La Sierra Nevada de Santa Marta volvió a recibir parte de su memoria. La Universidad del Magdalena (Unimagdalena) entregó al resguardo Teykú Bunkwanezhaka, en Pueblito, 17 piezas arqueológicas que habían permanecido bajo custodia institucional y en colecciones desde mediados del siglo XX, y que hoy retornan al territorio sagrado de donde fueron extraídas.
Se trata de elementos líticos como bastones ceremoniales, tumas, metates y manos de moler, pertenecientes a la colección Shairama, resultado de excavaciones realizadas en la década de 1940 por el arqueólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff. Las piezas fueron preseleccionadas por los mamos, de acuerdo con su importancia para mantener el equilibrio espiritual y ecológico de la Sierra.
El rector de Unimagdalena, Pablo Vera Salazar, encabezó la delegación universitaria que llegó hasta Pueblito, junto a representantes del ICANH, Parques Nacionales Naturales – Territorial Caribe y autoridades tradicionales del pueblo Kogui-Malayo-Arhuaco. Allí se formalizó la entrega y se firmó un acuerdo para seguir trabajando en la protección del patrimonio cultural y en el respeto a los saberes ancestrales.
“Este no fue un acto administrativo más, sino un acto de memoria y de retorno”, destacó Vera, al subrayar que la universidad asume el compromiso de pasar “del laboratorio al territorio” y revisar la visión extractivista con la que históricamente se manejó el patrimonio arqueológico.
Las autoridades indígenas insistieron en que estos objetos no son simples piezas de museo, sino “elementos sagrados que hacen respirar al Corazón del Mundo”, y pidieron a otras instituciones del país devolver los materiales sagrados que aún conservan en bodegas y vitrinas. Para ellos, cada pieza que regresa contribuye a sanar el territorio y a reequilibrar la relación entre la humanidad y la naturaleza.
Con este primer retorno, Unimagdalena se convierte en un actor clave de un proceso que va más allá de la academia: reconocer una deuda histórica con los pueblos de la Sierra y abrir el camino para que la ciencia dialogue de tú a tú con la espiritualidad y la memoria ancestral.