Pese a que la semana anterior una fuerte lluvia les dañó el trabajo realizado durante días, los habitantes de la vereda Nueva Colombia, en Lorica, Córdoba, se niegan a rendirse hasta cerrar por completo el dique artesanal con el que evitarán el paso de las aguas del río Sinú hacia varias poblaciones inundadas.
Son más de 200 hombres los que están trabajando día y noche, aunque ahora mismo las fuertes corrientes han impedido la ubicación de sacos con los que se cerrará el paso de las aguas.
Esta iniciativa será apoyada por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), cuyo director Carlos Carrillo visitó junto a sus ingenieros para anunciar el inicio de una obra de emergencia en la que se fortalecerá la estructura con miras a que no se derrumbe en la venidera temporada de lluvias. Estas fueron sus palabras.
“Estamos a menos de un mes de que empiece la temporada de lluvias que, pues, este año se adelantó de una forma intempestiva. Tenemos que estar preparados para enfrentar, incluso, el peor escenario alcalde y por eso el compromiso de la UNGRD es destinar los recursos que sean necesarios para que una obra de emergencia se construya aquí de la mano de la comunidad. Ellos ya han hecho un trabajo muy importante, pero tenemos que reforzarlo. Los ingenieros han venido ya”, dijo delante de todas las personas.
En el jarillón artesanal también hizo presencia el alcalde de Lorica, Carlos Mario Manzur, para ratificar el apoyo de la administración como en días pasados.
“Desde el día uno hemos estado con todas las comunidades, son por lo menos 20 poblaciones afectadas directamente.Hemos trabajado con ellos. Nuestros héroes han sido nuestra gente. Nosotros hemos puesto toda la capacidad administrativa municipal en cuanto a todo el tipo de material y a todo el tipo de logística para poder solucionar tanta problemática en el río y también en la Sierra Grande”, expresó el mandatario.
Más de 1.500 sacos con arena son utilizados las 24 horas del día para ponerle fin al flujo de agua por esta zona, la cual ha sido víctima de graves inundaciones en por lo menos tres corregimientos aledaños.