Un video que circula en redes sociales muestra a un grupo de jóvenes realizando sentadillas en plena vía pública bajo la supervisión de un policía en Barranquilla, lo que llamó la atención y provocó un intenso debate sobre si se trata de un modo apropiado de actuar por parte de las autoridades.
En el clip se observa a seis jóvenes alineados en la acera y haciendo sentadillas, mientras un agente de la Policía Nacional los vigila y verifica que cumplan con la instrucción. Según testigos, la medida fue aplicada luego de que los jóvenes, presuntamente, lanzaran piedras contra una vivienda del sector.
El uniformado, que se movilizaba en una motocicleta de la institución, ordenó la actividad física como una forma de corrección inmediata por el comportamiento observado, y varios transeúntes captaron el momento con sus celulares.
El video rápidamente se hizo viral y generó opiniones divididas en plataformas como Facebook, X e Instagram. Algunos usuarios apoyaron la acción, destacando que la medida fue una forma creativa de llamar la atención de los jóvenes.
“¿Solo sentadillas? Faltaron las flexiones de pecho”, escribió un usuario de X en tono de broma, mientras otros consideraron que la corrección física fue adecuada para una falta menor.
Sin embargo, otra parte del público criticó la práctica, cuestionando si este tipo de acciones se ajusta a los protocolos oficiales de la Policía Nacional y si es correcto imponer ejercicio físico como castigo en un procedimiento policial.
Hasta el momento, la Policía Metropolitana de Barranquilla no emitió un pronunciamiento oficial ni detalló si la medida obedeció a un protocolo específico o si se trata de una iniciativa particular del agente presente en el lugar.
Tampoco se conocen detalles precisos sobre lo ocurrido antes del video, ni si existieron sanciones formales adicionales tras la ejecución de las sentadillas.
Los hechos genraron discusión sobre el papel de la fuerza pública y los límites de las intervenciones en la vía pública. Algunos defensores del accionar policial consideraron que medidas físicas pueden ser útiles para disuadir malas conductas menores, mientras que quienes se oponen a la práctica señalaron que no hay base normativa clara que respalde el uso de ejercicios como sanción oficial y que podría constituir un abuso de poder.
Incluso, algunos internautas pidieron que si se implementan este tipo de medidas, deben estar reguladas formalmente para evitar arbitrariedades, mientras otros celebraron la iniciativa como un método pedagógico o ejemplar.
El incidente, difundido por usuarios de redes en Barranquilla, sigue provocando intercambio de opiniones y mantiene el interés entre quienes cuestionan o apoyan formas alternativas de corrección ante presuntos hechos de vandalismo.