La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, alertó sobre la grave situación que enfrenta el departamento tras el anuncio de un nuevo constreñimiento armado ilegal por parte del ELN en la región del Bajo Baudó. En entrevista con Mañanas Blu, la mandataria aseguró que este tipo de acciones coinciden con movimientos estratégicos de economías ilícitas, lo que intensifica el impacto sobre comunidades vulnerables.Según Córdoba, el anuncio del grupo armado se conoció desde el martes mediante comunicados escritos y audios difundidos en redes sociales. La medida afecta directamente a comunidades asentadas en los ríos Campador, Arpúa y Juá, zonas cercanas a la costa pacífica chocoana.“Se emitió una comunicación […] donde anunciaban un paro indefinido en tres ríos del municipio de Bajo Baudó”, explicó la gobernadora, quien insistió en que no se trata de un “paro armado”, sino de un “constreñimiento armado ilegal contra la ciudadanía”.Coincidencia con economías ilegalesUno de los puntos más delicados expuestos por la mandataria es la correlación entre estas acciones del ELN y el movimiento de actividades ilícitas en la región. De acuerdo con información de las Fuerzas Militares, estos confinamientos no son aleatorios.“Esto suele coincidir con movilización de tropas, con movilización de insumos, o con movilización de algo que tenga que ver tanto con coca como con oro”, afirmó Córdoba, tras subrayar que el ELN y otros grupos como el Clan del Golfo operan en función de economías ilegales en el departamento.La gobernadora agregó que estos grupos restringen la movilidad de la población civil para facilitar sus operaciones: “Se trata justamente de la necesidad de que no haya movilización en algunas zonas para ellos poder generar otras movilizaciones”. Este fenómeno, según explicó, se ha repetido en múltiples ocasiones. Córdoba aseguró que ya ha perdido la cuenta de estos episodios, aunque estima que este sería al menos el duodécimo evento de este tipo durante su administración.Crisis humanitaria en el Bajo BaudóEl impacto inmediato de este constreñimiento armado recae sobre más de 6.000 personas que permanecen confinadas en la zona, además de 16 familias indígenas del Litoral del San Juan. Las comunidades, en su mayoría campesinas, afrodescendientes e indígenas, enfrentan severas restricciones para acceder a alimentos, salud y educación.“Hay un riesgo muy importante de que la gente se quede literalmente sin con qué subsistir alimentariamente”, advirtió la gobernadora.La situación es especialmente crítica debido a las características geográficas del Chocó, donde la movilidad depende en gran medida de rutas fluviales y marítimas. La prohibición de desplazamiento impide a los habitantes pescar, cultivar o trasladarse a cabeceras municipales para abastecerse. “Hoy no pueden ni siquiera dirigirse a su cabecera municipal […] ni tampoco salir al mar a buscar el pescado”, señaló.Afectaciones en salud y educaciónOtro de los efectos colaterales más graves es la interrupción de servicios básicos. La gobernadora confirmó que cientos de niños han quedado sin acceso a la educación, mientras que la atención médica también se ha visto suspendida.“Para poder ir a buscar la atención en salud […] tienen que hacerse de manera fluvial […] y esa ruta está en este momento flanqueada”, explicó.Se estima que entre 400 y 500 menores están actualmente sin clases debido a las restricciones impuestas por el grupo armado. Frente a esto, la administración departamental ha activado protocolos de emergencia para intentar garantizar servicios básicos en medio de la crisis.Respuesta institucional y limitacionesEn respuesta a la emergencia, la Gobernación del Chocó ha coordinado acciones con la Fuerza Pública y organismos de atención humanitaria. Córdoba anunció el envío de cinco toneladas de ayuda para las comunidades afectadas, con apoyo logístico de la Policía Nacional.“Ya tengo previsto […] llegar con las primeras 5 toneladas de ayuda al municipio de Bajo Baudó”, indicó. Sin embargo, la mandataria también cuestionó las limitaciones estructurales del Estado en territorios como el Chocó, especialmente en materia de presencia militar fluvial.“En un país tan fluvial y tan marítimo como Colombia […] la posibilidad de que hayan embarcaciones con capacidad de combate […] permite el acceso y la presencia”, explicó, al tiempo que solicitó un fortalecimiento de la Armada Nacional.Actualmente, la jurisdicción en la zona está a cargo de la Fuerza Naval del Pacífico, que mantiene operaciones en algunos ríos, aunque persisten dificultades para cubrir la totalidad del territorio.Un patrón que se repiteEl caso del Bajo Baudó refleja una dinámica recurrente en el conflicto armado colombiano, donde la población civil queda atrapada entre disputas territoriales y economías ilícitas. Para la gobernadora Córdoba, estos hechos evidencian no solo la persistencia del ELN, sino también los desafíos de la política de paz en regiones periféricas.“Son comunidades que no tienen ningún tipo de parte en este conflicto y que hoy se llevan las peores consecuencias”, concluyó.Mientras tanto, el departamento enfrenta una nueva crisis humanitaria que pone en evidencia la fragilidad institucional y la urgencia de respuestas integrales frente a la violencia armada en el Pacífico colombiano.
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, el paro armado indefinido anunciado por el ELN ha generado graves afectaciones a la población civil, que enfrenta restricciones en su movilidad y en el acceso a bienes básicos.“En particular, afecta a 16 comunidades afrocolombianas, equivalentes a 530 familias (1.933 personas), y a nueve comunidades indígenas pertenecientes a los pueblos Unión Pitalito, Puerto Piña, Puerto Chinchillano, Bajo Grande, Santa Rosa, Playa Linda, Puerto Gálvez, Bella Vista y Puerto Ismarek, integradas por 886 familias (4.114 personas)”, aseguró la Defensoría.La entidad alerta que las comunidades no pueden movilizarse por los ríos, que son su principal vía de transporte, lo que ha limitado el abastecimiento de alimentos y ha impedido el desarrollo de jornadas de atención en salud en los territorios.Además, aseguran que niñas, niños y jóvenes han visto interrumpida su asistencia a clases, en medio de un contexto que agrava las condiciones de vulnerabilidad en la zona.La Defensoría también advirtió que las misiones humanitarias enfrentan dificultades para ingresar a las áreas afectadas. “Las misiones humanitarias enfrentan restricciones para desplazarse hacia las zonas donde hay condiciones de confinamiento”, señaló la entidad.“La Defensoría del Pueblo hace un llamado urgente a las autoridades competentes y a los organismos de seguridad para que adopten medidas inmediatas, coordinadas y con enfoque diferencial que permitan proteger de manera efectiva a las poblaciones del Bajo Baudó y de los territorios aledaños”.Finalmente, la Defensoría instó al grupo armado ilegal a “cesar de manera inmediata el paro armado y a respetar estrictamente las normas del DIH, en particular el principio de distinción y la obligación de garantizar la protección de la población civil. Ninguna acción en el marco del conflicto armado puede poner en riesgo la vida, la dignidad y los derechos de las comunidades”.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense Donald Trump acordaron realizar "acciones conjuntas" para golpear a la guerrilla ELN, que opera en la frontera con Venezuela, informó el jueves el gobierno colombiano.En su primera llamada telefónica el miércoles, los mandatarios bajaron el tono tras una escalada de tensiones a raíz de los bombardeos estadounidenses en Caracas, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y amenazas de posibles acciones militares en Colombia.En esa comunicación, Petro aceptó una invitación de Trump para reunirse personalmente con él en la Casa Blanca.También "se comprometieron a hacer acciones conjuntas" contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), anunció el ministro del Interior, Armando Benedetti, en diálogo con Mañanas Blu.Petro le pidió a su homólogo ayudar "a golpear duro al ELN en la frontera" con Venezuela, donde los rebeldes trafican cocaína, aseguró Benedetti.Tras meses de tensiones, el clima entre Bogotá y Washington es de "alivio" y "tranquilidad" después de la llamada, "pero no hay un ambiente (...) de triunfalismos", dijo el vicecanciller Mauricio Jaramillo, a la AFP. La "palabra clave" es "cautela", añadió.¿Borrón y cuenta nueva?Colombia y Venezuela comparten una porosa frontera de 2.200 kilómetros en la que diferentes grupos armados se disputan las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.Según Benedetti, los guerrilleros "siempre terminaban en Venezuela" tras combates con la fuerza pública colombiana. "Había veces que Venezuela ayudaba y otras veces que no", sostuvo.Por eso, es necesario que los guerrilleros "también sean atacados en la retaguardia" en Venezuela.En diciembre, el ELN ordenó el confinamiento de civiles en las zonas bajo su dominio, en lo que llamó un "paro armado" para responder a "las amenazas de intervención de Trump".Petro intentó sin éxito negociar la paz con esa guerrilla tras su llegada al poder en 2022, como parte de su política para desmovilizar a todos los grupos armados mediante el diálogo.Los acercamientos quedaron sepultados tras una ofensiva de los rebeldes contra combatientes de otra guerrilla en una zona fronteriza conocida como el Catatumbo, hace un año, que dejó un centenar de muertos y decenas de miles de desplazados.Petro había convocado el miércoles marchas en todo el país en rechazo a las amenazas de Trump, quien lo acusó sin pruebas de ser un líder del narcotráfico y dijo que le parecería "bien" llevar a cabo una incursión militar en suelo colombiano similar a la realizada en Venezuela.Ambos mandatarios han chocado repetidamente en temas como narcotráfico, aranceles y migración. Colombia y Estados Unidos, aliados militares y económicos históricos, se encontraban en uno de los peores momentos de su relación bilateral.Ahora, con miras al encuentro en la Casa Blanca, abordarán temas "espinosos y difíciles, pero dentro del marco de la democracia", añadió el vicecanciller Jaramillo.El principal "desafío", agregó, es "mantener un buen diálogo", para lo cual es necesario hacer un "borrón y cuenta nueva".
Los siete soldados asesinados en el atentado del ELN en Aguachica eran jóvenes que, además de cumplir su misión, adelantaban su formación académica en el Batallón de Infantería N.° 14 Capitán Antonio Ricaurte, donde validaban primaria y bachillerato en modalidad presencial y virtual.Con un acto solemne y cargado de emotividad, la Segunda División del Ejército Nacional rindió honores militares a los siete soldados, adscritos a la Quinta Brigada, quienes perdieron la vida en un atentado terrorista atribuido al ELN en Aguachica, Cesar, mientras cumplían labores operacionales en el nororiente del país.El coronel Gerson Iván Molina Cortés, comandante de la Quinta Brigada, señaló que el Ejército activó los protocolos de acompañamiento a las familias y que los cuerpos fueron trasladados a sus ciudades de origen con apoyo de la Aviación del Ejército. Asimismo, aseguró que continúan las operaciones militares para afectar de manera contundente a la estructura responsable del ataque.Durante la ceremonia, familiares, compañeros de armas y mandos militares recordaron a los uniformados caídos, exaltados por la institución como “Héroes por Siempre”, y reiteraron el acompañamiento integral a sus familias.Soldados asesinadosJaime Alejandro Cárdenas Ramírez, oriundo de El Zulia, Norte de Santander, con 7 años de servicio.Mateo Pino Pulgarín, de Medellín, Antioquia, con 2 años de servicio.Juan David Pérez Vides, de Sahagún, Córdoba, con 2 años de servicio.Kevin Andrés Méndez Torres, de Puerto Escondido, Córdoba, con 2 años de servicio.Jhon Fredy Moreno Sierra, de San Benito Abad, Sucre, con 2 años de servicio.Jorge Mario Orozco Díaz, de Puerto Escondido, Córdoba, con 2 años de servicio.Brandon Daniel Valderrama Martínez, oriundo de Bucaramanga, Santander, con apenas 4 meses de servicio.El atentado fue perpetrado mediante el uso de drones y artefactos explosivos tipo cilindro contra la unidad militar ubicada en el sector de El Juncal, en Aguachica, ataque que dejó además varios soldados heridos y generó enfrentamientos en la zona.Las autoridades reiteraron que las acciones ofensivas se mantendrán en la región, mientras el país rinde homenaje a los soldados caídos en cumplimiento del deber.
La familia del soldado del Ejército Nacional Brandon Daniel Valderrama Martínez, de 21 años, llegó hasta las instalaciones de Medicina Legal en Bucaramanga para recibir el cuerpo del joven militar, quien perdió la vida en el atentado ocurrido en el municipio de Aguachica, en el sur del Cesar.Su madre, Gloria Cecilia Valderrama Martínez, recordó a su hijo como un joven trabajador, disciplinado y lleno de sueños, quien decidió prestar servicio militar con la ilusión de construir un mejor futuro y hacer carrera dentro de las Fuerzas Militares.“Él quiso ir a prestar servicio porque tenía sueños, quería ser alguien importante. Soñaba con la carrera de subteniente. Era un niño juicioso, trabajador, luchador, un guerrero”, expresó su madre en medio del dolor.La mujer relató que Brandon había salido de permiso el pasado 22 de noviembre para compartir con su familia la celebración del Día de las Velitas y que regresó a su unidad el 10 de diciembre. Aunque tenía la intención de solicitar un traslado a Bucaramanga, decidió permanecer en Aguachica, donde se sentía cómodo y valorado.“Quería trasladarse para Bucaramanga, pero pasaron los días y se quedó allá. Estaba muy contento, le gustaba cómo lo estaban tratando, decía que lo trataban muy bien. Pero se le rompieron los sueños a mi hijo”, señaló.Gloria Cecilia también recordó la vida familiar del joven soldado, destacando su compromiso con el estudio y el apoyo a su hogar. “Él y su hermano se organizaban, dejaban listo el almuerzo o la comida y luego se iban a estudiar. Era un héroe de la patria”, afirmó.Con serenidad y profundo orgullo, sus padres manifestaron que hoy su hijo “es un soldado de Dios”. Aunque lamentaron el ataque armado que le arrebató la vida, aseguraron que Brandon murió cumpliendo su deber y honrando el uniforme que eligió portar, mientras la familia adelanta los trámites para darle el último adiós y preservar su memoria como un héroe.
Tras el cruento atentado perpetrado por el ELN contra la base militar de Aguachica, Cesar, que resultó en el asesinato de seis soldados profesionales y dejó a 31 heridos, el general Luis Emilio Cardozo, comandante del Ejército Nacional, advirtió sobre la peligrosa transformación del conflicto en Colombia. Según el alto oficial, las fuerzas militares no solo luchan contra insurgentes tradicionales, sino contra estructuras criminales con una capacidad financiera sin precedentes que les permite acceder a tecnología de punta para atacar a la población y a las tropas.Una guerra impulsada por el narcotráfico y el oroEl general Cardozo fue enfático al describir al enemigo actual como una "guerrilla rica", asegurando que en ninguna otra época estos grupos habían tenido tantos recursos económicos como hoy. Esta bonanza financiera proviene principalmente del narcotráfico y la extracción ilícita de yacimientos mineros, especialmente el oro en regiones como el sur de Bolívar y el Catatumbo.Esta solvencia les permite comprar bodegas, casas y drones a través de internet, además de contratar entrenamiento de personal extranjero para operar estos sistemas y coordinar ataques complejos,. "Aquí no hay una guerrilla que esté pensando en cambiar el sistema de gobierno; aquí hay unos carteles que se están enriqueciendo y adquiriendo capacidades de desestabilización", afirmó el comandante.La masificación de los ataques con dronesLa magnitud de la amenaza tecnológica es alarmante. Entre el 26 de abril de 2024 y el 18 de diciembre de 2025, el Ejército ha contabilizado 393 ataques con drones. Esta modalidad, que inició en Argelia, Cauca, se ha expandido a zonas como el Chocó, Guaviare y Putumayo, convirtiéndose en la herramienta predilecta de grupos como el ELN y las disidencias de alias 'Mordisco' y 'Calarcá'.El desafío para las tropas es mayúsculo, pues los criminales lanzan estos artefactos desde el patio de casas en caseríos civiles, utilizándolos como escudos humanos para evitar la respuesta militar y generar daños colaterales. El general advirtió que la tecnología está evolucionando hacia el uso de "drones kamikaze", los cuales pueden impactar objetivos a velocidades de 100 km/h, aumentando la letalidad de las acciones terroristas.El costo de la defensa y la respuesta institucionalFrente a esta situación, el Ejército busca una asignación presupuestal de un billón de pesos para fortalecer la protección de sus bases fijas. Actualmente, la adquisición de tecnología de detección e inhibición es limitada debido a sus altos costos; un solo equipo fijo de detección puede costar hasta 2.000 millones de pesos.Escuche aquí la entrevista:
En una reciente declaración que pone de manifiesto la evolución del conflicto armado en Colombia, el general Luis Emilio Cardozo, comandante del Ejército Nacional, confirmó que el panorama de la seguridad en el país ha dado un giro drástico debido al uso masivo de tecnología. Tras un devastador ataque del ELN contra una base de entrenamiento en Aguachica, Cesar, que dejó seis soldados asesinados y 31 heridos, el alto mando militar advirtió que las tácticas convencionales están siendo superadas por nuevas modalidades delictivas.Una escalada tecnológica sin precedentesEl general Cardozo reveló cifras contundentes sobre esta nueva amenaza: entre el 26 de abril de 2024 y el 18 de diciembre de 2025, se han registrado 393 ataques con drones perpetrados por diversos grupos criminales. Lo que inició como una problemática localizada en el municipio de Argelia, Cauca, se ha extendido rápidamente hacia regiones estratégicas como el Catatumbo, el sur de Bolívar, el Chocó, Guaviare y Putumayo. Según el comandante, estos artefactos son adquiridos con facilidad en el mercado internacional o por internet, para luego ser adaptados con artefactos explosivos de manera artesanal.El desafío de enfrentar a una "guerrilla rica"El Ejército sostiene que se enfrenta a una "guerrilla rica" que cuenta con una capacidad financiera superior a la de épocas anteriores, producto del narcotráfico y la extracción ilícita de oro. Esta solvencia económica les permite no solo comprar equipos tecnológicos, sino también recibir entrenamiento de personal extranjero para la operación de drones y la coordinación de ataques combinados. El general explicó que los criminales suelen activar estos drones desde el patio de casas en zonas civiles para usar a la población como escudo y evitar la respuesta militar.Presupuesto y líneas de defensa: el plan de respuestaPara contrarrestar esta situación, el Ejército ha definido tres líneas de acción principales: el reentrenamiento de las tropas, la adquisición de tecnología de detección e inhibición, y la implementación de radares con armas autónomas. Sin embargo, la implementación es compleja debido a los altos costos; un equipo fijo de detección puede costar hasta 2.000 millones de pesos. Actualmente, se está gestionando una asignación presupuestal de un billón de pesos para fortalecer las bases militares fijas, ya que hasta ahora se ha priorizado la protección de unidades con aeronaves.Escuche aquí la entrevista:
Un video que está circulando desde esta madrugada en redes sociales acrecienta el temor de los santandereanos frente a las repercusiones que podría tener en la región las incursiones armadas que está desplegando el ELN en todo el país. De acuerdo con la información, el peaje de La Gómez, ubicado cerca del municipio de Sabana de Torres, iba a ser destruido.El material audiovisual, al parecer grabado por un conductor, narra de manera directa la situación: “Señores, peaje de La Gómez lo cerraron porque lo van a volar. Aquí nos tienen aorillados, cerraron la vía en ambos sentidos… el que venga por ahí busque hotelito y quédese, no se vayan a meter acá porque esto está grave. Ejército y Policía están en alerta. Los carros que iban llegando al peaje los devolvieron y en el cruce de Sabana de Torres cerraron la vía en el sentido Barranca – Barranquilla”.La situación cobra especial relevancia en Santander porque el pasado lunes, 15 de diciembre, fue destruido el peaje de La Lizama, ubicado en la vía que comunica a Bucaramanga con Barrancabermeja, después de que hicieran estallar una motocicleta cargada con explosivos. Además, en las últimas horas se registró un ataque con drones y explosivos a una base militar de Aguachica, Cesar, atribuido a la guerrilla del ELN. En ese atentado seis militares fueron asesinados.Aunque el Ejército y la Policía no se han pronunciado sobre la supuesta amenaza de atentado en el peaje de La Gómez, la comunidad sigue en alerta y con temor.Cabe recordar que el alcalde electo de Bucaramanga, Cristian Portilla, confirmó que se reforzaron de manera inmediata las capacidades de la Fuerza Pública para blindar la ciudad, con especial énfasis en la base principal de la Quinta Brigada y la Segunda División del Ejército, así como en instalaciones policiales consideradas estratégicas.En el marco de un consejo de seguridad extraordinario, se determinó el despliegue de grupos especiales del Ejército Nacional y la Policía, además de unidades de inteligencia, para anticipar y neutralizar cualquier amenaza en el área metropolitana de Bucaramanga.
La situación de orden público que se vive en el país, a raíz del paro armado anunciado por el ELN, no es ajena en Santander y ya está teniendo efectos directos en la movilidad de pasajeros y en la operación de la Terminal de Transporte de Bucaramanga, justo en una de las épocas de mayor flujo de viajeros del año.Así lo confirmó Jaime Pérez, gerente de la terminal, quien calificó como “lamentable” el impacto que estos hechos han generado en el departamento. Según explicó, desde la madrugada en que se anunció el paro armado se empezó a evidenciar una disminución en los despachos de buses, especialmente hacia zonas consideradas de mayor riesgo.Uno de los factores que más incidió en la reducción de la operación fue el atentado registrado en el peaje de La Lizama, donde la activación de un artefacto explosivo llevó a que varias empresas limitaran o suspendieran los viajes hacia Barrancabermeja. Como medida preventiva, los despachos se realizaron por la vía antigua, evitando el corredor principal.A esta situación se sumó la suspensión temporal de los viajes hacia la Costa Caribe, debido a la quema de buses, lo que profundizó la afectación en la terminal. Para la mañana de este miércoles, hacia las 11:00 a.m., se habían movilizado 209 vehículos y cerca de 1.150 pasajeros, una cifra baja si se tiene en cuenta que actualmente se atraviesa temporada alta.De acuerdo con el gerente, los despachos de buses se redujeron en un 27 por ciento y la afluencia de pasajeros también cayó de manera significativa, principalmente por el temor de los ciudadanos a desplazarse durante el paro armado. Las rutas más afectadas son las que comunican a Bucaramanga con Barrancabermeja y con la Costa Atlántica, mientras que el corredor hacia Cúcuta, que estuvo cerrado al inicio de la semana, ya fue habilitado.Los viajes hacia municipios del Magdalena Medio santandereano, como San Vicente de Chucurí, Puerto Wilches y Cimitarra, se están realizando de manera muy limitada. Aunque las empresas de transporte continúan despachando vehículos, lo hacen con restricciones y bajo estrictas medidas de precaución.Frente a este panorama, la Terminal de Transporte mantiene un plan de contingencia sujeto a las directrices de las autoridades entreguen, siempre garantizando las condiciones de movilidad. Por ahora, las empresas han optado por reducir los despachos en horas de la noche y se insiste en la recomendación de actuar con prudencia, mantenerse informados y atender las alertas emitidas por las autoridades.El gerente espera que esta situación no se prolongue, pues es un momento clave en el que miles de personas buscan desplazarse para pasar las festividades de Navidad y Año Nuevo con sus familias.
Ante la alerta por el paro armado del ELN y los recientes hechos de violencia registrados en el departamento, la Gobernación de Santander anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita frustrar acciones terroristas y proteger a la población civil y a la Fuerza Pública.La medida se adopta luego de una serie de eventos que han encendido las alarmas de las autoridades: la activación de una motobomba en el peaje La Lizama, sobre la vía Bucaramanga–Barrancabermeja; la detonación de un artefacto explosivo contra dos policías en el barrio Miradores del Lago, en la Comuna Siete de Barrancabermeja; y el hallazgo de una bandera y un cilindro marcados por el ELN en la vía San Gil–Bucaramanga.El secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, hizo un llamado a la ciudadanía para que suministre información oportuna y confiable que permita evitar nuevos ataques.“A aquellas personas que puedan evitar acciones terroristas en territorio santandereano. Esa sí es una recompensa de hasta 50 millones de pesos de la Gobernación de Santander. El canal de comunicación más asertivo para nosotros es la línea 123”, señaló el funcionario.Las autoridades reiteraron que toda información será manejada con reserva absoluta y que se mantiene un reforzamiento de la seguridad en corredores viales, centros urbanos y puntos estratégicos del departamento, en coordinación con la Policía y el Ejército Nacional.Desde la Gobernación se insistió en la importancia de la colaboración ciudadana para anticipar y neutralizar cualquier amenaza, en medio del clima de tensión generado por el anuncio del paro armado del ELN en la región.
Una persona resultó muerta y otra más herida tras el derrumbe de la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo en Ciudad Rodrigo de la ciudad de Salamanca, en el centro de España, durante las celebraciones por el Mundial que ganó la selección española por 1-0 ante Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York. Según ha informado el servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León, el suceso se produjo poco después de la medianoche, cuando la sala de operaciones recibió varias llamadas alertando del colapso de la fuente sobre algunas de las personas que se encontraban concentradas en el lugar.El 1-1-2 dio aviso del incidente a la Policía Local de Ciudad Rodrigo, a la Guardia Civil de Salamanca, a los Bomberos de la Diputación de Salamanca y a Emergencias Sanitarias-Sacyl, que movilizó recursos asistenciales hasta el lugar.Los servicios sanitarios atendieron a dos personas, que fueron trasladadas al centro de salud de Ciudad Rodrigo. Una de ellas falleció en el centro sanitario, mientras que sobre el estado de la otra persona herida no han trascendido más datos por el momento.Asimismo, se activó el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias para prestar apoyo a los familiares de la persona fallecida.
La pediatra venezolana Francis Giannandrea, docente de la Universidad Central de Venezuela y voluntaria de la Fundación Hacer País, describió en entrevista con Sala de Prensa Blu el impacto humano que dejó el terremoto en La Guaira y aseguró que la atención a los damnificados va mucho más allá de la entrega de alimentos y medicamentos.La médica explicó que las primeras horas posteriores a la emergencia estuvieron marcadas por la incertidumbre y la búsqueda de sus estudiantes, varios de ellos residentes en las zonas más afectadas.“Las primeras 48 horas fueron muy angustiosas porque intentábamos contactar a nuestros estudiantes. Lamentablemente, dos de ellos fallecieron y eso me afectó profundamente como persona y como docente”, dijo.Giannandrea contó que, posteriormente, logró identificar a 11 estudiantes damnificados, a quienes la Fundación Hacer País ha brindado apoyo con alimentos, medicamentos y acompañamiento para atender otras necesidades de sus familias.La recuperación emocional, uno de los mayores retos tras el terremotoPara la especialista, uno de los impactos más graves de la tragedia es el daño psicológico que enfrentan quienes perdieron sus hogares y buena parte de su historia de vida.“Hay déficit material, pero la parte emocional es algo que nos va a costar mucho más recuperar. Muchas personas no solo perdieron su casa, también parte de su identidad”, destacó.La pediatra recordó que durante una visita a La Guaira escuchó el testimonio de una estudiante que le confesó que ya no existían el colegio donde estudió, la panadería que frecuentaba ni muchos de sus vecinos.“Cuando uno escucha esos relatos es imposible no ponerse en el lugar de ellos”, afirmó.Los médicos también necesitan apoyo psicológicoGiannandrea reconoció que el impacto emocional también ha alcanzado al personal de salud que atiende la emergencia. Incluso, reveló que acudió por primera vez a una consulta psicológica.“Desde hace una semana hice la solicitud de apoyo psicológico y ayer tuve mi primera consulta. El soporte emocional es necesario para todos los que estamos viviendo esta situación”, precisó.La médica señaló que el desgaste emocional afecta tanto a quienes sufrieron directamente el desastre como a quienes participan en las labores de atención.Medicamentos e insumos siguen siendo prioritariosSobre las principales necesidades en las zonas afectadas, Giannandrea advirtió que existe preocupación por el posible aumento de infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y problemas gastrointestinales debido a las condiciones en las que permanecen muchos damnificados.“Necesitamos desde medicamentos básicos hasta tratamientos para enfermedades crónicas. No es una emergencia de corto plazo; habrá que atender situaciones agudas y también pacientes con patologías de base”, mencionó.Además, destacó que continúan siendo fundamentales los alimentos no perecederos, el suero oral, probióticos y otros insumos para las personas que permanecen en refugios o en campamentos improvisados.Finalmente, la pediatra resaltó la solidaridad de la población venezolana frente a la tragedia y aseguró que miles de ciudadanos han encontrado distintas formas de ayudar, incluso en medio de las dificultades económicas que atraviesa el país.Escuche la entrevista completa aquí:
Un sismo de magnitud 4.6 se registró en la noche de este domingo 19 de julio en el municipio de Los Santos, Santander, según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) en su boletín.De acuerdo con la entidad, el movimiento telúrico ocurrió a las 8:44 p. m. y tuvo una profundidad de 158 kilómetros, por lo que fue catalogado como un sismo de profundidad intermedia. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni daños materiales asociados al evento.Tras el temblor, el Servicio Geológico Colombiano invitó a la ciudadanía que haya percibido el movimiento a diligenciar el formulario 'Sismo Sentido', una herramienta que permite recopilar información sobre cómo fue percibido el evento en las diferentes regiones del país y fortalecer el monitoreo sísmico.El municipio de Los Santos es reconocido por concentrar una de las mayores actividades sísmicas de Colombia debido a su ubicación sobre el Nido Sísmico de Bucaramanga, una zona donde se registran con frecuencia movimientos telúricos de distintas magnitudes.¿Por qué tiembla tanto en Colombia?De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la alta actividad sísmica en el país se debe a su ubicación sobre la interacción de tres placas tectónicas: la de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe. El movimiento constante de estas placas genera la liberación de energía que da origen a los sismos.La entidad explica que la Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana, mientras que la Placa del Caribe ejerce presión desde el norte, una convergencia que convierte a Colombia en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la región.Según el SGC, en el país se registran en promedio cerca de 2.500 sismos al mes, es decir, alrededor de 80 movimientos diarios. No obstante, la mayoría son de baja magnitud, pasan desapercibidos por la población y solo quedan registrados por la Red Sismológica Nacional de Colombia.
Lionel Scaloni dejó en el aire su continuidad al frente de la selección argentina tras perder este domingo la final del Mundial 2026 contra España, por 0-1, en el estadio Metlife de East Rutherford.En medio de la conferencia realizada luego del encuentro, el dirigente expresó que pudieron haber llegado en mejores condiciones a la final, pero las cosas no se dieron como esperaban."Podríamos haber llegado en mejores condiciones a esta final y aun así estuvimos a nada. Estoy satisfecho con mis jugadores, espero que la gente también. Dieron todo hasta el final". Explicó que lo conseguido en esta Copa del Mundo también es un triunfo: "Es difícil hacerle entender a la gente que disfrute igual, es muy difícil, que sepamos que es un triunfo también. Espero y deseo que la gente sea consciente de lo que se ha conseguido, de la manera que se ha conseguido, sobre todo".Asimismo, agradeció a sus jugadores por el desempeño en el Mundial 2026. "Ya lloré todo lo que tenía que llorar en el vestuario, pero a este grupo hay que agradecerle porque han sido unos guerreros", indicó.Lionel Scaloni deja en duda su continuidadAunque tiene contrato vigente hasta diciembre, Lionel Scaloni no aseguró su permanencia como seleccionador de Argentina durante la conferencia de prensa posterior a la final, en la que no pudo contener las lágrimas."Con respecto a mí, tengo que hablar con el presidente (de la AFA, Claudio Tapia). Tengo un tiempo para decidir qué quiero hacer. Siento la necesidad también de pensar, porque ya no sé si voy a poder hacer algo tan grande como esto. Habrá que hablar, al presidente le estoy agradecido",manifestó.Además, explicó que para seguir en el camino del futbol con la selección argentina se necesitan muchas cosas si se quiere formar un grupo como el actual."Hemos intentado hasta el último momento dar el máximo con el cuerpo técnico y los jugadores, y creo que es justo que me pueda tomar este tiempo y pensarlo. Este lugar es maravilloso, es un lugar soñado que en mi vida pensé que iba a llegar hasta aquí. Para seguir se necesitan un montón de cosas, sobre todo volver a resetear, volver a formar un grupo como este, que difícilmente se vuelva a formar, y me duele, me duele en el alma", añadió llorando antes de abandonar la sala de prensa.
La Defensoría del Pueblo alertó por una serie de hechos violentos que dejaron personas civiles y miembros de la Fuerza Pública muertos y heridos, además de daños en viviendas, desplazamientos y afectaciones a comunidades, especialmente indígenas, en cinco departamentos del país.Los hechos se registraron entre el martes 14 y el viernes 17 de julio en Cauca, Chocó, Vichada, Arauca y Norte de Santander, e incluyeron ataques con explosivos, enfrentamientos, hostigamientos y otras acciones atribuidas a diferentes grupos armados ilegales.Uno de los hechos más graves ocurrió el 14 de julio en el sector de Las Toldas, sobre la vía que comunica a Quibdó con Carmen de Atrato, en Chocó. Allí, 45 personas quedaron en medio de confrontaciones entre el Ejército Nacional y el ELN y tuvieron que ser evacuadas.Durante los combates, dos soldados murieron y otros seis resultaron heridos tras la activación de artefactos explosivos. La Defensoría también advirtió que las comunidades indígenas cercanas permanecen en riesgo ante la posible presencia de explosivos y la continuidad de las acciones armadas.En el municipio de Tame, Arauca, un ataque con explosivos atribuido al ELN contra la subestación de Policía de Betoyes dejó dos uniformados y una mujer de la población civil muertos.Además, nueve policías resultaron heridos. El ataque ocurrió cerca del CEIN Internado Betoy, donde permanecen al menos 80 niñas y niños indígenas, y del Centro Educativo Inocencio Chincá, por lo que estudiantes, docentes y habitantes de la zona quedaron expuestos a los efectos de la violencia.En el municipio de Cumaribo, Vichada, un ataque armado perpetrado por un grupo aún no identificado contra el Resguardo Indígena Saracure Río Cada dejó tres jóvenes indígenas muertos y una mujer de 45 años herida.De acuerdo con la Defensoría, varias familias fueron desplazadas y algunas viviendas fueron incendiadas. La entidad recordó que la zona ya había sido advertida en una alerta temprana por el riesgo de violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario debido a la presencia y accionar de distintos grupos armados ilegales.En Tibú, Norte de Santander, un atentado atribuido al ELN con un carro bomba, cerca de una instalación militar, dejó siete personas afectadas. Tres de ellas resultaron lesionadas por esquirlas y otras cuatro presentaron afectaciones emocionales. La explosión también provocó daños en viviendas cercanas y en una estación de servicio.Además, en una zona rural de El Tambo, Cauca, la Defensoría reportó que integrantes de la comunidad habrían sido coaccionados por disidencias de la línea de alias ‘Iván Mordisco’, autodenominado Estado Mayor Central, para trasladarse hacia el sector de El Filo, en límites con Argelia, con el objetivo de exigir la salida del Ejército.En medio de la situación, varios civiles habrían intentado despojar de sus armas de dotación a integrantes de la Fuerza Pública. Los uniformados abrieron fuego y una persona murió, mientras otras tres resultaron heridas, entre ellas un menor de edad.Posteriormente, este viernes se registró un hostigamiento contra la subestación de Policía del corregimiento de El Crucero de Pandiguando, también en zona rural de El Tambo. En este caso no se reportaron civiles ni uniformados lesionados.Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades territoriales para fortalecer las medidas de prevención y protección, garantizar la atención integral a las comunidades afectadas y mantener una presencia institucional coordinada en las zonas de riesgo.La entidad también exigió a los grupos armados ilegales respetar las normas del derecho internacional humanitario, a la población civil, a los menores de edad y los bienes de carácter civil.