Un almacén de la ciudad de Montería disminuyó su actividad comercial para volcarse con los damnificados por inundaciones a causa de las fuertes lluvias que han azotado a Córdoba. En medio de la emergencia climática que golpea con fuerza a este departamento, el Gigante del Hogar protagonizó una hazaña de solidaridad que ha conmovido a la región.
Ante la magnitud de las inundaciones, la empresa tomó la decisión radical de disminuir la operación de sus tiendas para poner a todo su personal y logística al servicio de quienes lo han perdido todo. El establecimiento comerciales decidió no rendirse ante la adversidad económica y, en su lugar, priorizar la ayuda humanitaria.
Un equipo humano en las calles
La empresa dispuso de sus 12 colaboradores, quienes dejaron sus puestos habituales en las tiendas para convertirse en voluntarios en el terreno. La hazaña no solo ha consistido en el despliegue de personal, sino también en la entrega constante de comida, alimentos y mercancía de hogar (enseres) para las familias damnificadas.
Ruta de la esperanza
La labor de auxilio se ha extendido por puntos críticos del departamento, llegando a zonas como Puerto Escondido, Martinica, Morindó y diversos sectores de Montería. Esta acción ha sido calificada por los testigos como una muestra de la resiliencia de las personas ante la adversidad, demostrando que, más allá de las pérdidas materiales, la prioridad absoluta de este negocio ha sido la recuperación y el bienestar de su comunidad