Persiste la preocupación en zonas rurales del Norte de Antioquia por cuenta de la presencia de artefactos explosivos instalados por grupos armados para atentar con la fuerza pública o la población civil.
El caso más reciente ocurrió en la vereda Berlín del municipio de Briceño, donde soldados del Batallón de Artillería de Campaña N.° 4 identificaron dos de estos elementos en una zona de tránsito para la población y que habrían sido instalados por el Clan del Golfo.
Tras la presencia de personal experto antiexplosivos de la institución militar lograron en la misma zona la desactivación controlada de estos elementos que siguen generando riesgo y temor para habitantes de esta región.
La identificación de estos artefactos se produce en medio de dos graves atentados registrados en menos de cinco días en el departamento. En el primero, en la vereda El Cañal de Amalfi, un campesino fue víctima de un artefacto explosivo cuando realizaba labores agrícolas y se desvió un poco del camino que habitualmente recorría.
Por otra parte, tres soldados resultaron heridos con estos mismos elementos en la vereda Los Trozos del municipio de Anorí. Las consecuencias más delicadas del atentado las sufrió un militar a quien debieron amputarle sus dos piernas y fue trasladado a la ciudad de Medellín para recibir atención de mayor complejidad.
Los artefactos explosivos habrían sido instalados por una comisión mixta de hombres del frente Héroes y Mártires de Anorí del ELN y del frente 36 de las disidencias de las Farc.