La actual temporada de lluvias ha generado graves afectaciones en diversas regiones del país, impactando de manera severa a departamentos como Boyacá, Arauca, Santander y, con especial rigor, a Casanare. Dentro de esta última sección del territorio nacional, el municipio de San Luis de Palenque registró durante los últimos días una de las emergencias más complejas de su historia reciente debido a las crecientes súbitas de sus principales afluentes hídricos.El mandatario local, Ediber Vásquez, informó que la emergencia principal se desencadenó el pasado viernes, cuando el caudal del río Pauto superó sus límites e inundó la mayor parte de las viviendas de la cabecera municipal, alcanzando niveles de altura considerables dentro de los hogares y afectando de manera directa las pertenencias de los habitantes.Magnitud de la emergencia y balance de damnificadosDe acuerdo con el reporte oficial entregado por el alcalde Vásquez, el impacto del desbordamiento afectó de manera simultánea la infraestructura urbana y los sectores rurales ribereños. Las evaluaciones preliminares arrojan una cifra que asciende a los miles de ciudadanos afectados en sus condiciones mínimas de habitabilidad."Tuvimos un desbordamiento y terminamos con el 70%, 80% de nuestro casco urbano inundado, donde el nivel del agua alcanzó alturas a más de un metro de las viviendas en, en varios barrios", puntualizó el mandatario en Mañanas Blu, con Néstor Morales.Respecto al censo de la población afectada, la administración municipal confirmó que se registran aproximadamente 2.500 damnificados. Este grupo comprende no solo a los residentes de los barrios del casco urbano, sino también a un número considerable de familias campesinas asentadas en las veredas ribereñas que integran la cuenca del río Pauto, la cuenca del río Cravo Sur y algunas zonas aledañas a la cuenca del río Guanapalo.Un hecho sin precedentes históricosLas autoridades locales explicaron que las dimensiones de esta inundación no tienen registros comparativos en el histórico del municipio. La causa directa del fenómeno se atribuye a un fuerte incremento de las precipitaciones en las zonas altas donde nacen los ríos que circundan la región llanera.Vásquez argumentó que la situación sobrepasó cualquier contingencia previa: "Esta inundación realmente no, no había registrado precedente acá en nuestro municipio de San Luis de Palenque. Desde la vida fundacional de nuestro pueblo nunca habíamos tenido que enfrentar una inundación de esta dimensión". Asimismo, confirmó que los análisis técnicos indican que un "torrencial aguacero en la parte alta de la cuenca de los ríos, del río Cravo Sur, del río Tocaría, del río Pauto" fue el detonante del desastre.Labores de recuperación y riesgo sanitarioAl cumplirse el quinto día del inicio de la emergencia, el nivel de las aguas en el casco urbano ha retrocedido, permitiendo iniciar las labores de remoción y limpieza. No obstante, las autoridades advierten que la etapa posterior a la inundación presenta riesgos complejos debido a la acumulación de sedimentos y escombros, lo que podría derivar en problemas de salud pública si no se interviene oportunamente.Para contrarrestar una posible emergencia sanitaria, la Alcaldía de San Luis de Palenque coordina un plan de acción conjunto con la Gobernación de Casanare, los organismos de socorro y la Fuerza Pública. El alcalde destacó de manera particular el apoyo brindado por la Brigada 16 del Ejército Nacional y las unidades de la Policía Nacional, quienes han estado al frente de las labores de remoción de desechos y lodo en las viviendas y vías públicas.Llamado a la solidaridad y articulación con el gobierno electoEn el marco de la atención a la emergencia, el fin de semana coincidió con la visita al departamento de Casanare del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien participó en las mesas de empalme territorial junto al gobernador y los alcaldes de la región. Durante este encuentro, los mandatarios locales expusieron formalmente la gravedad de la situación invernal.Según lo manifestado por el alcalde Vásquez, el presidente electo realizó anuncios de apoyo orientados a la mitigación de los daños y encargó formalmente a la futura primera dama, Ana Lucía Pineda, la tarea de coordinar la recolección de ayudas y la administración del esquema de solidaridad para atender a las víctimas del invierno en esta zona del país.Debido a que una gran cantidad de familias perdieron la totalidad de sus enseres, alimentos y vestuario, el mandatario de San Luis de Palenque hizo un llamado urgente tanto a la institucionalidad central como a los ciudadanos colombianos para agilizar el envío de elementos de primera necesidad. Entre los requerimientos prioritarios se encuentran kits de aseo y desinfección, alimentos no perecederos, ropa, pañales, leche para niños, bienestarina, colchones y colchonetas que permitan iniciar la fase de estabilización comunitaria.
La emergencia por la temporada de lluvias en Casanare sigue agravándose. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó este domingo el balance de afectaciones y confirmó que 13 municipios permanecen en emergencia, con 3.632 familias damnificadas y 51 vías bloqueadas o destruidas.Ante la magnitud de la situación, el Ejército Nacional mantiene desplegadas sus capacidades de atención y prevención de desastres en los municipios de San Luis de Palenque y Trinidad, donde soldados de la Brigada de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres apoyan las labores de rescate, evacuación y asistencia humanitaria.Dos pelotones especializados trabajan en cinco frentes de atención junto con el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, autoridades locales y organismos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.En San Luis de Palenque, las tropas han evacuado y rescatado a 15 personas que se encontraban en riesgo por el aumento del nivel de las aguas. En Trinidad, las labores se concentran en las veredas Bélgica, San Vicente, Bucare, La Cañada, San Pedro y La Soledad, donde fueron rescatadas tres personas y se brindó asistencia directa a 80 habitantes afectados.Como parte de la respuesta institucional, el Ejército también apoyó el embarque y distribución de ayudas humanitarias para cerca de 450 personas, además de la entrega de 15.000 litros de agua potable. Las autoridades priorizan la atención de unas 800 familias, mientras continúan evaluando las necesidades en las zonas inundadas.La emergencia no solo afecta a Casanare. Las intensas lluvias y el desbordamiento de los ríos mantienen impactos en otras regiones de los Llanos Orientales y la frontera con Venezuela. En Arauca, el balance supera las 9.000 familias afectadas, mientras que en Boyacá también se reportan daños en varios municipios. Del lado venezolano, la población de La Victoria, en el estado Apure, continúa inundada tras la ruptura de un dique y el incremento del caudal del río Arauca, pese a que el nivel del agua ha comenzado a descender paulatinamente.
En medio de la emergencia provocada por las fuertes lluvias que mantienen a Casanare en calamidad pública, el presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció una campaña de recolección de ayudas humanitarias para las familias damnificadas y aseguró que el departamento será una prioridad durante su Gobierno.El anuncio se produjo un día después de que el mandatario encabezara en Yopal el segundo empalme regional de su administración. Allí sostuvo una reunión con el gobernador de Casanare, César Ortiz, y los alcaldes de los 19 municipios del departamento para conocer de primera mano las necesidades de la región y revisar los proyectos que esperan financiación del Gobierno nacional.A través de su cuenta de X, De La Espriella informó que encargó a la futura primera dama, Ana Lucía Pineda, coordinar la recepción y entrega de las ayudas humanitarias.Según indicó, hasta el momento ya se han recolectado más de 16.000 ayudas gracias a las donaciones de ciudadanos, y la campaña continuará en Yopal para recibir alimentos no perecederos, agua potable, cobijas y elementos de aseo destinados a las familias afectadas.Las donaciones se reciben en la calle 12 # 21-45, en el barrio Bello Horizonte, en Yopal, donde el equipo del mandatario electo está recibiendo alimentos no perecederos, agua potable, elementos de aseo, cobijas y otros artículos de primera necesidad para las familias afectadas.Además de la recolección de donaciones, el presidente electo anunció una primera entrega de 6.500 mercados con alimentos no perecederos, 3.500 colchonetas, 2.000 kits de aseo, 2.000 kits de enseres para el hogar y 2.000 hamacas, como parte de la atención humanitaria para los damnificados.Durante su intervención en Yopal, De La Espriella explicó que escogió a Casanare como sede del segundo empalme territorial en reconocimiento al respaldo electoral recibido en ese departamento.El mandatario aseguró que su propósito será ejecutar el presupuesto nacional desde las regiones y trabajar directamente con gobernadores y alcaldes para sacar adelante los proyectos priorizados por cada territorio.En ese sentido, les pidió a los mandatarios locales presentar principalmente las iniciativas que ya se encuentran en fase tres de estructuración, con el objetivo de acelerar su ejecución una vez inicie el nuevo Gobierno.También afirmó que, si el presupuesto nacional no alcanza para financiar todas las obras, buscará recursos mediante la banca multilateral y alianzas con el sector privado.Los anuncios se producen mientras Casanare mantiene la declaratoria de calamidad pública, luego del desbordamiento de los ríos Casanare, Ariporo, Pauto, Cravo Sur y Tocaría, situación que deja más de 4.200 familias damnificadas y mantiene activas las alertas rojas por nuevas crecientes.De La Espriella aseguró que la atención a esta emergencia será una de las primeras acciones de su administración y sostuvo que este tipo de campañas de solidaridad se fortalecerán una vez asuma oficialmente el Gobierno.
La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) solicitó al Gobierno Nacional realizar una evaluación inmediata de las pérdidas ocasionadas por la emergencia invernal en Casanare y Arauca, así como activar ayudas financieras para los productores afectados por las inundaciones que han destruido miles de hectáreas de arroz próximas a cosecha.El gremio también pidió la puesta en marcha de líneas de crédito de emergencia, la refinanciación de deudas sin penalidades y subsidios directos para pequeños, medianos y grandes productores damnificados. Además, solicitó el envío de maquinaria amarilla para reconstruir jarillones, limpiar canales de drenaje y rehabilitar las vías terciarias que conectan las zonas de producción.Fedearroz expresó su máxima preocupación por la situación que atraviesan los dos departamentos, donde el desbordamiento de los ríos Tocaría, Pauto, Cravo Sur y Casanare ha provocado avalanchas e inundaciones que afectan tanto áreas urbanas como rurales.Según el reporte del gremio, las crecientes han inundado miles de hectáreas de arroz que se encontraban en la etapa final antes de la cosecha. Las afectaciones se concentran en la mayoría de los municipios de Casanare y en varias zonas de Arauca, donde también se registran daños en la infraestructura agrícola, carreteras, vías secundarias y terciarias.El gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, hizo un llamado urgente al Ministerio de Agricultura y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para coordinar una respuesta inmediata que permita atender a las comunidades afectadas y restablecer las condiciones para la producción agropecuaria.El dirigente gremial insistió en que es prioritario conformar comisiones técnicas con participación de las autoridades nacionales y departamentales para elaborar un censo real de las hectáreas afectadas y dimensionar las pérdidas, especialmente porque Arauca permanece incomunicado por vía terrestre debido a la emergencia.Fedearroz reiteró su disposición de apoyar las evaluaciones técnicas que sean necesarias y aseguró que continuará acompañando a los productores durante la emergencia, mientras espera que el Gobierno adopte medidas para mitigar el impacto económico y social que deja la temporada de lluvias en la región.
El presidente electo, Abelardo De La Espriella, culminó este sábado en Casanare su segundo empalme territorial de los 32 que tiene previsto realizar en el país. Desde Yopal se reunió con el gobernador y los alcaldes de los 19 municipios del departamento para revisar las principales necesidades de la región y definir las prioridades que buscará impulsar desde el Gobierno Nacional.Durante el encuentro, De La Espriella reiteró que su propósito es convertir a Casanare en uno de los principales motores de la economía colombiana y en un referente mundial para la producción y exportación de alimentos, mediante el fortalecimiento de los sectores agroindustrial, agropecuario y de hidrocarburos.Además, aseguró que los recursos destinados al departamento serán ejecutados con estrictos controles."Casanare merece un mejor presente y un mejor futuro, y eso se logra interactuando directamente desde el Gobierno Nacional con los 19 alcaldes y con el señor gobernador. (...) Vamos a ayudar al departamento y a sus 19 municipios, pero cada peso que se mande voy a estar ahí, atento a que se invierta como debe ser", afirmó.El presidente electo también indicó que solicitará a los mandatarios locales priorizar los proyectos que ya cuentan con estudios avanzados para acelerar su ejecución una vez inicie su administración, aunque advirtió que primero será necesario conocer la situación financiera que recibirá el país.La visita coincidió con la emergencia que enfrenta Casanare por las fuertes lluvias e inundaciones que afectan a los 19 municipios del departamento. Frente a esta situación, De La Espriella anunció una campaña de recolección de ayudas humanitarias para atender a las familias damnificadas."Desde esta mañana muy temprano, cuando salí de Barranquilla, empezamos una campaña que nos permita recaudar ayudas para los damnificados por las inundaciones en el departamento. Los 19 municipios están afectados (...) Se ha dispuesto la entrega de 3.500 colchonetas, 2.000 kits de enseres básicos para el hogar, 6.500 mercados con alimentos no perecederos, 2.000 kits de aseo y también vamos a enviar 2.000 hamacas", señaló.Asimismo, informó que solicitó a su esposa, Ana Lucía Pineda, liderar el equipo encargado de coordinar la atención a la emergencia mientras avanza la recolección y distribución de las ayudas.
Las autoridades ambientales iniciaron este jueves el proceso de alimentación complementaria para los caimanes llaneros que permanecen en el Parque Agroecológico Merecure, como parte de las acciones contempladas en el Plan de Trabajo para la Recuperación, Conservación y Liberación de esta especie.La actividad se desarrolla de manera articulada entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, autoridades ambientales, organizaciones aliadas y las entidades que hacen parte del Programa de Conservación del Caimán Llanero.De acuerdo con los reportes técnicos, los ejemplares cuentan con condiciones naturales que les permiten complementar su alimentación. Sin embargo, las entidades encargadas del seguimiento determinaron realizar jornadas adicionales de alimentación durante los próximos días con el propósito de fortalecer las condiciones de manejo y bienestar de los animales mientras avanzan las demás acciones previstas en el plan de trabajo.El Ministerio de Ambiente explicó que la medida tiene en cuenta las características biológicas del caimán llanero, una especie propia de la Orinoquia colombiana. Al tratarse de un reptil de sangre fría y de metabolismo lento, puede permanecer varios días sin requerir alimento.Las autoridades señalaron que continuarán implementando medidas orientadas al manejo, recuperación y conservación de la especie, en el marco de las estrategias definidas para su protección y eventual liberación.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se pronunció sobre la masacre de cinco personas ocurrida en un establecimiento en Villanueva, Casanare, donde dos hombres armados irrumpieron y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra quienes se encontraban en el lugar.De acuerdo con el ministro, las primeras hipótesis apuntan a un ajuste de cuentas entre estructuras criminales. “Cuando analizamos el fenómeno del homicidio en Colombia, encontramos que está principalmente ligado a luchas entre bandas. Es decir, muchas de las víctimas hacen parte de estos grupos, pero esto no puede seguir ocurriendo”, afirmó en entrevista con Blu Radio.El ministro confirmó que las autoridades ya adelantan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar a los responsables, en medio de un contexto de disputa territorial entre organizaciones ilegales.Sobre la presencia de grupos criminales en la zona, señaló que se ha identificado la injerencia de exintegrantes de disidencias de las antiguas Farc, así como intentos de expansión de estructuras asociadas a alias ‘Iván Mordiso’ hacia regiones como Casanare. A esto se suman reductos de antiguos grupos paramilitares que también delinquen en el área.Sánchez indicó que aún no se ha establecido con precisión qué organización estaría detrás de la masacre, pero reiteró que la prioridad es contener la violencia derivada de estas confrontaciones. “Estamos investigando exactamente de qué se trata”, puntualizó.
La reciente masacre ocurrida en el municipio de Villanueva, Casanare, ha generado conmoción en la región y reavivado las alertas sobre la seguridad en zonas rurales del país. Cinco hombres fueron asesinados en un hecho que, según las autoridades locales, aún permanece bajo investigación. El alcalde Héctor Vizcaíno confirmó que las víctimas eran campesinos dedicados a labores agrícolas y ganaderas, desmintiendo versiones preliminares que apuntaban a un ajuste de cuentas entre estructuras criminales.En entrevista con Mañanas Blu, con Néstor Morales, el mandatario local entregó detalles sobre el crimen y pidió celeridad en las investigaciones para esclarecer lo sucedido. “5 personas, un homicidio múltiple... los hechos están por esclarecer”, afirmó el alcalde, quien encabezó un consejo de seguridad tras el ataque ocurrido en zona rural del municipio .Campesinos entre las víctimas: perfil de los asesinadosSegún el alcalde Vizcaíno, al menos tres de los fallecidos eran reconocidos habitantes del municipio, mientras que los otros dos llevaban varios años residiendo en la zona.El mandatario fue enfático en señalar que los hombres asesinados se dedicaban a actividades del campo: “Oficios del campo, ganadería, agricultura, es lo que yo hoy puedo mencionarle” . Esta declaración contradice versiones iniciales que sugerían posibles vínculos con actividades ilícitas como el abigeato.Vizcaíno evitó confirmar cualquier hipótesis sobre los móviles del crimen y manifestó que corresponde a las autoridades judiciales determinar las causas. “Nos toca esperar que las autoridades nos mencionen esto”, indicó, insistiendo en la necesidad de prudencia frente a versiones no verificadas.Hipótesis en investigación y presencia de grupos armadosEl caso se produce en un contexto complejo de seguridad en el departamento de Casanare. De acuerdo con informes de entidades como Indepaz, en la región tienen presencia diversos grupos armados ilegales, entre ellos el ELN, el Clan del Golfo y disidencias de las FARC.Sin embargo, el alcalde fue cauteloso al referirse a posibles responsables. “Que yo le pueda mencionar en este momento que las personas que causaron estos hechos son pertenecientes a estas bandas delincuenciales sería imprudente”, señaló .Las autoridades locales confirmaron que la masacre ocurrió hacia las 7:30 de la noche en una zona rural ubicada a aproximadamente 24 kilómetros del casco urbano. Desde ese momento, se activaron operativos de seguridad y se convocó un consejo extraordinario con la participación de la Policía, el Ejército y la Fiscalía.Villanueva en alerta: temor por regreso de la violenciaVillanueva, que durante años logró estabilizar su situación de orden público, enfrenta ahora el temor de un posible recrudecimiento de la violencia. El alcalde recordó que el municipio ya vivió episodios críticos durante las décadas de los 90 y principios de los 2000, cuando el paramilitarismo marcó la vida cotidiana. “Esto no sucedía hace muchos años en Villanueva… hoy esto tiene alerta máxima”, expresó con preocupación .Asimismo, destacó los esfuerzos institucionales para fortalecer la seguridad, incluyendo la implementación de un sistema de vigilancia con 93 cámaras, algunas con tecnología de reconocimiento facial y de placas. No obstante, reconoció las limitaciones de la administración local frente a fenómenos criminales de mayor escala.
Una nueva masacre sacude al país en las últimas horas. Esta vez, el hecho violento se registró en el departamento de Casanare, donde cinco hombres fueron asesinados en medio de un ataque armado ocurrido en zona rural del municipio de Villanueva.De acuerdo con la información preliminar entregada por las autoridades, el crimen se presentó en la vereda El Fiscal, donde las víctimas se encontraban reunidas en un establecimiento comercial durante la noche. En ese momento, dos hombres armados llegaron al sitio a bordo de una motocicleta y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra quienes se encontraban allí.El ataque, que dejó cinco personas muertas en el lugar, generó pánico entre los habitantes del sector, quienes aseguran que la situación de orden público en esta zona del sur del departamento viene generando preocupación desde hace varios meses.El comandante de la Policía de Casanare, el coronel Pablo Galindo, confirmó que una de las principales hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas. Según explicó, los agresores actuaron de manera directa y organizada, lo que refuerza la teoría de que se trataría de un hecho premeditado.Tras lo ocurrido, la Gobernación de Casanare convocó de manera urgente un consejo extraordinario de seguridad con presencia de las Fuerzas Militares y la Policía, en el que se definieron acciones para reforzar el control en la zona rural y prevenir nuevos hechos violentos.El gobernador César Ortiz rechazó contundentemente el ataque y anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que permita dar con el paradero de los responsables de este múltiple homicidio.Entre tanto, unidades de investigación criminal e inteligencia avanzan en la recolección de pruebas y testimonios que permitan esclarecer lo sucedido y judicializar a los autores del ataque.
Dos sismos de magnitud 4.0 se registraron este domingo 12 de abril de 2026 en zona rural de Sácama, en el departamento de Casanare, de acuerdo con los boletines actualizados del Servicio Geológico Colombiano. Los eventos, ambos de profundidad superficial (menor a 30 kilómetros), fueron percibidos por habitantes del sector sin que hasta el momento se reporten emergencias mayores.Según la información oficial, el primer movimiento telúrico ocurrió hacia las 4:00 de la tarde, mientras que el segundo fue reportado a las 8:39 de la noche. El epicentro se ubicó aproximadamente a 10 kilómetros de Sácama, en una zona con actividad sísmica moderada, lo que llevó a las autoridades a mantener seguimiento constante ante posibles réplicas.Tras los eventos, organismos de gestión del riesgo y autoridades locales activaron protocolos de verificación en el área para descartar afectaciones en infraestructura o comunidades cercanas. Hasta ahora, no se han reportado daños materiales significativos ni personas lesionadas.Recuerde que, según información de la Cruz Roja Colombiana, las recomendaciones de autoprotección en caso de sismos, entre ellas mantener la calma, ubicarse en zonas seguras como columnas o estructuras firmes, y protegerse de objetos que puedan caer, son importantes. Asimismo, la importancia de revisar instalaciones de gas, agua y energía, y evacuar hacia espacios abiertos una vez finalice el movimiento.
Varias subregiones de Antioquia registran emergencias por las recientes precipitaciones y fuertes vientos. Las autoridades reportan daños en viviendas, cultivos y vías en los municipios de Santa Bárbara, Apartadó, Carepa y Chigorodó.En el municipio de Santa Bárbara, un fuerte vendaval afectó sectores urbanos como la calle Sucre, Alto de las Guacas y Alto de las Hermanas, así como las veredas Corozal, Los Charcos, El Vergel, La Úrsula y Guayabales. El saldo preliminar es de 40 familias damnificadas por daños en cubiertas, interrupciones en el servicio de energía y afectaciones en cultivos de plátano, café y mango.Por otra parte, en la subregión del Urabá antioqueño, las fuertes lluvias provocaron inundaciones y desbordamientos. En Apartadó, los habitantes sufren su cuarta inundación del año debido al desbordamiento de afluentes, a pesar de las obras de mitigación realizadas previamente con muros de contención con llantas recicladas y cemento.En Carepa, el desborde del río Vijagual y las anegaciones en el barrio El Oasis dejaron cerca de 30 personas afectadas y problemas de movilidad; una damnificada del municipio cuenta lo que perdió tras la inundación."Era de día, empezó a llover, yo no pensé que se subía. Y, a pesar de que atranqué mi puerta con bolsas, trapos, cuñas, siempre entró como dos hileras de adobe. Se mojó mi basecama, pero pude salvar lo de más", indicó la mujer afectada.Entre tanto, en Chigorodó, las intensas lluvias generaron familias damnificadas y daños viales críticos en la vereda Remigio, donde la pérdida total de la banca dejó incomunicada a la comunidad. Asimismo, las autoridades evalúan procesos erosivos en la zona. "Se mantienen activos todos los protocolos y los procesos de atención de la emergencia para control de inundaciones. Y en el municipio de Chigorodoque se presenta afectación vial de una de las veredas principales. Ya el Dagran dispuso maquinaria en territorio para dar conectividad inmediata a las personas que se encuentran incomunicadas en este momento", señaló la directora del DAGRAN, Vanessa Paredes Zúñiga.Los consejos municipales de gestión del riesgo de Carepa y Apartadó, en articulación con el Dagran, mantienen activos los protocolos de atención desde el pasado 6 de febrero para adelantar la caracterización de daños, la entrega de ayudas humanitarias y la recuperación de las vías afectadas en el Urabá.
Los terremotos registrados en Colombia y Venezuela durante los últimos meses ocurrieron en zonas diferentes y a profundidades muy distintas, pero ambos hacen parte de una dinámica geológica regional que los expertos identifican como un mismo “contexto tectónico”.La explicación fue entregada por Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en entrevista con la agencia EFE, al analizar el movimiento de magnitud 7,4 registrado en Colombia y compararlo con los fuertes terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.Para el especialista, la conexión está en la interacción de las placas tectónicas que atraviesan esta parte de Suramérica. Sin embargo, esto no significa que el terremoto ocurrido en Colombia haya sido provocado directamente por los sismos de Venezuela.¿Qué relación tienen los terremotos de Colombia y Venezuela?Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.Hay una diferencia clave entre ambos terremotosAunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.¿Por qué sorprendió tanto el terremoto de Colombia?Para el geólogo del IGME, uno de los aspectos que deberán estudiar con especial atención es la cantidad de daños producidos por un terremoto que ocurrió a una profundidad considerable.Pérez calificó el fenómeno colombiano como “bastante complejo” y señaló que será necesario analizarlo a fondo, precisamente porque un sismo de estas características y profundidad puede presentar particularidades importantes.El experto explicó que se trató de un terremoto relacionado con la dinámica de la zona de subducción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.La profundidad también es relevante para entender cómo se propagaron las ondas y por qué el movimiento pudo sentirse en una amplia zona del país.¿Por qué en algunas zonas el terremoto se sintió durante más tiempo?Otro elemento que ayuda a explicar las diferencias en la percepción del terremoto es el llamado efecto de sitio.Pérez explicó que las propiedades geológicas y mecánicas del terreno pueden modificar el comportamiento de las ondas sísmicas. En determinadas condiciones, el suelo puede amplificar tanto la frecuencia como la amplitud del movimiento.Esto no solo puede hacer que las personas perciban el terremoto durante más tiempo, sino que también puede incrementar el impacto sobre las construcciones ubicadas sobre determinados terrenos.El especialista recordó, sin embargo, que los terremotos no pueden predecirse y que el seguimiento posterior permite evaluar escenarios, no anticipar con certeza la hora o magnitud de un próximo movimiento.Por otro lado, Pérez mencionó el caso del volcán Puracé, que se encuentra en actividad moderada y presentó cambios que, según el experto, deben ser objeto de seguimiento.En este punto, el análisis científico busca establecer si existe algún tipo de interacción entre los diferentes procesos geológicos y evaluar su evolución.
La Gobernación de Antioquia y los consejos de gestión del riesgo desplegaron una operación de apoyo humanitario y técnico hacia los departamentos vecinos de Chocó y Risaralda, afectados por la emergencia.Desde el Puesto de Mando Unificado, encabezado por el gobernador Andrés Julián Rendón, se coordinó el envío de cuatro helicópteros civiles con 18 rescatistas especializados de la Cruz Roja y la Defensa Civil hacia el Chocó.Adicionalmente, por vía terrestre se movilizaron 100 soldados del Ejército, 22 unidades de la Cruz Roja y 11 de la Defensa Civil, acompañados de tres binomios caninos expertos en búsqueda y rescate. Edwin Montoya es coordinador de la misión por parte de la Cruz Roja."En total, la Cruz Roja se movilizó con 30 voluntarios de rescate. Vamos conectados con colegas de la defensa civil y vamos a conectar allá con bomberos locales. Ahí habrá un equipo de coordinación que nos conectará con las entidades que estén allá desarrollando acciones para nosotros entrar a apoyarlos de la mejor manera posible", expuso.Por su parte, desde la ciudad de Medellín se enviaron a Quibdó un equipo especializado de 21 bomberos, 2 ingenieros expertos en estructuras y 2 caninos de búsqueda, con equipos de rescate, drones, sistemas de localización y capacidad para levantar cargas.Asimismo, el municipio de Sabaneta desplegó un equipo especializado de 12 bomberos y 5 perros de búsqueda rumbo a Pereira. "Que se han desplazado a la ciudad de Pereira, 12 de nuestros bomberos más 5 caninos, acompañados por nuestro capitán Carlos Andrés, de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios de Sabaneta, para apoyar las labores de búsqueda y rescate", destacó el alcalde de Sabaneta, Alder Cruz.Mientras tanto, el DAGRAN dispuso el desplazamiento del grupo COL-26, unidades de Ponalsar y más cuerpos de socorro hacia territorio risaraldense para apoyar las labores de salvamento. "Desde el departamento de Antioquia hemos desplegado toda nuestra capacidad operativa e institucional para atender esta emergencia y, sobre todo, la valoración de daños. Ya enviamos unidades de apoyo de la defensa civil y de la Cruz Roja a este, a la ciudad de Quibdó, y muy seguramente el día de mañana, vía terrestre, estamos enviando equipos y más personal de apoyo", expuso Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN.En cuanto al balance preliminar en Antioquia se evalúan afectaciones en 80 municipios, las autoridades reportan una persona fallecida, 12 lesionadas, 697 viviendas con daños, 39 iglesias afectadas y 122 instituciones educativas con perjuicios en su infraestructura.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes que hay 164 españoles sin localizar tras el terremoto de Colombia, pero no constan fallecidos ni heridos de origen español.En declaraciones a los medios en la ciudad española de Ceuta, fronteriza con Marruecos, donde se encuentra de visita oficial, Albares dijo que tanto la Embajada como el Consulado están movilizados para ayudar a la colonia española en Colombia para lo que sea necesario.En un primer censo, las autoridades españolas contactaron con todos los integrantes de esa colonia excepto 164, a los que Albares pidió que se comuniquen con los servicios consulares.En las redes sociales y en la página web tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de la Embajada y el Consulado en Colombia, estas personas pueden encontrar los teléfonos de emergencia consular tanto en Bogotá como en la unidad de crisis ya movilizada en la sede ministerial, explicó el ministro.La ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo está a disposición de las necesidades que pueda tener el pueblo de Colombia, como ocurrió con el reciente terremoto de Venezuela.Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia y causó al menos 132 muertos, más de 570 heridos y multitud de desaparecidos.Además, decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV expresó este martes su dolor por las víctimas y daños materiales que ha causado el terremoto en Colombia y mostró su gratitud a todos "a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, envió en nombre del pontífice, un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal, Francisco Javier Múnera Correa, en el que asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El terremoto de magnitud 7,4 deja al menos 160 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.