En medio del fenómeno de migración inversa que se ha venido registrando en los últimos meses, autoridades panameñas aseguraron que continúan reforzando controles contra este fenómeno en condiciones irregulares en el marco de acuerdos alcanzados con el Gobierno de Estados Unidos.
Según el más reciente reporte del Servicio Nacional de Migración del vecino país, en lo que va del año, más de 13.200 migrantes han sido reportados en tránsito de regreso, es decir, realizando rutas desde el norte hacia el sur del continente, principalmente adultos de nacionalidad venezolana.
Una cifra cercana fue confirmada hace pocas semanas por parte de la Acnur a través de Elisa Carlaccini, jefa de la suboficina Noroccidental de esa entidad en Medellín, quien declaró que ''para lo que va del 2025, se han contado alrededor de 9.000 personas que han regresado al sur del continente por el Golfo de Urabá''.
De igual manera, autoridades panameñas destacaron que en los primeros siete meses del año casi 3.000 personas han cruzado la selva del Darién provenientes de Suramérica, aunque los arribos han disminuido ostensiblemente durante las últimas semanas.
Desde Panamá han deportado a 2.387 personas, muchas de ellas por ingreso irregular y han realizado más de 50 vuelos de retorno, incluyendo salidas comerciales y chárter.