Un grupo de exrectores de la Universidad Nacional enviaron una carta a la Procuraduría General de la Nación para que se ponga fin a la prolongada crisis institucional que atraviesa la institución tras las recientes decisiones del Consejo de Estado sobre la designación de su rector.
En una comunicación dirigida al procurador general, Gregorio Eljach, los exdirectivos hicieron énfasis en que el Consejo de Estado declaró legal la designación del profesor José Ismael Peña como rector de la Universidad Nacional.
Sin embargo, el pasado 20 de noviembre, el mismo alto tribunal anuló la designación de Leopoldo Múnera, lo que, por supuesto, generó un limbo en la rectoría de una de las universidades más importantes del país.
De acuerdo con los exrectores, el precedente judicial es claro en señalar que la nulidad de un acto administrativo implica que este se entiende como si “nunca hubiera existido”. En consecuencia, sostienen que la designación de Leopoldo Múnera carece de efectos jurídicos y que, por tanto, Ismael Peña debe ejercer de inmediato como rector legítimo, sin que exista vacancia del cargo ni necesidad de una nueva posesión.
“Consideramos que es urgente defender a toda costa la autonomía universitaria y no entregarla al gobierno de turno, anteponiendo el interés personal al de la Universidad Nacional de Colombia”, señalaron.
Por ello, los exrectores pidieron a la Procuraduría que, en ejercicio de sus funciones preventivas y de advertencia, exhorte al Consejo Superior Universitario a adoptar las medidas necesarias para la reincorporación inmediata de Ismael Peña, con el fin de superar lo que califican como un “estado de precariedad institucional”.