Aunque las lluvias han cesado, la emergencia continúa en Santander. Los organismos de socorro mantienen operativos en varios municipios del departamento tras el desbordamiento del río Lebrija y otros afluentes, que dejaron comunidades rurales aisladas, vías colapsadas y graves pérdidas para el campo.
A esta hora, las autoridades reconocen que no se tiene un número exacto de campesinos incomunicados, debido a los derrumbes y daños en carreteras secundarias y terciarias que impiden el ingreso de ayudas humanitarias.
Los sectores más afectados se concentran en Bajo Rionegro, la vereda Vanegas y San Rafael de Lebrija, el corregimiento La Tigra y zonas rurales de El Playón, donde familias enteras permanecen a la espera de asistencia.
Leydi Carolina Jaimes Gómez, directora de la Defensa Civil seccional Santander, informó que las labores de rescate han sido complejas por el difícil acceso terrestre. “Ha sido una operación bastante retadora por la cantidad de derrumbes tras la avalancha del río Lebrija”, señalaron los socorristas.
En el corregimiento de Boca de La Tigra de Sabana de Torres, los equipos de emergencia lograron rescatar a una familia completa, integrada por dos adultos y dos niños, que había quedado aislada. Además, evacuaron cerca de 30 ovinos para proteger el sustento económico del hogar.
Varias vías de provincia han sido despejadas ya que impiden el acceso por vía terrestre a diferentes regiones dle departamento.
El impacto en el campo es significativo. Campesinos reportan la pérdida de cultivos, ganado, gallinas y cerdos, afectaciones que comprometen la economía de decenas de familias.
Mientras avanzan los censos de damnificados y la entrega de ayudas básicas, los organismos de socorro continúan trabajando para restablecer el acceso a las veredas más apartadas y atender a quienes aún permanecen incomunicados.
Las autoridades reiteraron el llamado a la solidaridad ciudadana para apoyar con donaciones de alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad.