La Alcaldía de Floridablanca inició procesos sancionatorios contra 21 conjuntos residenciales por incumplir las normas relacionadas con la adecuada separación y disposición de residuos sólidos, como parte de una estrategia que busca fortalecer la cultura ambiental y reducir la presión sobre el relleno sanitario El Carrasco.Según explicó Juan Camilo Jaramillo, ingeniero de la Oficina de Gestión Ambiental y Mitigación del Riesgo, durante las inspecciones se evalúan aspectos como la clasificación de los residuos, el aprovechamiento de materiales reciclables y la forma en que estos son entregados al servicio público de aseo.“Evaluamos cómo realizan la separación en la fuente, el aprovechamiento de materiales reciclables y la forma en que entregan estos residuos al servicio público de aseo, con el objetivo de reducir los impactos ambientales asociados a la situación que enfrenta el relleno sanitario El Carrasco”, señaló el funcionario.La estrategia se desarrolla en cumplimiento del decreto municipal 297 de 2024 y de la Ley 1801, Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, normas que establecen obligaciones para ciudadanos, empresas y organizaciones en materia de manejo adecuado de residuos sólidos.Antes de iniciar la etapa sancionatoria, la Administración Municipal adelantó jornadas de sensibilización dirigidas a conjuntos residenciales, instituciones educativas, centros comerciales y supermercados, considerados grandes generadores de residuos.Las autoridades indicaron que los 21 procesos actualmente en curso son evaluados por las Inspecciones de Policía, que determinarán el tipo de sanción a imponer. Dependiendo de cada caso, las medidas podrían ser pedagógicas o económicas.La Alcaldía de Floridablanca reiteró el llamado a las propiedades horizontales y demás grandes generadores para que implementen sistemas adecuados de clasificación de residuos mediante contenedores diferenciados y habiliten espacios apropiados para el almacenamiento del material reciclable.“Nosotros como ciudadanos debemos entender que estas acciones son por nuestro bienestar y por las generaciones futuras. Es fundamental reciclar, aprovechar los materiales que aún tienen utilidad y evitar que los residuos terminen contaminando nuestras fuentes hídricas”, manifestó Hernán Gómez Rueda, residente del conjunto residencial Santa Coloma.Las sanciones por incumplir estas disposiciones pueden alcanzar hasta ocho salarios mínimos diarios legales vigentes.
La Alcaldía de Bucaramanga endureció las reglas contra quienes arrojen colchones, muebles, llantas, escombros y otros residuos voluminosos en calles, parques y zonas verdes de la ciudad. A través del Decreto 0029 de 2025, la administración municipal estableció nuevas obligaciones para ciudadanos y comerciantes, y anunció sanciones económicas y hasta suspensión de actividades para quienes incumplan.El alcalde Cristian Fernando Portilla aseguró que la medida busca frenar la proliferación de puntos críticos de basuras que, según la Alcaldía, afectan la salud pública, deterioran el espacio público y generan riesgos ambientales.“En Bucaramanga no vamos a permitir que colchones, muebles, llantas o escombros sigan invadiendo el espacio público. Este decreto establece reglas claras, responsabilidades precisas y sanciones contundentes”, afirmó el mandatario.Desde ahora, hogares, comercios y establecimientos deberán separar estos elementos de la basura común, no mezclarlos con residuos orgánicos y evitar dejarlos en cestas públicas, contenedores pequeños, andenes, separadores viales, rondas hídricas o parques.El decreto también pone especial atención en talleres mecánicos, almacenes y otros establecimientos que produzcan residuos voluminosos. Estos deberán certificar que entregaron los desechos a un gestor autorizado y conservar actas o manifiestos de disposición final para presentarlos cuando la autoridad lo requiera.La Secretaría de Salud y Ambiente será la encargada de verificar el cumplimiento y podrá iniciar procesos administrativos si encuentra inconsistencias.El incumplimiento de la norma dará lugar a medidas correctivas contempladas en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Entre ellas están multas, procedimientos policivos inmediatos y, en casos de reincidencia, la suspensión temporal de actividades comerciales.El decreto ya está vigente y será acompañado por un protocolo municipal que orientará a la ciudadanía sobre cómo separar, disponer y solicitar la recolección adecuada de residuos voluminosos.
La Procuraduría General de la Nación lanzó un llamado a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y a la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) para que aceleren su preparación frente a la transición hacia un modelo de libre competencia en la prestación del servicio de aseo en Bogotá, que entrará en vigencia en febrero de 2026, una vez finalicen los contratos actuales de concesión.El organismo de control advirtió que este cambio implica retos regulatorios, financieros y operativos que deben resolverse con antelación, a fin de garantizar la continuidad del servicio y proteger a los usuarios más vulnerables. Según el exhorto, la UAESP y la SuperServicios deben coordinar acciones con la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) para ajustar los marcos normativos, tarifarios y de supervisión que permitan una transición ordenada hacia la libre competencia.El nuevo esquema reemplazará el modelo de Áreas de Servicio Exclusivo (ASES), mediante el cual la ciudad se dividía en zonas adjudicadas a un único operador. En adelante, los ciudadanos podrán elegir entre diferentes prestadores del servicio, lo que busca fomentar la eficiencia, la calidad y la innovación en la recolección de residuos. Sin embargo, la Procuraduría advirtió que la apertura del mercado podría generar riesgos de inequidad si los operadores se concentran en zonas con mayor rentabilidad, dejando rezagados a sectores con menor capacidad económica.Por su parte, el director de la UAESP, Armando Ojeda, afirmó que la entidad trabaja en la estructuración técnica y financiera del nuevo modelo, que incluirá ajustes tarifarios y mecanismos de control para asegurar la cobertura integral del servicio. Asimismo, recalcó que el objetivo principal es modernizar el sistema y ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de escoger el operador que mejor se adapte a sus necesidades.La Procuraduría insistió en que la implementación de la libre competencia debe ir acompañada de medidas que eviten la interrupción del servicio y garanticen la prestación continua y equitativa en todos los sectores de la ciudad. El llamado busca anticipar posibles fallas en la planeación institucional y asegurar que la transformación del modelo de aseo se realice con responsabilidad, transparencia y en beneficio de la ciudadanía.
En un esfuerzo por reducir el impacto ambiental y promover un consumo más responsable, la compañía Mabe, junto a Red Verde y Orinoco E-Scrap, lidera una iniciativa nacional que busca incentivar el cambio de electrodomésticos antiguos por equipos más eficientes. La propuesta incluye beneficios tributarios para los hogares de estratos 1, 2 y 3 que entreguen su nevera vieja y adquieran una nueva con mejor rendimiento energético.De esta alianza nació el programa Green Cycle, que no solo promueve el reciclaje responsable, sino que también educa a los consumidores sobre la correcta disposición de los residuos eléctricos y electrónicos (RAEE), una problemática que ha crecido un 82% a nivel global desde 2010, según el Global E-Waste Monitor 2024.Gracias al incentivo tributario, quienes participen en el programa podrán pagar solo el 5% del IVA en la compra de su nueva nevera, siempre que entreguen la antigua en un punto autorizado y que el valor del electrodoméstico no supere los 30 UVT. Este mecanismo busca facilitar la sustitución de equipos ineficientes y garantizar que las unidades recolectadas sean tratadas bajo normas ambientales seguras.En el corazón del proceso se encuentra Orinoco E-Scrap, una planta ubicada en Funza, Cundinamarca, donde se realiza la recolección, desmantelamiento y procesamiento de los electrodomésticos desechados. Allí opera Fiona, una de las máquinas más avanzadas de América Latina, capaz de procesar hasta una tonelada de residuos por hora, separando metales, plásticos y gases de manera automatizada.En lo corrido de 2025, Mabe y Red Verde han gestionado más de 1.600 toneladas de residuos electrónicos, con la meta de alcanzar 2.000 toneladas al cierre del año y 22.000 para 2030, consolidando un modelo de economía circular que combina innovación tecnológica, responsabilidad empresarial y compromiso ciudadano.Durante el conversatorio “Cómo deshacerte de tu electrodoméstico viejo sin dañar el planeta”, los voceros de Mabe y sus aliados destacaron que la transformación empieza en casa. Cada nevera entregada representa un paso hacia la sostenibilidad y una oportunidad para que más familias colombianas accedan a tecnología eficiente sin sacrificar el medio ambiente.Así, esta iniciativa demuestra que una acción pequeña —como reemplazar una nevera— puede generar un impacto colectivo en favor del planeta.Escuche aquí de qué se trata:
En la audiencia de verificación de cumplimiento del fallo que ordenó el cierre del relleno sanitario El Carrasco, el juez Quince Administrativo de Bucaramanga concluyó que las autoridades locales y nacionales deben implementar, en el corto plazo, una nueva tecnología de procesamiento de residuos o definir un nuevo sitio para la disposición final de las basuras del área metropolitana.El juez convocó a los alcaldes de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, así como al gobernador de Santander y a los ministerios de Ambiente y Vivienda, a instalar el próximo lunes 6 de octubre una mesa técnica ambiental en la que se consolidará un plan de acción definitivo para dar cumplimiento a la sentencia emitida en 2011 por el Tribunal Administrativo de Santander.Helbert Panqueva, gerente de la Empresa de Aseo de Bucaramanga (Emab), destacó que la instrucción más importante del juez es que todas las instituciones implicadas en la problemática se sienten en una mesa técnica ambiental para estructurar el plan de acción de largo plazo.“Este plan básicamente debe establecer una tecnología o ubicar un nuevo relleno para dar cumplimiento al fallo que desde 2011 ordenó el cierre de El Carrasco. La operación se mantiene, la empresa de aseo está comprometida y así lo ha querido también nuestro alcalde de Bucaramanga, garantizando la prestación del servicio, pero ya son circunstancias de un proceso que completa 14 años y que exige a todos los actores trabajar por la sostenibilidad del territorio”, señaló.El cronograma definido establece que el 6 de octubre deberán estar presentes todos los alcaldes, el gobernador y los ministros, de manera presencial o virtual, para la instalación formal de la mesa. Posteriormente, el 16 de octubre se llevará a cabo un encuentro de los equipos técnicos de las entidades involucradas; el 13 de noviembre se reunirán nuevamente los mandatarios del área metropolitana; el 27 de noviembre deberá presentarse la propuesta final de mejoras; y el 16 de diciembre se celebrará una nueva audiencia de verificación, en la que ya tendrá que estar en funcionamiento la alternativa definida, antes de iniciar la vacancia judicial.Así las cosas, los municipios del área metropolitana deberán acelerar la búsqueda de soluciones estructurales para garantizar una gestión integral de los residuos sólidos.
En medio de la persistente crisis por el cierre de El Carrasco y las alertas de incumplimiento judicial, la Empresa de Aseo de Bucaramanga (EMAB) dio a conocer la propuesta de transformar el actual relleno sanitario en un Parque Tecnológico de Economía Circular con una inversión estimada de $70.000 millones.La iniciativa, según explica Elbert Panqueva, gerente de la EMAB, busca dar cumplimiento definitivo al fallo judicial que desde hace 14 años ordena dejar de enterrar residuos.El gerente Panqueva señaló que el objetivo del proyecto es desmantelar el modelo tradicional de "economía lineal" (comprar, usar y enterrar) que ha causado graves daños ambientales."La gran propuesta es precisamente para darle cumplimiento al fallo, pero también para avanzar hacia la economía circular transformando un relleno sanitario convencional como el que es actualmente El Carrasco en un parque tecnológico", afirmó Panqueva.El Parque Tecnológico funcionaría como un centro de procesamiento de residuos. En lugar de ser enterradas, las basuras del área metropolitana pasarían por una planta de preclasificación automatizada que se encargaría de separar materiales como plástico, cartón, vidrio, papel y metal. Una vez separados, estos elementos serían revalorizados y aprovechados para ser reincorporados en procesos económicos y productivos, adoptando el modelo de la economía circular. La inversión se destinaría principalmente a la obra civil y a los equipos de tecnología automatizada para el manejo inicial de unas 500 toneladas diarias.Este jueves 2 de octubre, a las 8:30 a.m., se llevará a cabo una audiencia de cumplimiento del fallo en el Juzgado 15 Administrativo de Bucaramanga. La audiencia citará a los alcaldes de Bucaramanga, Girón, Piedecuesta y Floridablanca para verificar los compromisos asumidos. Es precisamente en este escenario judicial donde la EMAB presentará su hoja de ruta."Yo creo que la gran propuesta va a ser que nosotros tenemos ya esa hoja de ruta definida para empezar a transformar el relleno para ser un piloto en Colombia de economía circular", indicó Panqueva.La crisis de El Carrasco escaló hace días, cuando la empresa de aseo alertó al juzgado sobre un posible cierre de operaciones a partir del 1 de octubre. La razón principal era la falta de giro de recursos por parte de los municipios del área metropolitana para las obras de inversión necesarias para continuar con el cierre definitivo.Aunque la EMAB posteriormente aclaró que no habría cierre inminente, el incidente puso en evidencia el incumplimiento persistente y la urgencia de una solución definitiva.El gerente Panqueva enfatizó que, si bien la EMAB trabajará en la transformación tecnológica, los municipios tienen una obligación directa de "empezar a fomentar el reducir, reutilizar y reciclar".
Luego de la crisis vivida el año anterior en el relleno sanitario La Pradera en Antioquia, Emvarias confirmó que desde este 15 de agosto estará habilitado el vaso La Piñuela, que descongestionará el servicio de recolección y disposición de residuos en Medellín y más de 40 municipios en el departamento.Lo que hace más de un año era una situación crítica por el espacio reducido para recibir residuos en el relleno sanitario La Pradera, hoy es una historia diferente luego de que Emvarias confirmara que, en pocas horas, entrará en servicio el vaso La Piñuela, un espacio que ampliará y mitigará la saturación de basuras en otros lugares del relleno.Hay que recordar que, a comienzos del año anterior, la disposición de los residuos estaba en el vaso Altair que colapsó y que llegó a tener desplazamientos en masa de hasta un metro al día, poniendo en riesgo un movimiento en masa en el río Medellín. Ante la urgencia de buscar soluciones entró en operación el vaso La Música, lo que generó un parte de tranquilidad para la comunidad. A pesar de que en Altair ya hay cobertura vegetal y dejó de moverse, La Música solamente estará disponible hasta octubre. El gerente de Emvarias, Gustavo Castaño, habló sobre la puesta en servicio del vaso La Piñuela."Este vaso La Piñuela ya podemos decir que, a partir del 15 de agosto, ya está listo igual terminaremos de operar en Música, pero con un vaso ya disponible a partir del 15 de agosto que fue más o menos unos 15 meses en construcción de este vaso que es un tiempo récord para todas las actividades que hicimos allí en el relleno sanitario", expresó el gerente.Destacaron desde la filial de Empresas Públicas de Medellín que con La Piñuela se seguirá garantizando la recolección en Medellín y otros 42 municipios de Antioquia que depositan sus basuras en el relleno sanitario La Pradera que ahora tendrá una capacidad para recolectar 3.400 toneladas de residuos. Finalmente, Emvarias confirmó que la vida útil de La Piñuela será de entre 7 y 8 años por lo que se asegura la prestación del servicio en el Valle de Aburrá, que representa casi el 90% de los residuos recolectados, a la vez que les da tiempo de buscar un nuevo punto en donde se pueda depositar las basuras en un mediano plazo.
El Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos es un documento de seguimiento de las autoridades ambientales que tiene el objetivo de bajar los volúmenes de residuos que se llevan a los rellenos sanitarios para incorporarlos a la cadena productiva.De acuerdo con el Ministerio Público, Cundinamarca es el departamento con mayor atraso, pues los municipios de Madrid, Funza, Cota, Chía, Mosquera, Soacha, Ricaurte y Cajicá presentan el mayor riesgo por la desactualización del Plan de Gestión de Residuos Sólidos.Ante esto habló Diego Cárdenas, secretario de Ambiente de Cundinamarca, quien destacó que el departamento tiene una ventaja porque todas las basuras van al relleno Nuevo Mondoñedo, lo que puede ser una solución a la problemática ambiental por residuos.“Venimos haciendo un trabajo importante, venimos trabajando con los municipios y con la autoridad ambiental CAR para poder cumplir y mejorar esa disposición y articulación que tenemos en el fortalecimiento para los recuperadores y los recicladores que hay en los territorios”, aseguró el secretario.El Ministerio Público recalcó que ciudades como Popayán, Sincelejo, Cali, Manizales, Pasto, Riohacha, Villavicencio y Neiva tienen un inminente riesgo ambiental de no actualizar este plan de residuos, así como Yumbo en el Valle del Cauca e Itagüí, Bello y La Estrella en Antioquia.En este sentido, la Procuraduría hizo un llamado a los mandatarios locales “a acatar con responsabilidad las normas y a sustentar la revisión técnica de sus planes de gestión integral de residuos sólidos, ya que el no hacerlo dificulta su alineación con los desafíos actuales en materia ambiental”. El ente de control advirtió también que si no se soluciona esto lo más pronto posible, los territorios pueden estar expuestos a sanciones disciplinarias.
Las autoridades encontraron un feto dentro de un camión recolector de residuos en Sonsón. Según la Policía de Antioquia, el feto, de género femenino, estaba en un estado bastante avanzado de gestación, pues tenía 28 semanas de formación.Las autoridades en el Oriente antioqueño no salen del asombro, pues en un camión recolector de residuos en Sonsón fue encontrado algo inusual: un feto de sexo femenino, que tenía aproximadamente 28 semanas de gestión.Según el reporte preliminar, los operarios de la Empresa Aguas del Páramo de este municipio se encontraban realizando un recorrido habitual de recolección en el sector conocido como La Valvanera, cuando en medio de un proceso de comprensión de residuos, se encontraron en una de las bolsas el feto inerte.Alexander Orozco Gómez, secretario de Gobierno de Sonsón, le explicó a Blu Radio que la Policía de Infancia y Adolescencia y la SIJIN ya adelantan las labores investigativas para esclarecer lo sucedido y determinar el origen de tan terrible hallazgo."Personal adscrito a la empresa se dio cuenta de que en uno de los puntos de recolección, en una bolsa, encontraron un feto en horas de la mañana. En este momento, pues, las autoridades están adelantando todas las acciones pertinentes con el fin de esclarecer la situación y, obviamente, pues, realizar los procesos de individualización que correspondan al respecto. Pero ya el grupo SIJIN está haciendo todas las tareas pertinentes respecto a la situación identificada el día de hoy en el municipio de Sonsón", expresó el funcionario.El reporte de la Policía de Antioquia detalla que aún no es posible determinar el lugar exacto donde fue recogida la bolsa, ni quienes serían los responsables de este hecho, sin embargo, es algo que ha impactado y movilizado a toda la ciudadanía, pues un feto de 28 semanas ya es capaz de percibir la luz o de distinguir entre la oscuridad, e incluso puede reaccionar a los cambios de luz moviéndose dentro del vientre, pues en esta etapa su cerebro se encuentra desarrollándose.Es de anotar, que este hallazgo ha encendido las alarmas de las autoridades, pues hace pocas semanas fueron encontrados dos bebés abandonados en Antioquia, uno que estaba recién nacido y que fue dejado a las orillas del río Mutatá y otro que tenía tan solo dos meses y que fue abandonado en una tienda en El Santuario.
La Alcaldía de Floridablanca inició los trabajos de limpieza en uno de los puntos más críticos de acumulación de residuos del municipio, la entrada al barrio La Cumbre, donde durante años se habían arrojado de manera indiscriminada basuras, muebles viejos, llantas y escombros, afectando no solo el entorno ambiental, sino también la imagen del barrio.Según el alcalde José Fernando Sánchez, el objetivo es remover cerca de 300 toneladas de desechos, una cantidad equivalente a los residuos que genera diariamente toda la ciudad y que se disponen en el relleno sanitario El Carrasco.“Comenzamos a desmantelar el botadero de residuos inservibles más grande que tiene la ciudad”, dijo el mandatario.El alcalde también anunció que se impondrán sanciones a quienes sean sorprendidos arrojando basuras en este sitio, y pidió a la comunidad colaborar con denuncias.“Con la ayuda de la comunidad vamos a estar ‘cazando’ infractores para imponer la correspondiente sanción. Pero quiero pedirles que nos ayuden a identificar a quienes pagan para que otros vengan a botar residuos en este lugar. Mándennos los videos. Desde el gobierno municipal vamos a actuar”, advirtió Sánchez.Habitantes del barrio La Cumbre también se unieron a la jornada de recuperación. Nubia Pinzón Quintero, vecina del sector, expresó su preocupación por el deterioro de la entrada al barrio, causada por la misma comunidad.“Entre nosotros mismos hemos deteriorado la cara de La Cumbre. Al ingresar lo primero que vemos es una montaña de desechos. Hay vecinos que mandan a personas de la calle a botar basura de restaurantes, comidas y montallantas. Hoy queremos pedir a toda la comunidad que nos colaboremos para recuperar la entrada del barrio”, manifestó.La Alcaldía reiteró que, además de las labores de limpieza, se mantendrá vigilancia para evitar que el lugar vuelva a ser utilizado como botadero de residuos.
La erradicación manual forzosa de cultivos de coca registró una fuerte reducción durante 2024, en contraste con el aumento del área sembrada reportado en el país.De acuerdo con el informe Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, las hectáreas intervenidas mediante esta estrategia pasaron de 20.325 en 2023 a 9.403 en 2024.Esto representa una caída del 54 % en las acciones de erradicación manual, que a su vez es uno de los principales mecanismos utilizados por el Estado para combatir los cultivos ilícitos.La reducción ocurre cuando Colombia alcanzó las 261.000 hectáreas sembradas en 2024, frente a las 253.000 registradas el año anterior. Aunque la UNODC no establece una relación directa, las cifras muestran que el descenso de las labores de erradicación coincidió con un incremento del 3,5 % en el área cultivada a nivel nacional.Además, se resalta que Putumayo concentró el 87 % del total de área intervenida por erradicación manual forzosa convirtiéndose en el departamento donde se ejecutó la mayor parte de las operaciones realizadas durante el año.Cabe recordar que allí se han adelantado tareas de erradicación voluntaria en medio de los compromisos de la conversación de paz entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.Por otra parte, el informe también advierte que la coca se encuentra cada vez más concentrada en territorios especializados conocidos como enclaves productivos y en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Estos territorios ofrecen condiciones favorables para el cultivo, el procesamiento y la salida de la droga hacia mercados internacionales. Mientras la erradicación disminuyó, los enclaves productivos pasaron de siete en 2019 a quince en 2024 y actualmente concentran cerca del 44 % de toda la coca sembrada en Colombia.Para la UNODC, el principal desafío no es únicamente reducir el número de hectáreas cultivadas, sino enfrentar la consolidación de territorios donde la economía de la coca se ha mantenido durante años.
No tardó en responder el alcalde Alejandro Char con todo su ímpetu a los reveladores audios sobre las negociaciones con el Clan del Golfo que, según dijo, exponen a un gobierno que se arrodilla y se congela ante las bandas criminales.Sostuvo que el Gobierno Petro vendió a la Patria, pues no tiene razón de ser que haya decidido mover las fuerzas militares a un lado para que el Clan del Golfo siguiera delinquiendo, de allí, que considera necesario que intervenga la justicia, no solo colombiana, sino internacional."Eso es un vende patria (...) Eso merece, más allá de un cuestionamiento, un juzgamiento a nivel nacional e internacional, porque esa no es la manera como se administra un país. Estar del lado de los delincuentes de parte del Gobierno Nacional es una falta gravísima, gravísima, que mostró claramente en su ocaso el talante del gobierno que se está yendo. A Dios, gracias, ya se va", expresó tajante el alcalde Char.Char insistió en que controlar la seguridad se volvió una tarea muy difícil en los territorios por cuanto el Gobierno prácticamente se enfocó en dar beneficios para delinquir.Recordemos que en el Atlántico, el Clan del Golfo mantiene una fuerte disputa territorial por el control del microtráfico, las extorsiones y el narcotráfico, enfrentándose principalmente a bandas locales como Los Pepes y Los Costeños, sobre todo en zonas estratégicas para el comercio y corredores para movilizar drogas.
La tragedia que vive Venezuela tras el fuerte terremoto que ha dejado centenares de víctimas mortales y más de mil heridos también se siente con fuerza en Bucaramanga, donde la comunidad venezolana permanece en alerta, tratando de establecer contacto con familiares y organizando campañas de ayuda humanitaria para los afectados.Mario Atria, coordinador del Comando Mi Venezuela en Bucaramanga, aseguró que la angustia ha sido permanente desde que se conoció la emergencia. Según relató, durante toda la madrugada voluntarios trabajaron en la conformación de equipos de apoyo y en la coordinación de una jornada de recolección de ayudas junto con la Alcaldía de Bucaramanga.“Es angustiante porque no hemos dormido. Duramos toda la noche armando equipos y personal de voluntariado. Estamos organizando una jornada de recolección de materiales, comida y elementos necesarios para la ayuda humanitaria”, manifestó.Atria explicó que el sismo causó graves daños en la zona centro-norte de Venezuela, especialmente en los estados de La Guaira, Miranda y Aragua, donde se registró el colapso de numerosos edificios y hoteles ubicados en la franja costera cercana al epicentro.Incluso, señaló que su propia vivienda presentó afectaciones estructurales por el movimiento telúrico. “Mi casa tuvo agrietamientos, aunque no se desplomó. La destrucción en muchas zonas fue muy grande”, indicó.Además de la recolección de ayudas, la comunidad venezolana en Santander ha dispuesto grupos de apoyo a través de WhatsApp y redes sociales para servir como puente de comunicación entre familiares que permanecen incomunicados debido a las fallas eléctricas y de telecomunicaciones ocasionadas por el desastre.Durante las últimas horas, decenas de familias residentes en Bucaramanga han buscado información sobre sus seres queridos en Venezuela, mientras persiste la incertidumbre sobre el número real de víctimas que podrían encontrarse bajo los escombros.La comunidad venezolana hizo un llamado a los santandereanos y colombianos a solidarizarse con los damnificados y sumarse a las campañas de ayuda que comenzarán en las próximas horas.Según informó Atria, se espera que próximamente se confirme un punto oficial de acopio para recibir alimentos, medicamentos, elementos de aseo y demás ayudas humanitarias destinadas a las zonas afectadas por la emergencia.
Colombia cerró el 2024 con un nuevo aumento en los cultivos de coca. Según el informe ‘Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024’, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y el Gobierno, el país alcanzó las 261.000 hectáreas cultivadas, lo que representa un incremento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023.Si bien el crecimiento fue menor al evidenciado en años anteriores, el informe advierte una mayor concentración de los cultivos en áreas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, como lo son las fronteras con otros países.Según el estudio, la coca se encuentra cada vez más agrupada en los llamados “enclaves productivos”, los cuales se establecen cuando un territorio, en los últimos cinco años, ha presentado una concentración de cultivos de entre 10 a 12 hectáreas sembradas por kilómetro cuadrado.Mientras en 2019 los enclaves eran 7 y concentraban cerca de 56.000 hectáreas de coca, para 2024 esa cifra alcanzó las 114.000 hectáreas, en 15 enclaves, es decir que estos cultivos se han fortalecido en zonas donde ya existían condiciones favorables para su desarrollo.Estas zonas, además, están conectadas directamente con los laboratorios de procesamiento de la hoja de coca y el transporte de insumos tanto legales como ilegales usados en dichas tareas.Gran parte de estos cultivos se localizan en regiones como el Pacífico, Catatumbo y Putumayo-Caquetá, áreas donde históricamente han coexistido economías ilícitas, presencia de grupos armados y dificultades para la intervención estatal.Los cultivos de coca también han tenido una creciente cercanía a centros poblados y a fronteras internacionales. Según el documento, el 90 % del área cultivada en 2024 se ubicó a menos de 15 kilómetros de un centro poblado, mientras que la distancia promedio a las fronteras se ha reducido significativamente durante las últimas dos décadas.En otra arista, más de la mitad de la coca sembrada está en territorios con alguna figura especial de protección ambiental como lo son comunidades negras (21 %), reservas forestales (14 %) y resguardos indígenas (12 %), mientras que el 4 % de los cultivos se localiza dentro de parques nacionales naturales, siendo los más afectados el Paramillo, Catatumbo Barí y Natural Nukak.En el contexto internacional, Colombia continúa siendo el principal productor de hoja de coca del mundo: junto con Perú y Bolivia, los tres países andinos 376.784 hectáreas cultivadas en 2023, de las que Colombia aportó 253.000 hectáreas, equivalente a cerca de dos terceras partes de toda la coca sembrada en la región.Durante 2024 las autoridades decomisaron 889 toneladas de cocaína, un aumento del 19 % frente a las 746 toneladas registradas en 2023.“Una cantidad considerable de la cocaína que sale de Colombia también es transportada hacia México y, posteriormente, a Estados Unidos, que, aunque ha perdido protagonismo para el tráfico internacional de cocaína, sigue siendo considerado uno de sus mercados más tradicionales. Esta ruta se encuentra, en gran medida, bajo el control de los cárteles mexicanos como el de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros grupos dedicados al tráfico transnacional de cocaína”, reseñó el informe.El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 reportó que el número de consumidores alcanzó los 25 millones de personas y que las incautaciones mundiales llegaron a un récord histórico de 2.275 toneladas.Finalmente, por primera vez en años, la UNODC y el Gobierno colombiano decidieron no publicar la estimación de producción potencial de clorhidrato de cocaína, pues aseguran que la metodología utilizada ya no reflejaba adecuadamente los cambios en productividad y rendimientos observados en los territorios afectados por los cultivos de coca, por lo que se inició un proceso de revisión técnica para actualizar el indicador y mejorar su precisión.
La emergencia causada por el doble terremoto que sacudió a Venezuela sigue revelando la magnitud de los daños en varias regiones del país. Desde La Guaira, el obispo Pablo Modesto González advirtió que las condiciones más críticas se encuentran en las zonas altas, donde aún hay personas que requieren ayuda especializada.Durante una entrevista con Mañanas Blu, de Blu Radio, el prelado describió un panorama preocupante marcado por dificultades en las comunicaciones, afectaciones a la infraestructura y una lenta respuesta de los organismos de emergencia.“Donde la cosa está más tétrica es hacia arriba. Necesitan gente especializada para las personas que están en condiciones de salir. Fui a conseguir una antena para internet porque aquí no tienen nada y así me estoy comunicando ahora, antes era imposible”, afirmó.Según explicó, las comunidades ubicadas en sectores de montaña enfrentan las mayores dificultades tras los movimientos telúricos. La falta de conectividad y las complicaciones para llegar a algunos puntos han dificultado la evaluación completa de los daños.Monseñor González también manifestó su preocupación por la tardanza en la llegada de los servicios de atención y rescate. Aseguró que el paso de las horas ha incrementado la incertidumbre entre los habitantes afectados por la emergencia.“Dolorosa ha sido la incorporación de los servicios de atención. El seminario colapsó, nos quedamos a pernoctar en el estadio con un grupo de gente. La preocupación es lo lento de la incorporación de servicios de emergencia. Pasa el tiempo y es todo muy lento, estoy altamente preocupado con eso”, señaló.El líder religioso indicó que muchas personas han tenido que afrontar la situación con los recursos disponibles mientras esperan apoyo institucional. La desesperación, dijo, se ha convertido en una constante entre quienes buscan proteger a sus familias y recuperar algo de normalidad.“Eso es lo que está pasando, mucha gente hace lo que puede por una desesperación muy grande. Yo veo aquí, pero donde está la cosa mucho peor es más adelante. Me quedé impresionado, de verdad que es preocupante”, expresó.Mientras continúan las labores de evaluación y atención de la emergencia por los terremotos en Venezuela, el obispo hizo un llamado a la solidaridad y pidió acompañamiento espiritual para las comunidades afectadas por la tragedia: “Pongan en sus oraciones todas las necesidades que está viviendo la gente”, concluyó.