Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
En medio de la polémica por las investigaciones sobre el manejo del alumbrado público, el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, se pronunció públicamente y lanzó duros cuestionamientos frente al proceso que adelanta la Contraloría Municipal en su contra como presunto responsable fiscal por la desaparición de toneladas de chatarra de alumbrado público y navideño que estaban en dos bodegas de la administración. A través de un comunicado, el exmandatario aseguró que la auditoría no solo involucra a su administración, sino también a gobiernos anteriores, mencionando los periodos de Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, así como a algunos de sus funcionarios. Según explicó, las irregularidades detectadas en el sistema de alumbrado público ya habían sido advertidas por su gobierno y notificadas a los entes de control desde el 12 de febrero de 2024, lo que, a su juicio, demuestra que ha actuado con transparencia desde el inicio de su administración.De acuerdo con el ente de control, el material -que no estaba registrado en el inventario oficial- desapareció de dos bodegas y está avaluado en cerca de 46.000 millones de pesos. La cifra representa un incremento significativo frente al cálculo inicial de 21.000 millones, tras los avances de la investigación.El proceso también vincula a los exsecretarios de Infraestructura Jorge Alejandro García Henao e Iván José Vargas, así como a la actual titular de esa cartera, María del Rosario Torres. Igualmente, fueron incluidos los asesores Robin Castro y Jhon Fernando Larrota.Sin embargo, el exalcalde fue más allá y cuestionó la forma en que se ha desarrollado la auditoría. Afirmó que las cifras presentadas han cambiado durante el proceso y que no hay claridad ni consistencia en los hallazgos, lo que, según dijo, genera dudas sobre el rigor de la investigación. También señaló que la Contraloría Municipal “se ha visto influenciada por terceros”, quienes, según él, tendrían intereses personales en el caso y estarían promoviendo versiones que buscan afectar su imagen pública. La investigación de la Contraloría de Bucaramanga se sustenta, entre otros elementos, en tres CD que contienen más de 40 folios, así como en bitácoras de ingreso a los depósitos donde se almacenaban las luminarias. Según el informe, el presunto detrimento patrimonial se compone de 760 postes avaluados en 2.500 millones de pesos, 27.102 luminarias por 1.600 millones, 431 reflectores por 2.130 millones y un transformador valorado en 26.000 millones de pesos.Este caso tuvo origen en una denuncia instaurada en 2025 por el entonces concejal Carlos Parra, lo que dio paso a las actuaciones del organismo de control que hoy avanzan en la determinación de responsabilidades fiscales.En su pronunciamiento, Jaime Andrés Beltrán, aseguró que defenderá su honra y que está dispuesto a responder ante cualquier requerimiento de los entes de control, aunque insistió en la necesidad de contar con garantías para un proceso justo. Este nuevo pronunciamiento del exalcalde se da en un contexto de creciente tensión entre la administración municipal y los organismos de control, en el escándalo de la chatarra, que sigue generando debate público y que pone nuevamente bajo la lupa la gestión de los recursos en Bucaramanga.
La situación de orden público en el paro minero parece agravarse como lo denunció a través de su cuenta de X el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien indicó que, “el diálogo con los manifestantes, no puede ser un cheque en blanco: están quemando embarcaciones de empresas de minería ilegal”.La denuncia del mandatario llega justo el día en el que una delegación del Gobierno nacional llegó a Caucasia para entablar conversaciones con los manifestantes que completan cinco días bloqueando dos puntos importantes para la movilidad del Bajo Cauca antioqueño.Aunque aún no se conocen los avances que se han alcanzado en la mesa de diálogo, parece que durante las primeras 24 horas no hubo acuerdos y por ello los manifestantes salieron a las calles del municipio de Caucasia a indicar que no levantarán los bloqueos.Aunque la Fuerza Pública no ha entregado el reporte sobre este hecho vandálico, desde el paro minero aseguraron que ninguna de las partes se ha levantado de la mesa de diálogo y que por el contrario están sumando esfuerzos para tratar de encontrar una solución pronta a la problemática, a la par que investigan los hechos ocurridos recientemente.El coronel Luis Muñoz, comandante de la Policía Antioquia, mencionó que a la espera de los esperados acuerdos aún hay dos bloqueos importantes que las autoridades atienden y que por quinto día consecutivo afectan la movilidad hacia la Costa Atlántica."Tenemos como prevalencia un bloqueo intermitente en el sector de Campo Alegre, en la salida hacia el municipio de Montería, y también otro bloqueo, también con intermitencia en el sector del coliseo, en la glorieta que se ubica ahí contigo al coliseo", explicó.Ante la ocurrencia de este hecho delictivo denunciado por Andrés Julián Rendón, el mandatario le pidió al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que le permita a la Fuerza Pública actuar en el contexto del paro minero en el Bajo Cauca antioqueño.
En el sur del Valle de Aburrá, la fuerza pública está tras la pista de tres hombres señalados de cometer un grave hurto en el centro comercial Monterrey, en el sector de El Poblado.Los hechos ocurrieron en una tienda de videojuegos del noveno piso de este lugar a donde, según el reporte policial, ingresaron tres sujetos con trajes elegantes, gorras y gafas.Una vez allí, amenazaron con armas de fuego a dos vendedores del establecimiento y para evitar cualquier maniobra que frustrara el hurto o su huida les ataron las manos y taparon sus bocas con cinta.En medio de la acción criminal, los delincuentes también hurtaron la caja fuerte de la tienda con 42 millones de pesos en efectivo, producto de la venta de videojuegos.Ahora son las autoridades las que con ayuda de cámaras de seguridad del establecimiento, el centro comercial y de verificación de placas tratan de determinar el paradero de los ladrones que fueron identificados huyendo hacia el sur de la ciudad en un vehículo particular de color gris.
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda volvió a poner en el centro del debate político su confrontación con el expresidente Álvaro Uribe, al confirmar en una reciente entrevista que su principal eje de campaña gira en torno a esa disputa histórica. En la entrevista concedida al diario español El País, Cepeda dejó claro que su enfrentamiento político no está dirigido contra otras figuras de la derecha como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, sino directamente contra Uribe, a quien considera el principal adversario ideológico. “Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con Uribe”, afirmó el senador, reforzando así una narrativa que ha marcado su trayectoria política durante años.Durante la conversación, Cepeda insistió en que su proyecto político no responde a directrices del presidente Gustavo Petro, marcando distancia frente a quienes lo señalan como una continuidad del actual gobierno. “No soy una copia ni un clon de nadie”, subrayó, al tiempo que reconoció fallas en la gestión actual, particularmente en materia de lucha contra la corrupción, la cual calificó como uno de los principales problemas estructurales del país.El senador también abordó temas clave de su propuesta programática. En materia de seguridad, expresó críticas a estrategias como los bombardeos y el uso de glifosato, señalando que generan cuestionamientos éticos y sociales. En cuanto al conflicto armado, reiteró su disposición a retomar negociaciones con el ELN, asegurando que existen posibilidades reales de avanzar en un nuevo proceso de paz, siempre que haya voluntad política.Otro de los puntos destacados fue la elección de la líder indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, decisión que Cepeda defendió como un reconocimiento a la diversidad y a la grave situación que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia. Según afirmó, no debería ser necesario justificar la inclusión de una mujer indígena en un país donde múltiples comunidades están en riesgo de desaparición.En el plano internacional, Cepeda defendió la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con Venezuela y cuestionó acciones que, a su juicio, vulneran el derecho internacional. Asimismo, planteó que cualquier eventual reforma constitucional debe surgir de un gran acuerdo nacional, descartando una postura radical a favor de una Asamblea Constituyente.
Un preocupante panorama en materia de seguridad vial reveló un estudio de la Universidad Manuela Beltrán en Bucaramanga, que advierte un fuerte incremento en la mortalidad de motociclistas en el departamento de Santander durante el inicio de 2026.De acuerdo con cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, en enero de este año se registraron 31 muertes de motociclistas, frente a 17 en el mismo periodo de 2025, lo que representa un aumento del 82,35%. Además, al menos 40 conductores de motocicleta resultaron heridos, lo que evidencia la gravedad de la situación en las vías.El informe señala que los siniestros fatales se concentran principalmente durante los fines de semana. Entre viernes, sábado y domingo ocurrieron 20 de las muertes, reflejando un mayor riesgo en estos días.En cuanto a las causas, la mayoría de los casos fueron clasificados como “no aplica” (8), seguidos de choques contra objetos fijos (6), colisiones con vehículos particulares (5), otras motocicletas (4), transporte de carga (3) y transporte de pasajeros (1).La directora del programa de Fisioterapia de la universidad, Yisel Carolina Estrada, advirtió que esta problemática debe abordarse más allá del ámbito vial.“El aumento de muertes de motociclistas debe analizarse como un problema de salud pública, porque sus consecuencias incluyen trauma, discapacidad y muertes evitables”, explicó.El incremento también se refleja en varios municipios. En Bucaramanga los casos pasaron de 2 a 5; en Barrancabermeja de 1 a 5; en Floridablanca de 3 a 4; mientras que en San Gil y Lebrija se duplicaron, pasando de 1 a 2 en cada localidad.Entre los factores asociados a este aumento se destacan el exceso de velocidad, las maniobras peligrosas, especialmente entre conductores jóvenes, así como conductas agresivas en la vía, el crecimiento del parque de motocicletas y la falta de formación para la conducción segura.El fenómeno no es exclusivo de Santander. A nivel nacional, las muertes de motociclistas también aumentaron un 25%, pasando de 365 en enero de 2025 a 456 en el mismo mes de 2026. Departamentos como Antioquia, Valle del Cauca y Córdoba encabezan las cifras, seguidos por Santander.Ante este panorama, expertos reiteran la importancia de adoptar medidas de prevención como respetar los límites de velocidad, usar casco certificado, mantener distancia de seguridad, evitar maniobras riesgosas y no conducir bajo los efectos del alcohol, con el fin de reducir la accidentalidad y salvar vidas en las vías del país.
La empatía es una de las habilidades socioemocionales que debemos desarrollar si queremos tener relaciones interpersonales respetuosas, funcionales y emocionantes. Entender y sentir lo que el otro está sintiendo nos permite saber actuar en su favor. Estoy convencido que cualquier proceso de formación personal integral tiene que generar rutinas de entrenamiento que permita desarrollar la empatía, sin embargo, considero conveniente que hoy pongamos los límites de la empatía.Leyendo a Adam Waytz encuentro tres límites muy concretos. El primero es que la empatía agota los recursos mentales. Es agotadora. Por eso no es de extrañar que en aquellos oficios donde se exige una empatía continua ocasione lo que llaman “fatiga por compasión”, que se entiende por la incapacidad aguda de empatizar a causa del estrés y del desgaste profesional. Sucede mucho entre profesionales de la salud y personas que trabajan en recursos humanos.El segundo límite es que es un recurso finito. Ella misma se agota. “Cuanta más empatía muestro a mi mujer menos me queda para mi madre; cuando más le doy a mi madre, menos me queda para mi hijo”. Es decir, entre más la usamos con personas cercanas menos tenemos para aquellos que no conocemos.El tercer límite es que puede socavar los valores éticos. Es decir, “Al esforzarnos y concentrarnos para intentar ver y sentir las cosas como la gente de nuestros círculos, también podemos hacer nuestros sus intereses. Esto puede predisponer a pasar por alto las trasgresiones o comportarnos mal nosotros mismos”. Algunas veces la empatía puede hacer que terminemos creyendo que soportable lo que realmente está mal.Pocas veces se habla de estos límites y creo que es necesario hacerlo para no darle un poder mágico a esta habilidad que no tiene, pero a la vez para poder hacer un uso adecuado de ella. Sé empático pero ten claro sus límites.
El presidente Gustavo Petro emprendió dos nuevas batallas en las últimas horas, en contra de informes de dos instituciones del Estado, con las que debería tener una cooperación tranquila y constructiva.En medio de las denuncias sobre amenazas en contra de candidatos a las elecciones del 29 de octubre en varios departamentos del país a manos de las disidencias de alias 'Iván Mordisco' y de otros grupos delincuenciales, el presidente desmintió un informe de la Defensoría del Pueblo que señala que 399 municipios del país, distribuidos en nueve regiones, están en un riesgo que va entre alto y extremo de que ocurran hechos de violencia que pueden afectar el proceso electoral.La Defensoría reveló que para las elecciones de octubre, han aumentado en un 39% el número de municipios en riesgo de violencia de cara a la jornada electoral.El presidente Gustavo Petro respondió en Twitter al informe de la Defensoría, señalando que según él, “no hay 300 municipios en riesgo en las elecciones. Hay 17 y allí estaremos”. Agregó que habrá elecciones en todo el territorio nacional y culpó al gobierno del presidente Iván Duque de la violencia que hoy afronta el país.La otra pelea que viene desde hace meses y que tiende a crecer, es la del presidente Gustavo Petro con el fiscal general Francisco Barbosa en torno a la información de inteligencia sobre un posible plan del ELN para matar al jefe del ente investigador.Mientras la vicefiscal General Martha Mancera reveló que el director de la UIAF le informó a ella sobre movimientos extraños de dineros en el círculo cercano a alias “El Rolo” del ELN y advirtió que es probable que haya un “corto circuito” adentro de las Fuerzas Militares, el ministro de Defensa Iván Velásquez le pidió prudencia al fiscal Barbosa en el manejo público de información que por ahora es reservada.Esas peleas no son buenas para la democracia, lo dice la Constitución, las diferentes ramas del poder público deben trabajar de manera armónica para tomar las mejores decisiones que beneficien a los colombianos.Aquí la opinión de Ricardo Ospina:
Una de las acciones que más nos humanizan es ser agradecidos, y sólo agradece el que entiende que no todo lo merece, aquel que es capaz de captar la generosidad de los otros seres humanos en su vida. La gratitud permite que las personas reconozcan los dones que las personas entregan en la vida, pero también al ser que los hace. Es una emoción que permite cuidar las relaciones interpersonales y a la vez contestar con bondad al que está allí y nos ayuda.Ser agradecido implica tener una buena autoestima. Es decir, no estar empujado por el relato mentiroso del ego que siempre nos hacer creer que lo que recibimos es fruto de nuestras cualidades y no de la acción bondadosa y generosa de la otra persona. Las emociones de inferioridad, de poco valor ocasiona que las personas se impongan ante los demás y les enrostren sus capacidades y posibilidades no dejando espacios a la gratitud.Ayer leía una nota de prensa en el que Margarita Rodríguez insistía en que "Los ensayos clínicos indican que la práctica de la gratitud puede tener efectos impresionantes y duraderos en la vida de una persona. Puede disminuir la presión arterial, mejorar la función inmunológica y mejorar el sueño…También puede ayudar a reducir el riesgo de depresión, ansiedad y trastornos por abuso de sustancias".La gente agradecida es más feliz porque están más satisfechas de su vida y disfrutan lo que tienen. Son más compasivos y empáticos por lo que logran sostener relaciones interpersonales más sólidas y satisfactorias, porque reconocen el don entregado por aquellos con los comparten la existencia.La gratitud se debe expresar con palabras y acciones bien explicitas. No tiene sentido ser agradecido si la otra persona no lo sabe. Por eso me gusta la frase de John F. Kennedy “Debemos encontrar tiempo para detenernos y agradecer a las personas que hacen la diferencia en nuestras vidas”.
Los seres humanos somos jalonados por las expectativas que nos hacemos. Son las ganas de un mejor futuro, de la concreción de los sueños, de la realización de nuestros mejores deseos el logro que nos impulsa todos los días. Pero muchas veces nos llenamos de decepciones, al constatar que existe una gran diferencia entre lo que anhelábamos y lo que está en la realidad. Encontramos que la existencia no se parece en nada a lo que soñamos. ¿Cómo se explica eso?Una primera posibilidad es que nuestras expectativas eran irracionales, es decir, que esperábamos lo que lógica y coherentemente no se puede realizar. A veces el pensamiento mágico hace que creamos que se puede lograr rápidamente lo que exige tiempo. No podemos negar que a veces le pedimos a las personas y los proyectos lo que no pueden dar. Es decir, nos engañamos creyendo que lo imposible es fácil de lograr.La segunda es que olvidamos la naturaleza cambiante de la realidad, nuestras expectativas se enfocan en tratar de encontrar patrones, sentidos, orden en lo que esencialmente es caótico. Es tratar de encausar un río gigante con una canaleta de una pulgada.También puede ser que la ansiedad nos lleve a pedir rápido lo que se demora, y que la decepción no sea real sino fruto de la desesperación de ver resuelto lo que queremos.Pero también la creación de expectativas es fruto de nuestra libertad, sin esta no podríamos crear escenarios, las expectativas son herramientas con las que ampliamos nuestra narrativa, nos animamos a explorar gracias a ellas.Necesitamos realismo para no vivir de decepción en decepción. Las soluciones no caen del cielo se realizan con sacrificio, disciplina, talento y mucho trabajo. Con palabras los problemas no se resuelven. La realidad nos hace caer una y otra vez en cuenta de nuestros límites, pero siempre los podemos correr un poco más.
Inicialmente, se confirmó que Laura Sarabia, quien salió del Gobierno hace más de dos meses en medio del escándalo por el uso presuntamente irregular del polígrafo de la Presidencia con su niñera para esclarecer el robo de una cantidad indeterminada de dinero en efectivo de su casa, podría volver a su cargo como jefa de gabinete del presidente Gustavo Petro.En un comunicado firmado en Washington, Sarabia sugiere que la decisión de la Fiscalía de llamarla a interrogatorio pudo estar impulsada por la confirmación de su posible reintegro a su antiguo trabajo como la “mano derecha” del presidente Petro y anticipó entre líneas la que podría ser su línea de defensa: acudió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para denunciar que en su concepto, el proceso penal y disciplinario en su contra obedece a una estrategia de “violencia política contra la mujer”.Sarabia inicialmente estaba citada para este miércoles a interrogatorio ante la Fiscalía, pero por su viaje a Estados Unidos, decidió aplazar esa diligencia judicial para el próximo 5 de septiembre.El eventual regreso al Gobierno de Laura Sarabia coincide con una semana clave en la que la Fiscalía acelera el proceso de colaboración ante la justicia de Nicolás Petro y Days Vásquez, quienes aceptaron su responsabilidad en delitos vinculados con enriquecimiento ilícito y lavado de activos por dineros que pudieron haber entrado de manera ilegal a la campaña Petro presidente en el año 2022.En el caso de Nicolás Petro, la Fiscalía evalúa si la visita que le hizo el fin de semana su padre, el presidente Gustavo Petro, violó o no la orden del juez que lo dejó en libertad pero le impuso unas condiciones, entre ellas no salir de Barranquilla y no hablar con otras personas que estén mencionadas en la investigación que está en curso.Hablando de ese último hecho, en el Consejo Nacional Electoral avanza la investigación por la presunta violación de topes de ingreso de dineros en la campaña presidencial que llevó a la Casa de Nariño a Gustavo Petro, en la que fueron citados varios de los responsables contables, entre ellos el que fuera gerente de campaña y hoy es la cabeza de Ecopetrol, Ricardo Roa.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.