Aunque en Bogotá varios delitos de alto impacto muestran una reducción en las cifras oficiales, la percepción de inseguridad entre los ciudadanos sigue en aumento. Así lo explicó Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos, en entrevista en Mañanas Blu 10:30, donde aclaró además por qué los llamados “paseos millonarios” ahora aparecen en las estadísticas como secuestros.De acuerdo con Mariño, es un error plantear el debate como una contradicción entre percepción y cifras. “No es una cosa o la otra, ambas son igual de importantes. Las cifras objetivas pueden mejorar, pero si la gente no se siente segura, la política de seguridad no está funcionando completamente”, afirmó.Según los datos analizados por el observatorio, los hurtos en la capital disminuyeron cerca de un 5% entre 2024 y 2025. Asimismo, indicadores como homicidios y hurto a personas han mostrado reducciones en los últimos años, en un contexto donde el nivel de denuncias se ha mantenido relativamente estable.Sin embargo, otros delitos como lesiones personales, violencia intrafamiliar y delitos sexuales registraron incrementos durante el mismo periodo, lo que evidencia retos persistentes en materia de convivencia y seguridad.Paseo millonario ahora cuenta como secuestroUno de los puntos que más ha llamado la atención es el aumento en el número de secuestros registrados en 2025. Según Mariño, esto no necesariamente significa que haya más casos de “paseo millonario”, sino que cambió la forma en que se clasifican.“Antes el paseo millonario se tipificaba como hurto agravado. Desde 2025, se reconoce como secuestro, porque implica retener a una persona contra su voluntad y obligarla a entregar dinero. Por eso pasamos de 13 casos en 2024 a 40 en 2025”, explicó.Este cambio busca que los responsables enfrenten penas más severas, que pueden superar los 40 años de prisión, en lugar de sanciones menores como ocurría anteriormente.Mariño también señaló que, históricamente, el hurto sigue siendo el delito más frecuente en la ciudad, especialmente en modalidades sin violencia como el “cosquilleo” en el transporte público o el hurto por descuido. No obstante, el atraco violento sigue siendo una preocupación relevante.Uno de los factores que más influye en la percepción de inseguridad es la falta de confianza en el sistema judicial. Según Bogotá Cómo Vamos, solo el 41% de las víctimas denuncia los delitos.Entre quienes no lo hacen, el 85% asegura que no denuncia porque cree que no pasará nada o porque ya denunció antes y no obtuvo resultados.Este panorama coincide con las preocupaciones expresadas recientemente por autoridades como la fiscal general Luz Adriana Camargo y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quienes han advertido sobre los problemas en la judicialización de delincuentes capturados en flagrancia.Para Mariño, el problema no es solo policial, sino estructural. “Los policías pueden capturar a los delincuentes, pero si no hay pruebas suficientes o el sistema judicial no logra procesarlos adecuadamente, estas personas vuelven a las calles”, explicó.En conclusión, aunque las cifras objetivas muestran mejoras en varios delitos, la sensación de inseguridad sigue siendo alta. Para el director de Bogotá Cómo Vamos, esto refleja un desafío más amplio que incluye la confianza institucional, la eficacia de la justicia y la experiencia cotidiana de los ciudadanos.“El reto no es solo reducir los delitos, sino lograr que la gente se sienta segura en su ciudad. Ambas cosas deben avanzar al mismo tiempo”, concluyó.Este escenario plantea un desafío clave para las autoridades, especialmente en un contexto donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los bogotanos.
El caso de Sara Sofía Galván estremeció a Colombia en enero de 2021, cuando la desaparición de la niña de dos años en el sur de Bogotá desató una intensa búsqueda que, hasta hoy, no ha permitido encontrar su cuerpo. La menor fue vista por última vez en la vivienda donde vivía su madre, Carolina Galván, y Nilson Díaz, pareja sentimental de la mujer en ese momento. Meses después, la justicia condenó a Galván a 42 años y seis meses de prisión por su responsabilidad en los hechos, mientras las preguntas sobre el destino de la niña siguen sin respuesta.Desde la cárcel El Buen Pastor, Carolina Galván volvió a referirse al caso en una entrevista concedida al pódcast 'Más allá del silencio'. Allí, además de hablar sobre lo ocurrido con su hija, respondió a las declaraciones de la influencer Daneidy Barrera Rojas, conocida como 'Epa Colombia', quien aseguró que Galván le habría confesado detalles del crimen mientras compartían reclusión.La respuesta de la mujer fue directa. “Eso fue puras mentiras”, afirmó.Las declaraciones de Epa Colombia, conocidas a través de una entrevista en Semana, generaron controversia luego de que la influencer asegurara que coincidió con Galván en el mismo pabellón del centro penitenciario. Según dijo, la madre de Sara Sofía le habría dado versiones sobre la muerte de la menor e incluso insinuó que el cuerpo fue abandonado en un río, dentro de un costal.Sin embargo, Carolina Galván niega categóricamente esa versión. “Estábamos en el mismo pasillo, en el mismo patio. Ella vivía en la celda de al lado con otra compañera, y yo vivía con otra compañera. Pero yo en ningún momento le manifesté eso a ella”, explicó.Según su relato, apenas conocía a la influencer y nunca existió una relación cercana que permitiera una conversación de ese nivel de confidencia. “Ni la conocía para manifestarle algo así. Como le dije a ella, muéstreme la prueba de que yo le dije eso, pero nunca mostró nada”, aseguró.Galván también sostuvo que las declaraciones de la influencer tuvieron consecuencias dentro del penal, aumentando el riesgo para su integridad. Explicó que, tras la difusión de esas afirmaciones, se sintió más expuesta y vulnerable frente a otras internas. “Llegaron muchos periodistas a buscarme, pero yo no di entrevistas porque no quería poner mi vida en riesgo”, relató.Incluso, afirmó que las autoridades penitenciarias tuvieron que intervenir ante situaciones que ponían en peligro su seguridad.Carolina Galván también cuestionó que Epa Colombia hablara públicamente sobre ella sin su consentimiento. Según afirmó, nunca autorizó que la influencer diera declaraciones sobre su caso ni que hablara en su nombre.“Si yo quiero hablar por medio de comunicación, lo puedo hacer perfectamente. No necesito que otra persona lo haga por mí”, señaló.Pese a la gravedad de las afirmaciones, Galván explicó que no interpuso ninguna acción judicial contra la influencer. Según dijo, su prioridad era evitar represalias dentro del centro penitenciario. “No la demandé porque lo más importante era que mi vida no corriera peligro”, afirmó.A más de cinco años de la desaparición de Sara Sofía, el caso sigue marcado por versiones contradictorias, declaraciones cruzadas y un vacío que no ha podido llenarse: el paradero de la niña. Mientras tanto, desde prisión, su madre insiste en rechazar las versiones que, según ella, no corresponden a la verdad.
Con ojos azules, cabello claro y, según su madre, una mirada que “enamoraba a cualquiera que la conociera” Sara Sofía Galván nació el 30 de marzo de 2019. Hoy tendría siete años. Pero su nombre permanece en expedientes judiciales, en archivos de noticias y en la memoria de un país que todavía se pregunta dónde está su cuerpo.Cinco años después de su desaparición, Carolina Galván, su madre, habló desde la cárcel en el pódcast 'Más allá del silencio'. Su voz, entrecortada por momentos, reconstruye fragmentos de una historia atravesada por el miedo, la pobreza y el silencio.“Nunca tuve una madre. Así me tocó crecer”, dice al explicar su propia infancia en Puerto Berrío, Antioquia. Llegó a Bogotá siendo adolescente, huyendo de la violencia y buscando sobrevivir. A los 18 años quedó embarazada de Sara Sofía. A pesar de las dificultades y de las recomendaciones de darla en adopción, asegura que decidió criarla. “Ese era mi sueño, sacarla adelante”.Pero el contexto que rodeaba a Carolina era frágil. Dependía de otras personas para sobrevivir, atravesó episodios de indigencia y terminó viviendo con Nilson Díaz, un hombre que, según su relato, pronto comenzó a controlarla. Habla de amenazas, de un arma, de la obligación de entregarle dinero y de un miedo constante que —asegura— terminó paralizándola.El 27 de enero de 2021, ese miedo se convertiría en el centro de todo. Ese día, Carolina salió de la vivienda donde vivía con Díaz. Antes de irse, dice, bañó a Sara Sofía, la dejó alimentada y acostada. Cuando regresó, la niña estaba en la cama.“No despertaba”, recuerda. Al principio pensó que dormía. La llamó. La movió. Nada. “Yo no entendía qué estaba pasando”, dice. Nilson, según su versión, le dijo que la niña había muerto de “pena moral”, una expresión que ella asegura no comprendió en ese momento.Quiso salir, pedir ayuda, buscar a alguien. Pero dice que no la dejaron. “El miedo me manipuló completamente. No podía hablar, no podía reaccionar”, afirma.Las horas siguientes son un vacío lleno de contradicciones, silencios y decisiones que hoy pesan más que cualquier condena. Carolina dice que incluso fue a la iglesia, obligada, mientras su hija permanecía en la casa, inmóvil. “Yo quería pedir ayuda, pero no me salían las palabras. Solo lloraba”.Cuando regresó, la niña ya no estaba. Fue entonces cuando, según su relato, comenzó a insistir. A preguntar. A exigir respuestas. Nilson primero evitó hablar. Después, le dio una frase que hasta hoy sigue siendo una herida abierta.“Me dijo que la había tirado en un caño”. Pero Carolina asegura que nunca vio el cuerpo. Nunca supo dónde la dejó. Nunca pudo confirmar qué ocurrió realmente.“El cuerpo no aparece porque él se la llevó. Él sabe qué hizo”, sostiene. La versión de Nilson Díaz es distinta. Ante las autoridades, la señaló a ella como responsable de la muerte. Dijo que la niña sufrió un golpe después de un castigo. Que todo ocurrió dentro de la vivienda.Carolina lo niega. “Eso es mentira. Él utilizó a sus hijos para declarar en mi contra”, afirma. Reconoce, sin embargo, que cometió errores. Que no denunció. Que se quedó en silencio. Que tuvo miedo.Durante meses, las autoridades buscaron el cuerpo en canales de agua, caños y zonas cercanas al lugar donde vivía la menor. Nunca lo encontraron.Hoy, desde una celda, Carolina reconstruye su historia como si intentara ordenar los fragmentos de una pesadilla que todavía no termina. “No sé qué pasó realmente”, dice.El cuerpo de Sara Sofía sigue sin aparecer. Y en esa ausencia, permanece la pregunta que nadie ha podido responder.
Un procedimiento de verificación de antecedentes terminó con la captura de alias ‘El celador’, un hombre de 55 años señalado de abusar sexualmente de una menor de 14 años en Bogotá. La captura fue materializada por la Policía mediante orden judicial.El operativo se llevó a cabo en inmediaciones del CAI Guavio, en la localidad de Santa Fe, cuando uniformados de la Unidad Básica de Investigación Criminal de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, junto con policías de la estación del sector, adelantaban labores de patrullaje. Durante el procedimiento, al solicitar antecedentes a un ciudadano, se confirmó que era requerido por el Juzgado Sexto de Control de Garantías de la capital.De acuerdo con la investigación, el hoy capturado se habría aprovechado de su cercanía con la víctima para abusar de ella de forma reiterada entre 2021 y 2024, desde que la menor tenía apenas 10 años. Según el expediente, tras los hechos la intimidaba con amenazas contra sus familiares para obligarla a guardar silencio.El capturado fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación, y posteriormente un juez le dictó medida de aseguramiento en centro carcelario. Las autoridades también confirmaron que registraba anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por el delito de inasistencia alimentaria.
Este jueves concluyó una jornada más de audiencia preparatoria de juicio contra Nicolás Petro, en la que la Fiscalía y la defensa han estado interponiendo sus recursos de reposición y apelación frente a las pruebas admitidas y rechazadas por el juez del caso, Hugo Carbonó.La diligencia se reanudará los próximos 26 y 27 de marzo, cuando se espera que la defensa termine su intervención y el juez se pronuncie sobre cada uno de los recursos interpuestos. Sin embargo, si la decisión del juzgado no satisface a las partes, estas pruebas en cuestión pasarán a manos del Tribunal Superior de Barranquilla para que defina en segunda instancia su pertinencia o no en el caso.Justamente, una de las pruebas debatidas es la información extraída del celular de Day Vásquez, exesposa del acusado y principal testigo de la Fiscalía. Este material fue avalado por el juez, convirtiéndose en prueba reina del ente acusador; sin embargo, la defensa sostiene que su procedencia es ilegal e insiste en que debe quedar por fuera del juicio.Al respecto, el delegado de la Procuraduría, Henry Bustos, advirtió que es imperante resolver este recurso para poder avanzar en el proceso, pues considera que, sin una decisión firme sobre la legalidad de esta prueba, "no resulta posible dar inicio al juicio oral".Para Bustos, la información extraída del teléfono de Day Vásquez sí puede ser utilizada como prueba, pues contrario a lo que plantea la defensa, considera que no hubo ningún tipo de vulneración a Vásquez a la hora incautar su dispositivo. Sostiene que ella lo entregó por voluntad propia y no bajo presión.Así las cosas, la instalación del juicio contra Nicolás Petro podría tardar unos meses más, mientras la justicia define qué pruebas son válidas o no en el proceso, pues las partes coincidieron en que, solo cuando haya una decisión en firme sobre estas pruebas rebatidas, se daría inicio al juicio oral.Otras pruebas objetadasLa Procuraduría insiste en que los testimonios previamente rendidos por Nicolás Petro no deben ser llevados al juicio oral, por lo que pide al juez que mantenga su decisión de no admitir esas declaraciones como pruebas.Recalcó que las declaraciones que rindió el procesado ante la Fiscalía, bien sea para buscar o no algún beneficio, no deben ser usadas en su contra, pues al final no se logró ningún preacuerdo a partir de esos diálogos.A su vez, la Procuraduría respaldó la decisión del juez de no admitir el testimonio de Ricardo Roa, como ex gerente de la pasada campaña presidencial, en el juicio oral contra Nicolás Petro. En este sentido, el Ministerio Público rechazó la apelación de la defensa e insistió en que la declaración de Roa no es pertinente, por cuanto la campaña política no es el objeto de este debate.Eso sí, consideró que los testimonios del ministro Armando Benedetti y el congresista Agmeth Escaf sí son pertinentes, porque ellos no hablarían de la campaña, sino de las relaciones sociales y el modo de vida de Nicolás.
Las autoridades capturaron a una mujer armada en un evento de campaña de la candidata Paloma Valencia con el expresidente Álvaro Uribe en Honda, Tolima.La denuncia la hizo el Centro Democrático y pidió a las autoridades aclarar la situación. “Solicitamos a las autoridades competentes adelantar de manera inmediata una investigación rigurosa que permita esclarecer los motivos por los cuales esta persona armada hacía presencia en el lugar”, señala el Centro Democrático.Posteriormente, el Inpec, en un comunicado, confirmó que esta mujer pertenece a la institución.“Nos permitimos informar a la opinión pública que rechazamos de manera categórica los hechos ocurridos en la mañana de hoy durante un evento político donde se encontraban unos precandidatos presidenciales y el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, realizado en el Parque José León Armero del municipio de Honda, ubicado en el departamento del Tolima, en el cual fue capturada una persona por hechos irregulares de seguridad que manifestó ser funcionaria de la entidad, cabe aclarar que en ese momento se encontraba en vacaciones y no en actos de servicio”, señaló el Inpec.Además la institución anunció que tomará las medidas correspondientes en el caso.“La persona involucrada se encuentra a disposición de la autoridad competente, y el Inpec brindará toda la colaboración requerida para el esclarecimiento de los hechos. De manera paralela, se activarán los procedimientos administrativos y disciplinarios a que haya lugar, conforme a la normatividad vigente, respetando el debido proceso”, dice el comunicado del Inpec.
Este jueves el gobierno ecuatoriano anunció el aumento de la 'tasa de seguridad' a productos colombianos desde el primero de marzo lo que implica que los aranceles pasarán del 30% al 50%.El anuncio se da en medio de una tensión comercial y diplomática que se ha extendido por semanas. Todo inició con el anuncio a finales de enero de una tasa de seguridad de Ecuador a Colombia del 30% para la importación de sus productos en protesta por la falta de seguridad de sus fronteras. En respuesta Colombia decretó desde el 20 de febrero aranceles recíprocos del 30% a unos 73 productos ecuatorianos.Blu Radio habló sobre esta conyuntura con el presidente de Camecol (Cámara Ecuatoriano Colombiana de Industria y Comercio) sobre esta coyuntura.¿Cómo interpretar el anuncio?Es algo que obviamente nosotros no estábamos esperando desde el punto de vista, no del arancel, porque el arancel ya está vigente desde el primero de febrero. Lo que no estábamos esperando y lastimosamente sucedió es que se vea incrementado del 30 al 50%. Es decir, la afectación en la que estamos viviendo ahora por este arancel no hace más que profundizar el hueco o el abismo o el detalle o el espacio entre Ecuador y Colombia.Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que existen muchos sectores que yo no puedo mandar ahorita el detalle en proporción a su afectación, que obviamente ya estaban evaluando la continuidad de su operación o la continuidad de esta importación de productos desde Colombia, tomando en cuenta que al subir un arancel del 30% prácticamente ya se encontraban fuera de mercado y por ende sus líneas de operación cerradas. Ahora al incrementar esos aranceles a 50% lo único que se ha hecho es ratificar lo sucedido.Algunos probablemente ya ni siquiera les afecte más porque afectados del todo ya estaban.¿Es este el fin de la relación comercial entre Ecuador y Colombia?Una relación comercial entre Ecuador y Colombia es natural y va a seguir persistiendo. Lo que básicamente estamos esperando ahora es que a medida que esto sigue apretándose, llamémosle así el término, esperemos que lo siguiente que suceda ahora es que realmente el Ecuador se siente a conversar con Colombia, con Ecuador.Principalmente que se pueda llegar a un planteamiento en el cual sobre la base de los requerimientos de Ecuador, requerimientos de seguridad que son inminentes, el gobierno colombiano también pueda plantear sobre la mesa en blanco y negro cuáles son las alternativas y los cumplimientos en relación a los requerimientos de Ecuador. Yo estoy convencido de que son válidos.Que Colombia se siente y se comprometa realmente a cumplirlos, pero no a decir los voy a cumplir nada más, sino que con un calendario, con un schedule, con una agenda, realmente se pueda definir qué es y en qué fecha y con qué recursos van a cumplir los temas requeridos por el Ecuador.¿Quién pierde más aquí, Ecuador o Colombia?No lo veamos así, mi querida amiga, no es un tema de quien pierde más. Aquí yo le corto un pie, usted me corta una mano. Aquí el daño que se está generando entre las dos economías, entre los dos mercados.Lo que sé es que los defectos multiplicadores que son geométricos más que aritméticos son el hecho de que a lo mejor yo compro los 1.000 millones solamente y ustedes me compran 2.000. Estos 1.000 millones lo que sustancialmente ocasionan es nuevas fuentes de trabajo, productos, porque nosotros de Ecuador compramos del 60% de las compras que hacemos a Colombia es materia prima. Esta materia prima nos sirve para generar producto determinado, el mismo que tiene un nivel X de trabajos, tiene un nivel X de pago de impuestos, un nivel diferenciador en el movimiento de la economía. O sea, los dos mercados perdemos.Si quiere verle por montos de transaccionalidad, podría pensarse equivocamente, solamente por proporcionalidad, que el que más vende más pierde, porque va a dejar de vender en teoría, y el que menos compra menos pierde. Pero la verdad, nosotros no lo estamos viendo así. Yo he tenido conversaciones también con nuestro contraparte en Colombia y obviamente se encuentran afectados. Yo podría utilizar hasta el término, atribuyéndomelo a mí, hasta un tanto molestos, sorprendidos, como usted quiera llamarles, pues la afectación es real y eso es lo más grave de todo.
En medio del avance de la obra de la primera línea del metro de Bogotá, TransMilenio anunció la apertura de una estación que, desde hace tiempo, los usuarios esperaban ver en operación en la localidad de Chapinero tras varios meses de espera.Y es que, a partir del 28 de febrero, se dará apertura a la estación temporal de Av. 39 sobre la Caracas, pero solamente del vagón 1. Sin embargo, una noticia que esperaban miles de usuarios que se movilizan a diario por este punto de la capital del país. Pronto se dará apertura al vagón 2 y 3, como parte del avance de la obra en la zona, esto mientras se termina de ajustar la estación final de Av. 39 en el sector, tal como sucedió durante varios meses en la calle 26.Esta sería la sexta estación temporal sobre el corredor de la avenida Caracas, sumándose a Marly, Calle 57, Calle 34, Calle 22 y Avenida Jiménez.Estas son las rutas que estarán disponiblesRuta 6Ruta 8Ruta A60 / F60Ruta B74 / J74Avanzan las obras del metro en BogotáA inicios de febrero de 2026, el Distrito confirmó un avance del 72 % en la obra con 10.650 metros de construcción. La Alcaldía se ha visto optimista sobre el avance de este proyecto, además de la ilusión de dejar los papeles listos para la segunda línea en esta administración para que pueda ser ejecutada más adelante.“Este es un proyecto que sigue avanzando con el ritmo que esperamos para cumplir la meta de tener, durante el primer semestre de 2026, las primeras pruebas de trenes en el viaducto”, aseguró el alcalde de Bogotá. Incluso, ya hay seis trenes en circulación de pruebas para tener todo el listo el día en que se haga apertura oficial a este medio de transporte que beneficiará a millones de ciudadanos.
La tensión comercial entre Colombia y Ecuador creció este 26 de febrero luego de que el Gobierno Noboa anunciara un incremento en los aranceles a Colombia del 30 % al 50 %. En el marco de esta difícil coyuntura comercial, el sector empresarial de Colombia y Ecuador encendió las alarmas frente a la escalada de medidas comerciales adoptadas en el marco de la relación bilateral y pidió priorizar el diálogo para evitar mayores afectaciones económicas.La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y el Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) manifestaron su “profunda preocupación” por las decisiones adoptadas recientemente, al considerar que ya se están reflejando efectos en los flujos comerciales y en distintos sectores productivos.Si bien reconocieron que la seguridad en las zonas de frontera es un tema relevante que requiere cooperación constante entre los Estados, insistieron en que la estabilidad económica y la integración productiva deben preservarse como pilares fundamentales para el bienestar de ambos países.Los gremios advirtieron que incrementos arancelarios adicionales podrían agravar la situación, con impactos directos sobre el empleo, la producción, el comercio, la inversión y el funcionamiento de las cadenas regionales de valor, además de afectar a consumidores y economías locales.“Este tipo de medidas no ataca el problema de fondo, sino que abre otros problemas con grandes consecuencias, hacemos un llamado a privilegiar el diálogo técnico e institucional como mecanismo para encauzar la coyuntura”, señalaron en el comunicado.En esa misma línea, se ofrecieron como un estilo de "garantes" para contribuir desde el ámbito técnico y productivo a la construcción de soluciones que beneficien a ambos países y preserven una relación comercial que calificaron como histórica, estratégica y mutuamente beneficiosa.Comunidad Andina hace un llamado al diálogoLa preocupación también fue compartida por los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración, que emitieron un comunicado conjunto alertando que las medidas adoptadas por Colombia y Ecuador afectan seriamente el proceso de integración regional.En el documento, hicieron un llamado urgente a los presidentes de ambos países para alcanzar un entendimiento negociado y mutuamente satisfactorio en el marco de la Comunidad Andina y de los compromisos internacionales vigentes.Además, resaltaron la importancia de mantener la coordinación binacional para enfrentar desafíos comunes como la delincuencia organizada transnacional, sin que ello implique debilitar el proceso de integración ni el tejido socioeconómico de la región.Con este pronunciamiento, el sector empresarial y las organizaciones andinas buscan frenar una escalada que podría profundizar tensiones comerciales y afectar la estabilidad económica en ambos lados de la frontera.
La Policía de Bogotá capturó a un hombre estadounidense que se movilizaba en la terminal de transportes El Salitre y que llevaba en su poder más de 2 kilogramos de cocaína. El ciudadano extranjero llegó al país el pasado 17 de junio y tenía a Medellín como destino de su viaje.Los hechos se presentaron en la terminal de transporte, luego de que los uniformados detectaron actitudes sospechosas del pasajero, al solicitarle su documento de identificación presentó una cédula de ciudadanía colombiana falsa.Una vez verificaron esta situación, el hombre intentó evadir a las autoridades aparentando ser una persona con discapacidad auditiva.La patrulla solicitó el dispositivo 'MORFORAP', una herramienta tecnológica que permite identificar a una persona a través de sus huellas dactilares, el hombre al escuchar a los uniformados, emprendió la huida con una maleta.Gracias a la rápida reacción de los policías se logró su detención y al practicarle un registro a persona, le fue hallado su pasaporte estadounidense y dos paquetes con 2.2 kilos de cocaína.El capturado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, quienes continuarán con las investigaciones que permitan esclarecer la presencia de este hombre en la terminal de transportes y su viaje a la ciudad de Medellín con esta droga.Cabe destacar que, en lo corrido del año 2025, se ha logrado la captura de 658 personas por diferentes delitos en la Terminal de Transporte.
La mesa directiva del Concejo de Bogotá emitió un comunicado en el que exige al Gobierno nacional medidas urgentes y contundentes de seguridad, luego de los hallazgos preocupantes en el caso del atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay.El llamado se hace tras conocerse que, en el celular del sicario, que atentó contra el congresista, se encontraron fotografías del alcalde Carlos Fernando Galán y la fiscal general Luz Adriana Camargo, lo que genera alarma por la posible amenaza a otros altos funcionarios del Estado.“Solicitamos medidas urgentes y contundentes al Gobierno nacional para garantizar la seguridad de quienes estarían en peligro y riesgo. Consideramos que esta situación reviste la máxima gravedad y requiere una respuesta inmediata pero también eficaz por parte de las autoridades competentes”, indicaron en el comunicado.Desde el Concejo fue calificada la situación como de “máxima gravedad” y, además, pidieron una respuesta “inmediata pero también eficaz” por parte de las autoridades competentes.Además, el Concejo advirtió sobre el riesgo de que la violencia y las amenazas se conviertan en mecanismos de intimidación contra los servidores públicos. “Requerimos acciones institucionales que permitan preservar la democracia y el orden constitucional”, agregaron.Finalmente, la mesa directiva del Concejo aseguró que se mantendrá vigilante frente al desarrollo de esta situación y continuará exigiendo explicaciones y medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y funcionarios públicos.
El gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, se pronunció frente a los recientes señalamientos sobre el intercambiador vial de la calle 72, una obra clave para la movilidad en el norte de la ciudad. El gerente de la entidad negó que existiera un retraso de dos años y también desmintió que se hubiera omitido la imposición de una multa al concesionario.Narváez explicó que la fecha pactada para la entrega de la obra era el 8 de octubre de 2024: “El concesionario, antes de esa fecha, compró 60 días pagando mil 1.281 millones de pesos para terminar las obras el 8 de diciembre, teniendo en cuenta que esto no se dio, la empresa Metro de Bogotá y la interventoría de acuerdo con lo pactado en el contrato se dieron un plazo de cura de 45 días”, agregó el gerente.Durante ese periodo, el 24 de enero de 2025, se dio inicio a una audiencia para la posible imposición de multas. Según Narváez, “el 17 de febrero se puso en operación el intercambiador con un avance del 97% en las obras”. Posteriormente, “el 12 de marzo se expidió la resolución de imposición de multas” y, el 26 del mismo mes, la interventoría certificó que la obra había finalizado, siendo informado por el concencionario Metrolinea el 11 de marzo.Narváez enfatizó que todo el proceso se realizó conforme al marco legal y contractual. Asimismo, fue enfático al rechazar las acusaciones: “No es cierto que se haya terminado dos años después y no es cierto que hubiéramos perdonado una multa”.La declaración del gerente surge tras las críticas de algunos sectores políticos y ciudadanos que han cuestionado la gestión del proyecto, señalando supuestos beneficios indebidos al concesionario. La Empresa Metro de Bogotá sostiene que el proceso fue transparente y que las decisiones tomadas se ajustan al marco jurídico vigente.
Este sábado 21 de junio, Día del Yoga, Bogotá se vestirá de espiritualidad con la visita del líder humanitario y maestro espiritual Gurudev Sri Sri Ravi Shankar, quien encabezará un evento gratuito de yoga en la Plaza de Toros La Santamaría, un lugar que, curiosamente, ha sido símbolo de confrontación por su relación con las corridas de toros, ahora resignificado como un espacio para la paz y la introspección.El evento, liderado por el congresista Juan Carlos Losada —uno de los principales impulsores de la prohibición de las corridas de toros en Colombia y también practicante de yoga—, busca convocar a miles de personas en una jornada que celebra no solo la práctica milenaria del yoga, sino también su poder transformador en tiempos de crisis social y política.En entrevista en Mañanas Blu 10:30, Gurudev Ravi Shankar reflexionó sobre el contexto de dolor, polarización y violencia que atraviesa Colombia. Consultado sobre cómo romper el ciclo del trauma y la retaliación, fue claro: “La meditación y el yoga pueden ayudar. De hecho, excombatientes de las Farc participaron en un programa de silencio de tres días antes de sentarse a negociar la paz. Fue clave para calmar su mente y abrirse al diálogo”.No es la primera vez que el maestro participa en procesos de reconciliación. Su labor como mediador lo ha llevado a conflictos en Siria, Irak, Sri Lanka, Kosovo y también a tener acercamientos en los diálogos de paz en La Habana. “La gente necesita aprender a salir de la mentalidad agresiva. Especialmente los jóvenes”, afirmó.Al ser interrogado sobre el papel de los líderes espirituales en medio del fracaso institucional y el aumento del miedo ciudadano, Shankar compartió una anécdota reveladora: “Después de una sesión de meditación en Naciones Unidas, el Secretario General me dijo que eso debería hacerse antes de cualquier negociación".Cuando se le preguntó qué le diría al presidente Gustavo Petro si lo tuviera frente a frente, respondió con serenidad: “Colombia es un país hermoso, con una democracia robusta. La diferencia de opiniones debe celebrarse. Les sugeriría a todos que una vez por semana celebren la belleza de esa democracia”.Más allá de las palabras, Ravi Shankar insiste en la práctica: en el Congreso de Colombia, en empresas, en comunidades. “Cuando sentimos rabia por lo que alguien nos hizo, nos hacemos daño a nosotros mismos”, recordó, citando uno de sus mensajes más poderosos.El yoga, como lo entiende Gurudev, no es solo una postura física, sino una herramienta colectiva de transformación. “Cuando se practica en grupo, se crean lazos. Desde el silencio, desde actuar juntos, se puede construir paz”, concluyó.
Sobre las 8:00 de la mañana de este viernes, 20 de junio, autoridades reportaron bloqueos por manifestaciones en diferentes vías de la capital colombiana que han generado trancones y congestión.También se reportaron afectaciones en el sistema de transporte público TransMilenio, señalando que sobre la carrera Décima - Avenida Primero de Mayo se activaron desvíos. Además, las estaciones Policarpa y San Bernardo dejaron de operar temporalmente.Debido a los bloqueos intermitentes, TransMilenio reportó el cierre temporal del Portal 20 de Julio y se cancela la alimentación. Otras estaciones que han dejado de operar son Country, Av 1 Mayo, Ciudad Jardín UAN.Rutas alternas este viernes 20 de junioAl respecto, autoridades señalaron que quienes se movilicen por la carrera 10 con calle 1, en ambos sentidos, tomen la NQS como ruta alterna para evitar el trancón debido a las manifestaciones.Sobe las 9:00 de la mañana, TransMilenio informó que continúa la afectación de la operación en la carrera 10, por lo que las estaciones Policarpa y San Bernardo siguen cerradas.Ante esta situación, las autoridades recomendaron a los ciudadanos que, normalmente, se desplazan por esta vía a tomar otras alternativas para evitar quedar en medio de los trancones en la zona por este bloqueo y así ayudar en el flujo de este sector.
Según el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, en el 2026 la capital fue testigo de 1.761 manifestaciones, que según estas cifras hubo un incremento del 20 % frente al 2024. Números que se revelan después de que la concejal Heidy Sánchez asegurará que efectivamente el distrito plantea la posibilidad de cambiar los protocolos que están estipulados en el decreto 053 del 2023 en el marco de las protestas y bloqueos. Según la cabildantes, esta respuesta se dio por un derecho de petición radicado al Distrito.“¿Se plantea, por parte de la administración distrital, agún cambio en el protocolo contenido en el decreto 052 de 2023? A lo que el distrito respondió: “Esta dirección se encuentra adelantando un análisis de cáracter telecinco y jurídico"", menciona el documento.Y es que, según los explicado por la administración del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, la principal razón con este cambio es salvaguardar la integridad de quienes no participan en las manifestaciones y protestas, proteger vias y lugares importantes como el aeropuerto, edificios administarivos y hasta el TransMilenio, que ha sido victima de vandalizaciones en medio de las alteraciones de orden público.Sin embargo, esto ha generado algunas reacciones. Precisamente la concejal Heidy Sánchez aseguró que en vez de cambiar estos protocolos que, según afirma, “activa inmediatamente la represión”, hay que activar más canales de diálogo.“Quieren que el TransMilenio sea intocable y que, cuando alguien ose bloquearlo, se anulen sus derechos y se active inmediatamente la represión violenta por parte de la Policía. En vez de entender por qué la gente protesta más, en vez de robustecer los canales de diálogo, para que los gestores ayuden a generar puentes con las autoridades competentes y no se limiten a pedirle a los manifestantes que se retiren de la vía, lo que hace esta administración es agudizar la represión", concluyó la concejal.Entretanto, hay quienes defienden la iniciativa del Gobierno distrital. El concejal Juan David Quintero aseguró que es de carácter urgente blindar TransMilenio en medio de los bloqueos ya que “defender los derechos es de carácter fundamental”.“Bloquear TransMilenio impide que la gente llegue a las clases, a la cita médica, al trabajo… Acciones que concretan derechos fundamentales. Que algunos pocos, busquen defender sus ideas políticas violando derechos fundamentales no es admisible en nuestra democracia. No más bloqueos a TransMilenio. El derecho a la protesta no puede seguir anulando los derechos de los usuarios del sistema", escribió.Asimismo, la respuesta de la Secretaría de Gobierno de Bogotá es que este proyecto busca blindar a las persianas que se ven afectadas por los bloqueos en la ciudad, es decir, pacientes, trabajadores que van de regreso a casa o simplemente de quien no participa en las protesta.“Consideramos desmedido el bloqueo deliberado, incluso a veces el ataque violento, contra el transporte público en horas pico y en troncales, afectando millones de personas que van a estudiar, trabajar o a una cita médica. Los derechos de todos y todas importan”, concluyó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero.
A través de redes sociales, se hizo viral un nuevo caso de hurto en Bogotá y, más allá del hecho, por la forma en que se hizo debido a que la persona tuvo que tragarse el objeto para poder sacarlo de un establecimiento ubicado en el centro de la ciudad.El robo ocurrió el pasado 17 de febrero en un local en la Plaza del Rosario en el centro de Bogotá, un hombre ingresó y se tragó una de las esmeraldas que estaban exhibas en ese momento, la cual estaba avaluada en un millón de pesos y que quedó grabado por una cámara de seguridad. Inicialmente, la persona que grabó el video indicó que la joyaba costaba 45 millones de pesos, sin embargo, según reveló Noticias Caracol, la Policía Metropolitana de Bogotá descartó dicha información y confirmó su valor de un millón de pesos tras ser llevado a un CAI en la zona."Según el reporte de la institución, este caso ocurrió el día 17 de febrero. En efecto, la institución atendió el requerimiento ciudadano y precisó que la persona señalada habría ingresado a un establecimiento comercial y hurtado una joya avaluada en aproximadamente 1'000.000 de pesos", indicó el medio mencionado.Al ser llevado al CAI, la Policía pudo confirmar que no llevaba ningún tipo de armas y que sí había hurtado dicha joya, sin embargo, no se confirmó si esta pudo ser recuperada del cuerpo de este hombre, pese a que han pasado varios días desde que se produjo este robo.Cabe recordar que en esta zona de la capital del país se ha hecho muy famoso el comercio de esmeraldas y, por eso, se ha vuelto en punto estrátegico para comprar a buenos precios ejemplares de esta joya, aunque también como un objetivo para delincuentes hacer de las suyas en los establecimientos del sector.
Nuevamente la ola invernal azotó algunos sectores de la capital en la tarde de este jueves, 26 de febrero. De acuerdo con el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), la mayor concentración de lluvias se dio en las localidades de Engativá, Fontibón y Suba, además de una parte de Usaquén."Aumenta la intensidad de las lluvias en Fontibón y Engativá. También llueve de manera moderada en Suba. Si estas en estas zonas alista tu sombrilla, no atravieses encharcamientos y si tienes sótano revisa su sistema de bombeo", fue el mensaje enviado por la entidad, en especial porque a través de redes sociales se reportaron algunas zonas con granizada y lluvias con fuertes vientos. De hecho, algunos de estos videos e imágenes mostraron la intensidad de las lluvias, por ejemplo, en el sector del Salitre la granizada alcanzó a poner el suelo casi todo de blanco y algunos usuarios compartieron esto en sus redes sociales.Sin embargo, la mayor concentración de lluvias se registró en la localidad de Engativá y en el barrio Normandia o la altura del Salitre Mágico en donde se presentaron algunas inundaciones, acompañadas de problemas de movilidad en la avenida 68 generando tráfico lento en este punto de la ciudad.Asimismo, lluvias torrenciales acompañadas de granizo y de descargas eléctricas. Por eso, las autoridades pidieron a las personas que salgan con ropa cómoda e implementos de protección para la lluvia como chaqueta y sombrilla.Estos son algunos puntos con afectaciones de movilidad:Av. Carrera 68 con calle 68Portal 80Av. Carrera 68 con Av. EsperanzaCalle 13 con carrera 68D, ambos sentidos.
Después de los enfrentamientos entre hinchas de Atlético Nacional en las graderías del estadio El Campín de Bogotá en medio del partido contra Santa Fe, el Distrito anunció que comenzaron las investigaciones para determinar la responsabilidad e identificar por las cámaras de reconocimiento fácil a quienes iniciaron las pelas. Sin embargo, según confirmó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, el enfrentamiento pudo haber comenzado por un error en la distribución de las boletas."Es una hinchada de un mismo equipo, pero recuerden que dentro de un mismo equipo hay barras diferentes. Lamentablemente, algunas de las personas que estaban en oriental norte pertenecían a la barra que debía estar en lateral norte. Hay una situación con la boletaría que se entregó y por eso se ven las imágenes de las personas pasándose de una tribuna a otra. Situación que nunca debería haber pasado", concluyó el secretario.Por otro lado, para el lunes, 2 de marzo, se convocó una comisión extraordinaria para revisar lo sucedido en el estadio, así discutir las responsabilidades y sanciones tras las peleas que no solo se generaron dentro del estadio, sino por las calles aledañas que generaron preocupación en la zona.El secretario aseguró que en conjunto con "Goles en Paz" y "Fútbol en Paz" se ha realizado un trabajo conjunto para evitar enfrentamientos entre hinchadas del mismo equipo o de conjuntos diferentes en medio de los encuentros deportivos. Como balance final, no se reportaron heridos ni personas con afectaciones mayores por estos hechos.