Denuncian presuntas irregularidades en contrato para alimentación en Tecnológico de Antioquia
El proceso por más de $1.200 millones para la entrega de almuerzos a estudiantes, fue reemplazada, sin justificación aparente, por kits de mercado.
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El proceso que podría dejar sin título de maestría a Leonardo García Botero, rector del Tecnológico de Antioquia, no es la única polémica que afronta la institución de educación superior. Ahora hay cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en un millonario contrato para la alimentación de estudiantes.
Se trata de un proceso adjudicado en 2024 por 1.286 millones de pesos que tenía como objeto garantizar 600 almuerzos diarios por ocho meses servidos y entregados en la misma institución en las horas estipuladas.
Sin embargo, en una presunta alteración deliberada de este fin, los almuerzos fueron reemplazados por la entrega esporádica de kits de mercado compuestos por productos para preparar, enlatados, bolsas de avena, paquetes de pasta, jabón y hasta crema dental.
El abogado Carlos Mario Patiño, denunciante de la situación, advirtió que el cambio del objeto contractual podría derivar en delitos como peculado por destinación oficial diferente, contrato sin el cumplimiento de requisitos legales y celebración indebida de contratos.
Otro de los asuntos que ha generado dudas respecto a la ejecución del contrato, asegura el denunciante, tiene que ver con los informes de cumplimiento en los que la falta de detalle generan interrogantes sobre la entrega total de los kits de mercado y si los destinatarios fueron efectivamente estudiantes.
En los documentos aportados a la plataforma de contratación pública, Secop, hay por ejemplo un listado de verificación de llamadas y entregas. Sobre nombres señados en color azul indican que no pudieron ser contactados porque el número de teléfono no está en servicio y los de color rojo que no les fue entregado el beneficio.
"Lo que ocurrió realmente fue la modificación del objeto del contrato, una prestación del servicio terminó convertida en un suministro. Las pruebas presentadas en SECOP tienen unas pocas fotografías, unos elementos que son insuficientes para determinar si efectivamente se entregaron todos esos kits y si tuvieron el contenido que desea tener", dijo Patiño.
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Tras ser consultados sobre el caso, desde el Tecnológico de Antioquia indicaron que la variación del suministro de almuerzos a las denominadas canastas solidarias, “no generó condición alguna que impidiera la participación y selección objetiva del contratista, en tanto que, además de ser conocida dicha alternativa desde el inicio por los interesados, la modificación y el contenido de estas fue previamente concertado con el contratista y el valor del contrato se ejecutó en debida forma, dado que, desde el Comité de Fondo Alimentario se realizó el estudio pertinente en aras de integrar la canasta solidaria con buenos elementos sin generar sobrecosto ni detrimento patrimonial”.
Finalmente, la institución señaló que bajo esos mismos argumentos han dado respuesta a entidades como la Contraloría y procesos de auditoría interna, sobre los que hasta ahora no se ha levantado ninguna alerta.