Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
La Guardia Revolucionaria de Irán informó este viernes de la muerte de su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, en el último caso de un alto cargo iraní asesinado en los ataques de Estados Unidos e Israel.EL cuerpo militar de élite calificó la muerte de Naini como "un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán", de acuerdo con un comunicado recogido por medios locales.Naini era el director adjunto y portavoz de la Oficina de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria.La muerte del militar se produce tras los asesinatos selectivos esta semana del ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, la figura política más relevante en el país hasta su muerte.En esta campaña de asesinatos también murieron el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en la primera jornada de guerra, y altos cargos militares como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, o jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.La guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán se encuentra ya en la tercera semana con continuos bombardeos contra el territorio iraní, en especial en Teherán, que ha respondido con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región y con el bloqueo del estrecho de Ormuz, esencial para el suministro de crudo.Irán ya no ofrece datos del número de muertos en su territorio en el conflicto. La última cifra oficial se publicó el 5 de marzo y se situó en 1.230.Sin embargo, la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el número de muertos en 3.134.
En medio de la polémica por las investigaciones sobre el manejo del alumbrado público, el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, se pronunció públicamente y lanzó duros cuestionamientos frente al proceso que adelanta la Contraloría Municipal en su contra como presunto responsable fiscal por la desaparición de toneladas de chatarra de alumbrado público y navideño que estaban en dos bodegas de la administración. A través de un comunicado, el exmandatario aseguró que la auditoría no solo involucra a su administración, sino también a gobiernos anteriores, mencionando los periodos de Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, así como a algunos de sus funcionarios. Según explicó, las irregularidades detectadas en el sistema de alumbrado público ya habían sido advertidas por su gobierno y notificadas a los entes de control desde el 12 de febrero de 2024, lo que, a su juicio, demuestra que ha actuado con transparencia desde el inicio de su administración.De acuerdo con el ente de control, el material -que no estaba registrado en el inventario oficial- desapareció de dos bodegas y está avaluado en cerca de 46.000 millones de pesos. La cifra representa un incremento significativo frente al cálculo inicial de 21.000 millones, tras los avances de la investigación.El proceso también vincula a los exsecretarios de Infraestructura Jorge Alejandro García Henao e Iván José Vargas, así como a la actual titular de esa cartera, María del Rosario Torres. Igualmente, fueron incluidos los asesores Robin Castro y Jhon Fernando Larrota.Sin embargo, el exalcalde fue más allá y cuestionó la forma en que se ha desarrollado la auditoría. Afirmó que las cifras presentadas han cambiado durante el proceso y que no hay claridad ni consistencia en los hallazgos, lo que, según dijo, genera dudas sobre el rigor de la investigación. También señaló que la Contraloría Municipal “se ha visto influenciada por terceros”, quienes, según él, tendrían intereses personales en el caso y estarían promoviendo versiones que buscan afectar su imagen pública. La investigación de la Contraloría de Bucaramanga se sustenta, entre otros elementos, en tres CD que contienen más de 40 folios, así como en bitácoras de ingreso a los depósitos donde se almacenaban las luminarias. Según el informe, el presunto detrimento patrimonial se compone de 760 postes avaluados en 2.500 millones de pesos, 27.102 luminarias por 1.600 millones, 431 reflectores por 2.130 millones y un transformador valorado en 26.000 millones de pesos.Este caso tuvo origen en una denuncia instaurada en 2025 por el entonces concejal Carlos Parra, lo que dio paso a las actuaciones del organismo de control que hoy avanzan en la determinación de responsabilidades fiscales.En su pronunciamiento, Jaime Andrés Beltrán, aseguró que defenderá su honra y que está dispuesto a responder ante cualquier requerimiento de los entes de control, aunque insistió en la necesidad de contar con garantías para un proceso justo. Este nuevo pronunciamiento del exalcalde se da en un contexto de creciente tensión entre la administración municipal y los organismos de control, en el escándalo de la chatarra, que sigue generando debate público y que pone nuevamente bajo la lupa la gestión de los recursos en Bucaramanga.
EE.UU. anunció este jueves que rebaja en un nivel la alerta para viajar a gran parte de Venezuela, que queda ahora en la categoría 3 (Reconsidere su viaje), reflejando la mejora en las condiciones de seguridad en el país caribeño a ojos del Gobierno del presidente Donald Trump.EE.UU. incrementó el pasado diciembre la alerta de viaje para Venezuela a la categoría 4 (No viajar), un nivel que aún así el Departamento de Estado estadounidense va a mantener activado en estados como Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico o las zonas rurales de Bolívar "debido al riesgo de delincuencia, secuestro y terrorismo"."Si bien la situación está mejorando, las condiciones en algunas partes de Venezuela siguen siendo peligrosas. Se producen delitos violentos como homicidios, robos a mano armada y secuestros", explica un comunicado del Departamento de Estado.El texto advierte que los grupos "terroristas" Tren de Aragua y Cartel de los Soles, originarios de Venezuela, continúan operando en el país, y que, en términos generales, distintas bandas violentas operan en zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.Se subraya también el riesgo de emplear taxis no regulados desde el Aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, el que sirve a Caracas, y de emplear cajeros automáticos cerca del aeródromo.El Departamento de Estado insiste en que "viajar de noche entre ciudades, o entre el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y Caracas, es arriesgado".Pese a que, desde el derrocamiento y arresto del presidente Nicolás Maduro a manos de Washington en enero, se está trabajando para reanudar las operaciones de la embajada estadounidense en Caracas, se advierte que "los servicios consulares de rutina permanecen suspendidos en Venezuela" y que la sección Asuntos de Venezuela, en la embajada estadounidense en Bogotá, continúa sirviendo mientras como legación de facto.A su vez, Washington advierte que esta sección "no puede prestar servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren fuera de Caracas".El Departamento de Estado recuerda también a sus ciudadanos que se requiere una visa para ingresar a Venezuela, que los visados no están disponibles a la llegada y que se corre el riesgo de ser detenido si se entra en el país sin un permiso válido expedido por las autoridades venezolanas.
El colombiano Jhon Jáder Durán pasó de ser uno de los delanteros más prometedores del fútbol a estar cerca de quedarse sin jugar su primer Mundial en Norteamérica 2026 por su temperamento irascible que le ha hecho fama de "villano".Peleas y fichajes por clubes menores tras deslumbrar en la élite con el Aston Villa marcan la naciente pero tormentosa carrera del "enfant terrible" de la selección colombiana.El artillero de 22 años fue nuevamente marginado de la convocatoria cafetera anunciada el jueves por el seleccionador Néstor Lorenzo para enfrentar a Croacia y Francia en la previa del Mundial.A tres meses del debut mundialista de Colombia ante Uzbekistán el 17 de junio, para el jugador del Zenit ya es habitual quedarse fuera.No va con la selección desde mediados del año pasado, cuando se marchó anticipadamente de una concentración por una supuesta lesión, mientras saltaban rumores en la prensa sobre un enfrentamiento a golpes con su entrenador y sus compañeros.Pese a que los involucrados niegan la pelea en el camerino del estadio en Barranquilla, el delantero no volvió a ser llamado.A su mal momento con la selección se suma un declive en los tres clubes en los que ha jugado en menos de un año y medio, donde ha hecho más ruido fuera que dentro de las canchas.¿Por qué empezaron los problemas con Jhon Durán?Los problemas de Durán en la selección iniciaron en un partido ante Perú por la eliminatoria al Mundial en junio de 2025, en el que fue reemplazado en el entretiempo.Según la prensa, Durán se peleó con sus compañeros al final del encuentro y abandonó al equipo.Al notar que las cámaras de televisión lo esperaban afuera del hotel, se agarró la espalda en un intento por demostrar una supuesta dolencia.La leyenda colombiana, Carlos "el Pibe" Valderrama aseguró la semana pasada que en realidad el atacante se "peleó con el grupo"."Se sacó solo" del Mundial, sostuvo el referente de la selección en una entrevista con ESPN. Sin mencionarlo, Durán criticó a Valderrama por "hablar sin saber".Su compañero Luis Díaz sumó un guiño a la controversia: al ser cuestionado en un video de su club, el Bayern Múnich, sobre quién sería el "villano" de la película de su vida, el extremo respondió con una sonrisa: "Jhon Jáder Durán, de Colombia".El seleccionador Lorenzo empezó a preferir a Luis Suárez del Sporting de Portugal y a otros atacantes que tienen su cupo casi asegurado para el Mundial.¿Por cuántos clubes ha pasado?Proveniente de una conflictiva región de Colombia dedicada a la minería de oro, Durán irrumpió en Aston Villa, adonde llegó en 2023, con golazos ante los grandes de Europa.Aunque era suplente, marcó 12 goles en su última media temporada en el club, uno cada 87 minutos.Pese a su rendimiento, el entrenador español Unai Emery cuestionó su compromiso con el equipo.En busca de minutos, se fue en enero de 2025 al Al Nassr de Arabia Saudita para ser compañero de Cristiano Ronaldo. El pase costó unos 77 millones de euros, la transferencia más costosa de un colombiano en la historia.Su paso fue corto. Seis meses después había sido expulsado en cuatro oportunidades y se marchó al Fenerbahçe de Turquía.Tampoco se asentó en Estambul, ni siquiera bajo la dirección del luso José Mourinho.El presidente del club, Sadettin Saran, declaró recientemente que Durán tuvo problemas "desde el primer día" e interpuso "sus intereses personales a los del equipo".Fenerbahçe dio por terminado el préstamo y el colombiano recaló en febrero de 2026 en el Zenit de Rusia, una liga vetada de las competiciones de UEFA por la invasión a Ucrania. En los tres equipos ha marcado 19 goles y no se afianzó como titular.
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda volvió a poner en el centro del debate político su confrontación con el expresidente Álvaro Uribe, al confirmar en una reciente entrevista que su principal eje de campaña gira en torno a esa disputa histórica. En la entrevista concedida al diario español El País, Cepeda dejó claro que su enfrentamiento político no está dirigido contra otras figuras de la derecha como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, sino directamente contra Uribe, a quien considera el principal adversario ideológico. “Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con Uribe”, afirmó el senador, reforzando así una narrativa que ha marcado su trayectoria política durante años.Durante la conversación, Cepeda insistió en que su proyecto político no responde a directrices del presidente Gustavo Petro, marcando distancia frente a quienes lo señalan como una continuidad del actual gobierno. “No soy una copia ni un clon de nadie”, subrayó, al tiempo que reconoció fallas en la gestión actual, particularmente en materia de lucha contra la corrupción, la cual calificó como uno de los principales problemas estructurales del país.El senador también abordó temas clave de su propuesta programática. En materia de seguridad, expresó críticas a estrategias como los bombardeos y el uso de glifosato, señalando que generan cuestionamientos éticos y sociales. En cuanto al conflicto armado, reiteró su disposición a retomar negociaciones con el ELN, asegurando que existen posibilidades reales de avanzar en un nuevo proceso de paz, siempre que haya voluntad política.Otro de los puntos destacados fue la elección de la líder indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, decisión que Cepeda defendió como un reconocimiento a la diversidad y a la grave situación que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia. Según afirmó, no debería ser necesario justificar la inclusión de una mujer indígena en un país donde múltiples comunidades están en riesgo de desaparición.En el plano internacional, Cepeda defendió la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con Venezuela y cuestionó acciones que, a su juicio, vulneran el derecho internacional. Asimismo, planteó que cualquier eventual reforma constitucional debe surgir de un gran acuerdo nacional, descartando una postura radical a favor de una Asamblea Constituyente.
En un mes, Nicolás Petro pasó de haber iniciado una cascada de declaraciones relacionadas con la posible financiación irregular de la campaña de su padre, Gustavo Petro, a guardar absoluto silencio y denunciar presiones de la Fiscalía con motivaciones políticas para que declarara contra su papá.El interrogatorio que rindió Nicolás Petro el 2 de agosto, y que fue conocido este fin de semana, tiene acusaciones graves contra su papá, Gustavo Petro, contra la esposa de su papá, Verónica Alcocer y contra otras personas de su círculo cercano, en diferentes grados: haber supuestamente conocido sobre entrega de millonarias suma de dinero no reportado a la autoridad electoral, haber liderado una supuesta “campaña paralela” que recaudó dinero no reportado, entre otras irregularidades.Lo paradójico es que pareciera que la decisión de un juez de Bogotá que lo dejó en libertad a pesar de que reconoció los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, pudo haber sido la cuota inicial del reversazo que metió Nicolás Petro al pasar de proclamarse el gran “ventilador” de las irregularidades cometidas en campaña, a denunciar una supuesta estrategia para minarlo física y moralmente por parte de la Fiscalía para que vinculara a su padre con posibles irregularidades.Además de ese hecho, que sin duda fue una derrota para la Fiscalía que hizo un espectacular operativo de captura de Nicolás Petro y su exesposa Days Vásquez y que al final, terminó siendo simplemente un elemento mediático, tras la decisión judicial de no aceptar la posibilidad de que se le dictara una medida de aseguramiento.Aunque en la práctica, las acusaciones que había hecho Nicolás Petro el dos de agosto, de las que luego se retractó, no tienen efectos judiciales, se debe aclarar si lo que dijo es cierto o es falso, toda vez que sus quejas sobre coacciones indebidas de la Fiscalía, abren la puerta a cuestionar eventualmente si lo que dijo lo hizo con el fin de salvarse.La otra parte de la historia, que está por definirse, es si la Fiscalía tiene elementos adicionales para comprobar las acusaciones que hizo Nicolás Petro durante el interrogatorio que hoy en la práctica, no va a ratificar en etapa de juicio.Le podría interesar:
De las experiencias más difíciles que tuve en el ejercicio pastoral, como presbítero activo, fue acompañar a personas que, después de una gran crisis, rompían su relación de pareja. Matrimonios rotos, corazones despedazados, peleas por bienes materiales, hijos en medio del conflicto. Por eso, me emocionaba mucho cuando después de acompañarlos espiritualmente en su crisis encontraban que valía la pena seguir juntos con mayor amor, pasión y compromiso.Ahora vivo en una relación de pareja y entiendo lo complejo pero emocionante de compartir el proyecto de vida con alguien por una elección constante. Por eso, sigo leyendo cuanto artículo científico o libros encuentro sobre la vida de pareja, buscando plantear ideas que ayuden a que cada uno se haga cargo de su vida y desde allí, libre y conscientemente, pueda construir una sana relación de pareja, si es lo que quiere. De hecho, mi libro Amar es Ganarlo Todo, fue una expresión de ello.Lo último que he estado leyendo tiene que ver con el llamado Método Gottman, que es una terapia de pareja basada en estudios científicos y en la práctica clínica por el matrimonio de John y Julie Gottman. Y lo que más claro me va quedando, por su sencillez y practicidad, es que una pareja emocionalmente inteligente es una pareja sana, por lo cual, la gestión de las emociones se expresa en una firme decisión de no tratar de herirse, sino de priorizar las acciones y los gestos positivos que generan crecimiento mutuo en la relación. Su concreción se encuentra en la fórmula matemática 5-1. Esto significa que, para cada interacción negativa, como una discusión, se necesitan al menos cinco interacciones positivas para mantener una relación sana. Una pareja que tiene futuro es aquella en la que predomina el cuidado, la atención, el placer, las caricias y todo aquello que haga el contexto seguro y solidario.Se vive en pareja para ser feliz.
Una persona con la que trabajé hace algún tiempo me dijo: “Te he oído decir cosas que hace unos diez años no hubieras dicho” y con un dejo de crítica afirmó: “Has cambiado mucho”. Y sí. Claro que sí. He cambiado. No soy el mismo, entre otras cosas porque nadie que quiera vivir conectado con el presente y busque responder a los desafíos de nuestra sociedad, puede quedarse anclado en sus formas de pensar del ayer. Habrá una esencia que no cambia, pero siempre se deberá tener un pensamiento flexible que permita entender las dinámicas de la vida actual.Quien no aprende a reformular algunas de sus maneras de pensar, de interactuar y de valorar la realidad está condenado a no poder ser feliz, porque la vida es cambiante; en estos días de tanta injerencia tecnológica este cambio es más rápido y profundo. Y claro, no podrá adaptarse con inteligencia a las nuevas exigencias. Recordemos que todo proceso de adaptación exige comprender: qué hay que dejar, qué mantener y qué crear.Esta posibilidad continua de revisarnos y adaptarnos, evitando posiciones tercas, irracionales y desfasadas nos permite construir un proyecto de vida coherente, emocionante que aporte valor a aquellos con los que vivimos. Y esa reformulación, sin duda, debe llevar a construir una vida feliz. Martin Seligman en su libro “Florecer” nos recuerda que para ello es necesario ser libre, tener relaciones interpersonales positivas y significativas, un buen desarrollo de la inteligencia emocional que permita gestionar bien las propias emociones y, a la vez, respetar y conectar emocionalmente con los demás, ser auténticos para no camuflarse detrás de ninguna pose ni actitud destructiva; siempre comprometidos con la realización de nuestras metas desde el amor, la bondad y la disciplina.La terquedad no sólo es una muestra de poca inteligencia, sino que nos ancla en mundos y dinámicas que ya no existen.
Por estos días vuelvo a vivir esos duelos que sólo el Unión Magdalena me hace experimentar, sí, el equipo de mis amores, el que me enseñó a querer mi papá, peligra en la tabla del descenso, y ya pasamos muchos años en la B.Pero nada, pienso positivo y trato de creer en el éxito. Porque entiendo que todos buscamos ser felices, alcanzar el triunfo, sentir que hemos alcanzado las metas que nos hemos propuesto, y para ello estamos constantemente esforzándonos en combinar nuestras aptitudes y actitudes de la mejor manera posible. Pero lo que más encontramos a diario son personas que dicen ser infelices, haber fracasado en sus proyectos y no disfrutar lo que hacen.Por eso, te propongo que pensemos en tres actitudes que hacen que las personas fracasen constantemente (Luana Marquéz)1. Retirarse a la primera dificultad. El miedo a fracasar hace que algunas personas huyan del proyecto que tienen. Abandonan rápidamente el sueño sin persistir, ni resistir las adversidades que siempre son muchas. Esta actitud puede ser fruto del inmediatismo en el que vivimos y que nos hace creer que los exitosos lo han sido en el primer intento.2. Reaccionar en forma desmedida. Hay que ser equilibrados y saber responder adecuadamente los estímulos que recibimos. Reacciones desproporcionadas nos ocasionan escenarios catastróficos que se hubieran podido evitar. Mantener la calma, para poder hacer un análisis objetivo de la situación que se nos presenta y tener una respuesta mesurada que solucione y no agrave el problema.3. Permanecer en situaciones incomodas y dañinas. Hay que saberse ir de lo que nos hace daño. Soltar es la única manera de estar preparados para volver a agarrar otra oportunidad. De las relaciones tóxicas, los trabajos que nos estresan y nos llevan a enfermarnos, los proyectos que son imposibles de realizar se debe uno marchar sin miedo y con inteligencia. Algunos fracasan porque insisten en lo que no les sirve en su vida.Revisar si estamos cayendo en uno de estos errores es fundamental. Hay que tener claro que la tarea es ser feliz.Le puede interesar:
El día después de la marcha convocada por el presidente Gustavo Petro para crear un hecho político de respaldo a su Gobierno y al Pacto Histórico a un mes exacto de las elecciones regionales, vienen los balances y las proyecciones.Queda claro que el Gobierno Nacional se la jugó a fondo para sacar a las calles a la mayor cantidad posible de empleados públicos, sindicalistas, indígenas, organizaciones sociales, estudiantes y otros grupos que han sido históricamente afines al proyecto político de izquierda.En las calles del país hubo en total entre 80 mil y 100 mil personas, cerca de la mitad de ellas en Bogotá, en donde por lo menos 15 mil manifestantes, pertenecen a las comunidades indígenas que fueron traídos a la capital del país para apoyar al gobierno, sin contar con habitantes de otras regiones del país que fueron conducidos con los gastos pagos, para que se sumaran a las manifestaciones del miércoles 27 de septiembre.En cuanto a costos, aunque no hay cifras concretas, evidentemente hubo un gasto importante de recursos por parte de las entidades del gobierno para el pago de la logística que permitió el traslado a Bogotá de un número importante de personas que se terminaron sumando a la concentración de la Plaza de Bolívar.En el momento de los balances, el petrismo debe estar haciendo cuentas sobre si el esfuerzo monetario y logístico que hicieron fue o no satisfactorio frente a la convocatoria que tuvo la manifestación, que fue aprovechada por el presidente Gustavo Petro para pedir de nuevo la presión de los sectores políticos afines a su proyecto, al Congreso, para que apruebe sus reformas.En la práctica, luego de las marchas, no cambia mucho el panorama político de cara a la aprobación de las reformas en el legislativo o de cara a las elecciones del 29 de octubre: desde el Congreso de la República su presidente Iván Name ratificó el respeto a las movilizaciones pacíficas como las de ayer, pero recordó que quienes determinan cuáles son las leyes que ven la luz, son los congresistas, dijo: “se aprobará lo que más convenga a la Nación”.Lo más importante luego de las palabras del presidente Petro en la Plaza de Bolívar, es que logre concretar sus palabras en el sentido de sentarse con todos los sectores políticos, económicos y sociales en busca del gran acuerdo nacional del que ha venido hablando desde hace varias semanas sin mayores avances, toda vez que su discurso sigue siendo ambiguo: por un lado extiende la mano para dialogar y por otro insiste en descalificar al sector privado, a los medios de comunicación y a todos quienes tengan alguna crítica sobre su gobierno.Los pilares que el presidente Petro planteó para lograr el acuerdo nacional pueden ser un buen primer paso para encontrar consensos mínimos: todos los colombianos queremos verdad sobre la barbarie del conflicto, el país reconoce que se debe tratar la inequitativa distribución de la tierra y todos nos sumamos a la necesidad de profundizar el apoyo a una mejor educación.Vea la nota aquí:
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.