Una difícil situación económica llevó a más de 200 avicultores campesinos del municipio de Villanueva, en el sur de Santander, a realizar bloqueos intermitentes en las principales vías de acceso a la población, en protesta por el bajo precio al que se está pagando el huevo y las pérdidas que, aseguran, hoy tienen al borde de la quiebra a pequeños productores de la región.
De acuerdo con los manifestantes, el cartón de huevos está siendo comprado por intermediarios y grandes empresas avícolas hasta en 6.000 pesos, un valor que no alcanza a cubrir los costos de producción. Los campesinos explican que solo el precio del alimento concentrado, sumado a insumos como vacunas, medicamentos, energía y mantenimiento de las granjas, supera ampliamente ese monto, lo que los obliga a producir a pérdida.
José Antonio Bermúdez, avicultor de la zona, señaló que la crisis se ha profundizado en los últimos meses y que muchos pequeños productores ya están a punto de perder sus viviendas por las deudas con el Banco Agrario dado que no tienen como pagar las cuotas: “Estamos trabajando para perder. Mientras a nosotros nos pagan el huevo a un precio irrisorio, los costos siguen subiendo y no hay ningún tipo de apoyo”, aseguró.
Durante la jornada de protesta, los campesinos optaron por regalar huevos a conductores y habitantes del municipio como una acción simbólica para visibilizar la problemática y demostrar que el producto no tiene hoy un valor justo en el mercado. Las manifestaciones se desarrollaron con cierres intermitentes, permitiendo el paso vehicular por lapsos de tiempo para evitar una afectación total a la movilidad.
Los avicultores denunciaron además una competencia desigual frente a las grandes industrias del sector, que, según afirman, acaparan la comercialización y fijan precios que afectan directamente a los pequeños productores rurales. Por esta razón, hicieron un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades del sector agropecuario para que se adopten medidas que regulen los precios y protejan la producción campesina.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, podrían intensificar las protestas en los próximos días. Aseguran que lo que está en juego no solo es la producción avícola, sino la estabilidad económica de decenas de familias campesinas que dependen exclusivamente de esta actividad en Villanueva y otros municipios de Santander.