En las inmediaciones del estadio, en medio de la expectativa por el concierto de Bad Bunny, ocurrió un suceso, para muchos extraordinario, entre los asistentes que aguardaban su ingreso para ver al cantante puertorriqueño que tendrá tres presentaciones este fin de semana en el Atanasio Girardot. La jornada, marcada por meses de preparación y reservas de cupos desde mayo, sorprendió a los presentes con un acto de generosidad inesperado.
Y es que Blu Radio se encontró la historia de un joven al que, mientras custodiaba el lugar de un familiar en la fila, una ciudadana puertorriqueña le regaló una entrada a la localidad VIP para el concierto de reggaeton. Este gesto, calificado por los testigos como una acción de una persona de "gran corazón", transformó la tarde de un espectador que no planeaba asistir al concierto.
Según reveló el propio beneficiado en entrevista, tomó la situación con asombro, señalando que la experiencia aún le resultaba sumamente difícil de asimilar: "Sí, así como se oye y pues parece muy increíble", dijo el joven tras obtener el codiciado acceso al evento.
La ubicación de la entrada corresponde a la zona más exclusiva del recinto, lo que garantiza una vista privilegiada y cercana al escenario principal del artista. Según explicó el entrevistado, la boleta es de categoría «VIP al frente de la tarima más o menos», asegurando una experiencia de primer nivel.
El valor comercial del obsequio representa una cifra significativa, alcanzando un monto que superan ampliamente el promedio de las entradas estándar para este tipo de espectáculos internacionales. El joven especificó que el costo del pase asciende aproximadamente a los "$ 4'200.000», consolidándose como un regalo de alto impacto.
Mientras cumplía su labor de apoyo familiar, el joven nunca imaginó que su suerte cambiaría drásticamente al recibir este valioso presente en plena fila del concierto. Al preguntársele a quién relevaba en su puesto original, el afortunado respondió con sencillez que se encontraba allí ayudando "a una tía".
"Sé que vino una puertorriqueña y le ofreció la boleta porque le sobraba. Entonces, pues él la recibió con gusto mientras él hacía fila aquí para la tía y ya se fueron a su entrada", relató en Blu Radio una mujer, fanática también del cantante, que presenció el particular suceso.