Pareja demanda a clínica de fertilidad después de que la madre diera a luz
La pareja demandó a la clínica tras descubrir que el bebé que nació por fertilización in vitro no es biológicamente suyo por un presunto intercambio de embriones.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Una pareja decidió acudir a los tribunales tras descubrir que el bebé que recibieron después de un tratamiento de fertilidad no tenía ningún vínculo biológico con ellos, lo que desató temores sobre un posible intercambio de embriones dentro de la clínica responsable del procedimiento.
El caso se conoció en Florida, Estados Unidos, donde Steven Mills y Tiffany Score presentaron una demanda contra IVF Life Inc., entidad que opera como el Centro de Fertilidad de Orlando, y contra su director médico, el doctor Milton McNichol.
La pareja solicita que un juez del Condado de Orange obligue a la institución a explicar qué ocurrió, notificar a otros pacientes y dar un informe detallado sobre el destino de todos los embriones almacenados.
Según los documentos judiciales, Mills y Score congelaron tres embriones viables en 2020 como parte de un tratamiento de fertilización in vitro. Cinco años después, uno de ellos fue implantado y, el 11 de diciembre de 2025, dieron la bienvenida a una bebé sana.
Sin embargo, el momento de felicidad se vio opacado casi de inmediato. Ambos padres son caucásicos, pero la recién nacida presentaba rasgos físicos que no coincidían con los suyos, lo que despertó sospechas sobre un posible error en el procedimiento.
Para salir de dudas, la pareja realizó pruebas genéticas, cuyos resultados confirmaron lo impensable: no existía relación biológica entre ellos y la menor. A partir de ese hallazgo, surgió una nueva preocupación aún más inquietante: la posibilidad de que al menos uno de sus embriones haya sido implantado por error en otra mujer, quien podría estar criando a su hijo biológico.
Publicidad
El abogado de la pareja, John Scarola, envió una carta formal a la clínica el pasado 5 de enero exigiendo que se identifique a los padres genéticos de la bebé y que se esclarezca qué ocurrió con los embriones de sus clientes. Además, solicitó que se notifique a otros pacientes y se realicen pruebas genéticas para determinar si hubo más casos afectados.
Aunque Mills y Score han desarrollado un fuerte vínculo emocional con la niña y están dispuestos a criarla, consideran que existe una obligación moral y legal de reunirla con sus padres biológicos si estos así lo desean. “Se han enamorado de este niño, pero viven con el temor de que alguien aparezca en cualquier momento a reclamarlo”, expresó Scarola a medios locales.
Scarola criticó a la clínica por el “horrendo error” y dijo que era una suerte que el problema fuera “muy poco común”, aunque reconoció que el caso es difícil porque no hay un precedente claro.
Publicidad
La demanda busca una acción judicial urgente que obligue a la clínica a asumir responsabilidades y a esclarecer si otras familias podrían estar atravesando una situación similar.