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La Iglesia católica y la comunidad de Santander y Boyacá están de luto tras conocerse el fallecimiento de Monseñor Hernán Giraldo Jaramillo, recordado como el primer obispo de la Diócesis de Málaga–Soatá y una de las figuras más influyentes en la consolidación de la estructura eclesial en esta zona del país.
Giraldo Jaramillo fue una figura clave de la Iglesia Católica en Colombia, especialmente por su papel en la creación y fortalecimiento de la Diócesis de Málaga–Soatá, desde su fundación en 1987, y posteriormente por su labor pastoral al frente de la Diócesis de Buga, donde continuó su trabajo de acompañamiento espiritual y social a las comunidades
Desde organizaciones sociales y religiosas de Arcoma Málaga Santander se enviaron mensajes de condolencia a su familia y al clero diocesano, destacando su cercanía con la gente, su vocación de servicio y su compromiso con la paz.
“Fue hermoso ver bajar de la montaña los pies del mensajero de la paz”, expresaron fieles al recordar sus recorridos por zonas rurales y apartadas, donde acompañó comunidades históricamente golpeadas por la pobreza y el aislamiento.
Durante su ministerio, Monseñor Giraldo no solo ejerció como líder espiritual, sino como constructor de tejido social, impulsor de procesos comunitarios y defensor de la dignidad humana en territorios que veían en la Iglesia uno de sus principales referentes de esperanza.
Su fallecimiento marca el cierre de una etapa histórica para la Diócesis de Málaga–Soatá y deja una huella profunda en generaciones de fieles que hoy elevan oraciones por su descanso eterno.
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La Diócesis anunció que en los próximos días se darán a conocer los actos litúrgicos y homenajes con los que la región despedirá a quien muchos describen como un pastor cercano, humilde y comprometido con la paz.