Apenas se han corrido 12 días del año 2026 y ya se han presentado varios hechos que han marcado la historia reciente del continente y del país. Esto ha despertado la intriga sobre lo que podría traer el resto del año, así como sobre lo que, según los astros, les depara a las personas.Todavía no se ha llegado ni a la mitad de enero y los acontecimientos no han pasado desapercibidos para quienes siguen de cerca las predicciones espirituales y astrológicas. En redes sociales ha tomado fuerza un tema que ha generado preocupación: el llamado “Año cero”. A esto se suman las declaraciones de Mhoni Vidente, que han avivado el debate y despertado temores sobre lo que podría ser “el año de la muerte” o, por el contrario, un punto de partida para comenzar de nuevo.Lejos de tratarse solo de una interpretación, sus palabras han sido leídas como una advertencia y, al mismo tiempo, como una invitación a la reflexión y a la preparación personal frente a lo que se avecina en este 2026.Vidente genera temor por predicciones en 2026Mhoni Vidente aseguró que este 2026 será muy distinto a los anteriores y estará marcado por lo que denomina un “vacío total”. Según explicó, este concepto no debe asumirse únicamente desde el miedo, ya que también puede representar una oportunidad. Para la astróloga, el vacío funciona como un espacio que cada persona puede llenar a partir de decisiones conscientes.De acuerdo con su visión, “Dios nos da la oportunidad de llenarlo con todo lo que queramos”, una frase que pone en el centro la responsabilidad individual. Prosperidad, salud, estabilidad emocional o crecimiento espiritual serían posibles, siempre y cuando exista claridad en las intenciones y coherencia en las acciones.¿Qué quiere decir el año del cero?Según explica la vidente, el “Año del cero” representa un reinicio profundo. Entre los aspectos que lo definen se encuentran:Un periodo propicio para sembrar nuevas intenciones.Cambios personales que dependen de la mentalidad con la que se asuma el año.Transformaciones emocionales y espirituales que pueden marcar el rumbo de los próximos años.Por eso también lo describe como el año de la muerte, no desde lo literal, sino como la oportunidad para ponerle fin a aquello que hace daño. En ese contexto, una predicción en particular despertó la inquietud de miles de personas: la posible caída de un meteorito entre mayo y agosto. Según su lectura, más allá de lo físico, este hecho tendría un fuerte simbolismo energético, asociado a procesos de cambio y renovación.Predicciones que ponen en alerta al mundoDentro de sus visiones, la astróloga también habló de escenarios colectivos. Señaló que “viene una tendencia de la derecha en América Latina” y que 2026 será “el año de los jóvenes en todas las formas”, lo que sugiere un relevo generacional y nuevas dinámicas sociales.Más allá de presagios negativos, Mhoni recomendó aprovechar las oportunidades que trae el año para cuidar la salud mental y emocional, así como para tomar decisiones con mayor conciencia. Incluso afirmó que será un periodo marcado por matrimonios y embarazos, reforzando la idea de que este 2026 estará atravesado por nuevos comienzos.
En redes sociales se han viralizado diferentes videos e imágenes de las fiestas que dejaron el recibimiento del Año Nuevo 2026 en Colombia, dejando unos momentos bastantes cómicos y que, al mismo tiempo, generan varias preguntas.Uno de los videos que más interacciones ha generado en este inicio de año fue publicado en la plataforma TikTok por la usuaria @celenkatherine. Según lo que compartió en su perfil, se puede ver a un hombre que terminó sobre el techo de una casa, pero en extrañas circunstancias.Según la usuaria, todo ocurrió luego de las celebraciones del 1 de enero y, cuando los vecinos empezaron a escuchar sonidos en el barrio Rosablanca de Villavicencio, se percataron de la presencia del joven en el techo de una casa, pero no estaba completamente consiente por, aparentemente, excederse con el alcohol.Por eso, se decidió llamar a los Bomberos para que auxiliaran al hombre. Una vez llegó el vehículo de emergencia, lo acercaron al techo para que uno de ellos le prestara ayuda e, incluso, se puede ver cómo le alcanza un vaso con agua para que beba y empiece su proceso de recuperación, para luego bajarlo.¿Cómo el joven terminó en el techo?Según relató la mujer en otro video, el hombre vive con sus padres en la casa contigua a lo sucedido e iban a realizar un viaje, pero el joven, aparentemente, quería seguir ingiriendo alcohol y por eso decidieron dejarlo encerrado. Ante esto, el muchacho decidió "tirarse del segundo piso por el lado del patio"."Escuchamos el estruendo con los vecinos, pero no vimos nada. A eso de las 2:30 de la tarde se escucharon más golpes y claro era el muchacho pidiendo auxilio", afirmó la mujer.El joven estaba deshitradado cuando lo auxiliaron y luego lograron comunicarse con los padres del muchacho para que se regresaran a la vivienda.La reflexión que deja este caso es el consumo responsable de bebidas alcohólicas y más en las fechas decembrinas y fiestas de inicio de Año Nuevo.
Un video que se ha viralizado en redes sociales muestra el momento en que dos presuntos delincuentes son capturados por agentes de la Policía Metropolitana de Popayán, en el sur del país, durante la noche del pasado 31 de diciembre de 2025.Las imágenes, compartidas inicialmente por usuarios y replicadas en plataformas como X e Instagram, evidencian cómo, mientras los uniformados proceden a la detención, uno de los hombres implora que no lo arresten alegando a las autoridades que “es 31 de diciembre", y que les "colaboren".El hecho fue capturado por un transeúnte de la zona, quien posteriormente fue amenazado por uno de los detenidos, quien expresó, en tono intimidante: "Cuando me lo encuentre...". Además, los hombres acompañaron la amenaza con un gesto obsceno, mostrando el dedo medio a la cámara mientras eran filmados. En ese instante, los agentes cierran la puerta de la camioneta para llevar a los dos hombres a la comisaría.Pese a que, hasta el momento, no se ha divulgado un pronunciamiento oficial de la Policía Metropolitana de Popayán ni de la Fiscalía General de la Nación que detalle el motivo específico de la captura de los dos hombres, como el delito por el cual los individuos estaban siendo requisados o si existieron denuncias previas que motivaran la intervención, ya son varias las reacciones a este hecho en redes sociales.Hasta el momento, la Policía no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los cargos que enfrentarían los dos hombres capturados, ni se ha confirmado si ya fueron judicializados o puestos a disposición de un juez de control de garantías.
La tragedia ocurrida durante los festejos de Año Nuevo, el 1 de enero de 2026, en la estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, tiene entre sus historias más conmovedoras la del joven futbolista Tahirys dos Santos, de 19 años, quien resultó gravemente herido tras el incendio que dejó al menos 40 muertos y más de un centenar de heridos.Dos Santos se encontraba celebrando la llegada de 2026 en un concurrido bar nocturno cuando, pocos minutos después de la medianoche, el fuego se propagó con rapidez por el local. Las llamas y el humo invadieron la zona de fiesta, ubicada en el subsuelo, lo que impidió la evacuación de decenas de personas y generó escenas de pánico entre los asistentes.El club francés FC Metz confirmó que el futbolista sufrió lesiones de consideración y que actualmente permanece hospitalizado en Alemania, donde recibe tratamiento médico especializado. De acuerdo con reportes del medio deportivo L’Équipe, su estado es delicado y requiere atención constante, debido a la gravedad de las heridas provocadas por el incendio.Las autoridades suizas informaron que la mayoría de los heridos presentan quemaduras severas, algunas de ellas en hasta el 60 % del cuerpo, por lo que los procesos de recuperación serán prolongados. Varios de los afectados fueron trasladados a centros médicos especializados, entre ellos el Hospital Universitario de Lausana.Mientras avanzan las investigaciones para determinar el origen del incendio, el caso de Tahirys dos Santos ha generado una ola de mensajes de solidaridad desde el mundo del fútbol.
Pese a las campañas de prevención y sensibilización que han venido realizando las autoridades, entre el 31 de diciembre y durante la celebración del Año Nuevo 2026 se reportaron seis personas asesinadas en el Huila, hechos que en su mayoría estarían relacionados con la intolerancia y la ingesta de alcohol.De acuerdo con el reporte oficial, los homicidios se registraron en los municipios de Pitalito, Guadalupe, Colombia, El Agrado, Algeciras y La Plata. Las autoridades confirmaron la captura de dos personas presuntamente comprometidas en algunos de estos casos ocurridos en el departamento.“Horas antes de terminar el año anterior tuvimos dos homicidios: uno en Guadalupe, donde en una riña asociada al consumo de bebidas embriagantes fallece una persona, y gracias a la reacción oportuna de nuestros policías se logró la captura de un implicado. De igual manera, se presentó un homicidio en Pitalito y, ya en la madrugada del primero de enero, tuvimos un homicidio en La Plata. También se registraron homicidios en El Agrado, Algeciras y Colombia”, dijo el teniente coronel Óscar Cárdenas Peña, comandante encargado de la Policía en el Huila.Añadió el oficial que el caso de homicidio ocurrido en la zona urbana de Pitalito es materia de investigación por parte de la Policía Judicial, con el propósito de esclarecer los móviles del hecho y ubicar a los posibles responsables.Entre tanto, en Neiva y su área metropolitana, pese a que se atendieron más de 120 riñas durante la celebración del Año Nuevo por hechos de intolerancia, la Policía reportó cero casos de homicidio. No obstante, las autoridades hicieron un llamado al buen comportamiento ciudadano, especialmente cuando aún falta el puente festivo de Reyes, periodo en el que también se registra consumo de bebidas alcohólicas, entre otras actividades.
Minutos después de recibir el Año Nuevo, una niña de solo tres años resultó herida en su hombro izquierdo por una bala perdida en Santo Tomás, Atlántico.El hecho se presentó en la calle 6 con carrera 9, barrio La Granada, en este municipio ubicado en el oriente del departamento, según confirmaron vecinos del sector.La Policía del Atlántico informó que la niña se encontraba dentro de su vivienda, pero minutos después de la llegada de 2026 salió con uno de sus familiares para observar los fuegos artificiales que se veían en diferentes puntos del municipio.Fue en ese momento cuando la menor fue impactada por el proyectil. Consternados por la situación, sus padres la trasladaron al Hospital Municipal de Santo Tomás, donde recibe atención médica.“De acuerdo con el reporte inicial, la menor se encuentra estable, a la espera de la realización de estudios médicos para determinar el tratamiento a seguir”, comunicó la Policía.Frente a estos hechos, el Departamento de Policía del Atlántico adelanta las actividades investigativas correspondientes para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos, y establecer posibles responsabilidades.La institución hizo un llamado a la ciudadanía para no hacer uso irresponsable de armas de fuego, especialmente durante celebraciones, e invitó a suministrar información que contribuya al esclarecimiento de estos hechos, a través de la línea de emergencia 123 o con la patrulla del cuadrante más cercano.
Las autoridades suizas han confirmado que cuarenta personas murieron en la madrugada de este 1 de enero en el incendio de un bar, conocido por tener un público muy joven, en la estación de esquí de Crans Montana, en el corazón de los Alpes suizos.La Policía del cantón de Valais precisó que 115 personas han resultado heridas y que gran parte de ellas se encuentran en estado crítico, mientras que algunos de los casos más graves de víctimas con quemaduras muy graves y extendidas serán trasladados a Alemania, Francia e Italia, que han ofrecido su apoyo al Gobierno suizo ante esta tragedia.Todos los medios están centrados ahora en salvar las vidas de los heridos más graves y en identificar los cadáveres.A este respecto, la procuradora general del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, sostuvo que "es difícil saber cuánto tiempo llevará la identificación" de las víctimas mortales, pero aseguró que se ha puesto en marcha un dispositivo muy importante de especialistas en medicina legal que están haciendo todo lo posible para acelerar este trabajo.Los esfuerzos están puestos en "dar una respuesta a las familias lo más rápido posible", recalcó.La procuradora indicó que la pista principal de la tragedia consiste en "un fuego generalizado que provocó una explosión, aunque la causa inicial del fuego todavía no se ha podido determinar de manera oficial.Frente a las insistentes preguntas sobre el cumplimiento de las medidas de seguridad y vías de escape del local siniestrado, la procuradora sostuvo que no podía pronunciarse sobre elementos como el tamaño de la escalera de acceso al bar, que se situaba en un subsuelo.Otro elemento que añade dolor en Suiza ante esta tragedia es la edad probable de las víctimas, las que podrían ser muy jóvenes.Sobre las informaciones que a lo largo del día indicaban que se trataba de un centro nocturno con una clientela entre quince y veinte años, el comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler, dijo que no se podía todavía hablar con ese nivel de precisión.No obstante, admitió que los asistentes que estaban celebrando correspondían probablemente a ese tramo de edad.
Las autoridades dispusieron una serie de medidas para garantizar la seguridad y la movilidad durante la tradicional verbena popular que se realiza en el barrio Ulpiano Lloreda, en el oriente de Cali, celebración que reúne a miles de personas cada 1 de enero.En el sector hay presencia de agentes de tránsito, con un plan especial de movilidad que se implementó durante varias cuadras de la zona para evitar congestiones vehiculares.“Por parte de los agentes de tránsito tenemos un cubrimiento de este servicio que va desde la carrera 25 hasta la diagonal 15 sobre la calle 70, y sobre la avenida Ciudad de Cali entre las calles 73 y 75. Contamos con un pie de fuerza importante y, en horas de la tarde y la noche, realizaremos operativos de alcoholemia”, explicó Jorge Vergara, de la gestión operativa de la Secretaría de Movilidad.Adicionalmente, se adoptaron otras medidas para reforzar la seguridad durante el evento, con uniformados de la Policía y funcionarios de la Secretaría de Seguridad, quienes adelantan controles y requisas a los asistentes.“Tenemos un dispositivo de 750 policías que estarán cubriendo la seguridad del evento, el cual tradicionalmente tiene una alta asistencia de personas, tanto residentes como visitantes. El año pasado participaron cerca de 7.000 personas y, por ello, desde el Puesto de Mando Unificado se definió el cierre de algunas vías. En total serán siete cierres y ocho filtros de ingreso, para que la actividad se desarrolle en absoluta tranquilidad”, expresó el general Edwin Urrego, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la responsabilidad y a la autorregulación, especialmente en el consumo de licor, teniendo en cuenta que más de 2.500 personas asisten de manera habitual a esta celebración, que se extiende hasta altas horas de la noche.
La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá entregó el balance sobre los operativos realizados con más de 1.400 uniformados durante la noche del 31 de diciembre y dejó en evidencia el buen comportamiento que tuvieron los paisas en comparación con años anteriores. Las cifras muestran que, por ejemplo, la Línea 123 recibió un total de 1.565 llamadas por alteraciones al orden público.El desglose de las autoridades indica que del total de las llamadas 156 corresponden a riñas, 194 casos de violencia intrafamiliar, 359 por el alto volumen de la música y otros hechos que fueron atendidos por los policías. Además, se destacó que durante la celebración de Año Nuevo no hubo muertes violentas en el Área Metropolitana.El general William Castaño, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, habló sobre la incautación de pólvora que durante todo diciembre de 2025 alcanzó cifras de más de dos toneladas de elementos pirotécnicos que quedaron en manos de las autoridades."Incautamos doscientos veinte kilos de pólvora. Debo decir que alcanzamos la incautación de dos punto cinco toneladas incautadas durante todo el mes de diciembre, como una acción preventiva fundamental para proteger la integridad de la ciudadanía, especialmente de niños, niñas y adolescentes", reconoció el uniformado.Por su parte, las autoridades también informaron que se impusieron 198 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, 19 de ellos relacionados con la manipulación indebida de pólvora. Asimismo, 83 personas fueron llevadas hasta Centros de Traslado por Protección, se incautaron 115 armas cortopunzantes y por diferentes delitos 11 personas fueron capturadas.Dentro de las capturas está la de alias 'Palomo', presunto integrante de La Terraza y quien estaría vinculado a varios homicidios tanto en Medellín como en el Suroeste antioqueño. El hombre quedó a disposición de las autoridades competentes, mientras se investigan los hechos delictivos con los que este hombre es relacionado.
Con el inicio de un nuevo año, muchas personas se llenan de propósitos y promesas que, en la mayoría de los casos, se diluyen con el paso de las semanas. Para evitar ese ciclo repetitivo, el entrenador y maestro en programación neurolingüística (PNL), Carlos Maldonado, explicó cómo estructurar metas realistas, claras y alineadas con el funcionamiento del cerebro.Durante una conversación radial, Maldonado advirtió que uno de los errores más comunes de Año Nuevo es plantearse demasiados objetivos al mismo tiempo. “Nuestro cerebro, especialmente el hemisferio izquierdo, solo puede gestionar de manera eficiente tres o cuatro metas importantes”, explicó. Por ello, recomendó agrupar los propósitos iniciales y priorizar aquellos que realmente tengan impacto en la vida personal.Según el experto, no basta con desear algo; es clave diferenciar entre una meta y un propósito. Mientras la meta define lo que se quiere lograr, el propósito responde al “para qué”. En ese punto, Maldonado fue enfático en señalar que los objetivos que buscan agradar a otros suelen fracasar. “Si alguien quiere bajar de peso o aprender un idioma para sentirse aceptado o valorado por los demás, lo más probable es que no lo logre”, afirmó.Para que una meta sea efectiva, debe ser específica, retadora y, al mismo tiempo, realista. Además, debe generar satisfacción personal y no estar construida desde la culpa o el rechazo del estado actual. “Antes de querer cambiar, hay que agradecer lo que se tiene hoy. Las metas no se construyen desde el desprecio, sino desde el reconocimiento”, señaló.Maldonado también destacó la importancia de la visualización. De acuerdo con la programación neurolingüística, pensar y hacer activan los mismos procesos cerebrales. Por eso, recomendó imaginar la meta ya cumplida, involucrando los sentidos y observando qué emociones produce esa proyección. “Si el cuerpo y la mente responden de forma positiva, es una buena señal”, explicó.Otro aspecto clave es que las metas no deben afectar negativamente a otras personas. En PNL, este principio se conoce como “ecología”, y busca que los objetivos personales no se alcancen a costa del daño ajeno. A esto se suma la necesidad de dividir cada meta en plazos parciales, lo que permite medir avances y mantener la motivación.Finalmente, el experto aseguró que no tener metas claras genera estancamiento. Aunque vivir en el presente es fundamental, advirtió que esto no significa renunciar a planear el futuro. “El cerebro funciona por objetivos específicos. Tener metas no es vivir en el mañana, es actuar hoy con dirección”, concluyó.
Bajo el lema "Medellín, el amor de mis amores" y rindiendo homenaje a la maestra Débora Arango, arranca la temporada cultural más grande y extensa de la región, que este año se amplía a un mes completo de programación e incluye por primera vez a la subregión de Urabá.La iniciativa, impulsada por una alianza entre organizaciones culturales y el sector público y privado, busca dinamizar el ecosistema artístico local. La oferta reúne a 150 organizaciones, 32 museos, 10 teatros, 24 librerías independientes, cuatro orquestas sinfónicas, 42 agrupaciones musicales y nueve compañías de danza.Medellín consolida así su posición como referente cultural al destacar atributos como la Plaza Botero, el Museo de Arte Moderno, el Museo Pedro Nel Gómez, el histórico barrio Prado y sus más de 500 esculturas en espacio público un legado impulsado desde los años 80, además de ser reconocida como ciudad creativa de la música y la capital nacional de lectura, con un consumo promedio de 6,8 libros por habitante al año.La programación central irá del 25 de septiembre al 25 de octubre, extendiéndose el doble de tiempo en comparación con la edición anterior. Como gran novedad, la temporada llegará también al Urabá antioqueño del 2 al 18 de octubre, movilizando a 2.500 artistas en 14 municipios, 30 escenarios simultáneos y 170 actividades orientadas a públicos diversos."Porque cuando uno ya empieza a conocer a profundidad de Urabá, hay unos municipios que tienen influencia de Córdoba, suena a costeño, bailan bullerengue, Urabá en todo recorrido hemos identificado los procesos que ya existían y entramos a fortalecer precisamente eso para que la promotora pueda dejar capacidad instalada con esta temporada", expresó Lina Botero, promotora cultural MAMM.El eje central de esta edición girará en torno al legado de Débora Arango, considerada una de las artistas plásticas más importantes del siglo XX. La programación incluirá el bloque "Tras las huellas de Débora", una reivindicación histórica de su obra que se robustece con la integración de 108 nuevas piezas entregadas en comodato por su familia al Museo de Antioquia."Medellín y Envigado tienen quizá la deuda histórica de reivindicar y de volver a contar su historia y su obra, porque además la obra de Débora desde el punto de vista artístico, es una obra que merece años y años de reconocimiento y así podemos seguir reconstruyendo toda esa historia y visibilizarla y reconocer la artista que fue y que sigue siendo", agregó Botero.Los organizadores recordaron que la cultura ha jugado un papel fundamental como motor de transformación en los momentos más complejos de la ciudad, por lo que esta vitrina busca fortalecer la sostenibilidad, autonomía y participación de los artistas locales frente a propios y visitantes.
Barrancabermeja espera que el Ministerio de Ambiente cumpla el compromiso de conseguir los recursos necesarios para poner en marcha un plan de manejo y control de los hipopótamos que se han venido expandiendo por el corregimiento El Centro.La preocupación ya no está únicamente en las zonas rurales. En Barrancabermeja se han reportado avistamientos de estos animales cerca de viviendas y de instituciones educativas, una situación que mantiene la alerta por el riesgo que representa para la comunidad, especialmente para niños, niñas y adolescentes.El secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, Leonardo Granados, señaló que el Distrito fue priorizado dentro de la estrategia nacional para atender la presencia de esta especie invasora, pero advirtió que ahora se necesita que el Gobierno nacional concrete la financiación.“Nos sentimos muy contentos de que fuimos escuchados como Gobierno distrital en una voluntad política del ministro Arjona en conseguir los recursos para iniciar la implementación de un plan de manejo”, señaló el funcionario.El corregimiento El Centro se ha convertido en uno de los puntos de atención para las autoridades por el desplazamiento de los hipopótamos hacia sectores donde hay presencia permanente de comunidades.Según la Alcaldía, los avistamientos cerca de instituciones educativas han incrementado la preocupación por la seguridad de los estudiantes y llevaron a priorizar a Barrancabermeja dentro de las acciones que se adelantarán para el manejo de la especie.El Distrito busca que el plan permita fortalecer principalmente el monitoreo y seguimiento de los hipopótamos, conocer sus desplazamientos y establecer acciones para reducir el riesgo de nuevos encuentros con la población.Granados destacó que esta intervención también responde a las medidas de protección ordenadas por un juez frente a la presencia de los animales en zonas donde permanecen menores de edad.La Alcaldía considera que la inclusión de Barrancabermeja dentro del plan nacional es un avance, pero insiste en que el siguiente paso debe ser la consecución de los recursos anunciados por el Ministerio de Ambiente.La administración distrital espera que con esa financiación puedan comenzar las acciones previstas en territorio y fortalecer la capacidad de las autoridades ambientales para hacer seguimiento a una especie cuya presencia continúa extendiéndose por el Magdalena Medio.Mientras se concreta ese respaldo económico, las autoridades mantienen la vigilancia sobre los sectores donde han sido reportados los animales, especialmente en El Centro, donde la preocupación aumenta cada vez que los hipopótamos se acercan a viviendas, calles o espacios frecuentados por la comunidad.
La fortuna que alguna vez parecía garantizarle tranquilidad terminó convirtiéndose en una fuente de dificultades para una familia. Sus padres pasaron de recibir un premio de 37 millones de dólares, más de $120.000 millones, a declararse en bancarrota apenas 14 años después.La historia fue revelada por uno de los hijos de la pareja australiana, quien decidió no hacer pública su identidad y contó al medio británico Daily Mail cómo el millonario premio modificó la vida de su familia. Con el paso de los años, el dinero que inicialmente permitió acceder a viajes, educación y diferentes comodidades terminó acompañado de decisiones financieras fallidas, problemas personales y afectaciones en la salud de sus padres.Según el relato, antes de convertirse en millonarios, sus padres llevaban una vida laboral convencional. Ella trabajaba como enfermera y él era jardinero. Después de recibir el premio, ambos abandonaron sus empleos y comenzaron a buscar nuevas oportunidades para administrar e incrementar la fortuna.El resultado no fue el esperado. La madre puso en marcha varios negocios, pero ninguno consiguió consolidarse y las inversiones tampoco produjeron los resultados que esperaban. A esto se sumaron los préstamos de dinero que sus padres comenzaron a hacer a familiares y amigos que atravesaban dificultades económicas.Mientras la fortuna disminuía, la situación personal de la pareja también se complicaba.El hijo recuerda que durante su infancia la nueva realidad económica tuvo aspectos positivos. Él y sus hermanas pudieron acceder a mejores oportunidades, viajar junto a sus padres y crecer rodeados de comodidades que antes no formaban parte de su vida.Sin embargo, esa etapa terminó contrastando con lo que ocurrió posteriormente. La madre comenzó a enfrentar problemas de salud relacionados con un aumento considerable de peso y tuvo que someterse a una cirugía de bypass gástrico. Más adelante, también desarrolló un grave problema de alcoholismo y atravesó una depresión.Para el joven, una de las cargas más fuertes que tuvo que afrontar su madre fue la culpa. Ella se sentía responsable por el deterioro de las condiciones económicas de la familia y por las decisiones que habían tomado después de recibir el premio.Finalmente, la mujer murió debido a una enfermedad hepática crónica relacionada con el abuso del alcohol. Para entonces, la familia ya había perdido buena parte de la estabilidad económica que había conseguido de manera repentina.El hijo asegura que su experiencia le permitió conocer dos realidades completamente opuestas. Durante su infancia pasó de no tener las mismas posibilidades económicas que después de ganar el premio a vivir con prácticamente todo lo que quería. Años más tarde, presenció cómo esa seguridad desaparecía.Por eso, considera que tener una gran cantidad de dinero no necesariamente significa contar con estabilidad financiera para toda la vida. También sostiene que una fortuna puede cambiar las condiciones materiales de una persona, pero no necesariamente resuelve los problemas que ya existían dentro de una familia.El joven reconoce que nunca podrá saber qué habría ocurrido si sus padres no hubieran ganado la lotería. Aun así, asegura que esa pregunta lo ha acompañado durante años, especialmente después de la muerte de su madre.“Ganar trajo más problemas a mi familia de los que solucionó”, fue una de las conclusiones que dejó en su testimonio.La experiencia también modificó su propia percepción sobre el dinero. Haber vivido los dos extremos, desde disfrutar una fortuna inesperada hasta perder la seguridad económica, le permitió entender que recibir millones puede cambiar una vida, pero conservar el bienestar depende de mucho más que de la cantidad de dinero disponible.
Un torrencial aguacero cayó esta tarde sobre Barranquilla y varios municipios del Atlántico como Puerto Colombia, Soledad y Malambo.Las lluvias estarían presentes este fin de semana en diferentes partes del Caribe colombiano por el paso de una nueva onda tropical, la número 52 de la temporada.Así las cosas, se presentarán precipitaciones en ciudades como Barranquilla, como en efecto ya ocurre, las inmediaciones de la Sierra Nevada y el sur de la región.El meteorólogo del Ideam, Rodney Poveda, explica que para Barranquilla, varios modelos están generando señales de precipitaciones para la tarde y la noche del viernes y la madrugada del sábado.“El sábado también puede estar pasado por lluvia. El domingo se espera que las condiciones sean de nubosidad y precipitaciones, particularmente para las horas de la tarde y la noche”.Agregó el Ideam, que se podrán presentar lluvias entre moderadas y fuertes con probables tormentas eléctricas sectorizadas en amplias áreas marítimas, como también en amplios sectores del centro y sur de La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba, especialmente en regiones de los Montes de María y La Mojana.Las autoridades recomiendan máxima precaución a las personas, sobre todo si las lluvias vienen acompañadas de fuertes vientos y actividad eléctrica.
El caso que estremeció a Ibagué en 2017 y que llevó a que la Fundación Peces Vivos fuera señalada como la denominada “casa del terror” vuelve a ocupar la atención judicial. Siete exempleados de la Fundación Peces Vivos fueron condenados a penas de hasta 17 años y 6 meses de prisión por hechos relacionados con torturas contra menores que permanecían internados en esta institución del barrio La Pola.La historia salió a la luz después de que un exempleado denunciara ante la Fiscalía los presuntos abusos cometidos contra los niños. La investigación reveló que menores con discapacidad mental o condiciones psiquiátricas eran sometidos a prácticas de inmovilización que, de acuerdo con la Fiscalía, habrían dejado de tener una finalidad terapéutica para convertirse en mecanismos de castigo, intimidación y sometimiento.El escándalo se conoció públicamente en octubre de 2017. El 23 de octubre, el CTI, con apoyo de la Policía Nacional, capturó a diez personas señaladas de estar involucradas en los maltratos. Entre los detenidos estaban la entonces directora, Johana Dignore Rodríguez Olaya; la coordinadora, Dignore Olaya Hernández; la psicóloga Jennifer Stefany Salcedo; las enfermeras Yenny Carolina Camelo Osorio y Paola Andrea Tique Vera; además de los formadores Paula Andrea Patiño Buitrago, Claudia Maritza Flórez Medina, Claudia Lorena Pedraza Henao, Ángel Duván Serna Molina y Edison Jaber Calderón Espitia.Aquel día, mientras los capturados eran trasladados y posteriormente presentados ante la justicia, una vecina del barrio La Pola describió ante los medios la crudeza de lo que, según los relatos conocidos hasta ese momento, ocurría dentro de la fundación. “Dicen que entre varios empleados tomaban a un niño de pies y manos y lo trataban como si fuera un costal”, fue la frase que entregó la residente del sector cuando los señalados eran presentados en el Palacio de Justicia de Ibagué.La investigación judicial estableció que las víctimas eran sometidas a diferentes formas de contención física y psicológica. Entre los hechos descritos estuvieron niños amarrados a camas, el uso de medicamentos tranquilizantes y otros mecanismos empleados como supuestas medidas de control. También se documentaron casos en los que los menores habrían sido sometidos a estas prácticas por situaciones como llorar, negarse a comer, discutir o incumplir instrucciones.La justicia impuso penas de entre 15 y 17 años de prisión por hechos ocurridos en el centro de atención ubicado en el barrio La Pola, en la Fundación Peces Vivos. La investigación estableció que nueve menores fueron sometidos a prácticas de violencia física y psicológica que, según la Fiscalía, eran utilizadas como mecanismos de castigo e intimidación.Un juez especializado de conocimiento encontró responsables, de acuerdo con la participación individual establecida en el proceso, a la entonces directora de la institución, una psicóloga y cinco trabajadores vinculados a labores de enfermería y formación. Las penas oscilan entre 15 y 17 años de prisión, además de multas y restricciones para ejercer funciones públicas y determinadas actividades profesionales durante el periodo de la condena.La sentencia se produjo después de que la Fiscalía presentara ante el despacho judicial elementos de prueba relacionados con hechos ocurridos entre el segundo semestre de 2016 y 2017.Según la investigación, nueve menores de edad fueron víctimas de procedimientos de sometimiento físico y psicológico que habrían dejado de responder a una finalidad terapéutica para convertirse en mecanismos de castigo, intimidación y control.Entre las situaciones investigadas estuvieron las inmovilizaciones de los menores que, de acuerdo con las pruebas, eran utilizadas frente a comportamientos como llorar, negarse a comer, discutir, incumplir instrucciones o presentar conductas relacionadas con sus condiciones particulares.La Fiscalía sostuvo que estas actuaciones no correspondían a verdaderas emergencias médicas o psiquiátricas que justificaran ese tipo de intervención.Las penas impuestasLa mayor condena corresponde a Johanna Dignore Rodríguez Olaya, quien fue directora de la Fundación Peces Vivos. El juzgado le impuso 17 años y seis meses de prisión, además de una multa de 9.900 salarios mínimos legales mensuales vigentes, tras declararla responsable como coautora del delito de tortura agravada y autora del delito de concierto para delinquir con el propósito de cometer actos de tortura.La psicóloga Yenifer Stefany Salcedo Cartagena recibió una pena de 17 años de prisión y una multa equivalente a 17.100 salarios mínimos legales mensuales vigentes, por los delitos establecidos en la sentencia.Entre los auxiliares y formadores condenados aparecen Edison Jaber Calderón Espitia, Paola Andrea Tique Vera —quien se encuentra a disposición de la autoridad penitenciaria competente para su traslado del sitio donde actualmente está en detención preventiva al establecimiento que determine el INPEC— y Claudia Maritza Flórez Medina —quien permanecerá en prisión domiciliaria en condición de madre cabeza de familia—, cada uno con una pena de 16 años y cuatro meses de prisión.Claudia Lorena Pedraza Henao fue condenada a 16 años y tres meses, mientras que Paula Andrea Patiño Buitrago recibió una pena de 15 años y seis meses de prisión.En el caso de Patiño Buitrago, la decisión contempla además una absolución parcial respecto de algunos de los hechos atribuidos a determinadas víctimas, al considerar el juzgado que no se acreditó su responsabilidad penal más allá de toda duda razonable frente a esas conductas específicas.La decisión judicial establece que Johanna Dignore Rodríguez Olaya, Yeniffer Stefany Salcedo Cartagena, Edison Jaber Calderón Espitia, Claudia Lorena Pedraza Henao y Paula Andrea Patiño Buitrago permanecerán en libertad mientras la sentencia adquiere ejecutoria.Una vez la decisión quede en firme, el despacho judicial ordenará la expedición de las respectivas órdenes de captura para que los condenados sean puestos a disposición del INPEC y cumplan la pena privativa de la libertad en el establecimiento penitenciario que determine esa entidad.El expediente señala, además, que Claudia Maritza Flórez Medina cumplirá la pena bajo prisión domiciliaria, mientras que los demás deberán permanecer en establecimientos penitenciarios, según las condiciones establecidas en la decisión judicial. La sentencia corresponde a una primera instancia y puede ser objeto de los recursos previstos por la ley.La sentencia también contempla la inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas y la prohibición de ejercer las respectivas profesiones durante el periodo de las condenas.¿Cuál era el propósito de la Fundación Peces Vivos?En su momento, Peces Vivos era presentada como una institución especializada en el departamento del Tolima para atender a menores con diferentes condiciones de salud mental y discapacidad psicosocial. Entre los niños atendidos había menores con diagnósticos y situaciones de alta vulnerabilidad.Así era la llamada ‘Casa del Terror’En 2017, los gritos de los menores y las denuncias de un exempleado permitieron conocer las condiciones en las que, según la investigación, permanecían algunos niños internados en la institución ubicada en el barrio La Pola.La Fiscalía describió prácticas que incluían atar a los menores a las camas, arrojarles alimentos calientes a la cara y utilizar medicamentos tranquilizantes como mecanismo de control. Estas actuaciones habrían sido aplicadas frente a comportamientos como negarse a comer o desobedecer instrucciones.El caso involucró a menores de entre 7 y 17 años, varios de ellos en condiciones de discapacidad o extrema vulnerabilidad. Según la información recopilada durante la investigación, las víctimas hacían parte de un grupo de menores que permanecía bajo el cuidado de la institución contratada para prestar atención especializada.La investigación que comenzó con las capturas de octubre de 2017 terminó convirtiéndose en uno de los procesos judiciales más recordados de Ibagué por las denuncias de maltrato contra menores bajo protección institucional.Un caso que comenzó con denuncias en 2017La investigación contra los trabajadores de la Fundación Peces Vivos se hizo pública en octubre de 2017, cuando el CTI, con apoyo de la Policía Nacional, capturó a diez personas señaladas de participar en los hechos denunciados.El 23 de octubre del año 2017 fueron capturadas por el CTI, con el apoyo de la Policía Nacional, 10 personas señaladas de cometer toda clase de maltratos crueles e inhumanos contra menores de edad que se encontraban en una fundación para atención especializada de Ibagué. De este grupo, ocho ya han sido condenadas; una de ellas mediante preacuerdo. Una más fue absuelta y otra falleció.Los involucrados en el momento de las capturas fueron la directora Johana Dignore Rodríguez Olaya; la coordinadora Dignore Olaya Hernández (madre de la directora, fue absuelta); la psicóloga Jennifer Stefania Salcedo; las enfermeras Yenny Carolina Camelo Osorio (Q. E. P. D., falleció en marzo de 2020 en la ciudad de Manizales) y Paola Andrea Tique Vera; y los formadores Paula Andrea Patiño Buitrago, Claudia Maritza Flores Medina, Claudia Lorena Pedraza Henao, Ángel Duván Serna Molina (condenado a 8 años y 39 días en 2018 mediante preacuerdo con la Fiscalía) y Edison Jaber Calderón Espitia.La institución, ubicada en el barrio La Pola de Ibagué y dedicada a la atención especializada de menores con discapacidad mental o condiciones psicosociales, quedó en el centro de una investigación que reveló presuntos episodios de maltrato y sometimiento.Uno de los elementos que tomó fuerza durante la investigación fueron las denuncias sobre las llamadas contenciones físicas, procedimientos que, según la Fiscalía, debían contar con autorización médica especializada.En el proceso se estableció que algunas de esas prácticas habrían sido realizadas sin la autorización correspondiente. Incluso se investigó la elaboración de órdenes con contenido falso para justificar determinadas inmovilizaciones.Uno de los primeros resultados judiciales llegó en 2018, cuando Ángel Duván Serna Molina, quien trabajaba como formador en la institución, aceptó mediante un preacuerdo su responsabilidad por los hechos investigados. La justicia le impuso entonces una pena de ocho años, un mes y nueve días de prisión.La Fiscalía señaló en ese momento que Serna Molina había participado en 129 procedimientos de contención considerados inhumanos dentro de la investigación.