para agilizar recursos y reforzar las labores de atención, búsqueda y rescate en las zonas más golpeadas.Los organismos de socorro continuaron las labores de búsqueda de personas atrapadas y desaparecidas en Risaralda, Chocó, Caldas y otras regiones afectadas, mientras avanzaba la evaluación de edificios colapsados y daños en infraestructura.Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, aseguró que parte del paquete de financiación de 9.000 millones de dólares anunciado para Colombia podría destinarse a la reconstrucción de las regiones afectadas. El organismo también anunció una donación de 500.000 dólares para atender la emergencia.Jaime Ruiz, uno de los artífices del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero, FOREC, después del terremoto de 1999, explicó cómo funcionó ese modelo y analizó la posibilidad de implementar un mecanismo similar para la reconstrucción de las zonas afectadas por el actual terremoto.El Gobierno y las autoridades locales avanzaron en la evaluación de los daños y en la definición de un plan de reconstrucción, mientras diferentes entidades nacionales e internacionales anunciaron recursos y apoyo para recuperar viviendas, hospitales, colegios y otra infraestructura afectada.Escuche el programa completo aquí:
Mantener un carro durante varios años puede terminar costando una suma considerable, y la diferencia aumenta cuando se comparan marcas convencionales con fabricantes de vehículos de lujo. Un análisis de Consumer Reports, basado en información entregada por propietarios, identificó cuáles son las siete marcas con mayores costos acumulados de mantenimiento y reparación durante una década.El estudio tomó en cuenta gastos relacionados con el funcionamiento habitual de los vehículos, como mantenimiento periódico, neumáticos y reparaciones, pero dejó por fuera los daños ocasionados por accidentes. De acuerdo con Steven Elek, responsable del análisis de datos automotores de Consumer Reports, la diferencia entre marcas puede representar miles de dólares cuando se observa el costo acumulado durante diez años.¿Cuáles son las marcas de carro más caras de mantener?Land Rover, la marca más costosa del listadoLand Rover ocupa el primer lugar con una diferencia considerable frente al resto. Los propietarios pueden enfrentar unos 5.560 dólares en los primeros cinco años, mientras que los gastos estimados para los cinco años siguientes ascienden a 13.900 dólares.Sumados ambos periodos, el mantenimiento y las reparaciones llegan a aproximadamente 19.460 dólares en diez años.Esto significa que, según este análisis, mantener un Land Rover durante una década puede representar unos 7.000 dólares más que hacerlo con un Mini, que ocupa el séptimo puesto.PorschePorsche se acerca considerablemente al primer lugar. En este caso, los primeros cinco años representan unos 4.950 dólares en mantenimiento y reparaciones.La diferencia aparece con mayor claridad en el segundo lustro: Consumer Reports estima otros 12.950 dólares entre los años seis y diez. El total alcanza aproximadamente 17.900 dólares durante una década, una cifra que supera ampliamente a todas las marcas que aparecen por debajo en el ranking.Mercedes-BenzMercedes-Benz aparece en el tercer lugar y marca un salto importante respecto a las marcas anteriores. El análisis calcula unos 3.330 dólares de mantenimiento durante los primeros cinco años. Para los siguientes cinco, la estimación asciende a unos 9.300 dólares.De esta manera, el costo acumulado en diez años llega a aproximadamente 12.630 dólares.AudiAudi se ubica en el cuarto lugar del listado, con un costo estimado de 2.050 dólares durante los primeros cinco años. El segundo periodo de cinco años añade otros 9.300 dólares, llevando el acumulado hasta aproximadamente 11.350 dólares.La diferencia frente a BMW no es especialmente amplia, pero sí muestra cómo los costos pueden incrementarse cuando el vehículo entra en una etapa de mayor antigüedad.BMWBMW ocupa el quinto puesto. Para los primeros cinco años, Consumer Reports calcula un gasto cercano a 1.700 dólares, cifra que aumenta de manera marcada en el periodo posterior.Entre los años seis y diez, el mantenimiento y las reparaciones representarían unos 9.300 dólares adicionales. En total, el propietario podría llegar a gastar alrededor de 11.000 dólares durante una década.VolvoVolvo aparece inmediatamente por encima de Mini. El cálculo del estudio sitúa en unos 1.530 dólares el gasto correspondiente a los primeros cinco años.A partir del sexto año, la factura aumenta considerablemente: se estiman alrededor de 8.800 dólares durante el segundo lustro. El resultado es un costo acumulado de aproximadamente 10.330 dólares en diez años.MiniMini ocupa el séptimo lugar entre las marcas analizadas con mayores costos de mantenimiento.Según los datos recopilados por Consumer Reports, durante los primeros cinco años los propietarios pueden acumular gastos cercanos a 1.700 dólares. Sin embargo, la segunda mitad del periodo concentra una parte mucho mayor del desembolso, con unos 8.500 dólares adicionales.Así, el costo estimado para mantener un vehículo de la marca durante diez años llega aproximadamente a 10.200 dólares.¿Qué tienen en común las marcas más costosas?El ranking muestra una concentración clara de fabricantes europeos de carros premium: Audi, BMW, Land Rover, Mercedes-Benz, Porsche y Volvo aparecen entre las siete marcas con mayores costos acumulados.Consumer Reports también señala que el precio de las reparaciones y de las piezas puede marcar diferencias importantes entre fabricantes. De hecho, el análisis destaca que algunas marcas estadounidenses de gama alta presentan costos de mantenimiento considerablemente inferiores a los registrados por Land Rover.La comparación también sirve para recordar que el precio de compra no es el único gasto que debería tenerse en cuenta al elegir un vehículo. Neumáticos, mantenimientos periódicos y reparaciones pueden modificar de manera importante el presupuesto necesario para conservar un carro durante varios años.