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Una nueva controversia rodea al sistema de transporte masivo de Bucaramanga, luego de que circulara en redes sociales un video grabado en una estación de Metrolínea que habría sido utilizada para la producción de contenido para adultos.
La situación fue denunciada por el concejal Diego Lozada quién cuestionó la falta de control en la infraestructura fuera de servicio y advirtió que el abandono ha facilitado hechos delictivos “nos preocupa que estas estaciones se estén convirtiendo en escenarios de desidia, primero fueron atracos, luego las viviendas de habitantes de calle y ahora grabaciones de contenido para adultos”, afirmó.
En un llamado puntual a las autoridades e incluso al gerente dle sistema el cabildante agregó que se han dedicado al prestamo de buses pero que pasa con la seguridad del sistema y lo que está generando estos entornos de abandono lo que resulta realmente preocupante para la población.
Tras la polémica, Metrolínea emitió un comunicado en el que rechazó categóricamente lo ocurrido y aclaró que los hechos no se registraron en una estación en funcionamiento ni durante la operación del servicio.
“La conducta no ocurrió en una estación activa del sistema, ni durante la prestación del servicio de transporte masivo. Se trata de una infraestructura que se encuentra fuera de operación desde hace varios años”, señaló la entidad.
Según el ente gestor, estas estaciones cerradas han sido blanco recurrente de ocupaciones indebidas, vandalismo, consumo de sustancias psicoactivas y otros comportamientos ilegales.
Además, advirtió que la falta de vigilancia permanente y de acompañamiento institucional ha facilitado este tipo de situaciones.
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“Metrolínea, como ente gestor, no cuenta con facultades de policía ni fuerza coercitiva”, explicó la empresa, al tiempo que pidió mayor presencia de la Fuerza Pública y de las autoridades municipales para proteger el patrimonio público.
La entidad solicitó acciones urgentes de control, vigilancia y judicialización frente a quienes utilicen estos espacios para actividades irregulares, e invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho que afecte la infraestructura del sistema.
El caso reabre el debate sobre la seguridad y el estado de varias estaciones fuera de operación en el área metropolitana, mientras usuarios y autoridades piden soluciones estructurales para evitar nuevos episodios.