El bogotano Carlos Granés, ensayista radicado en España y autor del libro 'El rugido de nuestro tiempo', conversó con Mañanas Blu 10:30 sobre la situación política en Colombia y la región, abordando la popularidad del presidente Gustavo Petro y las posibles tendencias electorales de 2026.
Granés explicó que, pese a los problemas de gestión, el presidente Gustavo Petro mantiene una popularidad cercana al 30 % o 35 %, una cifra poco habitual para un mandatario que se acerca al final de su gobierno.
Según el autor, esto se debe a que el presidente ha logrado construir una identidad política progresista sólida, que blinda a sus seguidores frente a las críticas. “Hoy no se ofrecen soluciones, sino identidades políticas a las que la gente se fideliza”, afirmó.
Elecciones en Colombia y el escenario diplomático con EE. UU.
En cuanto a las elecciones presidenciales de 2026, el ensayista señaló que, aunque la tendencia regional suele castigar al partido en el poder, Colombia podría convertirse en una excepción. Para Granés, la debilidad de una oposición clara y cohesionada mantiene abierto el panorama electoral y le da margen al oficialismo.
El autor también se refirió al fenómeno de la “cancelación” y la creciente polarización política. Advirtió que el afán de pureza ideológica podría conducir a una segunda vuelta entre dos extremos y que el fracaso del centro —tanto de derecha como de izquierda— en consolidar una candidatura única podría significar su desaparición política.
En el plano internacional, Granés analizó el impacto del liderazgo de Donald Trump en Estados Unidos, a quien describió como un "fenómeno autoritario y populista", aunque distinto al fascismo clásico del siglo XX.
Si bien reconoció los riesgos para el orden democrático, aseguró que aún existen contrapesos institucionales y sociales que podrían limitar su poder, especialmente ante la caída en las encuestas y la posibilidad de perder el control del Congreso.
Finalmente, calificó como clave para Colombia el eventual encuentro entre Petro y Trump en la Casa Blanca, al considerar que está en juego la estabilidad económica y la relación bilateral. Granés subrayó que ese diálogo deberá manejarse con “profesionalismo y sin propaganda”, dejando de lado los relatos ideológicos.
Escuche la entrevista completa aquí: