Necoclí amaneció este viernes bajo medidas especiales de seguridad luego de los disturbios registrados en distintos puntos del municipio, relacionados con la ocupación ilegal de la Hacienda Virgen del Cobre, un predio rural de 1.143 hectáreas, lo que ocasionó bloqueos que afectaron la movilidad y el orden público.
A través del Decreto 017 del 22 de enero de 2026, la Alcaldía decretó toque de queda nocturno y ley seca en todo el municipio. La restricción de circulación y la prohibición del expendio y consumo de bebidas alcohólicas rigen entre las 8:00 de la noche y las 5:00 de la mañana, desde este jueves y hasta que las autoridades consideren restablecida la situación.
Las decisiones fueron tomadas tras un consejo de seguridad, luego de hechos que dejaron daños en bienes ajenos, obstrucción de vías públicas y alteraciones a la convivencia ciudadana, situaciones que encendieron las alertas en el Urabá antioqueño y que incluso dejaron 12 personas capturadas y un menor de edad aprehendido.
De manera paralela, la Policía Nacional anunció una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permita la identificación, individualización y judicialización de las personas señaladas de coordinar y promover la invasión del mencionado predio, así como de los disturbios ocurridos en el municipio.
"Es una de las responsabilidades que tienen las personas que en este momento van a disfrutar de este de este predio. Son los garantes de la protección de este terreno. Nosotros como Policía Nacional y todas las autoridades vamos a estar atentos pasando revista y verificando que eso efectivamente se, el PMU es quien toma la decisión, y si tenemos que intervenir intervenimos nuevamente", indicó el coronel Jovanni Cepeda Sanabria, comandante del Departamento Policía Urabá.
Las autoridades indicaron que las afectaciones incluyeron bloqueos viales y acciones que pusieron en riesgo la seguridad de la comunidad y de la fuerza pública durante los operativos de control.
Entre tanto, las autoridades locales reiteraron la petición a la ciudadanía para respetar las medidas adoptadas y colaborar con la Fuerza Pública, en medio de un panorama de tensión que mantiene en alerta a Necoclí.