Por gigantesco derrumbe en autopista Medellín-Bogotá habitantes deben caminar hasta dos horas
Los trabajos de remoción se pueden demorar hasta cinco días debido a la enorme cantidad de tierra que cayó sobre la vía.
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La situación con la movilidad en el Oriente antioqueño sigue complicada y con el enorme derrumbe que taponó la autopista Medellín - Bogotá y que hoy tiene a personas y transportadores contra la espada y la pared.
En el tramo Santuario - Caño Alegre, en donde hay dos retroexcavadoras y ocho volquetas trabajando arduamente, también hay desespero por todas las personas que desafortunadamente se han visto afectadas por las inclemencias del clima.
"Caminando por ahí dos horas, creo yo, para bajar al cruce. Pues de aquí para allá, si no hay que viajar de aquí para allá, por ahí dos horas", manifestó uno de los habitantes del sector.
La más reciente visita de Invias y otras autoridades arrojó que en la vía cayeron cerca de 60.000 metros cúbicos de tierra que equivale a más de 4.000 volquetas llenas del material que pone en jaque a cerca de 14 empresas de buses como aseguró Samir Echeverri, director ejecutivo de la Asociación de Transportadores de Pasajeros de Antioquia.
Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andres Julián Rendón, opinó que esto es lo que ocurre cuando las vías dejan de ser concesionadas para pasar al dominio de la Nación, como ocurre en la vía Medellín - Bogotá.
"Lo que pasa en la autopista Medellín-Bogotá entre Santuario y Caño Alegre es el reflejo de lo que pasa cuando se dejan las vías en manos del instituto, o se dejan las vías en manos del Estado cuando podrían ser vías que fácilmente las podría asumir en su mantenimiento un privado. Esa vía era transitable", dijo.
Por ahora las labores continúan en el municipio de San Luis, donde ocurrió el deslizamiento de tierra, y se espera que con el arduo trabajo de diferentes frentes de trabajo se pueda habilitar nuevamente el paso vehicular en aproximadamente cinco días cuando toda la tierra sea removida del lugar.