Intento de sicariato en el norte de Bogotá: hombre recibió cuatro disparos
Las autoridades realizan la recolección de pruebas para identificar a los responsables de este nuevo ataque que conmociona a la capital.
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Un nuevo hecho de inseguridad alteró la tranquilidad de los ciudadanos en el norte de Bogotá. En la tarde de este martes, 10 de marzo, un intento de sicariato se presentó en un establecimiento comercial contra un hombre que recibió varios impactos de un arma de fuego.
La Policía Metropolitana de Bogotá informó que este ataque se registró en la calle 161 con 19. La víctima recibió cuatro disparos mientras estaba en una cafetería del sector.
Luego del intento de sicariato, el ciudadano fue trasladado al Hospital Simón Bolívar donde, por fortuna, llegó con vida. Se conoció que uno de los impactos de bala fue en el tórax.
Hasta el momento se desconoce la identidad del hombre, pero sí se estableció que se dedica a la finca raíz.
Las autoridades realizan la recolección de pruebas, incluyendo el análisis de cámaras de seguridad del sector, para identificar a los responsables de este nuevo ataque que conmociona a la capital.
El crimen ocurrió el 11 de febrero de 2026 a las 3:42 de la tarde, en la calle 85 con carrera Séptima, en el barrio La Cabrera. Este sicariato acabó con la vida del empresario agroindustrial Andrés Aponte Fonnegra y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón.
De acuerdo con la Policía, el homicidio fue descrito como una operación "totalmente planeada" y con "articulación milimétrica", lo que sugiere una inteligencia previa sobre las rutinas de Aponte. El sicario, inusualmente vestido de traje y corbata, esperó a la víctima y a su escolta para dispararles por la espalda a quemarropa. El atacante huyó en una motocicleta que lo esperaba, confirmando el conocimiento preciso de los horarios y movimientos de Aponte por parte de los criminales, a pesar de la vigilancia en la zona.
José Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, de 47 años, era un prominente empresario del sector arrocero y ganadero, dueño de la marca Arroz Sonora y de la empresa Flexo Spring, dedicada a empaques para alimentos. Era una figura reconocida en el sector agropecuario. A pesar de contar con escoltas privados y un vehículo blindado, el ataque tuvo un desenlace fatal. Ni su familia ni él habían reportado amenazas previas.