Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
Un conductor de la empresa de buses públicos, Sobusa, luego de las puñaladas que este sábado le propinó un mototaxista en el municipio de Soledad, quien al parecer estaba molesto por un golpe que le dio a su vehículo.Al parecer, el agresor se cayó de su moto en medio de la lluvia que hubo en la ciudad y a Evaristo Caraballo, como es el nombre del conductor, no le dio tiempo de esquivar la moto.Cuenta el director operativo de la empresa, John Jairo Ospina, que la primera reacción de la otra persona fue enviar una piedra hacia el vidrio panorámico del bus y luego arremeter con un arma blanca contra Evaristo, momentos en los que se bajaba a recriminarle que eso no era necesario.“El conductor sufrió heridas múltiples por parte de un sujeto que iba conduciendo una motocicleta. Venía terminando su recorrido hacia la empresa y a la altura de un semáforo que está en Portal de Soledad, el mototaxista intentó hacer una maniobra como para subirse al andén, pero resbaló por la humedad de la vía. Había llovido. La buseta venía en movimiento y alcanzó a golpear muy levemente al vehículo”, dijo inicialmente a Blu Radio.“Llegó la persona enfurecida diciendo que tenía que pagarle, pero el conductor le dijo que no lo había tocado para tumbarlo. Ahí empezó una discusión que terminó en el rompimiento del vidrio panorámico, que son pérdidas superiores al millón de pesos. Evaristo intentó evitar que huyera y fue cuando le causó las heridas con puñal”, agregó.Evaristo fue llevado con urgencia hacia un centro médico en el que su estado de salud es estable y, tras ser dado de alta, pondrá la denuncia contra el mototaxista.“Nuestros conductores no salen a agredir a nadie, están prestando un servicio. Somos una empresa prestadora de servicio público. Ellos también son padres de familia que salen todos los días a ganarse el sustento para sus casas. Son esposos, son hermanos, son hijos que quieren hacer las cosas bien”, finalizó.
Cada 21 de marzo, regalar flores amarillas se convierte en una práctica cada vez más visible en distintos países de América Latina. La fecha coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio norte y, aunque en lugares como Colombia no marca un cambio de estación, la costumbre logró posicionarse con fuerza gracias a su difusión en redes sociales.La tradición moderna tiene un impulso claro desde la cultura popular. Muchas personas la relacionan con la telenovela juvenil Floricienta, producida en Argentina en los años 2000. En la historia, el gesto de regalar flores amarillas simboliza amor, ilusión y la esperanza de una relación ideal.Con el paso del tiempo, escenas y canciones de la serie circularon en plataformas digitales, lo que permitió que nuevas generaciones adoptaran el gesto como una forma de expresar afecto. Así, lo que comenzó como un elemento narrativo pasó a convertirse en una práctica replicada cada año.El 21 de marzo coincide con el inicio de la primavera en varios países, una estación asociada con renovación, crecimiento y nuevos comienzos. Las flores amarillas, en particular, suelen representar alegría, energía y optimismo, lo que refuerza el sentido simbólico del gesto.Aunque en Colombia y otras regiones no se vive la primavera de forma climática, la fecha se mantiene por su carga cultural y por la influencia de contenidos digitales que marcan tendencias globales.El crecimiento de esta práctica se explica en gran parte por su difusión en plataformas como TikTok e Instagram. Usuarios comparten videos entregando flores, recreando escenas o explicando el significado de la fecha.¿Qué significado tienen las flores amarillas?Más allá de su origen en la cultura pop, las flores amarillas suelen asociarse con emociones positivas como la alegría, la energía y el optimismo. Tradicionalmente, este color se vincula con la amistad, el cariño sincero y los buenos deseos, lo que explica por qué su entrega se interpreta como un gesto cercano y significativo.En el contexto del 21 de marzo, su significado también se amplía hacia el ámbito romántico, especialmente por la influencia de contenidos virales que relacionan estas flores con la idea de amor, ilusión y nuevos comienzos. Esto hace que muchas personas las regalen como una forma de expresar sentimientos o reforzar vínculos afectivos.Sin embargo, el gesto no responde a una única interpretación. Algunas personas optan por entregarlas a sus parejas, mientras otras las regalan a amigos, familiares o incluso compañeros de trabajo.
La Confederación Nacional de Bomberos de Colombia emitió un pronunciamiento en el que, aunque respalda la asignación de $30.800 millones por parte del Gobierno nacional para atender la emergencia invernal, advierte inconsistencias en la forma en que se estarían destinando estos recursos.Según el comunicado, publicado tras la Junta Nacional de Bomberos realizada el 20 de marzo, el desacuerdo no radica en la entrega del dinero, sino en su uso y en la falta de planeación técnica para atender las necesidades reales de las regiones afectadas.De acuerdo con la Confederación, los recursos asignados bajo la figura de urgencia manifiesta deberían destinarse exclusivamente a la atención inmediata de la emergencia. Sin embargo, se habría planteado la compra de equipos que no estarían directamente relacionados con la temporada invernal, como herramientas forestales o equipos especializados para manejo de materiales peligrosos.El gremio también señaló que la propuesta presentada durante la Junta carecía de estudios técnicos suficientes y no contaba con una estructuración adecuada. Además, cuestionó que el Comité Técnico encargado de estas decisiones no incluya representación amplia del sector bomberil, lo que, a su juicio, limita la toma de decisiones informadas.A esto se suma la falta de concertación con los territorios. Según la Confederación, varios comandantes de cuerpos de bomberos en zonas afectadas aseguraron no haber sido consultados, e incluso desconocían tanto la asignación de los recursos como las decisiones sobre su uso.Otro de los puntos críticos expuestos es la diferencia en la identificación de las zonas impactadas por la emergencia. Mientras en la Junta Nacional se reportaron 61 municipios afectados, la Confederación asegura haber identificado al menos 92, lo que evidencia una brecha de 31 municipios que, según advierten, podrían quedar por fuera de la atención.Asimismo, denunciaron que un informe técnico previo, elaborado por la propia Confederación con diagnósticos detallados por región, no fue tenido en cuenta durante la discusión.La postura del gremio, liderada por el capitán Harold Alzate, fue respaldada por la mayoría de los delegados y se fundamenta en la necesidad de garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos, planeación basada en necesidades reales y participación de los territorios.La Confederación reiteró que continuará trabajando de manera articulada con el Gobierno, pero insistió en que las decisiones deben responder a criterios técnicos, legales y operativos que permitan una atención efectiva de la emergencia invernal en el país.
Las autoridades en Barcelona confirmaron el hallazgo sin vida de James Gracey, un ciudadano estadounidense de 20 años que se encontraba en la ciudad disfrutando de sus vacaciones. El joven, estudiante de contabilidad en la Universidad de Alabama y miembro activo de la fraternidad Theta Chi, había sido reportado como desaparecido tras no regresar a su lugar de alojamiento.De acuerdo con la reconstrucción oficial, la desaparición se registró en la madrugada del martes 17 de marzo, luego de que Gracey asistiera a la discoteca Shôko Barcelona, ubicada en la zona de la Vila Olímpica. Según los reportes, el joven permaneció en el establecimiento sin la compañía de su grupo de amigos, quienes se retiraron previamente. Ante su ausencia en el hospedaje, allegados interpusieron la denuncia, por lo que se activó un operativo de búsqueda con apoyo aéreo y marítimo.Durante las labores de rastreo, los equipos de emergencia encontraron elementos clave para la investigación. En una primera fase, fue localizada su billetera flotando en el mar y, posteriormente, las autoridades recuperaron su teléfono, el cual estaba en posesión de un individuo que afirmó haberlo hallado en la playa. Estos indicios permitieron focalizar la búsqueda en inmediaciones de la playa del Somorrostro. El cuerpo fue encontrado el jueves en horas de la tarde, sumergido a aproximadamente cuatro metros de profundidad frente a esa zona del litoral. Según información preliminar basada en cámaras de seguridad, la hipótesis principal apunta a un accidente. Las grabaciones evidencian que el joven caminó solo hacia el muelle y cayó al agua sin intervención de terceros.Los resultados iniciales de la autopsia confirman que la causa de muerte fue por ahogamiento. Asimismo, se reportaron lesiones compatibles con golpes contra las rocas del espigón, lo que respalda la versión de un hecho accidental. El caso permanece bajo investigación judicial en Barcelona, a la espera de exámenes toxicológicos que determinen si hubo consumo de alcohol u otras sustancias.Entre tanto, la familia del joven, que viajó a España para acompañar el proceso, adelanta los trámites para la repatriación del cuerpo a Estados Unidos.
Alrededor de 120 de personas resultaron heridas de diversa consideración, de ellas once graves, en dos impactos de misiles iraníes registrados este sábado noche en la zona del desierto del sur de Israel que alberga la mayor instalación nuclear del país, sin que los interceptores lograran destruir los proyectiles antes de caer.Los impactos se producen después de que Irán denunciara este sábado un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz sin que de momento, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), haya constancia de una fuga de material radiactivo.El primer impacto se registró después de que, a las 19.00 hora local (17.00 GMT), sonaran las alarmas en la zona al este de la ciudad de Bersheeba en previsión de la llegada de misiles de Irán.Uno de ellos cayó en la localidad de Dimona, donde se ubica el llamado Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y causó 47 heridos, entre ellos un niño de 10 años grave y una mujer en estado moderado.El resto de heridos, según informó el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA), fueron lesiones por metralla, así como también heridas mientras se dirigían a zonas protegidas o cuadros de pánico.El Cuerpo de Bomberos y Servicios de Rescate de Israel informó del derrumbamiento de un edificio en esa localidad, lo que provocó un incendio en la zona. El Ejército israelí confirmó a EFE que el misil cayó directamente en el suelo, sin que los sistemas de intercepción pudieran alcanzarlo antes del impacto.Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en la zona a las 22.00 hora local y de nuevo un cuarto de hora después, tras lo que se registró el segundo impacto directo, en este caso en Arad, una localidad a unos 30 kilómetros de Dimona.El misil, que según el Ejército tampoco fue interceptado por los sistemas defensivos israelíes, cayó entre varios edificios, causó daños importantes en tres de ellos y un incendio en un cuarto piso.El MDA reportó a las 00.10 hora local un total de 75 heridos que fueron trasladados a diferentes hospitales en varias ambulancias y helicópteros, de ellos 10 en estado grave, incluida una niña de 4 años, y 13 moderados, e informó de que continuaba la búsqueda de más víctimas.Tras la caída del misil en Arad, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la guerra contra Irán y el Líbano continuará. "Esta es una noche muy difícil en la campaña por nuestro futuro", dijo Netanyahu en el texto compartido por su Oficina, en el que aseguró haber conversado con el alcalde de Arad.Previamente envió otro mensaje de apoyo a las víctimas del impacto de Dimona, con cuyo primer edil también dijo haber conversado.
La salida de los conservadores de la coalición de gobierno pone a prueba las mayorías en el Congreso para sacar adelante las reformas sociales prometidas en campaña por el presidente Gustavo Petro.Sin el voto de 42 congresistas del partido Conservador, 15 en Senado y 27 en Cámara, comienzan a “apretarse” las mayorías que son fundamentales para que sean aprobadas la reforma a la salud, la reforma laboral y la reforma pensional.La decisión de los conservadores obedece a la crisis que tuvo como “florero de Llorente” la reforma a la salud de la ahora exministra Carolina Corcho, que al final no quiso cumplir los acuerdos en torno a las modificaciones planteadas por los congresistas de los partidos de centro y de centro derecha.Ahora, la primera “prueba de fuego” se juega en el Congreso en torno a la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo, hoja de ruta para los próximos 4 años y que ha estado marcado por varios artículos polémicos introducidos por el gobierno y ante los cuales, los conservadores ya advirtieron que no respaldarán a “ojo cerrado”.Pero los partidos más duros se jugarán a partir de la próxima semana, cuando vuelva a discutirse la reforma a la salud, que está en la cuerda floja por falta de apoyo político, sin contar con lo que viene en torno a la reforma laboral y la reforma pensional.Ahora, la clave para el futuro de las reformas del gobierno en el Congreso está en manos del partido de la U y del Partido Liberal, que tendrán que definir en los próximos días si también se retiran de la coalición del gobierno o si mantienen su apoyo al ejecutivo.Hoy, el partido de la U en cabeza de la candidata a la gobernación del Valle, Dilian Francisca Toro, se reunirá para decidir su posición frente al gobierno de Gustavo Petro y de paso, el futuro de las llamadas “reformas sociales”.Escuche aquí la opinión de Ricardo Ospina:
Ayer en la Feria del Libro de Bogotá conversé con el autor Daniel Habif sobre su libro “RUGE”. Fue un diálogo muy ameno sobre la manera como nos relacionamos con nosotros mismo y la actitud con la que enfrentamos la existencia. Me gustó mucho su insistencia en vivir conscientes del presente. Saber en qué estamos aquí y ahora, sin pretender controlar todo, porque entendemos que nuestra condición finita no lo permite.La dinámica actual nos lleva a vivir en automático, pendientes de un pasado que ya no existe, de un futuro que no sabemos si existirá y a dejar que sean otros con sus influencias quienes nos traten de moldear. Estar presentes en el hoy es saber el por qué y el para qué de cada acción. Es entender qué nos impulsa a hacer lo que hacemos y qué consecuencias ocasionamos. Es tener conciencia.Albert Camus en el mito de Sísifo lo dice en estos términos: “Levantarse, tomar el tranvía, cuatro horas de oficina o de fábrica, la comida, el tranvía, cuatro horas de trabajo, la comida, el sueño y lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado con el mismo ritmo es una ruta que se sigue fácilmente durante la mayor parte del tiempo.Sólo que un día se alza el «por qué» y todo comienza con esa lasitud teñida de asombro. «Comienza»: esto es importante. La lasitud está al final de los actos de una vida maquinal, pero inicia al mismo tiempo el movimiento de la conciencia. La despierta y provoca la continuación. La continuación es la vuelta inconsciente a la cadena o el despertar definitivo. Al final del despertar viene, con el tiempo, la consecuencia”, cierro cita.Ser libre implica una batalla para abandonar presiones que no nos deben determinar, pero a la vez hacernos responsables de lo que somos. Toda decisión que tomamos implica conciencia. Hoy lo que menos necesita Colombia son seres con vida mecánica, que actúen automáticamente y se nieguen a entender cuál es el rumbo que queremos para nuestra vida y la de nuestro país. Al fin y al cabo, como dice Habif: “Nunca salimos ilesos de las conversaciones con nosotros mismos”.Le puede interesar:
Las palabras del presidente Petro, que muestran una radicalización evidente, fueron pronunciadas una semana después de la crisis ministerial que produjo la salida de siete de sus ministros, la mayoría de ellos representantes del centro político.Más allá de las palabras en contra de la clase política tradicional, criticando a los grandes empresarios y a lo que él llama el Establecimiento, lo cierto es que el jefe de Estado necesita impulsar las reformas sociales que han sido la columna vertebral de su plan de gobierno, a través de las instituciones democráticas.Por eso, inicialmente, el trabajo del gobierno del presidente Gustavo Petro tendrá que concentrarse en el Congreso, para poder sacar adelante en principio la reforma a la salud, la reforma laboral y la reforma pensional.En cualquier caso, la búsqueda de consensos es el fiel de la balanza, porque ahí está la clave para saber si el gobierno logra convencer al menudeo a los congresistas de los partidos tradicionales, liberales, conservadores y de la U, o si logra realmente acuerdos haciendo modificaciones consensuadas a los textos.Al final, una vez los proyectos sean aprobados, tendrán que afrontar un examen adicional ante la Corte Constitucional, que será determinante, como en otros momentos de nuestra historia, para defender los derechos fundamentales plasmados en nuestra carta política.La clave en toda la historia es que las reformas deben tramitarse por las vías constitucionales, sin tentaciones que llegaran a plantearse un camino distinto. Colombia, con una democracia imperfecta, se ha caracterizado por haber tenido mandatarios que al final siempre terminaron respetando la institucionalidad. Eso no debe cambiar ahora. Le puede interesar:
De repente el acordeonero se detiene. Interrumpe el son lastimero con el que expresaba el dolor profundo que la canción que estaba tocando quería comunicar. Lo mismo el guacharaquero y el cajero. Todos nos miramos buscando la razón y caímos en cuenta de que era una pareja de personas del interior del país que se había levantado a bailar. Sonreí y me acerqué a ellos para explicarles que en las parrandas tradicionales no se baila, que esa liturgia musical sólo contempla que todos los allí reunidos estemos atentos a las historias que motivaron las canciones, y a las notas que sirven de vehículo a esos sentimientos.Ese es el centro del Festival Vallenato: juntarnos en torno a los instrumentos musicales, una botella de whisky para celebrar la amistad y la fortuna de conocernos y construir juntos la vida. También están las distintas competencias musicales: la elección del mejor acordeonero, la canción inédita y el mejor en el arte de la piquería.Recuerdo la primera final de acordeoneros profesionales a la que asistí, en la que quedé abrumado por el silencio que miles de personas hacían ante la interpretación serena y rigurosa que un mulato emocionado realizaba con su acordeón. Era impresionante que todos estuvieran en la actitud de quien contempla algo sublime. No era la contemplación de un público ignorante, lo cual quedó demostrado cuando uno de los acordeoneros “peló” una nota y el público rugió de desaprobación, descalificándolo inmediatamente.El Festival Vallenato es una ocasión para alimentar la identidad de este pueblo regado por los departamentos del César, La Guajira y el Magdalena. Por eso celebro la rigidez del concurso, en el que nadie puede salirse de los límites del vallenato tradicional, que tiene el son, la puya, el merengue y el paseo como aires fundamentales.Me crie escuchando vallenato. Viendo a mi papá parrandear en torno a un acordeón que, con sus notas, nos comunicaba el despecho que el amor produce. Cantaba al ser que se le ama, describía pintorescamente algunas anécdotas o simplemente buscaba una razón para celebrar la vida. Por eso disfruto de esta música que seguro también la cantan en el cielo.Escuche la opinión de Alberto Linero:
Ayer el papa tomó la decisión de que las mujeres y los laicos puedan votar en el Sínodo. Para entender esto, creo que lo primero es dejar claro qué es un Sínodo y para qué sirve. Es un encuentro o una asamblea en la que se busca comprender las realidades que vive la Iglesia, desde el diálogo abierto y el conocimiento de cada uno de los asistentes. Es un espacio para tomar decisiones que ayuden a la institución a caminar junta.Creo que este es un paso fundamental en la apertura de la iglesia a las mujeres. Aunque nos cueste aceptarlo, el pensamiento católico romano ha sido patriarcal. Con muchas de sus acciones a lo largo de la historia, ha desconocido los dones y capacidades que las mujeres pueden ofrecer en el orden sacerdotal. El papa, al permitirles que voten en el sínodo, no solo reconoce la función de los laicos en el mismo, sino que está rompiendo una de las enfermedades más graves de la institución como lo es el clericalismo. El cual no es más que esa creencia equivocada de que los clérigos son superiores al resto de la comunidad eclesial y a la vez reconoce el aporte de las mujeres.Ahora, no basta con eso. Estoy seguro de que teológicamente es posible el orden sacerdotal para las mujeres. Pero creo que se tiene que ir dando paso a paso. Este es un buen primer paso. Ojalá entendamos que no hay una sola razón válida para excusar el machismo. Hay que propiciar espacios de equidad que hagan posible un mundo más sano. El pensamiento patriarcal destruye a las mujeres y a toda la sociedad.En la iglesia, en las empresas donde los hombres ostentan siempre los mejores cargos, en nuestros espacios cotidianos, hay que exigir equidad. No podemos dejar que el clericalismo sea la regla. Debemos acabar con ese pensamiento que hace creer que una persona tiene más dignidad que otra simplemente porque tiene un rango particular dentro de una institución. La verdad es que la propuesta de Jesús no distingue razas, géneros ni estrato. Todos cabemos en su Iglesia, pero nos ha hecho falta entenderlo y predicarlo. Ojalá este paso que da Francisco nos lleve a una iglesia más abierta, una comunión de hermanos de igual dignidad.Las mujeres y los laicos votarán por primera vez en el sínodo de los obisposEl papa Francisco tomó una decisión revolucionaria al permitir que las mujeres y los laicos puedan votar por primera vez en el próximo Sínodo de los obispos. Esta medida supone un gran cambio en la asamblea, ya que hasta ahora solo se permitía votar el documento final a los prelados.La novedad se anunció ante el Sínodo sobre la sinodalidad que se está preparando en estos años y que culminará con dos reuniones en Roma en octubre de 2023 y de 2024. La principal novedad es que los diez clérigos serán "sustituidos por cinco religiosas y cinco religiosos pertenecientes a Institutos de vida consagrada, elegidos por las respectivas organizaciones representativas de las Superioras Generales y de los Superiores Generales" y con derecho al voto.La inclusión de las mujeres y los laicos en la asamblea, donde se debaten algunos importantes temas de la Iglesia, ha sido una demanda de las religiosas y las asociaciones de mujeres católicas desde hace años. Además, podrán votar el documento final que sirve al papa para tomar sus decisiones.Otra de las novedades es que no habrá "auditores", como hasta ahora, sino que se añaden "otros 70 miembros, no obispos, que representen a otros fieles y que pueden ser sacerdotes, personas consagradas, diáconos o fieles laicos y que procedan de las Iglesias locales" y se espera que el 50 por ciento sean mujeres. Todos ellos tendrán derecho al voto.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.