El sur de Santander vuelve a estar en alerta por la violencia que golpea a las comunidades rurales. El ganadero Rubiel Cáceres Marín, de 53 años y ampliamente reconocido en el municipio de Coromoro, fue hallado sin vida en la vereda El Guadual, luego de haber sido reportado como secuestrado desde el pasado viernes.
De acuerdo con las autoridades, el cuerpo fue encontrado este domingo en un sector rural ubicado sobre la vía que comunica las veredas Pueblo Viejo y El Guadual, a cerca de dos horas del casco urbano. Campesinos de la zona alertaron sobre el hallazgo, lo que motivó el desplazamiento de unidades de la Policía Nacional para adelantar los actos urgentes.
Según el relato de sus familiares, Cáceres Marín fue interceptado por hombres armados el viernes hacia las 2:00 de la tarde, cuando se movilizaba en motocicleta entre las veredas La Zúñiga y La Mina, mientras trasladaba ganado hacia otra zona del municipio.
En ese momento, lo acompañaba un familiar con discapacidad auditiva, quien fue dejado en libertad y logró dar aviso a las autoridades.
Durante la reacción policial ese mismo día, uniformados se encontraron con tres hombres que se movilizaban en motocicletas, uno de ellos conduciendo el vehículo del ganadero.
En medio del procedimiento se registró un intercambio de disparos y los sospechosos huyeron hacia una zona boscosa, abandonando las motocicletas. Desde entonces, unidades del Gaula, la Policía y el Ejército Nacional adelantaban operativos de búsqueda en el sector.
El secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, lamentó el crimen y expresó su solidaridad con los allegados de la víctima.
“Lamentamos este homicidio del señor Rubiel Cáceres, reconocido ganadero de Coromoro. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia y amigos, que hoy enfrentan un profundo dolor ante este hecho que enluta al departamento”, señaló el funcionario.
Hernández agregó que se mantiene activa la investigación para esclarecer los hechos y reiteró el llamado a la comunidad para aportar información. “Invitamos a la ciudadanía a suministrar cualquier dato que permita avanzar en las investigaciones, garantizando absoluta reserva”, indicó.
De manera preliminar, las autoridades no descartan que el crimen esté relacionado con extorsiones que, según denuncias de habitantes, comerciantes y productores rurales, se han venido incrementando en esta zona del departamento.
La familia del ganadero aseguró que la víctima habría sido presionada económicamente por grupos armados ilegales y pidió a las autoridades esclarecer el caso, advirtiendo que situaciones similares se estarían presentando en la región.
En los últimos meses, la presencia de estructuras del ELN ha sido señalada de forma reiterada en el sur de Santander, generando preocupación por el aumento de homicidios, amenazas y extorsiones que afectan la seguridad y la tranquilidad de las comunidades campesinas.