Un operativo conjunto el Ejército y la Policía permitió ubicar y neutralizar un arsenal de alto poder perteneciente a las disidencias de las Farc al mando de alias 'Iván Mordisco', en zona rural del departamento del Meta. El material de guerra estaba oculto en la vereda La Floresta, jurisdicción de El Castillo, y según inteligencia, iba a ser usado en ataques contra la Fuerza Pública y comunidades de Meta y Guaviare.En el depósito ilegal fueron halladas 190 granadas adaptadas para drones, 56 granadas de mortero, 88 minas antipersonal y 100 detonadores. El hallazgo confirma la evolución de las tácticas de esta estructura armada criminal, que está apostándole al uso de explosivos lanzados desde el aire para maximizar daño y alcance.El director de la Policía, el general William Rincón Zambrano, aseguró que el resultado golpea directamente las capacidades logísticas del grupo armado y evita posibles acciones violentas. Según dijo, el arsenal representaba una amenaza directa para uniformados y población civil.Desde el departamento de Policía Meta también advirtieron que el material incautado permitiría ataques con drones cargados de explosivos, una modalidad que ha encendido alertas en varias regiones del país. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar movimientos sospechosos que permitan anticipar atentados.La operación contó con el apoyo de la Fiscalía y sigue en desarrollo para ubicar a los responsables del almacenamiento del material y debilitar la estructura 'Martín Villa', señalada de operar bajo el mando de Mordisco. Mientras tanto, las autoridades mantienen presencia reforzada en la zona ante posibles retaliaciones.
El pronunciamiento de la JEP se da luego de la denuncia presentada por los familiares del dirigente social Pedro Julio Movilla Galarcio, junto con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar) y el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), quienes alertaron sobre una excavación ilegal realizada el 3 de febrero de 2025 en las instalaciones de la Escuela de Logística del Ejército, antigua sede de la Brigada XX en Bogotá.Según indicaron, el punto intervenido había sido identificado como un posible sitio donde podrían encontrarse restos de Movilla.En ese mismo sentido, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó a la JEP que encontró rastros de sangre humana en uno de los elementos materiales recuperados, el cual se encuentra protegido por una medida cautelar adoptada en septiembre de 2024, a solicitud de víctimas del conflicto armado.Según explicó la Jurisdicción, el rastro biológico fue identificado en un elemento recuperado en la zona que la propia JEP reportó como vulnerada en febrero de 2025, cuando detectó una excavación no autorizada en áreas de interés forense que estaban bajo protección judicial.Tras conocer esa intervención, la JEP interpuso denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, solicitó la apertura de investigaciones disciplinarias e inició un incidente de desacato.“Como resultado de esta última decisión, la JEP sancionó al director de la Escuela de Logística, teniente coronel Jorge Emerson Melgarejo Escobar, con tres días de arresto y una multa de diez salarios mínimos legales vigentes, al hallarlo responsable de permitir una intervención no autorizada en el predio protegido, ubicado en la localidad de San Cristóbal, en Bogotá. La sanción de multa fue confirmada por la Sección de Apelación el 8 de octubre de 2025”, aseguran en el comunicado.La Jurisdicción aseguró que la información sobre el hallazgo fue comunicada directamente a la familia de Pedro Julio Movilla y a las organizaciones solicitantes de la medida cautelar.
Aunque grupos armados ilegales han manifestado que no interferirán en el proceso democrático, en terreno persisten situaciones que afectan el ejercicio político.El presidente de Indepaz, Camilo González, señaló que estructuras como el ELN, el Clan del Golfo y algunas disidencias de las Farc han firmado declaraciones en las mesas de conversación con el Gobierno Nacional en las que se comprometen a no intervenir en las elecciones. Sin embargo, advirtió que posteriormente se presentan hechos que alteran la actividad política.“Se presentan situaciones que luego ellos mismos explican como situaciones inmanejables, errores por el control de territorios, porque tienen la pretensión de ser los dueños y los que dan permiso o no. Entonces eso, por supuesto, tiene repercusiones muy negativas para el ejercicio de la política”, aseguró González.Según el directivo, estas justificaciones generan restricciones para candidatos, líderes sociales y comunidades, afectando el desarrollo democrático.El presidente de Indepaz señaló que actualmente hay al menos 81 municipios con alertas graves frente a la perspectiva electoral. No obstante, afirmó que esto no significa necesariamente que en todos ellos se vaya a impedir la instalación de puestos de votación o que se produzcan sabotajes directos, pero sí refleja un contexto delicado para el normal desarrollo de las campañas.Además, subrayó que en cerca de 300 municipios se registran alteraciones y riesgos asociados a prácticas tradicionales como la compra y el rastreo de votos.“En cerca de 300 municipios, las alteraciones y los peligros para las elecciones tienen que ver con las tradicionales formas de corrupción, como la compraventa y el rastreo de votos, además del manejo del clientelismo. Pero la parte de la violencia directa, que ya hemos visto en disparos y atentados, incluso en Bogotá, sigue presente en diferentes regiones”, agregó.Aunque los grupos en negociación han reiterado su voluntad de no interferir en el proceso electoral, la situación en terreno evidencia que persisten dinámicas de presión armada y control territorial que podrían impactar el ejercicio democrático.
Desde hace tres días se intensificaron los hostigamientos en El Carmen, Norte de Santander. Los enfrentamientos armados en pleno casco urbano no solo han dejado un policía muerto y ataques contra la fuerza pública, sino que mantienen a los menores fuera de las aulas y expuestos al fuego cruzado.Según Luis Fernando Niño, consejero de Paz de Norte de Santander, entre 300 y 350 estudiantes permanecen sin asistir a clases debido a los combates y a la presencia de hombres armados en el casco urbano.“Ayer, cuando se dio el primer ataque, inició a las seis y cuarto de la mañana aproximadamente, que es la hora de ingreso de los estudiantes al colegio. Hoy fue igual, en las horas de la mañana. La persona que nos ha dado información desde la institución educativa habla de aproximadamente entre 300 y 350 menores que no han podido ir a clases”, aseguró Niño.La suspensión de las clases también implica que los estudiantes no tengan acceso al Plan de Alimentación Escolar.“A esto hay que sumarle no solo las clases, sino el tema del Plan de Alimentación Escolar, que es parte de este suplemento importante para que los niños puedan realizar sus labores diarias. Todo esto, obviamente, se ve afectado en medio del fuego cruzado que se está dando, reitero, en el casco urbano, con población civil en medio, violando así el derecho internacional humanitario”, agregó el consejero de Paz.Sin embargo, la principal preocupación es el riesgo que enfrentan los menores ante la posibilidad de quedar en medio del fuego cruzado o ser víctimas de reclutamiento forzado.“Ahorita, con los enfrentamientos, se ha deteriorado mucho más esto, pero en otras zonas del Catatumbo también, por el miedo al reclutamiento forzado, los padres de familia no envían a sus hijos porque pueden pisar un campo minado, pueden quedar en medio del fuego cruzado o también pueden ser reclutados”, añadió.Las autoridades reiteraron que, mientras persistan los hostigamientos en El Carmen, más de 300 menores seguirán sin poder regresar a clases, en medio de una escalada violenta que aumenta el riesgo de reclutamiento forzado en el Catatumbo.
El consolidado nacional de eventos por lluvias entregado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con corte al 16 de febrero, reporta 165 emergencias registradas en 18 departamentos y 123 municipios del país, con un total de 83.773 familias y 169.721 personas afectadas.De acuerdo con el informe, las lluvias han impactado 111.309 hectáreas y han provocado la destrucción de 1.101 viviendas, mientras que otras 17.020 presentan averías. Los eventos más recurrentes corresponden a movimientos en masa, con 71 casos, seguidos de inundaciones, con 61 reportes, y crecientes súbitas, con 19.El departamento de Córdoba concentra el mayor número de familias afectadas, con 59.703 registros. Le siguen La Guajira, con 11.286; Antioquia, con 3.907; Chocó, con 3.393; y Magdalena, con 2.827, según el consolidado oficial.La entidad señaló que el seguimiento a las emergencias se mantiene en coordinación con autoridades territoriales, mientras avanzan las acciones de respuesta y atención a las comunidades afectadas en las zonas reportadas.
El presidente interino de Perú, José Jerí, rechazó las acusaciones de contrataciones irregulares de personal en el Ejecutivo y defendió la legalidad de los nombramientos, mientras el Congreso se prepara para debatir y votar mociones de censura en su contra que podrían apartarlo del cargo.Jerí fue entrevistado la noche del domingo en el programa Sin Rodeos, del canal Panamericana, para dar explicaciones sobre las presuntas contrataciones irregulares de funcionarias que consiguieron trabajos en el Ejecutivo tras reunirse con él en el Palacio de Gobierno.Este asunto es uno de los motivos por los que este martes enfrentará una serie de mociones de censura en el Congreso, sumado a las reuniones semiclandestinas mantenidas con empresarios chinos contratistas con el Estado."¿Por qué solo mencionaron a las mujeres y no a los hombres? No se puede maltratar a la mujer de esa manera porque, para tal caso, fueron mujeres y fueron hombres. Esas personas han trabajado conmigo en el Congreso. Todas las contrataciones han sido conforme a procedimiento", dijo Jerí en el programa dominical.Agregó que, cuando en octubre pasado asumió la Presidencia por sucesión constitucional, pues era el presidente del Congreso en el momento que el Legislativo destituyó a su predecesora Dina Boluarte (2022-2025), se quiso rodear de un equipo de su confianza "para rearmar lo que se había encontrado".En este sentido, afirmó que se ha distorsionado la información de dichas contrataciones por el hecho de ser mujeres, "es completamente falso e injusto para sus carreras"."Es bastante descabellado y bastante descortés con el talento que puedan tener jóvenes profesionales que tienen currículum y trayectoria, que han trabajado en el Estado en diferentes momentos y que han trabajado en el Congreso", reiteró.Jerí también admitió que cuando era congresista, desde 2021 hasta 2025, pagó durante unos meses a una becaria (practicante) de su propio sueldo y que esta no tenía contrato, un hecho del que consideró que no había ningún acto ilegal en él.¿Vacancia o censura?Este martes, está convocado un pleno extraordinario para debatir y votar varias mociones de censura presentadas contra Jerí, quien sostuvo que, en su opinión, el procedimiento que corresponde es una moción de vacancia (destitución), que necesita más votos por parte de los parlamentarios."Mi origen es parlamentario, pero yo tomé juramento como presidente de la República y el procedimiento que corresponde constitucionalmente hablando y con todas las normas que devienen es un procedimiento de vacancia, pero finalmente será el Congreso el que tome una decisión en base a la Constitución, a las leyes, a los reglamentos", señaló.Agregó que como se votará un mecanismo de censura (como presidente del Congreso que temporalmente ejerce la Presidencia de la República) no irá al pleno para ejercer su defensa, un componente que sí está previsto en las mociones de vacancias presidenciales, y apeló al "buen criterio y sentido de responsabilidad del Congreso".
Las tropas de la Tercera Brigada del Ejercito continúan desplegadas en la zona alta de Jamundí, Valle del Cauca, para recuperar el control territorial de este sector, donde hay presencia de la disidencia 'Jaime Martínez', al mando de alias 'Iván Mordisco'.Las acciones se adelantan con patrullajes y ofensivas, para restablecer la tranquilidad en corregimientos como Ampudia, San Antonio, y Timba, esto a pesar de la asonada ocurrida días atrás, donde un grupo de aproximadamente 50 soldados, fue expulsado de este territorio, por un grupo de 400 campesinos."Fueron cercados por un grupo de personas que posteriormente los bajaron a la fuerza. Hacemos un llamado para que haya un respeto por la dignidad, la seguridad y el bienestar de nuestros soldados. Las tropas seguirán subiendo a todas las zonas rurales del departamento", señaló el secretario de seguridad del Valle, Guillermo Londoño.Cabe señalar que estas asonadas contra el Ejército son organizadas por los mismos disidentes, quienes obligan a la comunidad a expulsar a las tropas de sus territorios, quienes no participen deben pagar una multa."Andan los guerrilleros junto con campesinos obligando a la gente de las veredas a salir. El que no vaya, tiene multa de dos millones de pesos", denunció un habitante de la zona rural de este municipio.La comunidad de Jamundí pide un acompañamiento permanente de la fuerza pública, especialmente en las vías que conectan a San Antonio con el corregimiento de Villa Colombia, teniendo en cuenta que es el corredor que conecta esta zona del municipio con la región del Naya.
Estos fueron los temas tratados en Meridiano Blu este lunes, 16 de febrero de 2026:Bloqueos y tomas de indígenas afectan entidades públicas en Bogotá.Encuentran cadáver en instalación del acueducto del norte de Cali.Riña con arma blanca en Bogotá quedó registrada en video.Continúa mesa de diálogo por ajuste salarial tras decisión del Consejo de Estado.Escuche el programa completo aquí:
La ciudad de Puebla está conmocionada tras el ataque armado registrado la madrugada del sábado en las inmediaciones del bar Sala de Despecho, ubicado en la zona de Angelópolis. El hecho dejó tres personas muertas y cinco más heridas, en un episodio que se produjo cuando las víctimas salían del establecimiento e intentaban abordar una camioneta blanca.De acuerdo con los primeros reportes oficiales, hombres armados que se movilizaban en motocicletas abrieron fuego de manera directa y luego huyeron del lugar.Las víctimas mortales fueron identificadas como Gisele Ortiz, psicóloga de 33 años; Emmanuel Esteban, fisioterapeuta de 28; y el arquitecto Joaquín Wirth García, de 34 años. El grupo compartía en el establecimiento antes del ataque.Testigos señalaron que los disparos se escucharon de manera repentina y generaron pánico entre quienes se encontraban en la zona, considerada una de las más exclusivas y concurridas de la capital.Las autoridades estatales informaron que una de las principales líneas de investigación apunta a que el atentado habría estado dirigido contra Wirth García, egresado de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). De manera extraoficial, se ha mencionado que el móvil podría estar relacionado con una presunta deuda económica; sin embargo, allegados al arquitecto rechazaron esas versiones y aseguraron que se encontraba enfocado en retomar su carrera profesional en la región tras haber regresado de España. La Fiscalía continúa recopilando pruebas para esclarecer si se trató de un ataque directo o de un hecho vinculado a otras hipótesis.En un operativo posterior, la Secretaría de Seguridad Pública confirmó la captura de cuatro presuntos implicados, entre ellos un menor de edad. Según las autoridades, los señalados habrían rentado un inmueble a través de Airbnb en las cercanías del lugar para vigilar a sus víctimas antes de ejecutar el ataque. El secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, indicó que la acción fue “planeada con antelación y ejecutada con logística precisa”. Mientras avanza el proceso judicial, universidades como la Universidad Iberoamericana Puebla y la Universidad Madero expresaron su solidaridad con las familias y exigieron garantías de seguridad.
El ministro del Interior, Alfonso Prada, en diálogo con Blu Radio, explicó que el proyecto de paz total, aprobado anoche en el Congreso de la República, contempla dos posibilidades: negociaciones políticas con grupos al margen de la ley, al estilo del que se hizo con las Farc, y acercamiento con estructuras armadas organizadas para el acogimiento a la justicia, sin diálogo político.El ministro manifestó que un equipo de diálogo, encabezado por el presidente de la República, será el que determine qué tipo de tratamiento se le dará a cada organización armada.“No personalizamos, nuestro problema no se llama ‘Iván Márquez’, sino la violencia. La ley crea una comisión, que la integrará el ministro de defensa, el director de inteligencia y el alto comisionado para la paz, orientada por el presidente de la República. (...) Si es una organización criminal, deberá avanzar al sometimiento por la vía judicial. Si le reconocemos el estatus político avanzará hacia el diálogo político y al acuerdo de paz", dijo.A la pregunta de si las disidencias de las Farc pueden tener tratamiento político, el ministro respondió que sí: “Lo pueden tener. Claramente lo pueden tener (tratamiento político). Hay alguna probabilidad de que reúnan los requisitos. (quién toma la decisión) es la comisión de alto nivel y finalmente el presidente de la República”.El ministro manifestó que el Congreso no cerró la puerta a ningún diálogo que permita pacificar territorios enteros y, por esa razón, no da lo mismo cumplir o no un proceso de paz, como es el cado de ‘Iván Márquez’. Sin embargo, aclaró que no se puede negociar en condiciones iguales con quien ha traicionado un proceso de paz.¿Qué pasará con ‘Iván Márquez’?Al respecto, el ministro explicó que el proyecto no personaliza sobre casos en particular, como el del exnegociador de paz de las Farc en La Habana, pues lo que realmente importa es la pacificación de los territorios.“Nosotros no personalizamos. Nuestro problema no se llama ‘Iván Márquez’, para ser claros, sino las organizaciones que están operando en los territorios, que pueden tener un mando allí, pero que obedecen a procesos que no queremos ignorar porque ignorarlos es someter a estas regiones a un baño de sangre más, como ocurrió con las Farc por 50 años”, puntualizó.Prada fue enfático en señalar que los acuerdos de paz con las Farc no se “tocarán”, se respetarán y que el compromiso del Gobierno es cumplirlos, pues, en virtud de que son una política de Estado.“Cuando incorporamos el concepto de paz total, como paz de Estado, es respetar el entorno de lo que allí se decidió. Nuestro compromiso es cumplirlos. Quedan vinculados a los planes de desarrollo”, puntualizó.Prada manifestó que no habrá impunidad, sino por el contrario, estos procesos incluyen justicia transicional.
La JEP realizó audiencias a exguerrilleros que pertenecieron al Comando Conjunto Central de las antiguas Farc. En dichas diligencias, se ventilaron detalles de 181 crímenes cometidos por esa estructura que involucran al menos a 304 víctimas. Tras las declaraciones, la Procuraduría envió un documento de observaciones a la Sala de Reconocimiento de la justicia transicional, encargada de llevar a cabo las investigaciones.En el texto, el Ministerio Público mostró preocupación por la versión de Víctor Silva Eric, conocido en la guerra como 'El Chivo', ya que la diligencia aceptó haber tenido bebés secuestrados para cobrar por su libertad. En ese sentido, la Procuraduría explica que este es un caso que se debe abordar con más profundidad para aclarar lo sucedido."El Ministerio Público no puede dejar pasar por alto las implicaciones de esta afirmación, pues si bien queda claro que el secuestro de menores fue una conducta reiterada de esta estructura, aún persisten la duda respecto a si esto esto involucró propiamente a bebés o menores en la primera infancia que fueron instrumentalizados para alcanzar fines financieros de control o de cualquier otro tipo", se lee en el documento.Por otro lado, se explica que tras las versiones de los comparecientes queda claro que en algunos de estos crímenes se presentó el delito de esclavitud con los secuestrados, pero además insiste en que no hubo solo 3 finalidades de secuestro por parte de las Farc (financiero político o canje humanitario), sino que también se puede evidenciar que hubo plagios cuyo único fin era la explotación."Se han identificado al menos 6 hechos que agrupan a 21 víctimas cuyos secuestros no tienen otra finalidad que pueda subsumirse en un patrón diferente de secuestro con fines de explotación. Esto es por cuanto los secuestrados de esta categoría pretendieron una utilización del retenido con un objetivo de extracción de la fuerza de trabajo, con fines de prostitución forzada transporte u otros. En esta estructura en particular- El Comando Conjunto Central- este patrón involucra a tres menores de edad", según la Procuraduría. Llama la atención al Ministerio Público que varios de los comparecientes manifestaran que ingresaron a las Farc cuando eran menores de edad y pide que esa información sea trasladada al macro caso 07, el cual investiga el reclutamiento, ya que considera que estas personas también podrían ser víctimas de reclutamiento forzado de menores, en algunos casos.La Procuraduría dijo que se evidenció que hubo secuestros con fines económicos o de financiamiento, otros con fines políticos, control territorial e incluye la categoría de secuestro con fines de explotación aportando un ejemplo. Estas retenciones buscaban, según el concepto, utilizar la fuerza de trabajo de las personas secuestradas para el transporte, construcción, prostitución forzada, entre otros."Un caso especial gravedad es el de la señora ... quien fue secuestrada bajo engaños para que prestará servicios médicos a varios guerrillero heridos. Estuvo 32 horas retenida mientras fue amenazada con el reclutamiento forzado de su hijo mayor. Como consecuencia de la imposición de estos trabajos forzados, la señora fue posteriormente víctima de grupos paramilitares quienes cometieron actos sexuales violentos y lesiones personales como represalia por colaborar con la guerrilla. Este caso en particular evidencia una de las circunstancias de este patrón de explotación", finaliza la Procuraduría.
El senador Ariel Ávila, uno de los autores de la prórroga de la ley de orden público de 1987 que ha facultado a presidentes para adelantar diálogos de paz, habló sobre el articulado aprobado este lunes en el Congreso. El legislador aclaró que la paz total no permitirá una nueva negociación con alias 'Iván Márquez', cabecilla de la disidencia Segunda Marquetalia, quien desertó del proceso con las Farc y se alzó nuevamente en armas en contra del Estado."Si se llegara a dar algo con 'Iván Márquez', tendría que haber una reforma constitucional. Está claro en la negociación, porque los acuerdos de paz fueron incorporados en la Constitución, que serán beneficiados los que firmaron y cometieron delitos antes del 1 de diciembre de 2016, no con posterioridad. Eso está clarísimo", indicó Ávila.El congresista, además, dejó en claro que el Gobierno quedó facultado para adelantar dos tipos de procesos: negociaciones de paz, como por ejemplo con el ELN, así acercamiento para sometimiento."Lo primero que se aprobó es que el Gobierno está facultado para hacer dos tipos de procesos: negociaciones de paz, por ejemplo con el ELN, así como procesos de acercamiento para el sometimiento a la justicia con organizaciones criminales. Se distinguieron los dos tipos de procesos. En segundo lugar, se crean las famosas regiones Paz, que son grupos de municipios, donde el Estado coherentemente va a invertir recursos económicos para superar las causas estructurales de la guerra", sostuvo.El congresista dijo que, adicionalmente, se creó el llamado se "gabinete para la paz", que busca que cada ministerio no haga lo que quiera o lo que piense, sino que se someta con coherencia al Estado para ver en qué se intervendrá en la materia de pacificación. "Va a tener un papel importante el alto comisionado para la paz, se crea la figura de los acuerdos parciales, cosa que nos va a permitir por ejemplo avanzar en la mesa técnica", declaró el legislador.La senadora Angélica Lozano declaró, por su parte, que podría darse el escenario, a la luz de la ley 418, en que se entre a buscar el desarme de todos los disidentes en armas. "La respuesta es sí, pero no. Sí se va a buscar el desarme y la reincorporación de las personas en armas, incluyendo los desmovilizados que incumplieron. Desmovilizados de todos los acuerdos, paras y guerrilla, pero eso no implica algo similar a La Habana", declaró la parlamentaria.
La semana pasada estuvo llena de polémicas en relación con la Ley de Orden Público, la columna vertebral del proyecto de paz total de Gobierno Nacional. En especial, por los dos artículos que le darían la potestad al presidente Gustavo Petro de conceder indulto a los judicializados en marco de las protestas sociales.Por tal motivo, el ministro de Interior, Alfonso Prada, anunció que se retirarán esos artículos con el propósito de que el proyecto de ley sea aprobado por el Congreso.La decisión se dio el pasado viernes, cuando los titulares de las carteras del Interior, Defensa, Iván Velásquez; Justicia, Néstor Osuna, y el alto comisionado de Paz, Danilo Rueda, estuvieron en el Congreso reunidos con diferentes bancadas y con los ponentes de la ley para tratar de calmar las aguas en relación con esos dos artículos."Sobre las 9:00 de la mañana el presidente dio el aval definitivoSe decidieron que las facultades de presidente para reglamentar lo concerniente a el sometimiento a la justicia se retiraba y se va a presentar más rápidamente la ley de sometimiento", dijo a BLU Radio Ariel Ávila, uno de los ponentes del proyecto.Ávila comentó que el alto comisionado de Paz argumentó en esos encuentros que los instrumentos para la dejación de armas de los grupos criminales no son completos, pero que hay cómo hacerlo."Se quitarán de la ley de orden público y se tramitarán en una ley dedicada exclusivamente al tema de protesta social y con esto le damos mayores tiempos de debate, con esto escuchamos los partidos políticos y el ambiente general en el país", dijo en relación con los artículos más polémicos, los 16 y 17, concernientes a la protesta social.Esta ley será votada este lunes 25 de octubre en el Senado y el martes 26 en la Cámara de Representantes, en tanto que el texto saldrá de la conciliación entre las comisiones Primera de Cámara y Senado.Esta ley que ha denominado el senador como la de no estigmatización de la protesta social se presentará en un mes, que es el tiempo que se pactó con el Ministerio de Justicia. En dado caso de que no se lleguen a cumplir estos tiempos se presentaría en marzo del 2023 cuando el Congreso entre en el siguiente semestre legislativo."Con eso aspiramos a que sea probada de forma ágil para el marco regulatorio de la paz total", comentó Ávila. Este proyecto, que estructura las condiciones de cómo será el sometimiento de las estructuras criminales, dijo "está a un 90%, aspiramos que en dos semanas esté zanjado el debate y presentemos la ley".Entre tanto, el senador Iván Cepeda confirmó las reuniones que se mantuvieron en el Congreso la semana pasada. "Esa decisión la toma el Gobierno en vista de que ha suscitado una polémica muy fuerte y creemos que hay que buscar las voces tanto de la coalición como la de oposición", dijo a BLU Radio.Cepeda aseguró que el tema de la protesta social volverá al Congreso, pero que por ahora la prioridad es darle forma al marco legal del sometimiento de las bandas criminales para el proyecto de la paz total."El gobierno no renuncia a su empeño por buscar la libertad de jóvenes que han sido injustamente judicializados por su participación en las protestas sociales. No por haber cometido delitos que obviamente deben ser investigados y juzgados que no están incluidos inicialmente dentro de las posibilidades de un beneficio", dijo.Aunque el senador no dio detalles de este proyecto que presentará el Gobierno en relación con la protesta social, sí aseguró que se examinarán los contextos y se hará la propuesta."El delito político no puede ser considerado un delito que sea homologable al terrorismo. Por lo tanto, sí tiene toda la razón el Gobierno, el presidente y la bancada de gobierno de plantear el tema, cómo se hará, en qué circunstancias, en qué contextos se examinará con calma y se hará la propuesta del caso", señaló.Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y conozca qué pasa con la gestión del presidente Petro y el aumento de su desaprobación:
El senador Ariel Ávila se refirió a la posibilidad de que el presidente Gustavo Petro pueda indultar a condenados por actos relacionados con la protesta social, como por ejemplo a miembros de Primera Línea. El escenario se contempla dentro de la ley de orden público, a la luz de los artículos 16 y 17, que permitirían esa potestad al mandatario. Ávila dijo que no habrá indultos colectivos y que cada caso se estudiará de forma exhaustiva e individualizada. "Las personas que podrían obtener los beneficios serían todas aquellas que están siendo procesadas o los pocos que fueron condenados, que hayan estado o sus acciones estén derivadas del ejercicio de la protesta social. Obviamente, cada caso será estudiado de manera individual", afirmó el congresista en entrevista con Mañanas Blu.De acuerdo con Ávila, varios de los jóvenes ya condenados por acciones en el marco de la protesta social se vieron forzados a aceptar cargos, por lo que se necesitará un debate para establecer las condiciones de cada caso. "De hecho, algunos de estos muchachos, creemos nosotros, se hará un debate seguramente, fueron presionados para que se acogieran a una sentencia anticipada y muchos de ellos no debieron ser condenados. Otros tal vez sí, por eso es que se revisará caso a caso", sostuvo Ávila. Policías podrán beneficiarseSegún el congresista, no serán indultados delitos que revistan alta gravedad, como homicidios, pero sí se podrían beneficiar quienes participaron en bloqueos de vías. Además, sostuvo que policías podrían ser beneficiados. "Se tiene que revisar caso a caso, así como el estado de cada proceso. Por ejemplo, el muchacho que le metió una bomba molotov a un policía y lo mató, pues eso para mí no puede ser indultado; o al revés, el policía que le disparó dos balazos al muchacho menor de edad en Cali, tampoco. Sin embargo, hay otros temas como un bloqueo en una vía, que efectivamente puede ser indultado", declaró el parlamentario. "Toda persona que está siendo procesada en el marco de la protesta social se beneficiaría; incluida, por ejemplo, la señora que agredió verbalmente a la vicepresidenta. No puede ser selectivo para un lado u otro. También puede ser un miembro de la Policía o del Esmad", complementó. "No es un mico"El senador dijo que se actuará con responsabilidad. "Nadie va a hacer locuras, va a haber un procedimiento de tres o cuatro pasos", sostuvo el congresista.El senador Ávila negó que, como se aseguró desde sectores de oposición, se esté buscando impulsar 'un mico' o una trampa velada. Según el congresista, él mismo le dijo a los ponentes que ambos artículos podrían generar controversia. "Nosotros no hemos ocultado esto y es tan así que a la senadora Paloma Valencia y a los demás ponentes, ayer mismo cuando terminamos de escribir la ponencia, se las envié y les dije, póngale atención a los artículos 16 y 17 porque va a haber polémica. Es decir, no hay un mico ni un gancho ciego", afirmó el senador.
La Sección de Apelación de la JEP ratificó la competencia de esa jurisdicción para investigar el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, asesinado el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá, cuando salía de dictar clases en la Universidad Sergio Arboleda.La familia del líder conservador había solicitado a la JEP revocar esa competencia y enviar el caso a la Fiscalía; sin embargo, la jurisdicción consideró que existen elementos suficientes para mantener la investigación en su órbita.“La JEP tiene competencia material para adelantar la investigación por el presente caso. Aunado a ello, y reconociendo el interés legítimo que asiste a las víctimas en reclamar que se haga justicia por los hechos, la SA identifica que le corresponde al Estado encauzar de manera objetiva la totalidad de las acciones que resulten conducentes para garantizar el cumplimiento efectivo de su obligación de investigar y sancionar a los responsables”, señala la resolución de la Sección de Apelación.La jurisdicción precisó que, aunque mantiene la competencia, la justicia ordinaria puede avanzar en otras hipótesis, ya que la JEP se concentrará en la relacionada con la presunta responsabilidad de la extinta guerrilla de las Farc.“La Sección de Apelación insiste en que debe tenerse presente que la competencia que asume la JEP para investigar los homicidios de Álvaro Gómez Hurtado y José del Cristo Huertas Hastamorir solamente cobija la hipótesis relacionada con la presunta responsabilidad de exmiembros de las Farc-EP y, en consecuencia, no configura ningún tipo de interferencia con los avances que puedan seguir obteniéndose en la JPO por parte de las instituciones que se encuentran indagando la responsabilidad de otros agentes estatales y no estatales que no estarían sujetos a la competencia del órgano judicial transicional, por lo menos hasta la fecha. En ese sentido, como ya lo indicó la Sala de Reconocimiento, la Fiscalía y la Comisión de Investigación y Acusación podrán continuar con su función constitucional, en tanto siguen ostentando la titularidad de la acción penal de las investigaciones ya reseñadas y que no son objeto de estudio por la JEP”, agregaron los magistrados.La familia de Álvaro Gómez ha reiterado que no cree en la versión de la extinta guerrilla de las Farc, según la cual esa organización es responsable del magnicidio. Sus familiares sostienen que habría una responsabilidad de Estado e incluso han señalado por su presunta responsabilidad al expresidente Ernesto Samper.En la resolución también se indica: “Aunque no existe un nivel de certeza determinante, tampoco es descartable la responsabilidad de las Farc-EP y, en esa medida, se entiende que esta hipótesis podrá encontrar una evolución mientras avanza la investigación y el esclarecimiento de los patrones de violencia y hasta que se logre determinar de manera contundente la existencia, o no, de la responsabilidad penal que ha sido formulada por los comparecientes. Lo anterior, bajo la debida garantía de que en cada etapa del proceso las víctimas y demás intervinientes tendrán las oportunidades correspondientes para presentar, de acuerdo con las reglas procesales aplicables, las objeciones que estimen pertinentes”.La Sección recordó además que la jurisdicción tiene competencia prevalente para investigar hechos relacionados con el conflicto armado. En ese sentido, explicó que miembros del antiguo Secretariado de las Farc-EP afirmaron que el asesinato obedeció a una retaliación por las posturas políticas de Gómez Hurtado en la época del surgimiento de esa guerrilla, cuando los calificó como “repúblicas independientes”.
Miroslav Jenca, jefe de la Misión de Verificación de la ONU, explicó que uno de los mayores desafíos se concentra en regiones como el Catatumbo, donde el desplazamiento forzado y el confinamiento continúan afectando a miles de personas. Según señaló, en el marco de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep) y las Curules de Paz, cerca de 100.000 personas no pueden ejercer su derecho al voto debido a que se ven obligadas a desplazarse constantemente de un lugar a otro como consecuencia de la violencia.“Hay alrededor de 100.000 personas que prácticamente no pueden votar porque se desplazan de un lugar al otro”, aseguró.El jefe de la misión relató que durante sus recientes visitas a esta región, incluida la zona rural del municipio de Tibú y sectores como Versalles, pudo constatar la complejidad de la situación humanitaria y de seguridad. “Hablé con la gente en Versalles, y allá la situación de veras es muy, muy compleja, muy difícil”, afirmó.En ese contexto, Jenca insistió en que garantizar el derecho al voto es esencial para la democracia colombiana. “Yo pienso que es muy importante asegurar, garantizar el derecho al voto a todos los votantes y todas las votantes aquí en Colombia”, reiteró, haciendo énfasis en la necesidad de adoptar medidas para las regiones más afectadas por el conflicto.El jefe de la misión también se refirió a las responsabilidades frente al desarrollo de la campaña electoral. Señaló que el gobierno colombiano tiene un papel central en la protección del proceso democrático, al ser el único con el uso legítimo de la fuerza. En ese sentido, recalcó que el Gobierno debe garantizar un entorno seguro para todos los precandidatos y precandidatas, de manera que puedan hacer campaña sin amenazas ni restricciones indebidas.No obstante, Jenca aseguró que los propios precandidatos también deben contribuir activamente a la construcción de elecciones libres y en paz, respetando las reglas del juego democrático y promoviendo un ambiente de tolerancia y no violencia durante la contienda electoral.“Claro que los precandidatos también tienen responsabilidad de contribuir a las elecciones libres y en paz”, añadió.Finalmente, expresó el interés de la comunidad internacional en que todos los actores políticos respalden y firmen compromisos públicos "por que aquí hablamos de la democracia en Colombia".
El informe 'Compromiso con un proceso electoral libre y en paz en Colombia', elaborado por la Defensoría del Pueblo, analiza el periodo comprendido entre julio y diciembre de 2025, donde se evidencia que el ambiente electoral se desarrolla en un contexto de alta tensión política.Al mismo tiempo, señalan que la figura presidencial ha ocupado un lugar central en las narrativas de las precandidaturas, desplazando el énfasis en propuestas hacia la confrontación política.Uno de los hallazgos más preocupantes es la persistente subrepresentación de las mujeres en la contienda presidencial. “De las 99 precandidaturas activas identificadas al 15 de diciembre, solo 12 corresponden a mujeres (12,12 %), frente a 87 hombres (87,8 %). Esta brecha muestra una subrepresentación persistente que repercute en la visibilidad de las mujeres en la discusión electoral y limita su capacidad para posicionar agendas propias”.Durante la fase temprana de definición de precandidaturas, las redes sociales y plataformas digitales se consolidaron como el principal escenario de visibilidad política, ante la ausencia de campañas formales y el acceso desigual a medios tradicionales.Para la Defensoría “esta centralidad también amplifica riesgos asociados a la desinformación, la polarización discursiva y el uso de lenguaje violento, factores que inciden de manera directa en la calidad del debate democrático”.La Defensoría señala que el ambiente electoral estuvo marcado por hechos de alto impacto, como el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay; los procesos de definición de candidaturas mediante consultas; la escogencia de Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático; y el anuncio de consultas interpartidistas para el 8 de marzo.“El aumento de las fricciones en las relaciones entre el gobierno colombiano y el de Estados Unidos, lo que ha causado un distanciamiento entre las administraciones. Hoy las relaciones entre ambos países ocupan un lugar más importante dentro del debate electoral actual, que el que han tenido en otros periodos similares”, señala.En materia de violencia política, la Misión de Observación Electoral reportó que durante 2025 se registraron 415 hechos de violencia contra liderazgos políticos, sociales y comunales. Aunque esta cifra representa una disminución frente al año preelectoral de 2021, la violencia continúa afectando de manera desproporcionada a los liderazgos políticos.El informe advierte que, si bien existe una condena abierta y generalizada a los ataques físicos, no se observa el mismo nivel de rechazo frente al uso de expresiones violentas, estigmatizantes o narrativas difundidas por terceros en redes sociales que pueden derivar en incitaciones a la violencia.Los resultados del informe muestran niveles altos de cumplimiento en la defensa de la primacía de la vida, el reconocimiento de la juventud y el respeto por las instituciones. Sin embargo, revelan niveles bajos en aspectos clave como la promoción del lenguaje constructivo y la eliminación de la estigmatización, así como en la garantía de difusión de información veraz.En particular, el punto relacionado con la información veraz presenta el nivel más bajo de cumplimiento y alineación, evidenciando la ausencia de protocolos o lineamientos para la verificación de contenidos, especialmente entre las precandidaturas que no suscribieron el Compromiso.Según la Defensoría, esto “revela la persistencia de patrones comunicativos que priorizan la confrontación violenta, las emociones y la deslegitimación del adversario por encima de la argumentación y la deliberación sustantiva. Que se ataque más a las personas que a los argumentos es un desafío profundo para la calidad de la democracia dentro y fuera de los entornos digitales”.Aunque durante el periodo analizado no se identificaron hechos documentados de violencias de género facilitadas por la tecnología, la Defensoría advierte que “no se puede ignorar que este tipo de violencias encuentran un nicho habilitante en entornos digitales donde se dan este tipo de confrontaciones en el periodo preelectoral”.La entidad alerta de que la violencia de género facilitada por la tecnología afecta de manera particular a mujeres, personas jóvenes y grupos minoritarios, y cuando se combina con la violencia contra las mujeres en política, configura un escenario especialmente preocupante para candidatas, militantes y liderazgos femeninos.Finalmente, la Defensoría subraya que la libertad de expresión es un pilar esencial del debate democrático, pero advierte que no puede convertirse en un escudo para la desinformación ni para el uso de lenguaje que promueva violencia.
La Jurisdicción Especial para la Paz imputó a 15 exintegrantes del Bloque Oriental y 7 del Bloque Sur, estructuras en las que se concentraron los secuestros más complejos, prolongados y violentos del conflicto armado.En el caso del Bloque Oriental, la estructura fundacional y más grande de la antigua guerrilla, la JEP los halló responsables por secuestros cometidos en Arauca, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés y Vichada, así como en algunas zonas de Boyacá, Caquetá y Santander.Para el Bloque Sur, las conductas investigadas ocurrieron principalmente en Huila, Caquetá, Putumayo, Nariño, Amazonas y en sectores de Cauca y Meta.Los imputados del Bloque Oriental son: Wilmar Antonio Marín, quien fue conocido como ‘Hugo o Hugo 22’; Bernardo Mosquera, quien fue conocido como ‘Negro Antonio’; Nelson Quintero, quien fue conocido como ‘Arcesio Angarilla’; Marco Fidel Suárez, quien fue conocido como ‘Arsenio Mejía o Kokoriko’; Holmes Puentes, quien fue conocido como ‘Ricaurte Páez’; Marcos Patiño, quien fue conocido como ‘Efrén o Patequeso’; Germán Gómez, quien fue conocido como ‘Lucas 40’, ‘Lucas Urueta’ o ‘El Médico’; José Ricaurte Valencia, quien fue conocido como ‘Jerónimo Gutiérrez’ o ‘Caresanto’; Luis Garzón, quien fue conocido como ‘Severiano’; Elmer Caviedes, quien fue conocido como ‘Albeiro Córdoba’; Rodolfo Restrepo, quien fue conocido como ‘Víctor Tirado’; Bertulfo Caicedo, quien fue conocido como ‘Alberto Pitufo’; Julián Saavedra, quien fue conocido como ‘William Sánchez’ o ‘Plinio’; Olivo Guantiva, quien fue conocido como ‘Robledo’; y Gerardo Aguilar, quien fue conocido como ‘César’.Por su parte, los imputados del Bloque Sur son: Fabián Ramírez; Floresmiro Burbano (Martín Corena); Darío Lee Díaz (Robledo); Luis Montes (Euclides Bermúdez); Ángel García (Hernán Benítez); Ezequiel Hueguía (Rolando Romero); y William Tovar (Franklin Smith Caicedo). Según la JEP, este bloque tuvo un papel central en secuestros con fines de canje, especialmente contra figuras políticas, entre ellas Ingrid Betancourt, entonces candidata presidencial, y Clara Rojas, su fórmula vicepresidencial y jefa de campaña.La investigación estableció que, debido a su mayor capacidad operativa y control territorial, el Bloque Oriental recibió durante años a víctimas de secuestro provenientes del Bloque Sur, particularmente aquellas retenidas para intercambio por guerrilleros presos. Estas personas permanecieron durante largos periodos en campamentos selváticos, en condiciones extremas de cautiverio.La Sala de Reconocimiento llamó a estos comparecientes a reconocer responsabilidad por crímenes de guerra de toma de rehenes, así como por otros delitos cometidos durante el cautiverio, entre ellos homicidio, tortura, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado.Además, les atribuyó crímenes de lesa humanidad por graves privaciones de la libertad y conductas asociadas, como desaparición forzada, asesinato, esclavitud y otros actos inhumanos, los cuales, por su gravedad, no pueden ser objeto de amnistía ni perdón judicial.La investigación concluyó que los excombatientes imputados tenían control efectivo sobre su tropa y capacidad de imponer disciplina, por lo que son responsables tanto por haber impartido órdenes directas que derivaron en secuestros y asesinatos, como por no impedir los abusos cometidos contra las víctimas durante el cautiverio.Algunos de ellos, además, participaron de manera directa en crímenes graves y comandaron campamentos donde las personas permanecieron privadas de la libertad durante años.De acuerdo con la JEP, el Bloque Oriental fue responsable del 34 % de los secuestros atribuidos a las Farc-EP en todo el país, mientras que el Bloque Sur concentró el 8 %. Sin embargo, el 18 % de las víctimas acreditadas ante la JEP señalan al Bloque Sur como responsable. Entre las 4.439 víctimas acreditadas, 1.239 atribuyen su secuestro al Bloque Oriental y 771 al Bloque Sur.La JEP documentó que ambos bloques actuaron bajo tres patrones criminales: secuestros para financiar la organización, para forzar intercambios por guerrilleros presos y para ejercer control social y territorial. En este último patrón se registraron trabajos forzados, castigos colectivos y asesinatos de personas que intentaron escapar del cautiverio.Con estas imputaciones, la Sala de Reconocimiento de Verdad cerró la investigación del Caso 01 y dejó delimitada la lista de responsables por el secuestro en las Farc-EP. El proceso entra ahora en la etapa de reconocimiento de responsabilidad, en la que los imputados deberán aceptar o rechazar los cargos en un plazo de 30 días.De haber reconocimiento, se avanzará hacia sanciones propias de carácter restaurativo; de lo contrario, los casos podrán ser remitidos al Tribunal para la Paz o a la Unidad de Investigación y Acusación, donde podrían derivar en juicios con penas de hasta 20 años de cárcel.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reiteró su llamado al Gobierno nacional para que se sume con recursos económicos a la búsqueda de personas desaparecidas en La Escombrera, en Medellín.El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, explicó que, hasta ahora, el proceso de excavación ha sido sostenido principalmente con recursos de la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, lo que ha permitido garantizar la continuidad de las labores en el corto plazo. No obstante, advirtió que la magnitud del trabajo que aún falta por realizar hace indispensable un respaldo económico directo del Gobierno nacional.“Es enorme lo que hay que mover de escombros y demás, pues sí es fundamental que el Gobierno nacional, digamos, de manera directa apoye económicamente para que esa búsqueda sea posible y no solamente la Alcaldía de Medellín, que es algo que yo he venido insistiendo hace mucho tiempo”, aseguró Ramelli.Desde el Tribunal para la Paz, el magistrado Gustavo Salazar Velázquez, de la Sección de Reconocimiento, explicó que el proceso en La Escombrera corresponde a una excavación continuada que demanda una alta cantidad de recursos. Según detalló, actualmente existe una bolsa conjunta de financiación integrada por aportes de la JEP, la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia.De acuerdo con el magistrado, la Jurisdicción Especial para la Paz aporta los equipos forenses y la mano de obra, mientras que la Alcaldía de Medellín ha asumido el cubrimiento del bienestar de las víctimas y el suministro de la maquinaria amarilla necesaria para las excavaciones.“En este momento estamos recontratando la maquinaria amarilla por parte de la Alcaldía de Medellín, la maquinaria retoma la semana entrante y estamos garantizando recursos hasta mediados, finales del mes de agosto y sabiendo de la alta exigencia de recursos, vinculamos al Gobierno nacional para que incorpore recursos para el proceso de excavación”, afirma el magistrado.En ese marco, explicó que ya se han iniciado conversaciones con distintas entidades para definir los mecanismos de aporte. Entre ellas, el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio del Interior y el Ministerio de las Artes, este último involucrado en el proceso de memorialización de La Escombrera, que se adelanta desde el año pasado y que cuenta con una fase avanzada.
El abogado jurídico del Clan del Golfo aseguró que la suspensión temporal de los diálogos con el Gobierno nacional se produjo luego de las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que calificó como “supremamente graves” y como un incumplimiento de los acuerdos alcanzados en la mesa.Según Ricardo Giraldo, abogado contratado por el EGC para el proceso de paz total, las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desconocieron un punto central del proceso: “El respeto por la identidad de las partes”.En ese sentido, recordó que existe una resolución del 5 de septiembre de 2025 mediante la cual el presidente de la República reconoce la autodenominación del grupo como Ejército Gaitanista de Colombia y no como Clan del Golfo.“Si están unos diálogos, unas conversaciones, unas negociaciones, como lo quieran llamar, para salir del conflicto, yo creo que lo más importante es el respeto a la identidad de las partes, como una primera medida. Entonces, eso fue lo primero que se incumplió”, afirmó el abogado.Giraldo cuestionó además que el grupo fuera señalado como un “cartel” y como el dueño del narcotráfico en Colombia.“Lo señala como el cartel del clan del golfo, como si ellos fuesen los dueños del narcotráfico en Colombia. Y en la mesa ha quedado demostrado que eso no es así, mis representados controlan el mercado, eso no lo puede negar nadie, pero de que sean los dueños, no”, añadió Giraldo.Finalmente, el abogado explicó que la decisión de suspender los diálogos fue adoptada de manera temporal e indefinida, sin establecer plazos para su reanudación, y que el levantamiento de la suspensión dependerá de la respuesta que entregue el Gobierno nacional frente a las declaraciones cuestionadas.Desde el Gobierno, el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, asegura que las órdenes de captura contra los principales líderes del Clan del Golfo se encuentran suspendidas, en el marco del espacio de conversación sociojurídica que adelanta el Gobierno nacional con ese grupo armado ilegal.“Desde el pasado diciembre, se encuentran suspendidas la ejecución de órdenes de captura de estos líderes conforme a lo establecido en la Resolución 274 de 2025 de la Presidencia de la República. Tanto la Fiscalía General de la Nación como el Ministerio de Defensa están informados de cada paso del proceso en el marco de la coordinación institucional correspondiente”, aseguran desde el comisionado en un comunicado.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) admitió de manera provisional la comparecencia de José Leonairo Dorado Gaviria, quien fue sargento viceprimero del Ejército Nacional y se desempeñó durante años en el área de inteligencia. Fue condenado en la justicia ordinaria por extorsión, al aprovechar información confidencial y apropiarse de 22 millones de pesos, y actualmente se encuentra privado de la libertad.En 2018, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas (SDSJ) rechazó su sometimiento por considerar que la Jurisdicción no tenía competencia material sobre la conducta por la que fue condenado. Esa decisión fue confirmada por la Sección de Apelación, y en los años siguientes la SDSJ se mantuvo en lo ya resuelto, pese a nuevas solicitudes del compareciente para ingresar al sistema transicional.Con el paso del tiempo, Dorado Gaviria amplió sus aportes y afirmó tener conocimiento, e incluso participación, en múltiples hechos delictivos, relacionados con su labor como integrante de la inteligencia militar encubierta del Ejército.A partir de esa información, la Sala de Reconocimiento de Verdad (SRVR) lo llamó a rendir versión voluntaria dentro de los macrocasos 06 y 08 y emitió un concepto preliminar positivo sobre sus contribuciones, al considerar que podrían ser relevantes.En abril de 2024, un despacho de la SDSJ resolvió desarchivar la actuación transicional, al concluir que las nuevas solicitudes del compareciente incluían hechos y conductas que debían ser analizados para determinar si podían ser competencia de la JEP.El auto señaló que esos relatos podrían contribuir al esclarecimiento de violaciones a los derechos humanos cometidas durtante su vinculación a la Brigada XX y al Batallón Charry Solan, en particular aquellas asociadas a estructuras de inteligencia militar, como asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate, así como posibles vínculos entre miembros de la fuerza pública y grupos paramilitares en distintas regiones del país.Posteriormente, la defensa de Dorado interpuso un recurso de apelación, solicitando que se revisara la decisión que había negado beneficios transicionales y que se analizara la conexidad entre su conducta y el conflicto armado, teniendo en cuenta su rol funcional dentro del Ejército y los aportes entregados ante la JEP.En diálogo con Blu Radio, Pedro Díaz, magistrado de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP, por donde pasó el proceso en una primera instancia, explicó el alcance de esta admisión provisional y lo que se espera del compareciente dentro del sistema transicional.“Eso significa que debe aportar aquello más de lo que se ha establecido en las investigaciones, los procesos y sentencias de la justicia ordinaria, que sean razonados, que sean verdades, que a la JEP le permita contrastar no solo señalamientos o expresiones reiterativas o genéricas, sino que esto permita avanzar en las investigaciones y especialmente de los hechos de desaparición forzada y asesinatos ocurridos durante esa década de los años 80 y comienzos de los 90, en que los servicios de inteligencia de las fuerzas militares fueron muy activos en este patrón y práctica criminal”, detalló el magistrado. Finalmente, el magistrado señaló que en estos casos, la prioridad es garantizar los derechos de las víctimas y conocer la verdad en crímenes que son considerados de los más graves por el derecho internacional, como la desaparición forzada.
La mesa de negociación entre el Gobierno nacional y el Clan del Golfo atraviesa un momento delicado tras el anuncio de suspensión provisional de los diálogos por parte del grupo armado ilegal. De acuerdo con la delegación del Gobierno, la decisión se habría tomado de manera unilateral y sin comunicación oficial que precise sus alcances.“Nos hemos enterado de una decisión unilateral de suspensión provisional; dicen ellos que es para algunas consultas. Esperamos una notificación formal y enterarnos bien del detalle”, aseguró Álvaro Jiménez, negociador del Gobierno con el Clan del Golfo.Según se conoció, la suspensión estaría relacionada con declaraciones realizadas en las últimas horas por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Jiménez indicó que la información conocida hasta ahora apunta a una reacción del grupo armado frente a esos pronunciamientos.“Entendí, de la información que ha sido conocida, que es a raíz de unas declaraciones que el señor ministro de Defensa hizo en la mañana de hoy y esperamos un poco los desarrollos para poder asumir un comportamiento respecto de las mismas”, añadió.Jiménez señaló que la delegación se encuentra a la espera de mayores desarrollos para definir su postura frente a la decisión anunciada, y reiteró que, hasta el momento, no existe una notificación formal que confirme la suspensión ni sus términos.El delegado del Gobierno también subrayó que las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia exclusiva de esa cartera y que no corresponde a la mesa de negociación contradecirlas.“Las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia del señor ministro; yo no las voy a contradecir, pero he podido conversar con él y el señor ministro de Defensa me ha indicado que ellos cumplirán con el compromiso que se ha hecho en las mesas; por tanto, espero que haya alguna precisión al respecto”.Por ahora, el Gobierno espera que el Clan del Golfo notifique oficialmente su decisión, precise si la suspensión será temporal y aclare qué ocurrirá con el futuro de los diálogos.
El 2025 cerró como uno de los años más críticos para la movilidad humana forzada en Colombia. De acuerdo con el balance Dinámicas de Movilidad Humana Forzada en Colombia de la Defensoría del Pueblo, durante el año se registraron 133 eventos de desplazamiento forzado masivo, que afectaron a 107.924 personas, así como 99 eventos de confinamiento, que restringieron la movilidad de 128.825 personas en distintas regiones del país.En comparación con el año anterior, el número de personas desplazadas aumentó un 318,3 %, mientras que los casos de confinamiento crecieron un 19,4 %. “El informe advierte que las cifras superaron ampliamente las de 2024 y reflejan graves afectaciones a comunidades civiles en diferentes territorios”, afirma el documento.La subregión del Catatumbo, en Norte de Santander, concentró la mayor parte de las afectaciones. La crisis registrada a comienzos de año dejó más de 73.000 personas desplazadas, equivalente al 73 % del total nacional. Municipios como Tibú y El Tarra encabezaron los reportes, y durante el resto del año se mantuvieron nuevos episodios de desplazamiento y confinamiento.Otros departamentos como Nariño, Cauca y Antioquia también reportaron desplazamientos masivos, mientras que en confinamiento los mayores impactos se registraron en Chocó, Norte de Santander, Cauca, Huila, Guaviare, Antioquia y Valle del Cauca, que concentraron el 80,3 % de los casos del país. Solo en Chocó se contabilizaron 23.645 personas confinadas, la cifra más alta a nivel nacional.Solo en diciembre de 2025, se documentaron 10 eventos de desplazamiento forzado masivo, con 4.680 personas afectadas, y 6 eventos de confinamiento, que limitaron la movilidad de 18.450 personas.Nuevamente, Catatumbo concentró la mayor parte de las emergencias, con más de 3.700 personas desplazadas y 6.283 confinadas en ese periodo. Frente a diciembre de 2024, el incremento fue drástico: 676,2 % más personas desplazadas y 921,7 % más afectadas por confinamiento.El informe también advierte sobre el impacto migratorio. Entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025, 152.858 migrantes irregulares transitaron por Colombia, un 61 % más que en 2024. A esto se suma el retorno de 20.474 personas desde Norte y Centroamérica, en su mayoría de nacionalidad venezolana.Adicionalmente, la Defensoría acompañó a 5.204 connacionales deportados desde España, Estados Unidos y Chile, por medio de 50 vuelos humanitarios.“Durante estos procesos, la entidad recibió quejas por violencia basada en género, abuso sexual, requisas inapropiadas, deficiencias en aseo, alimentación y atención médica, así como posibles actos de discriminación o xenofobia”, aseguraron desde la Defensoría.Finalmente, la entidad advirtió que “el desplazamiento forzado masivo en el país, durante 2025, creció más de tres veces en relación con el 2024, evidenciando el recrudecimiento del conflicto armado en el territorio nacional y la ineficacia del Estado con las medidas de prevención y protección de los derechos de la población”.
El informe RED-clutamiento 2.0 de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP documenta que al menos 1.749 menores de edad fueron reclutados en Colombia entre 2017 y 2026. Uno de los principales hallazgos es el uso sistemático de redes sociales para atraer a niños y adolescentes, especialmente en zonas rurales.“Desde 2021, el reclutamiento de niños y niñas es el tipo de victimización a la población civil que más rápido crece en Colombia (por encima de masacres, asesinato de líderes sociales, desplazamiento forzado y confinamiento). Esto coincide con el uso sistemático de las redes sociales”, asegura el informe.De acuerdo con el documento, el 44 % de los casos registrados en 2025 estuvieron asociados directamente al reclutamiento a través de plataformas digitales.Las cifras muestran, además, un crecimiento sostenido: mientras en 2022 se registraron 151 casos de reclutamiento, en 2023 la cifra subió a 255; en 2024 alcanzó los 362 y en 2025 llegó a 386 casos. En apenas cuatro años, el incremento supera el 150 %, convirtiéndose en una de las violencias con mayor crecimiento en el país.De acuerdo con la UIA, el uso de TikTok y Facebook ha facilitado que los casos de reclutamiento se dupliquen mensualmente en algunos territorios. Antes de la expansión del reclutamiento digital, estos hechos se concentraban en 97 municipios; hoy se registran en 248 municipios, lo que representa un aumento del 156 %.“Las redes sociales han propiciado que se presenten casos de reclutamiento en lugares donde jamás habíamos registrado hechos (inclusive en la época más álgida del conflicto armado con las Farc-EP)”, subraya el informe.Según el documento, los reclutadores digitales reproducen estereotipos de género binarios para hacer más atractiva la oferta y generar identificación entre niños y adolescentes. En algunos casos, convocan a menores a supuestos torneos de fútbol, asegurando que asistirán cazatalentos extranjeros que los llevarán a equipos profesionales fuera del país.El escrito señala que las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’, son el grupo armado que más niños recluta a través de redes sociales. Esta estructura concentra 116 cuentas activas en Facebook y TikTok, con publicaciones que alcanzan en promedio más de 20.000 visualizaciones y, en algunos casos, millones de reproducciones.Su principal zona de operación está en el suroccidente del país, especialmente en Cauca, Valle del Cauca y Nariño, departamentos donde opera el 67 % de las cuentas identificadas.En total, el informe identificó 186 cuentas en redes sociales vinculadas a actividades de reclutamiento, con un promedio de 6.700 seguidores por cuenta.La UIA alerta que, si no se adoptan medidas urgentes de prevención y control, entre 2026 y 2030 podrían registrarse más de 2.300 nuevos casos de reclutamiento, lo que equivaldría a que un menor sea vinculado a un grupo armado cada 12 horas.