Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
Irán negó este lunes 23 de marzo la existencia de negociaciones con Estados Unidos para poner fin al conflicto, en respuesta a recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró haber sostenido contactos “productivos” con Teherán. Según la agencia Mehr, que cita a la Cancillería iraní, “no hay conversaciones entre Teherán y Washington”, y calificó las afirmaciones del mandatario como parte de una estrategia para influir en los mercados energéticos.Las declaraciones fueron respaldadas por otras agencias vinculadas al régimen, que reiteraron que Irán no ha participado en diálogos ni directos ni a través de intermediarios. Esto contradice lo dicho por Trump, quien horas antes anunció que pospondría por cinco días un eventual ataque contra infraestructuras energéticas iraníes tras, según él, haber mantenido “conversaciones productivas” con el gobierno iraní.Incluso, un alto funcionario de seguridad citado por Tasnim insistió en que “no ha habido ni hay negociaciones en curso” y advirtió que este tipo de declaraciones hacen parte de una “guerra psicológica”. La fuente agregó que el ultimátum de cinco días anunciado por Trump representa “la continuación del plan estadounidense para cometer crímenes contra el pueblo”, al tiempo que aseguró que Irán continuará respondiendo y defendiendo su territorio. Según medios estatales, la decisión de aplazar los ataques también estaría relacionada con la “credibilidad de las amenazas militares de Irán”.
Un grave accidente de tránsito se registró en la vía que comunica a Bucaramanga con Rionegro, a la altura del kilómetro 11, en el sector conocido como El Cero, dejando como saldo una persona muerta y dos más heridas, entre ellas un menor de 7 años.La víctima fatal fue identificada como el presbítero Óscar Jenry Vera Tamí, párroco de la iglesia Inmaculada Concepción de Rionegro, reconocido por su labor pastoral en diferentes municipios de Santander.De acuerdo con el reporte preliminar, en el siniestro se vieron involucrados cuatro vehículos dos automóviles, una camioneta en la que se movilizaba el sacerdote y un camión tipo turbo. Las primeras hipótesis apuntan a una posible falla en el sistema de frenos del camión, lo que habría provocado la invasión de carril y el posterior choque en cadena.Producto del fuerte impacto, la camioneta en la que viajaba el religioso terminó volcada dentro de un río. Pese a los intentos de auxilio por parte de testigos y organismos de emergencia, el sacerdote quedó atrapado y falleció en el lugar.En el hecho resultaron heridas dos personas, entre ellas un menor de edad, quienes fueron trasladados al hospital de Rionegro, donde reciben atención médica.El padre Vera Tamí era oriundo de Floridablanca, del barrio Santa Ana, y pertenecía a una familia humilde. A lo largo de su vida sacerdotal prestó servicio en municipios como Girón, Málaga, Matanza y California, donde dejó huella por su cercanía con la comunidad.La Arquidiócesis de Bucaramanga recordó al presbítero como un servidor fiel de la Iglesia, cuya vida estuvo marcada por la entrega pastoral. La comunidad católica ora por su descanso eterno y acompaña a sus seres queridos con esperanza en la vida eterna.Las autoridades de tránsito hicieron presencia en el lugar y adelantan las investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente, mientras la comunidad católica y fieles lamentan la pérdida de un líder espiritual muy querido en la región.
El fútbol colombiano se vistió de luto este domingo 22 de marzo tras la confirmación del fallecimiento de Santiago Castrillón, jugador de las divisiones menores de Millonarios FC. El joven, oriundo de Bucaramanga, sufrió un colapso repentino el sábado 21 de marzo durante un partido del Torneo Nacional Sub-20 en Bogotá. Tras recibir atención inmediata en el campo, fue trasladado de urgencia a una clínica de alta complejidad en el norte de Bogotá, donde murió este domingo debido a complicaciones cardiovasculares en la Unidad de Cuidados Intensivos.El club capitalino emitió un comunicado oficial expresando su "profundo dolor" y aseguró que el “corazón azul está roto”. Como muestra de duelo, Millonarios modificó su escudo en redes sociales a blanco y negro y recordó a Castrillón como un jugador talentoso y compañero ejemplar, conocido por su sonrisa y pasión por el fútbol. "A pesar de los esfuerzos médicos, Santiago no logró recuperarse y falleció este domingo en compañía de su familia, compañeros y amigos. Santiago no solo jugaba al fútbol. Lo vivía, lo sentía, lo compartía con una sonrisa que hoy queda tatuada en todos nosotros", dijo el club.Santiago Castrillón, volante del equipo, nació el 7 de septiembre de 2007 en Bucaramanga y llegó a Millonarios FC en 2021. Desde sus inicios, se destacó por su talento y disciplina, dejando huella en cada etapa de su formación futbolística."Santi es una excelente persona, es un chico muy trabajador, muy humilde, muy disciplinado, muy amante del fútbol, con una clara visión de lo que él quería, desde niño siempre fue así. Futbolísticamente era extraordinario, tenía condiciones que a su edad pues deslumbraban. En ese entonces, era un niño flaquito, pero con muy buena técnica, buen cambio de ritmo y manejaba sus dos perfiles de muy buena manera", dijo a Gol Caracol Luis Eduardo Pedraza, del equipo Guayos FC, quien acompañó a Santiago en sus primeros pasos en el fútbol.Santiago inició su carrera en Guayos FC y posteriormente pasó a Águilas, donde vio la posibilidad de llegar a Millonarios. "Desde los 13 años viajó para la ciudad de Bogotá, y desde ese entonces nosotros hemos tenido contacto. Santiago fue uno de los pioneros, de los chicos con los cuales iniciamos en Guayos FC, junto con otro grupo de niños. Fue buen muchacho, buen hijo, buen compañero, buen futbolista y la proyección que tenía era grande. Es algo que lo deja a uno impresionado", concluyó Pedraza.La noticia generó reacciones de solidaridad entre aficionados y diversas figuras del deporte nacional. Entre las voces de condolencia se destacó la del delantero Radamel Falcao García, quien lamentó la pérdida de un joven "lleno de sueños" y talento inigualable. Falcao agregó que todo el plantel buscará honrar su memoria en cada compromiso y resaltó la huella que Castrillón deja en la familia embajadora a sus 18 años. "Hoy nos embarga una profunda tristeza. Se nos va un compañero lleno de sueños, de talento inigualable y con un futuro brillante por delante. Lo despedimos con el corazón partido, pero también con la firme promesa de seguir luchando por aquello que tanto anhelaba", dijo el jugador.
El magisterio en Antioquia rechazó que la Gobernación vaya a descontar el pago de al menos un día de los tres en los que salieron a paro por fallas en el sistema de salud. Los docentes aseguran que es una determinación ilegal y que atropella sus derechos como educadores.El 24, 25 y 26 de febrero, docentes en el departamento de Antioquia estuvieron en paro por fallas en el sistema de salud, situación que desde ADIDA calificaron como insostenible debido a las constantes fallas en la red de prestadores. Ahora, cerca de un mes después, expresaron que el pago de esos tres días no les va a llegar por completo.Sin embargo, esta polémica tiene un antecedente, y es que, en medio de las manifestaciones, la Gobernación de Antioquia había advertido que la no prestación del servicio o el cese de actividades sin justa causa no generaba el derecho a la remuneración, amparándose en que el Ministerio de Educación no había dado autorización para suspender las actividades académicas.Con esta situación ya conocida con anterioridad, los profesores que estuvieron en el paro de 72 horas se encontraron con la sorpresa de que el pago correspondiente a esos tres días sería descontado de manera parcial y automática, generando el rechazo del magisterio de Antioquia, quienes aseguraron que “estas determinaciones son abiertamente ilegales y representan un atropello contra los derechos”.En un comunicado dado a conocer en las últimas horas, ADIDA señaló que, al parecer, la Gobernación de Antioquia habría desconocido directrices del Ministerio de Educación, en donde se establece el derecho a la protesta social y que, además, obvió que se había hecho un llamado a las entidades territoriales a “abstenerse de impedir o sancionar su ejercicio por parte del magisterio colombiano”.Blu Radio consultó con la Gobernación de Antioquia, que indicó que a los cerca de 3.000 docentes que habían participado en los tres días de paro se les había dado la posibilidad de compensar dos días; es decir, sí o sí se les descontará un día de trabajo, haciendo la claridad de que a aquellos que no se acojan a la compensación se les descontarán los tres días de remuneración.
Una grave problemática ambiental mantiene en alerta a más de 650 habitantes del corregimiento San Rafael de Chucurí, en Barrancabermeja, donde la erosión del río Magdalena avanza desde hace más de 15 años y amenaza con empeorar.Durante una reciente visita técnica liderada por autoridades de gestión del riesgo, se evidenció que la socavación afecta cerca de un kilómetro de la ribera, impactando viviendas, vías y obligando a varias familias a desplazarse de la zona.El director encargado de Gestión del Riesgo, Eduardo Ramírez Alipio, explicó que la problemática no solo afecta la margen derecha del río, sino también una ciénaga cercana, cuya distancia se ha reducido considerablemente en el último año, incrementando el riesgo para la comunidad.“Estamos articulando todas las capacidades de la Alcaldía de Barrancabermeja para atender la situación en la margen derecha del río, donde se viene generando un proceso de socavación. Con la información técnica recolectada, buscaremos una consultoría que permita definir soluciones definitivas, con el apoyo de entidades como Cormagdalena, la CAS y otras del orden departamental y nacional”, señaló Alipio.Las lluvias registradas en lo corrido de 2026 han acelerado el deterioro del terreno, agravando el panorama y aumentando la amenaza para los habitantes del sector.Además del impacto social, la situación podría generar consecuencias ambientales y económicas, debido a la posible afectación a la pesca y la seguridad alimentaria en la región, así como el riesgo sobre infraestructura como oleoductos que atraviesan la zona.Ante este panorama, las autoridades avanzan en estudios técnicos y en la articulación institucional para buscar una solución definitiva, mientras la comunidad continúa a la espera de acciones concretas que frenen el avance de la erosión.
Los pitos suenan, las campanas de la iglesia doblan, las personas se abrazan con el mejor de los deseos, algunos lloran por la nostalgia que les produce la ausencia de seres queridos que partieron, se escuchan canciones alusivas al final del año y la llegada del nuevo, así se vive tradicionalmente en Colombia esta experiencia de terminar un ciclo y comenzar otro. Es una convencionalidad que sirve para que entendamos que todo acaba y que siempre hay una nueva oportunidad de recomenzar. Me gusta mucho esta práctica y trato de pasarla al lado de mi familia.Me impresiona que, en nuestra sociedad, acostumbrada a que toda celebración tenga licor como centro, las cifras de disputas, producto de estas festividades sean tan altas.El 24 de diciembre, según cifras de la policía nacional, durante las conmemoraciones del 24 y 25 de diciembre se presentaron en Colombia 15.373 riñas, 4.033 fueron de ámbito familiar, 1.326 entre vecinos, 1.406 derivadas de ingesta de licor y 7.608 por otros motivos.La Organización Mundial de la Salud cuenta con por lo menos 7 estudios en los que evidencia la relación directamente proporcional entre el consumo nocivo o peligroso de alcohol y el maltrato a niños, ancianos, mujeres, compañeros y tristemente en la gran mayoría de ocasiones a personas cercanas, como amigos y familiares.Seamos conscientes que el alcohol infiere directamente en los centros de autocontrol de la ira y la violencia y la pérdida progresiva de esos diques emocionales nos lleva a obedecer más a los impulsos primitivos que a los afectos sobre los que construimos nuestros vínculos emocionales.No entiendo como una reunión organizada para la alegría y la celebración termina a los golpes o con heridas. Pero es la demostración de que nos hace falta inteligencia emocional y que requerimos entender qué hay maneras inteligentes y productivas de resolver los problemas.¡Que lo que se acabe sea el año no una relación, una amistad o incluso una vida!
Este miércoles se celebra el día de los “Santos Inocentes”, fiesta religiosa centrada en el relato del asesinato ordenado por Herodes de los niños menores de dos años, esperando entre ellos poder matar a Jesús recién nacido (Mateo 2,16-18) Este relato, si no se interpreta desde las intenciones teológicas y literarias de Mateo, de demostrar que Jesús es el Mesías, cumpliendo las profecías del Antiguo Testamento, resulta monstruoso y cruel.Recuerdo un amigo que, con cara molesta, me decía: tú como crees en un Dios que por salvar a su hijo permite que maten a los niños de los demás.Ante la pregunta, trate de explicarle que lo mejor es no literalizar el texto y comprenderlo en función de lo dicho en Jeremías 31,15.Durante años este día fue una ocasión para burlarse de la inocencia y hacerles bromas a las personas aprovechando su ingenuidad o confianza. Afortunadamente cada vez se realiza con menos frecuencia esta práctica.Creo que esta conmemoración es una oportunidad para cuestionarnos de cómo la sociedad colombiana se ha vuelto una encarnación de Herodes El Grande, en cuanto que cada vez más son los niños víctimas de las peores actuaciones.Por ejemplo: según datos del Observatorio de Nutrición Infantil, en lo corrido del 2022, 253 niños y niñas menores de cinco años han muerto por desnutrición. Según Medicina Legal, más de 15.000 menores en Colombia sufrieron violencia sexual en lo que va de este año. Finalmente, para no ir más lejos, en este tiempo de fiestas El Instituto Nacional de Salud registra que 155 menores de edad se quemaron con pólvora.Es lamentable, los niños no son cuidados y protegidos en Colombia. Nuestra sociedad tiene que preguntarse el porqué de estas cifras y tomar medidas que posibiliten que estos casos no se den más.Considero que se tiene que comenzar por trabajar en la educación emocional de los padres de familia, para que puedan gestionar sus emociones de una manera adecuada, así como formar a los profesores y tutores integralmente para que ayuden en el proceso de formación.Además, es vital que cada adulto entienda que tiene que ser un cuidador y protector de los niños. Los hogares, las escuelas, las iglesias y en especial todos los espacios, tienen que ser lugares seguros para los niños.Le puede interesar:
Por estos días algunos hacen sus listas de recomendaciones de libros para leer en este tiempo de vacaciones. Es obvio que estas listas siempre son arbitrarias y dependen del gusto de quien las realiza. Ya que la experiencia que se tiene con un libro siempre es personal y depende mucho del momento que estamos viviendo. No desprecio ningún libro, aunque puedo decir que alguno no me gusta o simplemente no terminarlo de leer si no me atrapa.Creo que la lectura nos hace ser mejores seres humanos. Estoy convencido que quien navega, a través de las páginas de un libro, en las cosmovisiones de otras persona es capaz de entender que su verdad no es absoluta ni la única y que todos tenemos derecho a expresarnos con libertad desde los valores que nos mueven actuar.Considero que debemos leer de todo y de todos para no afincarnos fanáticamente en nuestras propias ideas y terminar en esa actitud que nos lleva a querer imponernos o eliminar al otro. Eso sí, leer con actitud crítica, sin tragar entero.En los últimos 18 meses leí mucho sobre espiritualidad para poder escribir “Espiritualidad para humanos”, que es el texto más reciente que he publicado. También conocí los relatos femeninos, cortos y desnudos de la nobel Annie Ernaux; me dejé interrogar por las propuestas Byung Chul Han en su libro “Infocracia”, traté de entender la sexualidad desde la mirada de Indira Rodríguez en “Revolcadas”, me sentí en algunas páginas de “Salvo mi corazón, todo está bien” de Héctor Abad Faciolince; también disfruté la investigación y propuesta de “El arte perdido de las Escrituras” de Karen Armstrong.En mi escritorio, esperando ser leídos están: “En diciembre llegaban las brisas” de Marvel Moreno, “Una gran historia de amor”, Susanna Tamaro; “El diario de los hábitos” de James Clear, El Primer Pablo: “La recuperación de un visionario radical”, de John Dominic Crossan; “El acontecimiento” de Annie Ernaux y “Cómo Vivir en Vano” de Ricardo Silva Romero. Son mis próximos textos. Todos me hacen crecer como ser humano, afincándome en mis ideas, dejando algunas y aprendiendo nuevas. Me gustaría conocer sus recomendaciones.
En el mundo de las redes sociales lo importante no es la veracidad, la coherencia, la verosimilitud o los valores éticos que gobiernan lo que se dice, sino el impacto que ocasiona. El éxito no se mide en términos de argumentación o de verdad, sino de “me gustas” y viralidad. Eso ha hecho que haya personajes que sólo se dediquen a encontrar “likes” a cualquier precio o simplemente a generar una narrativa que sostenga sus intereses ideológicos bien definidos.Son las maneras que imponen las redes sociales y ante las cuales sólo podemos reaccionar desde nuestra capacidad crítica y decidir a quién seguimos y qué mensajes nos interesan y cuáles ignoramos. Lo digo a partir de los retos y desafíos que los llamados “influencers” hacen constantemente y ponen en jaque las costumbres, la comodidad y en algunos casos hasta la vida de las demás personas.El fin de semana pasado, por ejemplo, se vivió un episodio en el metro de Medellín en el que “el Pequeño Kalvin”, quien padece acondropasia, se hizo pasar por un bebé abandonado en uno los vagones de este medio de transporte mientras sus amigos lo grababan, pero los usuarios creyeron que se trataba de una bomba y evacuaron con urgencia el Metro ante el nerviosismo ocasionado. O el caso de “El Pecastián”, quién publicó un video donde se observa cómo le lanza una sustancia en la cara a su gato que estaba durmiendo, y que ocasionó que muchas personas amantes a los animales asumieran el acto como un maltrato animal.Creo que la única manera de ponerle límite a este tipo de acciones es la sanción social y el no seguir este tipo de cuentas. Mientras haya gente que celebre estas acciones ridículas, se seguirán haciendo. Por eso creo que los responsables no sólo son los creadores de ese contenido, sino las personas que los consumen de manera ingenua y hasta irresponsable. El único camino es el pensamiento crítico, no se puede tragar entero y aceptar como verdadero todo lo que dice cualquier persona que no ha demostrado ninguna razón distinta a sus ganas de tener seguidores.Le puede interesar: La adrenalina de recorrer a alta velocidad las dunas en Qatar
Pasó el 15 de diciembre y el ministro de Trasporte, Guillermo Reyes, no logró poner a las aseguradoras a conversar su mismo idioma, porque no se ha firmado el decreto del descuento del Soat para motos de hasta 200 centímetros cúbicos, taxis y buses.Al problema de miles de colombianos sin poder sacar el Soat, se suma quienes esperaron hasta que llegara el 15 de diciembre para pagar la mitad por ese seguro obligatorio. Al comprarlo por internet o en alguna oficina, ninguna aseguradora lo venden con descuento, diciendo que no han recibido la directriz de cómo funcionará y se hará efectiva a reducción del Soat.Tienen razón las aseguradoras: en empresas como Seguros del Estado y Previsora Seguros no han empezado a vender el Soat con el 50 %, pues dicen que, de momento, no han recibido la normatividad y por ello quienes se acercaron a comprar el Soat tienen que pagar el valor completo.El ministro de Transporte reconoce que el descuento del Soat no está listo porque el decreto no se ha firmado y por eso espera que hoy pueda ponerse de acuerdo con el Ministerio de Hacienda para firmar y luego socializar la decisión y, cómo se ejecuta con las aseguradoras. Es que no es un descuento cualquiera, porque le significa al Estado dos billones de pesos al año, el 10 % de la reforma tributaria.Cuidado ministro con sus anuncios y promesas a los motociclistas y conductores del país, a quienes no cumplirles les pavimenta el camino para protestas y movilizaciones. Ya tres veces se había cambiado de este descuento: primero, que empezaba el 1 de enero, después que el 1 de diciembre y luego se puso el plazo de del 15 de diciembre y, el enredo para sacar el Soat sigue y hasta está empeorando.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.